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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2019

Vox y la derecha espaola

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


Junto con Portugal e Irlanda, Espaa representaba una excepcin europea en relacin con el avance de la derecha radical populista y xenfoba (DRPX). No es que en Espaa no hayan existido desde el inicio de la democracia partidos de la extrema derecha, pues en la actualidad hay unas veinte organizaciones de esa familia, se trata ms bien que hasta recientemente Espaa no sigui algunos de los tres modelos que utiliz la extrema derecha en Europa para hacerse un hueco importante en la poltica nacional. El primer modelo fue el italiano, dnde el Movimiento Social Italiano (MSI) "moderniz" su discurso e imagen hasta terminar desembocando en Alianza Nacional, aunque la versin de la DRPX que termin triunfando, La Liga, no deriv de esa evolucin. El segundo modelo fue el francs del Frente Nacional (actualmente Reagrupamiento Nacional), que aglutin a las dispersas organizaciones de extrema derecha existentes desde el fin de la segunda guerra mundial para presentar una organizacin poltica hegemnica capaz de avanzar electoralmente. El tercer modelo es el de otros pases europeos dnde la DRPX naci ms recientemente sin vinculaciones con la vieja extrema derecha de raz fascista, a partir de nuevos problemas como la oposicin a la fiscalidad, a la inmigracin o la globalizacin.

En los primeros aos de la reinstaurada democracia espaola, la extrema derecha estuvo muy vinculada al franquismo, al que segua tomando como modelo poltico de referencia, pero ya en esos momentos aparecieron otros partidos ms slidos y ms desvinculados de la dictadura anterior, sobretodo Alianza Popular (AP), que terminaron por atraer los cuadros y los votos mayoritarios de quienes haban estado vinculados o apoyando al franquismo. Forzando las comparaciones con el caso italiano podramos decir que la principal formacin de la extrema derecha entonces, Fuerza Nueva, representaba lo que el MSI italiano, pero la evolucin del MSI hasta Alianza Nacional lo representaba ya en Espaa AP que de esta manera segaba la hierba bajo los pies a Fuerza Nueva, la redujo a la marginalidad, y a su desaparicin en 1982.

Pero AP no era tampoco exactamente el equivalente de la AN italiana, pues representaba el intento de aglutinar a la derecha espaola desde los conservadores a la extrema derecha -los cuadros y las bases sociales procedentes del franquismo- en un solo partido. Inicialmente este objetivo fue imposible de conseguir por la existencia de otro partido de la derecha, la UCD, ms exitosa electoralmente, con el que AP se dividi el electorado, atrayendo a aqul ms derechista y vinculado al franquismo. Tuvo que esperar a la implosin de la UCD para que AP se reconvirtiese en el actual PP, haciendo efectivo su objetivo de ser el partido-contenedor de toda la derecha espaola en toda su extensin.

Esta situacin bloque el crecimiento de otros partidos de la extrema derecha que siempre existieron con carcter marginal y fragmentario, nos referimos a organizaciones como Falange Espaola de las JONS, Democracia Nacional, Alianza por la Unidad Nacional, luego Alianza Nacional, el Movimiento Social Republicano, o Plataforma por Catalua, entre otros. Como muestra de la marginalidad de estas organizaciones se pueden sealar los resultados que los cinco principales partidos de la extrema derecha obtuvieron en total en las elecciones europeas de 2014, 78.009 votos que representaban el 0,4% del electorado.

En Espaa existan algunos de los elementos que haban hecho crecer a la DRPX en otros pases europeos, especialmente las tensiones migratorias derivadas de la situacin geogrfica de la pennsula y las actitudes xenfobas en una parte de la poblacin, pero el PP adopt posiciones duras contra la inmigracin con lo cual este tema no pudo ser aprovechado por los partidos de la extrema derecha para despegar. Por otro lado, cuando se expresaron con fuerza las tensiones sociales derivadas de la crisis econmica de 2008, y de la globalizacin, no lo hicieron a travs de un partido populista de derechas, como en otras partes de Europa, sino de uno de izquierdas, Podemos, que se convirti en el modelo caracterstico de un partido populista de izquierdas con cierto xito, aunque no consigui exportar su modelo al resto de Europa, con la excepcin de la Francia Insumisa de Mlenchon.

As pues, todo pareca indicar que Espaa seguira siendo una excepcin en Europa en cuanto a la existencia de partidos exitosos de la DRPX hasta que en el perodo de 2017-2018 dos acontecimientos llevaron a crear las condiciones para romper esa excepcionalidad. Por tanto, se puede sostener que cuando cobra una fuerza electoral importante un partido de la DRPX en Espaa, Vox, lo va a hacer siguiendo el tercero de los modelos que hemos sealado. No se origina en la evolucin de algn precedente partido fascista, ni surge como el reagrupamiento de otras fuerzas pre-existentes de la derecha radical o la extrema derecha, sino que toma como elementos de impulso problemas relativamente nuevos en la sociedad espaola, especialmente el conflicto identitario, que proviene de la agudizacin del independentismo partidario de la secesin unilateral de Catalua y, en segundo lugar, de la inmigracin.

El primer acontecimiento que ayudara a acabar con la excepcionalidad espaola en cuanto a la ausencia de partidos de la DRPX con cierto peso lo represent, efectivamente, el conflicto cataln, dnde las fuerzas polticas independentistas ensayaron en septiembre-octubre de 2017 llevar a cabo una secesin unilateral que fue derrotada. Este enfrentamiento sirvi para que se inflamase un nacionalismo espaol siempre latente como respuesta a la actividad virulenta del nacionalismo independentista cataln, y esa excitacin del nacionalismo espaol fue aprovechada e impulsada por la derecha espaola ante una situacin de desconcierto y bloqueo por parte de la izquierda, que bien se situ en una posicin equidistante, o bien busc vas de negociacin con el independentismo cataln. La izquierda persisti en resaltar el eje de enfrentamiento derecha-izquierda de base socioeconmica cuando el eje de enfrentamiento haba basculado bruscamente hacia posiciones identitarias-culturales de base nacionalista.

El segundo acontecimiento lo represent la ruptura de la unidad de la derecha espaola en torno a un nico partido poltico, el PP. Esta ruptura tuvo un primer acto en la aparicin de Ciudadanos, un partido originalmente de mbito cataln que, con las consecuencias de la crisis econmica y los casos de corrupcin del PP, salt a la escena nacional y consigui postularse como una alternativa de reemplazo al propio PP. Este proceso de ruptura conoci un punto de inflexin cuando en 2018 el PP fue condenado como tal partido por corrupcin en el caso Grtel y, como consecuencia, una mocin de censura de un minoritario PSOE llev a que este partido reemplazase al PP al frente del gobierno. Una vez en la oposicin, el PP se enfrentaba casi en condiciones de igualdad a Ciudadanos, emprenda una deriva ms derechista y, sobretodo, propiciaba que apareciese exitosamente un partido de la DRPX con xito electoral.

Este partido ya exista previamente, Vox, y estaba formado por antiguos cuadros del PP que tenan las posiciones ms extremistas. Sin embargo, durante muchos aos fue un partido marginal ms, la fuerza centrpeta del PP segua atrayendo a la mayora de la base social de la derecha, desde los moderados hasta los radicales. Y esta situacin es la que se rompi con los dos acontecimientos sealados antes, el conflicto nacionalista originado en Catalua, y la profunda corrupcin y desgaste del PP. Exista una temtica fcilmente explotable por la derecha ms radical y estaba abierta la posibilidad para que sta se expresase en un nuevo partido, no encerrado como una tendencia en el seno de otro ms grande.

Las elecciones autonmicas celebradas en Andaluca en el otoo de 2018 fueron la ocasin para la aparicin con fuerza electoral de Vox que consigui casi 400.000 votos y 12 diputados en el parlamento andaluz. Estas elecciones eran las primeras que se celebraban en Espaa tras el clmax de los acontecimientos catalanes que tuvieron lugar entre septiembre-diciembre de 2017, a los que siguieron una campaa continua de gestos desafiantes por parte del independentismo cataln y un gobierno minoritario del PSOE apoyado en dicho independentismo.

El papel de la inmigracin ilegal en el ascenso de Vox ha sido ms secundario y, en todo caso, indirecto. Andaluca es la comunidad autnoma que por su posicin geogrfica recibe ms inmigrantes ilegales. Esta ltima situacin no es nueva ni en Espaa ni en Andaluca, y ya hemos sealado las polticas inflexibles del PP al respecto. La preocupacin por la inmigracin ilegal entre los espaoles, recogidas en las encuestas del CIS y otras, muestran que ha variado en funcin de acontecimientos puntuales. El mximo punto de preocupacin por este tema se alcanz en septiembre de 2006 con ocasin de la crisis de los cayucos en las islas Canarias, posteriormente esa preocupacin fue declinando y se mantuvo desde 2012 en cifras alrededor del 5%, es decir marginales, aunque volvi a superar el 10% despus de junio de 2018 coincidiendo con la acogida del barco Aquarius y el aumento de inmigrantes a las costas espaolas. En todo caso un porcentaje de poco peso explicativo en los resultados de Vox en Andaluca. Si esta problemtica hubiese sido determinante para la aparicin o el crecimiento de un partido de la DRPX como en Europa, ello tendra que haber tenido lugar entre finales de 2005 y principios de 2008, cuando la preocupacin por la inmigracin oscil entre el 30% y el 60%.

As pues, lo novedoso, en todo caso, es el eco de las polticas anti-inmigratorias de los partidos de la DRPX europea, sobretodo a partir de la crisis migratoria de 2015, y el xito de estos partidos en sus pases. Por tanto, se puede suponer que las actitudes anti-inmigracin y xenfobas presentes en una parte de la sociedad espaola han sido estimuladas por las polticas adoptadas en Europa y que han encontrado un vehculo poltico disponible, Vox, para transformarlas en apoyos electorales.

En encuestas posteriores[1] sobre el voto recogido por Vox en Andaluca se confirmaron las causas de su ascenso, en ellas apareca que el 41,6% del voto se debi a su discurso anti-inmigracin, el 33,7% por defender la unidad de Espaa, y un 28% les votaron para frenar a los independentistas.

Entre los puntos de su programa destacan algunos que responden especficamente a la problemtica espaola, como la supresin del actual Estado de las autonomas y la actitud ms inflexible de la derecha contra el independentismo cataln para el que llega a pedir la ilegalizacin; pero en otros puntos hay una clara sintona con los programas de la DRPX europea, como la deportacin de inmigrantes y las polticas de asimilacin rechazando el multiculturalismo; la supresin de la ley de violencia de gnero, la oposicin al feminismo, y la defensa de la familia y valores ms tradicionales; la reduccin radical de impuestos, un reforzamiento de los mecanismos coactivos de la ley y el orden y; en relacin con Europa se sitan en lnea con las propuestas del grupo de Visegrado, de una Europa basada en Estados nacionales que recuperen la soberana e independencia.

Espaa es un pas que ha pasado de un bipartidismo imperfecto desde el fin de la dictadura a un multipartidismo que se ha abierto paso conforme se han abierto ventanas de oportunidad en los ltimos aos. La primera ventana de oportunidad se abri con ocasin de la crisis econmica iniciada en 2008 cuando, al calor de las movilizaciones del movimiento 15-M iniciadas en 2011, apareci un partido populista de izquierda, Podemos, hoy un partido declinante electoralmente pero que no parece que vaya a desaparecer. La segunda ventana de oportunidad fue para un partido de derecha liberal, Ciudadanos, que ascendiendo en la misma poca que Podemos, encontr su ventana de oportunidad con el clmax del conflicto cataln en las elecciones de esa comunidad autnoma dnde en diciembre de 2017 se convirti en el partido ms votado. Hoy disputa la hegemona de la derecha al PP. La tercera ventana de oportunidad se ha abierto ahora para Vox, el partido de la DRPX en Espaa. Su ventana se ha abierto tambin, como hemos sealado, con motivo del conflicto cataln y el problema migratorio. Si los dos primeros casos ya han pasado por varias pruebas electorales que les han consolidado como opciones en el sistema poltico espaol, en el caso de Vox habr que esperar hasta mayo de 2019 cuando la confluencia de elecciones europeas, municipales y autonmicas confirmen o no su consolidacin como partido con un cierto peso nacional.

Entretanto, y en relacin con la formacin de gobierno en Andaluca se ha planteado una situacin ya familiar en otras partes de Europa, la de la actitud que adoptarn los partidos establecidos respecto a la nueva formacin de la DRPX que se abre hueco en el sistema poltico espaol. En Europa hubo una etapa inicial respecto a este tipo de partidos en la que los partidos establecidos adoptaron una poltica de cordn sanitario, negndose a establecer pactos con ellos y evitando ser contaminados por sus programas. Pero en una segunda etapa posterior en varios pases europeos se apart esa poltica del cordn sanitario en torno a la DRPX y empezaron a construirse coaliciones, especialmente por los partidos liberal-conservadores, para formar gobiernos. Igualmente los partidos establecidos fueron contaminados por los programas de la DRPX, adoptando parte de sus objetivos para mantener la parte del electorado que basculaba su voto hacia las nuevas formaciones polticas. El resultado ha sido el avance electoral continuo de la DRPX y su acceso al gobierno en varios pases . La prxima gran batalla que prepara la DRPX europea est centrada en las elecciones al parlamento europeo de 2019. Tradicionalmente estas elecciones son las que mejor recogen el voto protesta en Europa y ya en las celebradas en 2014 la DRPX experiment un importante avance.

En Andaluca, efectivamente, se ha creado una situacin similar a otras vividas en Europa, las formaciones de derecha, en este caso el PP y Ciudadanos, podran desbancar del gobierno autonmico al PSOE con la condicin de que obtuvieran el apoyo parlamentario de Vox. Lo que se pone en juego no es solamente el color del prximo gobierno andaluz, sino si la aparicin con fuerza electoral de Vox es seguida por el rechazo de la poltica de cordn sanitario y, por el contrario, este partido de la DRPX es aceptado como aliado para formar gobierno contribuyendo a la "normalizacin" de sus principios y programas por parte de la derecha.

La posicin ms favorable a la alianza con Vox, y esto no tiene por qu suponer que Vox entre en el gobierno andaluz, es la del PP. Hay tres datos que le predisponen a ello, primero la deriva derechista de su nuevo lder, Pablo Casado; segundo la consideracin por el propio PP de Vox como una escisin en su seno al que habra que tratar como "parte de la familia"; y tercero la actitud del PP respecto a la DRPX en Europa, no solamente porque el grupo parlamentario europeo al que pertenece el PP (PPE) tambin acoge a uno de los partidos de la DRPX en el gobierno, el Fidesz hngaro, sino que cuando el septiembre de 2018 el Parlamento Europeo vot recomendando aplicar sanciones a Hungra por la deriva antidemocrtica de sus gobierno, el PP se dividi entre la abstencin y el apoyo a Orbn. Toda una declaracin de intenciones del PP respecto a la DRPX que ahora seguramente va a revalidar respecto a Vox.

Queda por despejar si la actitud de Ciudadanos se inclinar por el cordn sanitario respecto a Vox o si finalmente seguir la estela del PP de ayudar a "normalizar" los objetivos y programa de Vox. De momento este partido ha encontrado un eco formidable a partir de sus resultados en las elecciones andaluzas, ahora est presionando para situarse como un elemento imprescindible para formar gobierno en Andaluca por parte de la derecha y, finalmente, busca que tanto PP como Ciudadanos le sirvan de padrinos para su presencia como un partido ms del sistema poltico. stas son las actitudes que propician el avance de la DRPX, solo hay que mirar lo que ha pasado en Europa.

Nota:

[1] "Las razones de los votantes de Vox: la inmigracin y la unidad de Espaa", http://elpais.com/politica/2018/12/08/actualidad/1544290748_522216.html

Jess Snchez Rodrguez. Licenciado y Doctor en Ciencias Polticas y Sociologa por la UNED. Se pueden consultar otros artculos y libros del autor en el blog: http://miradacrtica.blogspot.com/



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