Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2019

Elecciones 2019: encuestas y posibles lecturas

Luis Yanes
Rebelin


La prcticamente totalidad de las encuestas conocidas pblicamente da, frente a las elecciones del 2019, los mismos resultados. En trminos generales otorgan un treinta por ciento de la intencin de voto a tres espacios bien diferenciados: Cambiemos, Unidad Ciudadana, el Peronismo anti kichnerista, el Frente de Izquierda y los ultraconservadores y ultraliberales. Frente a estos resultados se impone la necesidad de realizar un anlisis un poco distinto del que cotidianamente se realiza en los medios de comunicacin. En primer lugar en relacin con el voto de Cambiemos. Si se consideran los resultados de las recientes encuestas y se los compara con los obtenidos por ese mismo espacio poltico en el ao 2015 es en posible afirmar que la coalicin gobernante perdi un veinte por ciento de su caudal electoral.

Muchos se sorprenden por el hecho que Cambiemos mantenga semejante caudal electoral si se considera el supuesto fracaso de sus polticas econmicas, sociales y culturales. En otro artculo, en preparacin, demostraremos que el fracaso no es tal y que los resultados obtenidos por el gobierno obedecen a un plan framente calculado a efectos de implementar un proyecto neoconservador orientado a beneficiar exclusivamente a las clases altas argentinas.

Volviendo al treinta por ciento que conserva el Macrismo est compuesto por: las clase alta argentina compuesta por dos subclases: La clase alta estricto sensu, tambin denominada tradicional o patricia. Son las ocho mil novecientas familias de la Gua Social o Gua Azul mas otros que no quieren figurar en semejante lista de privilegiados, viven en Recoleta, algunos sectores de Barrio Norte; Barrio Parque San Isidro y San Fernando, con sus colegios exclusivos, el Jockey Club, CUBA y otros antros, su manera nica de hablar, su vocabulario diferenciado, sus ademanes,sus enormes extensiones de campo, sus bienes culturales, su austeridad y solidaridad unilateral y su sentido de pertenencia.

La otra subclase, que suea con ser aceptada e incluida por la primera, aunque salvo por la va matrimonial en general no lo consigue, est compuesta bsicamente por los dueos de la argentina. Las mil familias ms ricas del pas. Estos poseen fortunas incalculables de varias centenas de miles de millones de dlares. Son dueos de los ms importantes medios de produccin, manejan las operaciones burstiles y fantsticos movimientos financieros, la principales empresas de medicina prepaga, son los seores del petrleo, los combustibles y el gas, poseen importantes inversiones mineras los peajes en las rutas, las grandes empresas nacionales y transnacionales, los medios de comunicacin ms importantes y con mayor penetracin social.

Son las grandes fortunas histricas del pas junto a aquellas sospechosamente conformadas al amparo de la ltima dictadura militar.

Este treinta por ciento se integra adems por un sector asalariado de altos y muy altos ingresos que oscilan entra las categoras sociales ABC1 y ABC2 dueas de importantes propiedades personales, viviendas secundarias y de vacaciones., propiedades urbanas con fines rentsticos, automviles de alta gama y saturados de bienes suntuarios. Todo esto lo muestran y ostentan sin pudor. Estos tilingos o globoludos, quieren pertenecer a una clase social que no solamente no los acepta sino que por el contrario los desprecia. Por sus caractersticas sociales y en especial culturales eligen a Cambiemos, quizs sin saber que a largo plazo a ellos tambin les va a tocar el costo del proyecto dominante.

A estos sectores no debemos dejar de sumarle al inefable radicalismo actual. El que renunci a Yrigoyen, el que sepult al enorme Ral Alfonsn, el que se olvido de su historia de lucha, compromiso social e independencia de poderes y democracia. Estos le han dado al poder gobernante la cuota de militancia, desarrollo territorial e infraestructura poltica y electoral de la cual Cambiemos careca.

Todos estos sectores., ms algunos otros imbciles conforman un abigarrado grupo de GORILAS que en ningn caso optarn por un proyecto nacional y popular y por qu no revolucionario.

Esto no es nuevo en la historia poltica argentina. Al respecto basta con repasar las estadsticas de elecciones anteriores.

El primer presidente elegido por el voto obligatorio y universal, Hipolito Yrigoyen, gan con el 61,68% de los votos. Juan Domingo Pern en 1946 obtuvo el 56% y en 1973 cuando lo nico que garantizaba la paz y el progreso era Pern obtuvo el 61,85%. Ral Alfonsin en 1983 sac el 51, 73% y Cristina Fernndez de Kirchner obtuvo en su primera eleccin el 45,28 % siendo Elisa Carri segunda con el 23,05%. La misma candidata ganadora en la eleccin anterior alcanz en 2011 el 53,9% del electorado, siguindole Binner con el 16% y Alfonsn con el 11%.

Todas estas aburridas cifras muestran que siempre se mantiene un margen de voto reaccionario, conservador y de clase y que por lo tanto debemos renunciar al esfuerzo de tratar de conformarlos e incluirlos.

Del otro lado de la disputa electoral se ubica el resto, nada menos que el setenta por ciento de quienes eligen. Salvo la izquierda militante a la cual nada se le puede reprochar, algunos sectores de la ultraderecha y ultraliberales que seguramente le sacarn votos a Macri, y algn sector filomacrista que se disfraza de peronismo (Urtubey) el resto est en condiciones de formar un gran frente nacional, popular, patritico y profundamente transformador.

Para que esto se consume son necesarios prerrequisitos que no por innumerables veces repetidos, resulta imprescindible reiterar: Construir un Programa de Gobierno con fuerte participacin de las bases.

Asistimos a la posibilidad de estar en las puertas de una etapa prerrevolucionaria en Argentina, para que esto efectivamente suceda es necesario un lder y un proyecto. Esto de ninguna manera supone dejar que se repita la gestin anterior, ni mucho menos otorgarle un cheque en blanco a quien llegue al poder. Por el contrario implica construir entre los que lo acompaen un proyecto revolucionario, clasista y nacional. Este proyecto Implica entre otras muchas cosas generar un giro definitivo respecto respecto al modelo de acumulacin dominante y a las polticas de la dcada de noventa con relacin a la Ley de Reforma del Estado, al respecto deben nacionalizarse todas las ex empresa del estado actualmente en manos privadas, generar tarifas de los servicios pblicos como parte de una poltica de ingresos y que reflejen efectivamente una apropiada relacin ente costos de generacin transporte y distribucin y precios al consumidor; una profunda reforma agraria; duplicar el salario mnimo vital y mvil, salarios en general y monto de todas las jubilaciones a efectos de reactivar el mercado interno; restablecer las retenciones al campo con criterios que graven ms a los grandes productores y no carguen las espaldas de los pequeos; poner en discusin del Congreso de la Nacin la legitimidad de la deuda externa y someter a plebiscito pblico la voluntad de pago; derogar los decretos que permiten a los exportadores liquidar divisas cuando quieran y volver a los histricos treinta das; prohibir, controlar y castigar con crcel efectiva a quienes transfieran activos al exterior; desarrollar los mecanismos necesarios para recuperar los depsitos de argentinos en el exterior; limitar la posibilidad de remesar utilidades al exterior sin lmites, para lo cual se requiere una nueva Ley de Inversiones Extranjeras; desarrollar polticas fuertemente industrialistas y de sustitucin de importaciones tanto de bienes finales como intermedios y de autopartes; desarrollar una poltica exterior muy agresiva de intercambio compensado por la cual de ningn pas lleguen ms importaciones que lo que a los mismos se les exporta; nacionalizacin de todos los recursos naturales; revolucin educativa tanto en los procesos de formacin docente como en los contenidos y mtodos de enseanza; profunda transformacin del sistema de salud pblica con el objeto de ponerla en calidad y cantidad al servicio de todos los sectores populares.; educacin sexual en todos los niveles de la educacin.; planes de desarrollo regional; reactivacin integral del sistema ferroportuario; impuesto a la renta financiera para los grandes especuladores; impuestos a las grandes fortunas; promover la integracin con todos los pases de Latinoamrica; firme e irrenunciable posicin frente al conflicto con Gran Bretaa por la soberana de las Islas Malvinas. Estos son unas pocas ideas alrededor de un gran proyecto revolucionario y transformador que deber integrarse con miles de idea a ser propuestas por todo los compaeros que quieran colaborar.

En este marco vale la pena preguntarse cmo construir una gran plataforma nacional y popular. Para esto ser necesario generar un proyecto con el ms amplio consenso con la participacin de todos los actores sociales posibles. Se necesitan miles de militantes que recorran cada barrio, cada club, cada colegio, cada iglesia, cada sinagoga o templo de todos los cultos, cada pueblo, cada plaza, cada lugar recogiendo las propuestas e inquietudes de los sectores ms vastos posibles de la ciudadana sin exclusiones y sin discriminaciones de ningn tipo. Estas propuestas debern convertirse en la base del programa de gobierno. Todas estas propuestas debern ser recibidas por un comit de especialistas capaz de consolidar y sintetizar las propuestas las cuales se convertirn en la gran plataforma de proyecto nacional que deber encabezar un Candidato que surja del movimiento popular

Construir un Candidato que lidere este espacio poltico a partir de elecciones Paso o internas abiertas sin exclusiones ni proscripciones y donde todos los participantes se comprometan a apoyar con su militancia y sus votos al Candidato triunfante sin excusas ni miserias.

Luis Yanes. Geografo UBA

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter