Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2019

Nios muertos en la frontera de Estados Unidos: responsables?

Marcelo Colussi
Rebelin


En el transcurso de diciembre pasado murieron dos menores de edad en la frontera entre Mxico y Estados Unidos, ambos de origen guatemalteco: el da 6, Jakelin Caal, de 7 aos de edad, y el da 25, Felipe Gmez, de 8 aos. Hay responsables?

Dejar la cuestin en manos de un responsable es sesgar el anlisis, ver solo una parte (muy parcial) del problema. Es, en otros trminos, hacer una lectura moralista de un fenmeno infinitamente complejo: quin tiene la culpa? Suena a confesionario eso. No se trata aqu de visiones maniqueas, de buenos y malos, de culpables e inocentes. En todo caso, esas muertes no son sino un sntoma visible de estructuras socio-econmico y polticas profundas, de las que se habla poco o nada, quedndose siempre en el discurso periodstico amarillista de la noticia bomba, que se olvida a los pocos das sin dejar consecuencias.

Muertes de migrantes irregulares hay continuamente. Segn el Proyecto Migrantes Perdidos, de la Organizacin Internacional para las Migraciones (OIM) que hace un seguimiento de estos temas a nivel global hasta el 21 de diciembre se produjeron 341 muertes en la frontera entre Mxico y Estados Unidos. O sea: casi una por da. El flujo de migrantes en condiciones irregulares no se detiene. Segn la OIM en el pasado ao fiscal estadounidense, terminado el 30 de septiembre, hubo 521,090 personas que llegaron a esa frontera, es decir, 1,427 por da, procedentes bsicamente de Latinoamrica (Amrica Central y Mxico en lo fundamental) y la regin del Mar Caribe.

Con esa cifra fabulosa de gente que se desplaza en forma irregular, sin ningn resguardo, saltndose procedimientos regulatorios, atravesando desiertos en condiciones infrahumanas expuestos a toda clase de peligros, y con una poltica migratoria por parte de Estados Unidos que, antes que recibir gente, pone trabas, no es de extraar que se produzcan muertes, muchas muertes. Tambin de nios.

Una vez ms, entonces: quin es el responsable de la muerte de estos dos infantes guatemaltecos en espacio de un par de semanas?

Un discurso conservador y moralista dir que los padres, por exponer a nios a tamao esfuerzo. No hay dudas que migrar en condiciones tan precarias, tanto para adultos como para menores de edad, constituye un problema enorme. Los peligros son demasiados, habiendo all de todo un poco: las penurias de un viaje de varios das cruzando zonas inhspitas (hambre, sed, enfermedades, agotamiento), la brutalidad de los coyotes, la posibilidad siempre presente de caer en manos de bandas criminales (secuestradores, ladrones), la brutalidad de los agentes de seguridad (de los distintos pases del rea centroamericana, los de Mxico y los de Estados Unidos), bandas de civiles estadounidenses xenfobos fuertemente armados que se dedican a cazar migrantes en la frontera (los rangers), el agotamiento natural y esperable de un viaje tan plagado de peripecias.

Todo eso mata. Cualquiera que emprende el viaje lo sabe, pero la desesperacin con que se vive en los pases expulsores es tan grande (miseria econmica, situaciones de violencia, exclusin social), que la promesa de un mundo mejor en el sueo americano no repara en tantos peligros. Entre morirme en el intento o morirme en mi pas por el hambre, prefiero tomar el riesgo de cruzar el desierto. Quiz tenga suerte y llegue, afirmaba pattico un viajero indocumentado de Centroamrica.

Latinoamrica es el continente donde se dan las diferencias entre quienes lo tienen todo y quienes no tienen nada ms grande. Y el rea centroamericana en especial muestra esa dramtica diferencia. En los hogares de donde provenan estos nios muertos en diciembre, comer todos los das ya tiene el sabor de lujo. Los ndices de pobreza y pobreza extrema (miseria) son tan grandes que todas las penurias antes mencionadas son tolerables si, al final del viaje, se logra llegar a la tierra prometida de Estados Unidos. All habr un respiro (aunque las condiciones de vida tambin sean deplorables, siempre perseguidos por las autoridades migratorias), y se podrn mandar remesas de dlares a los familiares que quedan en los pases de origen, con lo cual se paliar un poco la situacin de desventaja en que se sobrevive al sur del Ro Bravo.

Es responsable de la muerte de Jakelin y Felipe el actual mandatario estadounidense Donald Trump? S y no. No hay dudas que la actual administracin republicana es inmensamente racista y xenofbica. El tristemente famoso muro que el presidente Trump insiste en construir en la frontera con Mxico es demostrativo de esa ideologa de ultra derecha. Pero este presidente, seguramente con exageraciones dignas de un programa humorstico, con ribetes de extravagancia inslitos, no hace sino lo que han hecho otros mandatarios. Nunca hubo tantas deportaciones de migrantes irregulares desde Estados Unidos como durante la administracin de Barak Obama, el Premio Nobel de la Paz, considerado de izquierda por los sectores ms conservadores (as como nunca hubo tantas aventuras militares durante un mandato presidencial como con la administracin de este afrodescendiente). El doble discurso de Washington es proverbial, porque por un lado expulsa migrantes latinos, mientras que por otro lado los necesita (para los trabajos ms insalubres y peor pagados que ningn ciudadano estadounidense realiza); con este doble rasero se logra tener chantajeada a la poblacin considerada ilegal, jugndose as con sus salarios. Si se quejan, ah est amenazante la Migra (y la posible deportacin!), con lo que se consigue que acepten cualquier condicin, por humillante que sea.

Si hubo negligencia o responsabilidad por parte de las autoridades estadounidenses que actuaron en ambos casos de estos nios, puede ser. La poltica dominante desde la Casa Blanca de algn modo lo autoriza: los migrantes irregulares seran ciudadanos de segunda categora. Quiz eso no hubiera ocurrido nunca con un ciudadano europeo, as viajara en condiciones irregulares. No hay dudas que, segn los principios de la democracia norteamericana, todos somos iguales, pero sigue habiendo algunos ms iguales que otros. Los WASP (white, anglosaxon and protestant blanco, anglosajn y protestante) son ms iguales, sin dudas. Sera impensable un batalln de civiles mexicanos armados hasta los dientes, con anuencia de sus autoridades, que se dedique a cazar gringos que atraviesen la frontera. La cacareada democracia y libertad de Estados Unidos lo es solo para algunos.

El Partido Demcrata de ese pas rpidamente sali a sealar las arbitrariedades e injusticias de la poltica migratoria de Trump y del Partido Republicano, pero eso suena ms a oportunismo politiquero que a una real preocupacin por la suerte de estas masas poblacionales latinoamericanas. Golpearse el pecho y buscar causantes en la figura de, en este caso, un presidente, es ver el rbol evitando ver el bosque, y para el caso, sin tocar las verdaderas causas de la cuestin. Sin dudas, Donald Trump tiene una visin absolutamente punitiva del asunto, destinando alrededor de 6,000 millones de dlares a la construccin del muro, en tanto su par de Mxico, Manuel Lpez Obrador, con un talante socialista, una suma similar la dedicar a fomentar puestos de trabajo en la frontera buscando agilizar la solicitud de permisos de residencia para los centroamericanos migrantes, evitando una poltica criminalizadora y carcelaria. Pero con Trump o sin l, la historia no vara en lo sustancial.

El problema de las migraciones irregulares debe verse como un problema global. Movimientos migratorios hubo siempre, en toda la historia de la humanidad. Y de hecho Estados Unidos es un pas construido enteramente sobre la base de migraciones continuas, de las ms diversas procedencias. Si ahora los migrantes latinos aparecen como un problema a resolver es por una doble causa: a) se les criminaliza, ponindoles as en la categora de chivo expiatorio, motivo de los penurias que est sufriendo la clase trabajadora estadounidense (sufrimiento debido, en realidad, no a los migrantes hispanos que roban puestos de trabajo, sino a la crisis del sistema capitalista que se vive); y b) porque apelando a esa doble moral que mencionbamos, se mantiene continuamente chantajeada a una mano de obra cada vez ms explotada, sumisa y atemorizada.

En definitiva: no se trata de buenos y malos, de causantes individuales (padres irresponsables que ponen en peligro a sus hijos ni presidentes malvados), sino de problemas muy hondos de un sistema que hace agua por todos lados. Igual que otros tantos problemas sociales (niez trabajadora, nios de la calle, adicciones a psicotrpicos, violencia delincuencial), no se trata de responsables individuales (malos progenitores, malos polticos) sino de fenmenos estructurales. Por lo tanto, la solucin est en la remocin de esas estructuras (lase: cambio de sistema).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter