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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2019

Cuba, 60 aos de nuestra revolucin

Marcelo F. Rodrguez
Rebelin


Ya hemos muerto y renacido muchas veces, Y ya sabemos del todo que eres inmortal, que eres hermosa y dura Como los astros. Mejor an: como el pueblo Que te ha ido haciendo y que t has ido haciendo, Revolucin nuestra, amor nuestro.

Roberto Fernndez Retamar

 

El 26 de julio de 1953, al alistarse para realizar el asalto al Cuartel Moncada, Fidel Castro dijo a sus camaradas: Podrn vencer dentro de unas horas, o ser vencidos, pero de todas maneras, iganlo bien, compaeros!, de todas maneras este movimiento triunfar. Si vencen maana, se har ms pronto lo que aspir Mart. Si ocurriera lo contrario, el gesto servir de ejemplo al pueblo de Cuba, a tomar la bandera y seguir adelante.

Y as fue. La derrota sufrida en el ataque al Moncada result la presentacin de un movimiento revolucionario que tendra, el 1 de enero de 1959, otro hito fundamental que ha quedado en la historia como uno de los momentos bisagra en la historia de nuestramrica, instalando un faro que ilumin y continua iluminando nuestros procesos emancipatorios.

Fidel tena muy claro que ese 1 de enero, hace 60 aos, con el triunfo del Movimiento 26 de julio, no terminaba nada, sino que se iniciaba la revolucin, como manifest en su discurso ese mismo da en Santiago: Duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado [a Santiago de Cuba] La Revolucin empieza ahora, la Revolucin no ser una tarea fcil, la Revolucin ser una empresa dura y llena de peligros.

Y no se equivocaba, a los largo de estos 60 aos, la Revolucin cubana enfrent innumerables ataques, amenazas y un bloqueo criminal implementado por el imperialismo estadounidense que sigue vigente.

Tambin enfrent grandes obstculos, algunos propios del proceso cubano y otros surgidos tras la cada de la URSS, cuando debi atravesar el denominado periodo especial.

En cada uno de estos momentos, sus enemigos declararon la crisis terminal de la revolucin con el mismo nfasis con el proclamaron el fin de la historia y de las ideologas tras la cada de la URSS.

Falsos augurios. Seis dcadas despus, la revolucin cubana sigue adelante con su tarea que no es fcil, como deca Fidel, pero que se ha constituido en un ejemplo para los pueblos que no se resignan a que el capitalismo sea la estacin de llegada en la historia de la humanidad.

Para esto cuenta con un pueblo comprometido con la revolucin, que la entiende, la defiende y la sigue construyendo cotidianamente con organizacin a travs de los Comits de Defensa de la Revolucin (CDR), con los debates en las calles, en el propio Partido, llevando adelante una democracia popular, que no se basa solo en el derecho a sufragar como la democracia burguesa representativa, sino que tiene al pueblo como protagonista y ejecutor de un proyecto de sociedad.

Una clara muestra de poder popular que se ha ido asentando con la experiencia, que sigue construyendo la unidad del pueblo cubano y ha elevado la tica revolucionaria al nivel de razn de estado.

Que contina levantando las banderas de una solidaridad internacionalista basada en el humanismo y en el desprendimiento. En este terreno Cuba nos ha enseado mucho, entregando no lo que le sobraba, sino muchas veces incluso lo que le faltaba, poniendo los principios por encima de los intereses.

Que sigue sosteniendo la importancia de la formacin, que el deber de un poltico revolucionario es aprender, prepararse para enfrentar los desafos reconociendo el valor y la fuerza de las ideas siguiendo la tradicin martiana.

Que ha impulsado la aspiracin a la justicia para todos como visin de una sociedad socialista, entendiendo justicia no solo como equidad en la distribucin econmica sino en la distribucin del acceso a la cultura.

Que sostiene el humanismo filosfico del marxismo, el humanismo proletario como planteaba Anbal Ponce, entendiendo a la revolucin como en acto de amor.

Que sostiene el antiimperialismo como ncleo ideolgico de la revolucin latinoamericana.

Estos valores que continan guiando la revolucin cubana fueron representados cabalmente por Fidel Castro a lo largo de su vida. En lnea con el pensamiento de Maritegui en su postulado de revolucin como creacin heroica, se nutri de las experiencias de la Revolucin Rusa, la China, de las luchas de liberacin nacional cubana contra el imperio espaol creando una nueva metodologa de conquista del poder para la primera revolucin realizada en Occidente.

Sosteniendo una voluntad de profundizacin del proceso revolucionario que lo llev a avanzar pese a las dificultades en lugar de retroceder ante los ataques, defendiendo el carcter socialista de la revolucin, cultivando sistemticamente la relacin entre socialismo, revolucin y patriotismo cubano como fuerza ideolgica principal de la revolucin.

Por eso, la definicin de revolucin dada por Fidel Castro, el marxista leninista ms importante de la segunda mitad del siglo XX y principios del siglo XXI, es la que define en gran medida estos 60 aos de la revolucin cubana, nuestra revolucin:

Revolucin es sentido del momento histrico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado; es igualdad y libertad plenas; es ser tratado y tratar a los dems como seres humanos; es emanciparnos por nosotros mismos y con nuestros propios esfuerzos; es desafiar poderosas fuerzas dominantes dentro y fuera del mbito social y nacional; es defender valores en los que se cree al precio de cualquier sacrificio; es modestia, desinters, altruismo, solidaridad y herosmo; es luchar con audacia, inteligencia y realismo; es no mentir jams ni violar principios ticos; es conviccin profunda de que no existe fuerza en el mundo capaz de aplastar la fuerza de la verdad y las ideas. Revolucin es unidad, es independencia, es luchar por nuestros sueos de justicia para Cuba y para el mundo, que es la base de nuestro patriotismo, nuestro socialismo y nuestro internacionalismo.

Continuando tras 60 aos con el legado de Fidel y Ral Castro, Vilma Espn, Ernesto Che Guevara, Melba Hernndez, Camilo Cienfuegos, Haydee Santamara y tantos y tantas que hicieron la revolucin, el pueblo cubano, Que te ha ido haciendo y que t has ido haciendo, como dice Roberto Fernndez Retamar, sigue de pie, sigue defendiendo y construyendo nuestra revolucin.

Marcelo F. Rodrguez es socilogo y director del CEFMA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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