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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2019

Miradas desde la dialctica
El papel de la contradiccin en el estructuralismo (IV y final)

Miguel A. Hayes
Rebelin


Una vez expuestas algunas de las cuestiones que pueden aclarar la presencia del tercer trmino en Marx, se pudiera exponer un poco qu es. Este, es el resultado del desenvolvimiento de las contradicciones de los polos de un sistema. Es quien viene a apaciguar dicha contradiccin y a evitar un estallido dentro de este. Su presencia, seala la solidez y estabilidad de cualquier sistema.

El tercer trmino en Hegel. Lo explcito

Lo que sucede con el devenir de las contradicciones, es que no se quedan en un estado puro, sino que se mueven y complejizan. Esto es, que esas relaciones de dos contrarios iniciales -en su roce-, van dejando parte de s, donde cada una se convierte un poco en la otra; de lo que aparecen nuevas relaciones, que claramente no son ni uno ni otro extremo, pero que contiene en s a ambos. Estas nuevas relaciones son las del tercer trmino (o trmino medio).

Estas sirven de contencin entre ambos polos en interaccin (contradiccin), donde tal y como seala Hegel: El simple trmino medio (trmino medio entre el ser y la nada, o tercer trmino) es la determinacin como tal; a su identidad pertenece tanto la destinacin como la constitucin (Hegel, 1982, pg. 160). Es decir, ese nuevo trmino, es lo que determina la relacin entre extremos, porque ambas pasan por l: El trmino es la mediacin, por cuyo medio el algo y el otro tanto existen como no existen (Hegel, 1982, pg. 163), ya que l es resultado de la interaccin de estos.

Este trmino (medio), al contener en s algo de ambos extremos, contiene tambin lo que cada uno de ellos en ese interactuar identifican en su opuesto; es como si cada polo en relacin con este trmino se estuviera enfrentando a su opuesto, o al menos el trmino medio es quien representa al otro extremo: Ellos (el ser y la nada) tienen el existir el uno allende el otro y allende su trmino; el trmino, en tanto es el no-ser de cada uno, es el otro de ambos (Hegel, 1982, pg. 163).

De esa manera, todo sistema que se inicia como extremos contradictorios, dado lo primitivo de ese estado, contina su evolucin, que termina por llegar a un mayor grado de complejidad, con la aparicin de este trmino. Su presencia, indica la maduracin de las contradicciones.

Esa maduracin no debe ser pensada como un punto de extrema tensin y de ese estallido dado lo mencionado ya aqu-; sino como una cierta estabilidad (armona y naturalidad), como una acentuacin de las relaciones del objeto, donde estas se despliegan ampliamente en un tejido de determinaciones que representan una mayor interconexin e interdependencia de las partes de ese sistema; y sobre todo, el estado de solidez de este ltimo; donde ahora, termin la etapa de conformacin, para pasar a una de fortaleza. En ella, dicho objeto ya cuenta con las condiciones para sostenerse en auto-movimiento armonioso, o siendo ms claro, donde ya el objeto es tal y como debera ser, porque antes de ello solo estaba organizndose constituyendo- su sistema de relaciones.

El uso del tercer trmino. Algunos ejemplos

Sabiendo que el tercer trmino es un punto ms acabado en el desarrollo de las contradicciones, entonces puede entenderse qu hacer con este, tericamente hablando.

Este debe ser el punto a alcanzar en el estudio de las contradicciones en cualquier sistema. As, con el poner los contrarios en una investigacin, no se ha hecho todo el camino, y a mi juicio, an no se ha terminado de dar el paso esencial. Pinsese en sus implicaciones.

Al dejar la contradiccin solo como dos polos, todos los resultados tericos derivarn de ah, ya que las premisas de una investigacin, determinan sus resultados, el camino iniciado, determina el final de este. Por eso, al delimitar el anlisis a dos polos, su desenlace quedar entre estos. De ah, que por ese modelo sea inevitable llegar a conclusiones donde un polo superdetermina al otro, y que sus soluciones bsicas sean el estallido o llegar a un equilibrio. Conclusiones estas, que distan mucho porque sus propias premisas de dos polos lo condicionan-, de un desarrollo dialctico -en el sentido aqu expuesto- de las contradicciones.

Por eso, para desplegar el estudio de las contradicciones, dialcticamente, es necesario llegar al uso del tercer trmino. Este, condiciona que el resultado terico, sea precisamente, el de la mediacin, el de sellar la interaccin de los extremos en contradiccin, y simplemente, asegurar la permanencia y la durabilidad de esas relaciones. Entonces, un estudio de un sistema, si pretende ser consecuente -o al menos dejar planteado el camino de la dialctica-, debe, llevar su modelo hasta la aparicin del tercer trmino, o de estar consciente de que sin este, es apresurado sacar conclusiones.

Puede encontrarse en cualquier objeto desarrollado la presencia de este tercer trmino. Ya que en cada sistema que se estudie como tal y en auto-movimiento, se identificarn a su interior polos, los cuales, al desarrollarse, terminarn por generar este tercer trmino.

Un buen ejemplo para ilustrar esto, es la existencia de la pequea burguesa. Esta, ha sido el resultado del desarrollo de la contradiccin capital-trabajo. Lejos de ser un elemento que condicion el surgimiento del capitalismo, es su efecto. Como trmino medio, es la expresion de que tal contradiccin, se ha desplegado de manera tal, que se estabiliza el sistema del cual es ya parte. Es esto, un momento de la explicacin que debe darse sobre el desenvolvimiento de las contradicciones dentro del capitalismo. Y de paso, eliminar los prejuicios contra la pequea burguesa, que como expone Marx en El Capital, esta no es la fuente del capitalismo, es decir, no fue de estas relaciones de pequea burguesa, sino del proceso de acumulacin originaria. Esta pequea burguesa, sus relaciones, no son el enemigo de la clase obrera, sino el mediador, que es cmplice de ambos extremos. Para profundizar en este caso de la pequea burguesa ver Dialctica de contrarios, acumulacin originaria y la pequea burguesa en Cuba (Hayes Martnez, 2018).

Otro caso que muestra la aparicin del tercer trmino, es en la internacionalizacin de la relacin capital-trabajo: esta relacin aplicada a dimensiones internacionales, a los estados nacionales.

En l, existen los polos de la contradiccin: los desarrollados y los subdesarrollados (o como se le prefiera llamar, pero el caso es que son objetivas las brechas entre naciones). Entre ellos aparecen nuevas relaciones, que no son ni un polo ni el otro. A estas naciones, una buena parte de la literatura las identifica como emergentes. Y lo cierto es que esas relaciones vienen a jugar el mismo papel que la pequea burguesa, solo que en el plano internacional.

Consideraciones finales

En lo expuesto hasta aqu, no he pretendido resumir un corriente tan amplia como el estructuralismo, mucho menos demeritar una figura tan importante y necesaria como el genio Louis Althusser; ni negar sus estudios de este sobre Hegel, ya que el galo era un gran estudioso del filsofo alemn, pero el pensamiento debe continuar e irse rectificando sobre lo que los gigantes han construido. Tampoco es objetivo aqu resumir una cuestin tan complicada de desarrollar como el tercer trmino; si no, comenzar a mostrar la necesidad del estudio, del acercamiento a la dialctica, que tanto ha sido distorsionada y cuyo uso, an no se ha generalizado.

Lejos de ser concluyentes, estas lneas, ms que respuestas, son un pretendido estmulo a despertar necesarias preguntas para marcar los pasos iniciales en nuevos estudios de la tan necesaria dialctica. Quiz al estructuralismo, en un ejercicio de la ausencia de la soberbia, le puede surgir la auto-revisin, ya que nunca es tarde para (re)armar marxismo dialctico.


Bibliografa

Hayes Martnez, M. A. (22 de 12 de 2018). Dialctica de contrarios, acumulacin originaria y la pequea burguesa en Cuba. Recuperado el 30 de 12 de 2018, de Rebelin: rebelion.org/noticia.php?id=250517

Hegel, G. W. (1982). La Ciencia de la Lgica. Ediciones Solar.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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