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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2019

Jess Arteaga publica Jvenes y menores en la diana (Zau-Zambra-Baladre)
Un libro de batalla contra la estigmatizacin (televisiva) de la juventud

Enric Llopis
Rebelin


Cuando Antoine de Saint-Exupry dedic El Principito (1943) a su amigo, el escritor y periodista francs Lon Werth, empez por pedir perdn a los nios, pues haba dedicado el libro a una persona adulta. Pero Werth que tena entonces 65 aos- no era alguien cualquiera. Se trataba de una persona mayor que pasaba hambre, fro y tena la capacidad de comprender los libros para infantes. Generaciones de adolescentes han crecido con el nio de cabellos rubios a quien el zorro le peda paciencia, porque las personas ya no tienen tiempo de conocer nada y domesticar es crear lazos; con el nio que se hizo cargo de la rosa, a la que dedic tiempo, reg, escuch callar y quejarse, y por ello era su rosa. Slo se ve bien con el corazn, es el secreto de El Principito. Aviador, narrador y viajero, el conde de Saint-Exupry o su criatura, el principito- consideraba a los adultos incapaces de entender las cosas por s mismos, y por esta razn los nios tenan que prodigarse en explicaciones.

A qu responde el tratamiento peyorativo de la infancia y la juventud? El socilogo e investigador de la Universitat Autnoma de Barcelona, Joaquim Casal, ha advertido de la influencia que ha tenido el paradigma de la adultocracia en la Ciencia Sociolgica; as, tienden a subrayarse (por ejemplo en Durkheim y el positivismo) aspectos de los jvenes que se consideran carencias soltera, permanencia en el hogar familiar, formacin escolar bsica-, una perspectiva en negativo y de dependencia que conduce a que el muchacho tenga que asumir responsabilidades de adulto (Revista de Estudios de Juventud, 2002).

A la transmisin de estereotipos no es ajena la televisin. En el peridico Corriere della Sera y los Escritos Corsarios, escribi el poeta y cineasta Pier Paolo Pasolini: La televisin es autoritaria y represiva como ningn medio de informacin en el mundo lo ha sido nunca. Era diciembre de 1973. Pasolini aada que este medio consigui, como tecnologa y poder, algo que no logr el fascismo: mancillar para siempre el alma del pueblo italiano. El grupo musical Skaparapid cantaba en su disco El cuento de nunca acabar, en 1999: Ven y conecta con nosotros, entrganos tu voluntad, para ver lo que hay en ella y podrtela mimar.

Con algunos de estos ingredientes Jess Arteaga Simn (Jipy) pergea el libro Jvenes y menores en la diana. Embrutecimiento social y televisin, publicado en abril por ediciones ZAU, coordinacin Baladre y la distribuidora Zambra. Jipy es cantante de los grupos Skaparrapid y ullDtro (Kanes Free), adems de activista en la Asamblea de Paradas y Precarias del sindicato CGT, en Baladre y el movimiento por la Amnista Social. Cul es el propsito de este ensayo de 48 pginas? Harto de la utilizacin retorcida de la juventud en los medios de informacin, me lanzo a decir lo que pienso sobre sus enfoques ruines, adultocrticos y autoritarios, afirma, tras recordar que fue un nio y joven inadaptado, que a los 18 aos aprendi la lucha de clases en las asambleas de fbrica.

El autor observa que las televisiones cargan las tintas del sensacionalismo y faltan al respeto por la intimidad y el duelo en casos como el de Gabriel Cruz, nio de ocho aos asesinado en febrero en el municipio de Njar (Almera); o el de Diana Quer, de 18 aos, desaparecida en agosto de 2016 en el municipio de A Pobra do Caramial (A Corua); la joven muri asesinada, el cadver apareci 497 das despus. Se produce, segn Jess Arteaga, un espectculo estimulador del miedo colectivo a base de dosis diarias de morbo sin lmite. Tal vez el ejemplo ms representativo de espectacularizacin televisiva sea el de las tres vctimas adolescentes de Alcsser (Valencia), secuestradas, torturadas y asesinadas y cuyos restos aparecieron en una fosa en enero de 1993. En ocasiones los crmenes se utilizan para exigir un endurecimiento de los castigos; as, el presidente del PP, Pablo Casado, pidi en noviembre, en un mitin en Vejer de la Frontera (Cdiz), que la responsabilidad penal de los menores se site por debajo de los 14 aos, edad establecida en la Ley Orgnica 5/2000.

Otra crtica al tratamiento meditico apunta a la estigmatizacin de menores y jvenes en los denominados sucesos. Quiz pudiera deducirse de este enfoque una especie de perversidad innata en nios y nias. Por ejemplo, Hacinamiento, peleas y robos, el da a da de los 140 menores de la Residencia de Primera Acogida de Hortaleza (Antena 3, septiembre 2018); Arrestado un joven tras atracar a mano armada un hotel y un bingo en Granada (Tele 5, septiembre 2018); muere un menor de 14 aos al tirarse desde lo alto de un centro comercial tras anunciarlo en redes sociales (La Sexta, noviembre 2018); el bullyng, las peleas, fenmenos como el botelln y la violencia intrafamiliar tienen, asimismo, un espacio en la pantalla: Revintala! Mtala!: gritos a una agresora que pegaba a otra menor (Intereconoma, mayo 2017); Crece el nmero de menores que maltratan a sus padres (TVE, mayo 2012); Peleas, drogas y menores (programa En el Punto de Mira, Cuatro, junio 2018); Detienen a dos menores por supuesto acoso escolar a un compaero de 16 aos en Estepona (Antena 3, enero 2018).

Las televisiones ofrecen esquemas binarios y simplistas, critica Jess Arteaga. El autor, que participa en las tertulias de Radio Klara, emisora comunitaria de Valencia, echa en falta el contexto, las explicaciones de fondo. En diciembre el Consejo de la Juventud de Espaa present un estudio sobre la pobreza juvenil, que sealaba a partir de datos de la Encuesta de Poblacin Activa (EPA)- una tasa de paro entre los jvenes del 29,4%, frente al 17,2% en el conjunto de la poblacin (2017); la temporalidad en el empleo tambin afecta de manera destacada a la juventud (entre 16 y 29 aos), con un porcentaje del 57,5% en 2017 (la tasa en el conjunto de los asalariados fue del 26,7%). El informe aade que la pobreza relativa afectaba en 2016 al 29,6% de la juventud, y la pobreza severa al 9,5% (datos de 2016); asimismo, el 37,6% de los jvenes est en riesgo de pobreza o exclusin social (2016), lo que afecta especialmente a las mujeres.

En junio la ONG Save The Children inform de que 2,6 millones de nios y nias en el estado espaol, el 31,3%, se hallan en riesgo de pobreza o exclusin, un porcentaje superior al de 2008 (ao de inicio de la crisis); esta circunstancia afecta especialmente a los menores que viven en hogares de madres solas. Por otra parte en el contexto de la crisis, entre 2009 y 2013, al menos 218.000 jvenes espaoles emigraron, segn una investigacin de 2014 del Instituto de la Juventud. Es imposible imaginar que los informativos tuvieran la delicadeza de abrir sus emisiones -o los peridicos dedicaran sus portadas- a estos sectores, afirma Jipy, que sita estas realidades en un contexto, el sistema capitalista: Puede parecer panfletario. Lo siento, ese lenguaje decorativo que usan en sus tribunas-tribunales me queda tan lejos.

Pero el libro tambin tiene palabras para la contestacin social y la rebelda; Arteaga manifiesta su esperanza en los jvenes indignados del 15-M de 2011 (14 de los detenidos durante las movilizaciones ese da en Madrid se enfrentan a un juicio en febrero de 2019; la acusacin pide en su escrito seis aos de prisin para 13 de los activistas, informa El Salto); las marchas de los mineros a Madrid (julio de 2012), las Marchas de la Dignidad, que en marzo de 2014 reunieron en la capital del estado a dos millones de personas (segn los organizadores), que reivindicaban pan, trabajo, techo, dignidad y el impago de la deuda; el movimiento de la Primavera Valenciana (febrero de 2012), cuya represin definan los activistas -en el quinto aniversario- como de una brutalidad no vista, al menos pblicamente, desde los tiempos de la dictadura; la resistencia en el barrio de Gamonal, en Burgos, contra la construccin de un bulevar en 2014; las huelgas generales (en 2010, 2011, 2012 o 2018) y, ms recientemente, la represin ejercida en Catalua durante el referndum del 1-O: 893 heridos, segn cifras oficiales, por las cargas de los agentes de la polica. No se lo ponen fcil a [email protected] diferentes y a [email protected] que no cumplen con la norma, concluye Jipy.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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