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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2019

Resea de la El eco de las muletas de Dani Capmany
Una aproximacin a Manuel Escorza del Val, responsable policial en los meses crticos de la Revolucin espaola

Jess Aller
Rebelin


Dani Capmany (1976), periodista e historiador, es autor de cuadernos educativos y varios artculos en Instinto Social, dos de los cuales han sido reunidos para conformar este su primer libro, recin publicado por la editorial jiennense Piedra y papel. Se trata de una aproximacin a la figura de Manuel Escorza del Val, militante libertario que asumi en julio de 1936 un alto cargo policial en la revolucin en marcha. En su introduccin, Capmany recopila las opiniones vertidas sobre su biografiado por Joan Garca Oliver, Federica Montseny, Manuel Benavides, Pasionaria y muchos otros, que perfilan la imagen contradictoria del responsable de una cruel represin a quien sin embargo se reconoce como honesto e incorruptible. El carcter discordante de estas impresiones es tan evidente que invita a rebuscar entre los testimonios disponibles para lograr un retrato lo ms ajustado posible del personaje, y en eso ha consistido su trabajo.

Manuel Escorza naci en 1915 en una familia obrera de la que hered los ideales libertarios. Muchacho inteligente, cuando la poliomielitis lo deja tullido, se concentra en el estudio y la escritura, publicando artculos en Tierra y libertad y novelas cortas en la editorial de Federico Urales. En los aos 30 es una figura bien conocida en el movimiento libertario y uno de sus mejores oradores. Formaba parte del grupo de accin Seis dedos de la FAI y parece ser que tambin estaba afiliado a la masonera. Tras las jornadas revolucionarias de julio, Escorza defendi una postura intermedia entre el ir a por el todo de Garca Oliver y el abierto colaboracionismo de Federica Montseny y Abad de Santilln. Se trataba, segn l, de cooperar con las otras fuerzas antifascistas, pero obligando al gobierno a consolidar los logros revolucionarios, y manteniendo al mismo tiempo unas estructuras de poder autnomas capaces de asumir el control en cuanto la situacin fuera ms favorable.

Muy pronto se crea la Comisin Regional de Investigacin de la CNT/FAI para encargarse de las labores de espionaje y contraespionaje necesarias con el fin de desbaratar a los elementos fascistas que existan entre la poblacin. La direccin de la misma se encomienda a Escorza, que se rodea para esta misin, entre otros, de sus viejos compaeros del grupo Seis dedos: su cuado Liberto Minu, que coordinar las actividades en Francia, Jos Irizalde, Manuel Gallego y Avelino Estrada. Dispondrn de patrullas propias y colaborarn estrechamente en un principio con los libertarios alemanes e italianos refugiados en Catalua en la represin de nazis y fascistas, aunque en unos meses, la ofensiva estalinista y la progresiva prdida de influencia de la CNT acabarn distancindolos. Por otro lado, las relaciones con los encargados de la seguridad dentro del Comit Central de Milicias Antifascistas, bajo la direccin de Aurelio Fernndez, son bastante confusas, en una poca adems en la que todos los partidos organizaron sus patrullas y checas para la represin de la quinta columna.

Resulta interesante el repaso que se hace de los importantes medios desplegados por parte del gobierno de Burgos, a travs de personajes como Francesc Camb, para combatir la revolucin en Catalua. Lo exiguo de sus resultados da idea de la eficacia del trabajo de Escorza en los primeros meses de guerra. Sobre los excesos cometidos, la confusin de los datos existentes permite que se carguen ms o menos las tintas, en funcin sobre todo del sesgo ideolgico de cada historiador. No cabe duda de que la represin dirigida por l fue intensa, y afect a derechistas principalmente, pero tambin a militantes libertarios, algunos destacados, sorprendidos realizando saqueos y pillajes, lo que provoc las iras de otros sectores anarquistas. Esta es la razn, por ejemplo, por la que Garca Oliver ataca ferozmente a Escorza en El eco de los pasos. Se describen casos de sacerdotes no comprometidos polticamente que fueron detenidos y luego puestos en libertad.

La segunda parte del libro presenta una evolucin cronolgica de los acontecimientos entre julio de 1936 y mayo de 1937. Septiembre marca un punto de inflexin con la entrada de los libertarios en la Generalitat, aunque esto no parece afectar a nuestro hombre, que sigue con sus labores, ahora bajo el paraguas gubernamental. As, en noviembre, las informaciones de sus infiltrados sirven para desbaratar una intentona de los catalanistas que pretendan desalojar a los anarquistas del poder y proclamar la independencia de Catalua con el apoyo de las potencias fascistas. Estos planes van a continuar en los meses siguientes, al tiempo que crece la influencia sovitica y se erosiona la de la CNT con medidas que causan la desesperacin de las bases libertarias que haban aplastado al fascismo en las calles y ahora son derrotadas sibilinamente por los politicastros. El golpe de gracia vendr con la provocacin, probablemente orquestada por los soviticos, que condujo a los Hechos de mayo, y la consiguiente marginacin definitiva de la CNT y quiebra de los logros revolucionarios alcanzados. A partir de ese momento, en lo que respecta a la dinmica de la represin de quintacolumnistas, se pasa a una nueva fase, caracterizada por el rgimen frreamente organizado de terror psicolgico y tecnolgico de los estalinistas. Manuel Escorza se exili en Chile tras la guerra civil y all falleci en 1968.

El eco de las muletas es un hermoso ejemplo de historiografa rigurosa empeada en escudriar las fuentes disponibles y discutirlas detalladamente, tratando siempre de clarificar asuntos que resultan ser harto enmaraados y contradictorios, y en los cuales es frecuente ver que prima en los textos comentados el amor a las propias siglas sobre el que debemos tener a la verdad desnuda. Es de agradecer que se haya hecho un esfuerzo as para desentraar la realidad detrs de la leyenda tejida en torno a Manuel Escorza del Val. La imagen que emerge es la de un personaje que asumi sobre sus hombros un trabajo tan duro como imprescindible para la revolucin en marcha, y lo desempe con eficacia, colaborando con los dems grupos que tenan esas misiones encomendadas, y con una honradez que no es habitual en circunstancias similares. Adems de esto, comprobamos que fue una persona enormemente respetada e influyente dentro del movimiento libertario y que marc el desarrollo de los acontecimientos.

La obra concluye planteando una serie de preguntas que resultan en este momento claves para un progreso en la investigacin sobre Manuel Escorza del Val, aspectos como su papel, probablemente decisivo, pero an no conocido en detalle, en las negociaciones para formar gobierno en la Generalitat en abril de 1937 y en los subsiguientes Hechos de mayo. Tras la publicacin reciente de la biografa de Aurelio Fernndez debida a Manel Aisa, puede decirse que comienza a salir a la luz una nueva visin sobre los responsables policiales de la Revolucin espaola. Esto es importante, en cuanto nos permite contemplar los hechos de aquellos meses cruciales sin el sesgo manipulador e interesado que tantas veces caracteriza a la historiografa del pensamiento nico.

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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