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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-01-2019

Entrevista a Waldemar Hermina, escritor y educador puertorriqueo
Al momento, el puertorriqueismo influye, gua y nutre lo que escribo

Wilkins Romn Samot
Rebelin


Waldemar Hermina Gerena (Puerto Rico, 1973-) se ha dado a conocer como escritor tras obtener recientemente el Premio Nacional de Novela que otorga anualmente el Pen de Puerto Rico Internacional (2018). Oriundo de Camuy, realiz estudios universitarios en la Universidad de Puerto Rico. En la actualidad reside en Glendale, California, desde donde nos ha legado dos novelas ambientadas en lo mam, Borinquen, me llama. Waldemar, a travs de su trabajo creativo, afirma y se afirma en su ser, y a la vez mata el tiempo libre, el tiempo muerto, y lo rehace haciendo el arte que ahora sabe y sabemos hace bien, narrar. Lleva dos, una primera, Al garete (2013), y una segunda, la premiada en su pas natal, Muchos aos de espera (2017). Hermina Gerena, ha respondido a mis preguntas, y todas sus respuestas son para compartirles con vosotros.

- Wilkins Romn Samot (WRS, en adelante) Recientemente, has recibido el premio Nacional del PEN de Puerto Rico (2018) en la categora novela por vuestro segunda novela intitulada Muchos aos de espera. De qu trata o tratas en esta novela premiada por el PEN 2018 y cmo recorres entre la literatura y la realidad o no ficcin?

- Waldemar Hermina (WH, en adelante) Hola y gracias por entrevistarme. Son muchas preguntas y algunas carecen de respuesta, pero aqu voy. Muchos aos de espera relata la vida de una mujer que tuvo que conformarse con la desdicha de vivir ms que nadie. Estrella del Mar vive como una extraa en el mismo pueblo que fund su abuela y en su mismo cuerpo, y aunque ha alcanzado a verlo todo, desde la emancipacin de la esclavitud, el telgrafo, guerras mundiales y hasta el televisor, vive en una poca a la que no pertenece, y se siente abandonada por el tiempo y por la justicia divina. El rumor de su longevidad recorre los cuatro puntos cardinales hasta denominarla como una leyenda en vida, y aparte de las atenciones de Antonia de la Concordia, su nieta por eleccin, vive sola, y empeada en descubrir la razn de su infortunio y del fantasma que la asecha, el cual segn ella, es el responsable del misterio de su longevidad. Vive en un pueblito de pescadores y de trabajadores de la caa en la costa atlntica de la menor de las Antillas Mayores, donde siempre han vivido bajo el dominio de otros imperios, y donde desde mediados de siglo veinte, comienzan a llegar versiones muy diferentes del mismo mundo que los ha mantenido enajenados por siglos, lo cual reta las creencias que haban latido en el corazn de aquel pueblo desde el principio de los tiempos. La crnica revela episodios fantsticos, divertidos, cotidianos, y severos, que representan la vida de aquel entorno invariable, y van reconstruyendo el pasado, desde su fundacin, hasta el da que el gobierno obtiene la dicha de establecer una Constitucin propia de ellos y para ellos. Pienso que mi estilo intenta mostrar lo irreal y lo extrao como algo muy cotidiano. A veces mi narrativa suele ser sencilla, en ocasiones pintoresca, a veces irreverente, jocosa, y hasta cierto punto existencialista. Mientras narro, enlazo las circunstancias de los personajes con eventos de la historia relativamente reciente de nuestra Isla: la poltica colonialista, los vaivenes del estatus poltico, las tradiciones y supersticiones, y la influencia del fanatismo poltico y religioso en el diario vivir de sus residentes. Por ltimo, a mi parecer, ese estilo del realismo mgico surge de forma natural. En palabras de mi hijo: exagero mucho.

- WRS Cmo surgi la oportunidad de trabajarle? Qu relacin tiene Muchos aos de espera con vuestro trabajo creativo-narrativo anterior y hoy?

- WH La idea de escribir Muchos aos de espera surgi cuando me embarqu en la ltima revisin de mi primera novela, Al garete. Mientras daba por terminado la ltima revisin, pas algn tiempo reflexionando sobre los personajes que haba desarrollado, en especial sobre aquellos personajes que se hicieron viejos en Al garete, como el to Arnaldo, o los que murieron de vejez, como Antonia de la Concordia, y visualic sus vidas en aquellos aos prsperos de su juventud. Poco a poco fui desarrollando el tema y entrelazando sus vidas con las leyendas del pueblo y con los hechos histricos que precedieron la creacin del Estado Libre Asociado de Puerto Rico. As es como surge Muchos aos de espera. Al igual que Al garete, se basa en el mismo pueblo, pero unos cincuenta aos antes. En Al garete menciono brevemente al personaje de Estrella del Mar, quien es ficticio, pero queda vinculado con la historia real de la fundadora del pueblo y, representa la tradicin supersticiosa y pueblerina que escuch de mi abuela cuando era nio. Siento la necesidad de declarar que Antonia, personaje de ambas novelas, es un personaje construido con mi abuela materna en mente, quien muri en el 1985, y aunque trae buenos recuerdos, tambin produce una nostalgia inmensa. En Al garete, el da que termin de redactar la historia de su muerte, pas la noche en vela.

- WRS Si compara su crecimiento y madurez como persona y escritor, qu diferencias observa en su trabajo creativo-narrativo o no de entonces (anterior) con el de hoy?

- WH La realidad es que llevo poco tiempo escribiendo. Comenc a escribir mi primera novela en el 2010 y por lo general, esto de escribir es algo que he llevado a cabo en solitario; como un secreto que se guarda con anhelo y una vez se comparte queda varado, a la deriva. Siempre a la espera de que surja un milagro y lo rescaten del anonimato. Desde el principio han predominado las dudas. Gustar? Valdr la pena? Ser apropiado? Me habr pasado de la raya? Al principio dichas incgnitas no encontraron respuestas. Consult con varias personas, sobre todo Natalia Olivero en Hato Rey, quien corrigi varios captulos, me hizo sugerencias, me orient y me ayud con eso de los formatos y las reglas gramaticales, pero el resto he sido yo pelndome las pestaas y, digamos que, de la forma ms autodidacta posible, he tenido que aprender todo eso de cual comilla usar, qu tipo de guin, cmo expreso el lenguaje coloquial, los anglicismos, etc. Enve varios libros de Al garete, a diferentes universidades dentro y fuera de Puerto Rico y, resulta que mi libro cautiv la atencin del profesor Vctor Rodrguez, de California State University Long Beach quien public una resea del mismo en su blog. Fue en ese entonces que cog confianza para escribir como dicte el pulso, que la narrativa fluya y transmita en el papel lo que se proyecta en mi mente a manera de cortometraje. Aprend a insistir, a evitar redundancias y revisar hasta que quedo convencido que mi mente ya no le puede encontrar errores y que la forma en que lo narr o describ fue la mejor posible dentro mis limitaciones como individuo. Madurez como persona, pues pienso que estoy a punto de podrirme como fruta tropical en un estante, pero como escritor hay mucho camino que recorrer. Mi hermano argumenta que s, que al comparar ambos libros se puede apreciar que en Muchos aos de espera la prosa fluye mejor. Que decida el lector. Confieso, que me di la tarea de traducir Al garete al ingls bajo el ttulo de Scattered. Yo pens que traducir alcapurrias, piononos, las picas de las fiestas patronales o los refranes como eso de este tipo es un pelagatos, era fcil y haca sentido, pero imprim varias copias y me top con la cruda crtica de que la traduccin a lo mucho reciba una C de esas que se otorgan por misericordia, un 69.5%. Tiene muchsimos errores. Luego le confi la correccin a una persona muy amable estudiante de maestra en lingstica en la Universidad de Pittsburg, pero: tir la toalla a mitad de camino.

- WRS Waldemar, cmo visualiza su trabajo creativo con el de su ncleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico y fuera?

- WH No tengo respuesta. A nivel personal, no conozco ni comparto con escritores dentro ni fuera de Puerto Rico.

- WRS - Cmo concibes la recepcin a su trabajo creativo dentro de Puerto Rico, y la de sus pares, bien sean escritores de novela u otro gnero?

- WH Sera muy difcil evaluar la recepcin de mis libros en Puerto Rico y no podra opinar sobre la de mis pares. Hay que enfatizar que no vivo en Puerto Rico, mis libros no se encuentran en libreras puertorriqueas y hasta hace unos doce das atrs muy pocos tenan en cuenta que yo exista. Cuntas personas habrn ledo mis libros? Cien, doscientas, trecientas... No tengo evidencia concreta, de la misma forma, tampoco tengo evidencia para mi prximo argumento, porque creo que en Puerto Rico nunca ha salido un best-seller y al paso que va nuestra sociedad, lo veo difcil. La msica y el entretenimiento reinan supremos por encima de la literatura y la poesa. A mi juicio, la gratificacin inmediata, el reality tv, y los videos jocosos entre otras cosas captivan las audiencias y han hecho de la lectura algo muy similar a la meditacin; que requiere mucho enfoque y concentracin y solo lo llevan a cabo grupitos selectos de la sociedad. En el libro de Stalins Barber, el autor muestra como en la era sovitica tenan la costumbre de llenar plazas y estadios para hacer lecturas de libros, de poesa claro, de los que permita la censura, pero en nuestras sociedades se llenan para cultos o entretenimiento. Es un asunto que transmito en el personaje del Dr. Galdeano, en Muchos aos de espera, quien se muere por revelarle el secreto de su descubrimiento al pueblo y se visualiza parado en la plaza del pueblo explicando su ciencia, y hasta se imagina una gran multitud pidindole, ms ciencia, tal y como les exigen a los cantantes pidindole otra, otra, pero en su audiencia estaba compuesta por dos o tres personas, quienes para colmo carecan de la dicha de entenderle. A fin de cuentas, a veces me visualizo como l, parado en la tribuna con mis libros en una mano y el micrfono en la otra, mientras observo ese silencio petrificante que solo se deja infringir por los coques que lo alegran con su canto.

- WRS S que vos es de Puerto Rico. Se considera un autor puertorriqueo o no? O, ms bien, un autor de literatura, sea esta puertorriquea o no. Por qu?

- WH Soy gallito de la IUPI, algo que mis aos en Oregon State University no pudieron reemplazar. Nunca me sent Beaver. Como dice la cancin, Boricua aunque naciera en la Luna. Pienso que soy autor puertorriqueo. Se me hara muy difcil visualizarme de otra forma. Al momento, el puertorriqueismo influye, gua y nutre lo que escribo. Aunque resido en la dispora, me siento comprometido con los asuntos de nuestra isla. Trato de entrelazar lo que escribo con los vaivenes polticos y socio-econmicos que han ido forjando nuestro diario vivir, y as mostrar la mejor estampa de la vida rural en la ltima gran colonia del planeta.

- WRS Cmo integra su identidad tnica y su ideologa poltica con o en su trabajo creativo?

- WH Mi identidad caribea siempre sale a la luz sin que se lo pidan. Desde el lenguaje, la msica y hasta el paladar siempre domina lo caribeo. La idiosincrasia boricua siempre produce ese cosquilleo que hierve la sangre de manera innata. No hay que estar en suelo boricua para experimentarlo, algo que viv en carne propia cuando fui a ver la semifinal del Clsico Mundial de bisbol frente a Holanda. La fanaticada extranjera entr en trance con la emocin que causaban las trompetas y las plenas mientras entonaban el Bombn de Elena. Y ni se diga cuando entonaban el maana por la maana llena tu casa de flores La emocin me despertaba aquel niito camuyano que se sentaba en la capota del carro de mi pap ondeando la camiseta del equipo cuando celebrbamos la victoria en las pequeas ligas, y en la histeria del momento, e ingenuamente, me deca: mira que cosa, esto se siente igual que antes. Esa identidad se refleja en lo que escribo. Bueno, y me pregunta por la ideologa, y pues claro, esa siempre mete la cuchara. Por lo general lo hago de manera indirecta, procurando que sean los personajes quienes revelen (x) o (y) postura, pero en el fondo, sigo siendo yo quien promueve la defensa de los derechos de la mujer, de nuestros hermanos homosexuales, de la justicia social en general, todo con miras a hacer conciencia sobre la debacle social, poltico y existencial que se vive en Puerto Rico y, hacer el intento por promover el pensamiento crtico que nos ayude a conseguir un mejor Puerto Rico.

- WRS Cmo se integra su trabajo creativo a su experiencia de vida? Cmo integra esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor hoy?

- WH La trayectoria de mi vida comienza en Camuy en aquel entorno de la era de los setenta y ochenta, la cual me forj dentro de una burbuja efmera, moldeada por la religin y la mentalidad insularista que predominaba y an predomina. Aquel aislamiento geogrfico y hasta cierto punto, emocional e intelectualmente cerrado al exterior me haca pensar que formaba parte del mejor de los mundos posibles y, cuando se vive enajenado, uno forma parte de ese sistema, y repite los guiones establecidos por otros que estuvieron antes, y repite la desinformacin y la defiende como la mera verdad. El miedo triunfa dentro de la burbuja: miedo a quemarse en las pailas del infierno, a diferir, a retar, a salir, y tambin se transmita aquel sentido de inferioridad que se puede resumir con el: no me lo merezco. Aunque yo no exista en la era de Muchos aos de espera, a veces me visualizo en el balcn de Antonia sentado en la baranda y entretenindome con aquel seor que nos pona a tirar el palo de escoba, mientras en la casa se preparaban para ir con el resto del pueblo a celebrar en la plaza aquel voto de 1952, y veo mis ojos tmidos reflejados en los de aquel nenito que no soltaba la falda de su madre, y me digo: caramba! y pensar que aquel flacucho se iba atrever a darle la cara al mundo, y retar el tiempo y la costumbre. No es fcil romper con dichos patrones. Para trascender por encima de los tabes y aquellos dogmas hay que aprender a dudar. Pienso que as fue. Me dej llevar por aquella espinita inquisitiva que llevaba por dentro, y aprend poco a poco aceptar que no saba nada de la vida, de nuestro mundo y del universo. De adolescente, me la pasaba soando despierto y mi mam me deca; Mijo pero porque t piensas tanto?. Yo responda, en nada mami, pero en realidad me la pasaba pensando cmo se viva en aquellos paisajes que miraba en los rompecabezas o en aquellas ciudades asiticas que me intimidaban en aquel programa (Las gotitas del saber), o simplemente cuestionando lo que me inculcaban en la escuela dominical. Pas gran parte de la juventud montado en bicicleta, compitiendo en ruta por todos los rincones de Borinquen, siempre interesado en conocer nuevos pueblos. Cuando los conoc todos me decid a conocer otros lares, primero en el este de los Estados Unidos, despus en el equipo de la Universidad en Oregn, y ms adelante en California y, supongo que tengo que haber sido el primer y ltimo ciclista boricua en ganar una carrera en aquel pueblito friolento de Cheney en el este del estado de Washington. En fin, el ciclismo me expuso a otras culturas, a interactuar con latinoamericanos, europeos y americanos y, fue clave en aquel proceso de abrir los ojos. En la bici se pasaban las horas en silencio, siempre coqueteando con los pensamientos y las ideas. Me consuma las energas y no fue hasta que colgu las ruedas competitivas que comenc a soltar sobre el papel en blanco lo que me daba vueltas en la cabeza. Fue entonces que record que en el 7mo grado le Crnicas de una muerte anunciada, mi primer encuentro con un escritor extranjero, y al final solo me dije: este tipo es un exagerado. Luego record cuando me pusieron a leer a Pedro Pramo y no entend ni papa. Mi hermana, quien ya cursaba en la universidad, me dijo: Eso es mucho pa ti. Lete algo ms simple. Es en ese momento que vuelve a despertar el entusiasmo que producan los cuentos cortos de Abelardo Daz Alfaro, tal vez porque me poda identificar culturalmente con ellos, y hasta reviv en carne propia aquel tiempo, por all por el dcimo grado, cuando recit varios poemas de Luis Llorns Torres, El zapatito Azul, El valle de Collores, lo cual despert mi inters por la poesa. Claro, me aterraba pararme frente al micrfono y no era fcil sobrellevar las bromas de parte del estudiantado. De ah en adelante escriba historias en mis libretas, pero por nada del mundo los revelaba, hasta que una noche de esas, en Glendale, en las que no se puede pegar el ojo, me dije: dale que hacer el ridculo tambin es gratis, y me atrev a escribir Al garete.

- WRS Qu diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepcin del pblico a su trabajo creativo y a la temtica del mismo? Cmo ha variado?

- WH Eso est por verse. El tiempo dir si en un futuro alcanzo a tener pblico que admire mi trabajo, pero no me afano por ello. Yo simplemente disfruto escribir.

- WRS - Qu otros proyectos creativos tienes recientes y pendientes?

- WH Tengo varias ideas organizadas en papel, bueno en Word, las cuales espero desarrollar en algn momento. Algunas apropiadas para cuentos cortos y otras para novela histrica. Me gusta mucho una historia (ficcin) de un indio tano a quien he llamado Yuki. Tengo un trabajo, quizs muy similar al estilo de cuentos cortos de Abelardo Daz Alfaro, La polmica de Papo Calma y Pepe Rabieta, otro sobre la tragedia del alcoholismo de Margarito y Caridad, tambin Las cartas del doctor Galdeano, La primera Navidad con octavitas de Merengue (ambos personajes de mis libros), Las erres que se esfumaron, entre otros. Tal vez lleguen a convertirse en algo digno de compartir. En la actualidad, llevo tiempo escribiendo mi tercer libro, el cual espero terminar en el 2019. Lo tena un poquito estancado, pero el Premio obtenido ha renovado la motivacin para continuarlo. Llevo unas 100 pginas, y me gusta mucho, pero admito que el estilo ha sido un reto, pero por ah va y pienso que vale la pena. De dnde surge la historia de ese tercer libro? En Muchos aos de espera hay un personaje llamado Tranquilino, dueo de una pensin donde se alberga un comerciante espaol que aparece un fin de semana de fiestas a vender pociones y ungentos, pero tambin interesado en conocer a la leyenda en vida de Estrella del Mar y usarla como estrategia de mercadeo. Tranquilino es el padre de Gabriel, quien est casado con Carmn, hija de Antonia de la Concordia, y es uno de esos personajes en Al garete que no se mencionan mucho. Llevo tiempo redactando la historia sobre Tranquilino, quien ya de anciano y viudo, decepcionado por el fracaso estadista, abrumado por la debacle que le dej el monstro de Mara, y motivado por la historia de su inquilino perene un norteamericano a quien nunca le ha escuchado decir una palabra y solo conoce como Smith, decide marcharse de su amada isla en un intento por tachar todas las cuentas de su vida y entregarse al olvido.


Wilkins Romn Samot, Doctor de la Universidad de Salamanca, donde realiz estudios avanzados en Antropologa Social y Derecho Constitucional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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