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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2019

Cmo ser Espaa bajo la futura Constitucin?

Ramn de Valle-Incln
El Viejo Topo


Nota de edicin: Tal da como hoy [5 de enero] de 1936 falleca en Santiago de Compostela el insigne literato Ramn del Valle-Incln. En esta entrevista de noviembre de 1931 el siempre polmico escritor se despacha a gusto con la realidad poltica del momento. Pasen y vean.

Don Ramn comparece. La barba, la capa, los quevedos

Una visin de azufre. Trae el aire jocundo de los esqueletos que disfrutan permiso para salir de noche La noche: aqu, en el caf, en la calle de Alcal, centro de las cosquillas espaolas, la calle por donde, eternamente, suben y bajan los eternos andaluces de nuestro eterno cante jondo

En este carnaval del caf Espaa a la luz del esperpento es casi toda caf se sienta por derecho propio don Ramn del Valle-Incln: Primer premio trgico de mscaras a pie.

Zeores: voy a hacer de profeta dice.

La Sibila de Cumas ya tiene marido. A m slo me toca apuntar. 

Futuro poltico

Don Ramn se monda el pecho de una tos de noviembre, y dogmatiza sobre la piel de toro:

Se dibuja en el horizonte nacional la visin inherente al momento en que funcione la Constitucin.

(Hasta aqu su palabra es suave. Y de pronto, don Ramn, apocalptico, retumba):

Y es absurdo, ridculamente absurdo, que alguien haya pensado en una solucin socialista. Pero ezo, qu ez? Y en ese crculo vicioso del absurdo, es ms absurdo an que se piense en un gobierno Largo Caballero. Sera el colmo! Aparte las virtudes que adornen a Largo Caballero, no es posible olvidar que Largo Caballero acta y actuar ello es indivisible en su persona como secretario de la UGT. Se da a los Sindicatos nicos una poltica de excepcin, cuando lo oportuno, al bien de la Repblica, fuera todo lo contrario.

Como se deca en los tiempos de Carlos V, nterin no se logra esto, en Espaa no habr sosiego. Los socialistas! Conviene advertir que el partido socialista se llama Partido Socialista Obrero. No hay que olvidarlo! Y no hay que olvidarlo porque el tal partido representa una casta; una casta lo mismo de odiosa que la casta eclesistica o la militar.

No me explico, no me explico, la verdad, cmo El Sol ha publicado una informacin donde, si no se defenda, se sealaba sin repulsa un gabinete Largo Caballero.

Estn ustedes locos! Si ezo, ezo es lo que hay que evitar precisamente Sera una afrenta!

Don Ramn se recrea en la pausa, y sigue:

Lo que ms me indigna es esa pobre gente que se vanagloria del ttulo de obrero intelectual. No comprendo Qu es eso? Ahora ruedan por ah tres tpicos horribles: el feminismo, el obrerismo y el americanismo. A m me subleva la sangre

cuando oigo lo de obrero intelectual. Qu cosas! El intelectual no puede ser obrero. A no ser que sea un faqun a sueldo de un peridico o de una editora. El intelectual crea. El obrero sirve a la creacin del otro. Son tan dispares los conceptos de creacin y de ejecucin, que no hay modo de unirlos. Pero si la Santsima Trinidad explica esto claramente!

Dios, el Padre Eterno, no es un obrero. Hace el mundo en seis das sin atenerse a la jornada legal de ocho horas. Es decir, crea. Y crea una obra como el mundo, que, aunque le parezca mal a Largo Caballero, no es del todo una birria. Dios es, por tanto, un patrono, no un obrero. Y si a lo sumo se puede decir que Dios es un obrero, hay que reconocer que es un obrero que a los seis das se va del trabajo, se cansa, y se convierte en un rentista. Del Hijo tampoco se puede decir que fuera obrero, ya que abandon el trabajo manual a tiempo, la garlopa de Jos. Y en cuanto a lo que es Supremo en el concepto de la Santsima Trinidad, el Espritu Santo, qu le voy a decir? La paloma exttica, para mantener su sello mtico, no ha volado nunca.

Y este momento, don Ramn, lo ve turbio o claro?

Hay, indudablemente, una crisis del rgimen parlamentario. Reconozco que quien va a las Cortes no siente ante el espectculo un gran efecto; pero, se puede decir que las anteriores superaban a las actuales? No. Difcilmente, ni ayer, ni hoy, ni maana, se reunir una Cmara con menos vicios y ms dones del Espritu Santo que la de ahora. Ya s yo que no es un delicado paisaje! De la crisis del rgimen parlamentario, yo puedo hablar mucho, porque tal como veo el Parlamento, s que entra en la aficin de toda mi vida: en la literatura.

Hay varios gneros literarios en ruina: la epopeya y la elocuencia. La poltica espaola fue siempre elocuente o no fue nada. Claro que no fue nada! Y yo digo: Sin Homero no puede existir; Demstenes; sin Virgilio, tampoco Cicern.

Con el rgimen parlamentario ha ocurrido siempre en Espaa una cosa divertida. Mientras unos lo superaban, otros no haban llegado. En Espaa, indiscutiblemente, este rgimen es un postizo. Y de esto de los postizos s que podra hablarse. Recuerdo ahora dice don Ramn nostlgicamente, algo que ocurri en los das postreros de los Reyes Catlicos, o en los iniciales de Carlos V. Se tradujeron al espaol dos obras de excelente adoctrinamiento espiritual, cuyas lecturas en muchos pases hicieron santos, y donde no santos, varones sumamente perfectos: La Divina Caligo, de Taulero, y Los Ejercicios espirituales del Maestro, de Ekar (sic). Y bien Estas obras en Espaa engendraron degeneraciones, pecados oscuros del sexo. De ellas surgi un nuevo contagio: el de los alumbrados. La Inquisicin se alarm mucho; pero como los tales libros llevaban el imprimatur de Roma y la licencia de arzobispos y obispos numerosos, no se podan prohibir. Y la Inquisicin, por suprimir su lectura, recogi uno a uno los ejemplares y los quem, simplemente, por la consecuencia de la doctrina, como dicen los autos del Santo Oficio.

Algo de esto pasa hoy con los amasadores de la Constitucin en sus afanes de copiar leyes extraas.

Entonces, don Ramn, cmo cree usted que se arreglar el pas?

Hombre, con una Dictadura, S, Dictadura En Espaa hay que hacer la Revolucin con la Dictadura. Se impone. Y no como la del pobre Primo, sino como la de Lenin. Cuando Carlos III quera adecentar Madrid, que era una letrina, justificaba los alborotos de la plebe con una frase: Los pueblos lloran como los nios cuando se les quiere lavar el rostro. La dignidad no se adquiere; se impone. Los pueblos esclavos la aceptan a latigazos. Quienes se hallan acostumbrados a estar de rodillas se les hace muy difcil ponerse en pie. Recuerdo que Borodin, cuando estuvo en Madrid, me confesaba: All, en Rusia, somos un milln de eslavos y de blancos para cien millones de asiticos. Y slo a fuerza de latigazos podemos imponerles la dignidad a esa gente. En Espaa no hay otro recurso para imponer la dignidad a esa tropa confusa que unas veces se llama caverncolas y otras agrarios.

Qu se puede decir de una pobre gente que an siente amor al trono de Don Alfonso!

Ve usted inmediata la dictadura? pregunto al profeta. Y el profeta responde, majestuoso:

Fatalmente ha de venir.

Y existe el dictador o los dictadores en potencia?

En las dictaduras dice don Ramn, los hombres no son necesarios, lo que manda es el concepto y no el hombre. Ah est Roma. Primero, fue el Senado. Ms tarde, el Imperio. Augusto fue un hombre cabal; pero Tiberio no lo fue tanto Y despus viene la teora de los monstruos: Calgula, Nern

En Espaa, es inevitable. Las derechas impondrn la dictadura de las izquierdas para hacer la revolucin. Lo que es ingenuo es que un pas se abra de capa y les d Constitucin y derechos iguales a todos.

Y qu porvenir les asigna, don Ramn, a las mujeres en la nueva Espaa?

Pero hombre! Qu cosas! Las mujeres! A las pobres se les puede hacer nicamente la justicia de la conocida frase de Schopenhauer. Y ahora ni siquiera tienen los cabellos largos!

En la presente civilizacin sentencia, dogmtico, Valle-Incln no tienen nada que hacer las mujeres.

Y el pleito de los Estatutos?

Ezo no tiene importancia. Hay que conceder todos los Estatutos que se pidan. Si es un ensayo! Qu ms da! Ocurre ahora que vemos politiquitos que se creen legisladores de la eternidad, y no saben los pobres que dentro de muy poco a su obra poltica se le aplicar esos versos que ruedan ah sobre el Estatuto: Aqu yace el Estatuto: naci y muri en un minuto.

Entonces, cmo ve el problema del regionalismo?

Con mi teora de siempre: Hay que integrar el espritu peninsular como fue concebido por los romanos. Es lo acertado. Dividir la Pennsula en cuatro departamentos: Cantabria, Btica, Tarraconense y Lusitania. Esto, queramos o no, es as. En la Pennsula slo hay cuatro grandes ciudades: Bilbao, que es Cantabria; Barcelona, que es la Tarraconense; Sevilla, que es la Btica; y Lisboa, que es la Lusitania. Cada gran ciudad a un mar: el Cantbrico, el Atlntico, el Mediterrneo.

Don Ramn se queda un minuto silencioso; sin duda porque no halla el mar de Sevilla, y porque el Guadalquivir no le parece todo lo importante que pide el gran lienzo. Se recobra pronto, y con esa gran facilidad que tiene para urdir fantasas, repite la anterior enunciacin:

el Cantbrico, el Atlntico, el Mediterrneo y el mar Africano. Ezo, el mar Africano! Dividida la Pennsula en cuatro departamentos, podra hacerse una altsima confederacin de mares, y por el Pacfico y Acapulco reanudar el gran comercio con el Extremo Oriente, a base de Filipinas. Pero zi es lo eterno! Lo eterno es el pensamiento, la tica y la esttica peninsulares. No entro en el debate de dialectos y lenguas aunque s s que lo nico que mantiene entre los hombres la unidad es el verbo de comunicacin.

Y qu le ha parecido la solucin del problema religioso?

La natural, la que tena que ser. Si aqu todo es farsa! La religin, incluso. Ficcin era lo de la Monarqua consustancial; ficcin el Ejrcito, al que tambin se deca consustancial, y ficcin el llamado problema religioso. Fue resuelto sin protestas considerables. Y las que ahora surgen son del todo grotescas.

A m me pazma que tanto hablar de religin, y despus, lo nico que se defenda era el permiso para algunas procesiones; pero sin gran pasin! Con la misma que se pone al defender las capeas. El divorcio tampoco tiene importancia. Es un hecho en todos los pases, y natural que, separndose la Iglesia del Estado, sea ste quien regule las relaciones de vida entre hombre y mujer.

Anda ahora por ah el bulo de una posible Iglesia nacional.

No creo que cuaje. Ha pasado el tiempo de las herejas, como ha pasado el tiempo de los santos.

Cmo ser la Dictadura que profetiza usted, don Ramn?

Ha de tener todo o casi todo el ejemplo de Lenin, y nada de Mussolini. En el mundo han existido nicamente tres grandes revoluciones. Nada ms que tres. Fueron a la par que grandes revolucionarios, tres grandes semitas: San Pablo, Mahoma y Lenin. Aqu no faltan judos! Yo espero que surja el semita prometido.

Y cmo ser el dictador?

Don Ramn se estremece la barba con un dedo y escoge el concepto:

Ha de tener todas las virtudes inherentes a un poltico universal, sobre todo autoridad, energa, sentido histrico y la virtud del silencio. Tiene que ser un taciturno!

Hombre!, Lerroux le digo.

El mudo no es el taciturno contesta don Ramn.

Lerroux fue taciturno en el Congreso, y habl mucho en las provincias. La Dictadura la traer o la crear un solo partido: el de la Dictadura.

La Dictadura slo puede tener un partido, que es como no tener ninguno.

Y qu le parece la actuacin de los intelectuales en la poltica?

Excelente. Toda la poltica ha de ser intelectual y realizada por intelectuales. El mal de nuestro pas ha consistido en que su poltica no fue nunca intelectual. Ah tiene el caso de Cnovas.

Cnovas es un gran tipo de poltico inteligente. Si frente a Cnovas los liberales hubieran tenido un intelectual, otros seran los destinos de Espaa. Pero los capitaneaba ese hombre nefasto que se llam Sagasta, todo sonrisas, simpatas, promesas, ambigedades y horro de lecturas. La inteligencia es necesaria, es imprescindible en todas las faenas polticas.

Lo mismo que el carcter, aunque no tanto el carcter. A un poltico le van muy bien dotes de cultura histrica y poltica, y, digmoslo con amargura: necesita tambin su poco de cultura literaria.

Ahora a don Ramn le tiembla la barba de ira, y es como un modelo irritado de Miguel ngel:

Se avergenza el nimo dice al toparse con ese bodrio que han escrito los hombres que redactan la Constitucin. Y en un pas que desde el rey Sabio posee el ms noble lenguaje para las leyes que se ha conocido en el mundo! Sonroja esta manera de escribir las leyes!

Le interesa la poltica, don Ramn? Ya s que despus de todo lo que va dicho la pregunta no es muy lgica, pero s conveniente.

No me ha interesado nunca responde Valle-Incln, desdeoso. Cuando asisto a la Cmara, siento no ser diputado para decir las cosas oportunas en cada hora.

Y cmo cree usted que anda de hombres la Repblica, don Ramn?

La revolucin no tuvo nunca hombres. Es un absurdo decir que en Espaa no hay hombres para la revolucin. La revolucin es vida, y, por tanto, crea lo que le hace falta. Aqu tenemos el ejemplo bien palmario de Azaa. Hace seis meses slo le conocan los amigos. En un gobierno heterogneo, colmado de conflictos interiores, supo afirmarse y erguirse con la mxima autoridad. Azaa tena una preparacin y muchas condiciones de genialidad. Yo no digo que en seis meses se crean los hombres que se necesitan; pero en un ao o dos no hay duda de que Espaa los contar por legiones. Lo que no se puede hacer es seguir pensando a lo Lerroux: en reincorporar a esos muertos putrefactos de Alba y de don Melquades. Pero, se ha credo Lerroux que en Espaa se han agotado las matrices que suelen producir tal clase de esperpentos? Ya ve usted. En estos das ha salido una pareja que me parece perfecta: Ortega y Maura. No hay duda que la pareja es maravillosa, porque a la densidad del pensamiento de Ortega se le unen la indudable energa y resolucin de Maura. Si se consigue fundirlos tan ntimamente como a los siameses que hace aos recorran las ferias y que se hicieron tan indisolubles que al querer separarlos por el bistur murieron los dos, sera de un efecto prodigioso. Ah es nada: un Jano con dos cabezas!

Yo s que don Ramn tiene soluciones para todo. En esta lonja de los cafs le he odo los ms encontrados proyectos sobre las cuestiones ms diversas, y como estoy seguro de que tiene solucin para todo, le pregunto:

Le preocupa la cuestin econmica?

Ya lo creo! Aunque eso de la peseta no tiene ninguna importancia. El mejor ministro de Hacienda ser, a mi juicio, el que la hunda definitivamente. Pero si aqu hasta la economa es tambin una farsa! Los que hilan algodn, seda o lino, antes el lino vena de Riga, ahora no s de dnde lo traen, lo importan.

El hierro, de Bilbao! Para producir hierro, naturalmente, es imprescindible el carbn en unas proporciones de dos toneladas de hierro por una de carbn. Y tambin lo traen del extranjero!

Los que laboran papel, se surten de pasta del Norte. Aqu si se produce algo es azcar, un azcar que sabe a trapos. Y esto es lo nico que nos importa, porque resultara ms barata traerla de Cuba. Como toda la economa nacional es una farsa, hay que hundirla. Yo ya se lo dije a Prieto! Pero l se empea en salvarla, y as le va Cuando la Hacienda espaola se haya hundido, entonces haremos una economa nacional racional.

Claro sigue Valle-Incln que en Espaa la revolucin ms urgente es convertir a los ricos en pobres. Los ricos en Espaa no tuvieron nunca dignidad de ricos. Merecen ser mendigos.

A casi todos los accionistas del Banco, el nico derecho que yo les reconozco es el de una plaza en un asilo. Yo soy en este punto tan radical, que dara todos los derechos pueriles que nos reconoce la Constitucin por una ley que dijera simplemente: Artculo nico: Queda anulada la ley de herencia.

Y en la presidencia de la Repblica, ha pensado usted?

Todo cuanto se ha hecho me parece mal. Lo digo sin ironas. Noto la falta de un vicepresidente primero, otro segundo y otro tercero. Igual que en las Juntas de los Casinos! Esta teora de sustitutos es necesaria por tres razones: la muerte, conviene pensar siempre en la muerte; despus, por la renuncia de las vanidades. Pensemos tambin en Wamba, que se march a un convento!

Y eso de los jesuitas, don Ramn?

Otro punto sin importancia! Los jesuitas cumplieron su destino. Es como la Orden del Temple, que acab en la Edad Media. Anda el mundo tan pobre de dinero!

Y ahora quien pregunta es don Ramn.

Cree usted que hay bastantes profecas?

Yo le respondo,muy conmovido:

S, don Ramn, creo que s

(El Sol,Madrid, nmero 4.453, 20 de noviembre de 1931, p. 1 y 8).

Entrevista publicada el 20 de noviembre de 1931 en el diario El Sol y reproducida en el n 236 de El Viejo Topo, septiembre de 2007

 

Fuente: https://www.elviejotopo.com/topoexpress/como-sera-espana-bajo-la-futura-constitucion/

 



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