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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2019

La izquierda y las armas

Pere Ortega
Pblico.es


El Gobierno de Pedro Snchez demostr su talante con la paz en Oriente Prximo al confirmar la venta de las 400 bombas guiadas por lser, suspendidas momentneamente por la ministra de Defensa, Margarita Robles, as como tambin al confirmar la fabricacin de cinco corbetas por NAVANTIA con destino a Arabia Saud. Y que el Gobierno del PSOE, juega la baza del militarismo en favor de los lobbys de las armas.

Confirmacin que se plasm el 14/12/2018 con la aprobacin de los nuevos Programas Especiales de Armas (PEA), que por un importe de 7.331 millones se tienen que fabricar entre 2019 y 2032 con destino a las fuerzas armadas espaolas. Se trata de cinco fragatas F-110 (4.325 M); 348 blindados 88 (2.100 M); actualizacin del avin de combate F-2000 (906 M). Unos PEA que se vienen a sumar a los ya aprobados en el mes de abril pasado, tras la llegada a la Moncloa del PSOE, cuando el Gobierno aprob aportar 1.172 M para el submarino S-80, aqul que por defectos de ingeniera se hunde pero no flota, que se construye en El Ferrol por Navantia; ms otros 1.381 M para suplementar la construccin de los helicpteros militares NH-90; ms tres satlites de comunicacin militar con un coste de 1.397 M; y 819 M para modernizar los helicpteros Chinook.

Entre aquellos PEA y estos de ahora, la inversin en nuevas armas para las FAS suman 12.100 M. La justificacin de este enorme dispendio, segn el ejecutivo, es que representa una gran aportacin para el sostenimiento y la creacin de empleo, con el aadido, de que adems asegura grandes avances en tecnologas que en su traspaso a la industria civil aseguran una mayor competitividad para la economa espaola en los mercados globales. Falacias que no se las creen ni los economistas neoliberales, pues si uno se lee los balances de las industrias militares espaolas o conoce los anlisis que se hacen del mercado mundial de armas que realizan algunos centros especializados (SIPRI o BICC por ejemplo), los resultados demuestran precisamente lo contrario. Vemoslo.

En Espaa, los astilleros Navantia, una de las empresas ms beneficiadas de estos nuevos contratos, en el ao 2017 produjo unas prdidas de 297 M, y en los ltimos diez aos ha perdido 1.023 M. Con el agravante de que Navantia como es una empresa pblica, sus prdidas son asumidas por el Estado. Imaginarse puede, qu se podra hacer con ms de 1.000 millones para convertir esos astilleros hacia la produccin civil. El resto de industrias s que arrojan beneficios, pero con el agravante de que son parasitarias de los encargos del Ministerio de Defensa, que si no se produjeran sus encargos y dependieran del mercado global de armas ya hubieran cerrado sus puertas.

En cuento a los mercados globales de armas, ocurre algo similar. Las grandes firmas de Estados Unidos, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania, (Lockheed Martin, United Aircraft, BAE Systems, Airbus Military, Thales y Krauss-Maffei), tienen beneficios, pero, cmo en el caso de las espaolas, ello es gracias a los grandes contratos que les facilitan los estados de sus propios pases, de los que son muy dependientes y por tanto parasitarias de los mismos.

Adems hay estudios rigurosos de economistas de prestigio (Leontief, Melmann, ) que son bien elocuentes, pues han demostrado que esos recursos destinados a producir armas invertidos en fabricar bienes civiles, debido a los costes de oportunidad, produciran ms beneficios en la sociedad, pues generaran ms empleo y competitividad a esos productos. Y por otro lado reduciran la deuda pblica del estado, pues la inmensa mayora de las armas (un 98%) las adquieren los estados, y slo un 2 o 3% salen al mercado.

Entonces, seores polticos, menos palabrera hueca de los defensores del establishment corporativo de las armas y ms destinar recursos a crear riqueza produciendo bienes de consumo sociales. Pues, s como pregonan, son defensores de un estado social, redistributivo, que genera empleo, bienestar y buscan trabajar por la paz mundial. No hagan el caldo gordo al lobby militar-industrial, causantes del militarismo, guerras y sus efectos secundarios: terrorismo jihadista, migraciones, que impulsan el expolio de recursos, las emisiones de gases invernadero, el cambio climtico que conducen al colapso civilizatorio.

Pere Ortega, Centre Dels dEstudis per la Pau

Fuente: http://blogs.publico.es/cronicas-insumisas/2019/01/02/la-izquierda-y-las-armas/


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