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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2019

La Iglesia encubri durante casi 70 aos los abusos del fundador de la neoconservadora Legin de Cristo
Marcial Maciel, el pederasta que hizo de los Legionarios de Cristo un imperio financiero al amparo del Vaticano

eldiario.es

"Todos en el Vaticano lo saban y nadie hizo nada", asegura el octogenario y exlegionario Flix Alarcn, una de las primeras vctimas del depredador Maciel


Durante aos camp a sus anchas por los pasillos vaticanos. Era el ejemplo de fundador de nuevo movimiento: un hombre ntegro, adulador, con capacidad de liderazgo. Juan Pablo II lo consider "gua eficaz de la juventud". Pero, durante dcadas, muchos en la Iglesia saban que en realidad Marcial Maciel (1920-2008), fundador mexicano de la Legin de Cristo y afincado durante aos en Espaa, era un depredador. "Llevamos 70 aos encubriendo, y esto ha sido un tremendo error", ha apuntado el cardenal Joo Braz de Aviz en una entrevista en la revista catlica Vida Nueva recogida por El Pas.

La Santa Sede haba recibido las primeras denuncias de abusos contra Marcial Maciel en 1948, pero no hizo nada hasta que, en 2006, el Papa Benedicto XVI condenaba al fundador de los Legionarios de Cristo a una vida de oracin y silencio, apartado del mundo, al comprobar que haba abusado sistemticamente de menores y que, adems, mantena una doble vida, con varias mujeres y hasta media docena de hijos.

Nadie hizo nada por frenar a Maciel, que contaba con el total apoyo de Wojtyla (Juan Pablo II), hasta el punto de que el Papa hizo caso omiso a las denuncias que, desde 1988, lanzaron algunos de los primeros integrantes de la Legin de Cristo. Entre ellos, el sacerdote Flix Alarcn: "Todos en el Vaticano lo saban, y nadie hizo nada", asegura este octogenario, una de las primeras vctimas del depredador Maciel.

Pero las primeras denuncias llegaron en diciembre de 1944, en una carta al obispo de Cuernavaca, en la que el joven Luis de la Isla y sus padres denunciaban abusos de Maciel, pero ni actu en consecuencia ni envi informes al Vaticano.

La primera vez en que las denuncias llegaron a Roma fue desde Espaa. Dos jesuitas de Comillas enviaron en 1948 sendos informes a la entonces llamada Sagrada Congregacin de Religiosos. En 1954, apuntan los documentos, fue el Arzobispado de Mxico quien pidi informes sobre el fundador al legionario Federico Domnguez, quien habl por primera vez de la adiccin a la dolantina (un opiceo) de Maciel. El informe lleg hasta el Vaticano.

Dos aos despus, el arzobispo de Mxico y el nuevo obispo de Cuernavaca denunciaron por pederastia y adiccin a las drogas a Maciel, pidiendo su suspensin temporal. Durante algunos aos (al final del pontificado de Po XII y el de Juan XXIII) Maciel fue apartado temporalmente de la direccin del instituto.

Abusos, drogas y dinero

Los documentos muestran que la Santa Sede estaba enterada del abuso de drogas por parte de Maciel, de sus abusos sexuales y las irregularidades financieras desde 1956, cuando orden una investigacin inicial. Sin embargo, durante dcadas y gracias a la habilidad de Maciel de mantener silenciados a sus propios sacerdotes, su habilidad para colocar a legionarios confiables en puestos clave en el Vaticano y su cuidadoso cultivo de relaciones con los cardenales vaticanos, obispos mexicanos y catlicos poderosos y acaudalados, Roma prefiri mirar hacia otro lado.

Hasta 1976 no se produjo una nueva denuncia, cuando dos exlegionarios lo hicieron en Estados Unidos, enviando copia de la demanda a Roma. Finalmente, en febrero de 1997, un grupo de ocho exlegionarios entre ellos Flix Alarcn y Juan Jos Vaca lograron que la denuncia contra Maciel alcanzara los medios de comunicacin internacionales.

De todos modos, Juan Pablo II orden bloquear el asunto en Doctrina de la Fe en 1999. Tambin se permiti entonces que Maciel construyera su entramado empresarial para evadir impuestos entre los aos 1990 y 1992, cuando todava gozaba de la proteccin del Vaticano. Segn public El Confidencial en su investigacin de los Papeles de Panam, el negocio de las universidades vinculadas a la congregacin religiosa con ms de 300 millones de patrimonio, se administr desde territorios opacos.

Entre 2002 y 2005, el entonces prefecto (y futuro Benedicto XVI), Joseph Ratzinger, trabaj privadamente en un grueso informe con todas las denuncias recibidas y, en 2006 (ya siendo Pontfice), suspendi definitivamente a Maciel.

Muerto el depredador, no se acab la enfermedad, sino que continu emergiendo con ms fuerza. Y es que la Legin de Cristo, uno de los movimientos ms importantes de la Iglesia neoconservadora, tuvo que comenzar en 2010 un proceso de purificacin que acab, hace pocos aos, con la reestructuracin completa de la rama sacerdotal, la laica (el Regnum Christi) y las consagradas.

El imperio financiero que compra influencia

La refundacin elimin toda referencia a Marcial Maciel y a sus escritos. Solo aparece como fundador, pero ninguna de las normas que aplic durante sus sesenta aos al mando de la organizacin se mantienen. Pese a esa reinvencin, la Casa General de Roma de los Legionarios ha acogido al pederasta John O'Reilly, expulsado hace dos semanas de Chile tras cumplir una condena de cuatro aos de prisin por abusar de menores.

Hoy, la Legin de Cristo sigue siendo un 'ejrcito' a la orden de la Iglesia neoconservadora. La forman 21.300 miembros seglares, 526 consagradas, 63 laicos consagrados y 1.537 legionarios de Cristo (sacerdotes). La Legin mantiene 154 colegios, 5 academias internacionales, 14 universidades civiles y cuatro eclesisticas, donde se forman 176.000 alumnos en todo el mundo.

En nuestro pas, los legionarios gestionan el santuario de Nuestra Seora de Sonsoles en vila, y el famoso seminario de Ontaneda (Cantabria), donde se produjeron algunos de los primeros abusos de Maciel, y Moncada (Valencia). La Universidad Francisco de Vitoria, colegios como Everest y Cumbres o los Highlands son otros de los centros educativos de la Legin que, lejos de desaparecer, se ha reinventado en mitad de un pontificado aparentemente progresista como el de Francisco.

Segn la investigacin El imperio financiero de los Legionarios de Cristo (Grijalbo), del periodista mexicano Ral Olmos, su supervivencia se explica porque la congregacin es muy influyente y tambin es fundamental en la parte econmico-financiera: "Tiene ms liquidez que el propio Vaticano", hasta el punto de que "financian parte de la actividad de la Santa Sede", relata. No en vano "en Mxico se les conoce como 'Los millonarios de Cristo".

Fuente: http://www.eldiario.es/sociedad/Marcial-Macel-cordero-Legionarios-Cristo_0_852865091.html



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