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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-01-2019

Del valor de la Inocencia

Leandro Andrini
Rebelin


Por paradojas de lo casual, junto a otrxs compaerxs, el 28 de diciembre me fue otorgada la solicitud de visitar en el complejo penitenciario de Marcos Paz a Fernando Esteche y Julio De Vido. Qu la inocencia te valga! decimos en la jocosidad hispanoamericana como si fuera festiva la atrocidad de Herodes, no distinta a las atrocidades del mundo actual.

Qu la inocencia te valga!

La inocencia y el valor de la inocencia. En lo popular la inocencia debe valer.

En el artculo 11 de la Declaracin Universal de los Derechos Humanos se establece que toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se pruebe su culpabilidad, conforme a la ley y en un juicio pblico en el que se le hayan asegurado todas las garantas necesarias a su defensa. Para esta declaracin, la inocencia vale. De similar tenor es lo expresado en el inciso 1 del artculo 8 (Garantas Judiciales) del Pacto de San Jos de Costa Rica. Y para la Repblica Argentina, la Declaracin Universal de los Derechos Humanos y el Pacto de San Jos de Costa Rica constituyen el cuerpo de tratados internacionales con jerarqua constitucional. Adems, en el artculo 18 de la Constitucin Nacional se sostiene que ningn habitante de la Nacin puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales []. De donde deriva la proteccin jurdica para lxs sometidxs a la justicia.

Nada de lo expresado antes es una trivialidad, mucho menos el inciso 4 del artculo 8 del Pacto de San Jos de Costa Rica donde se dice que el inculpado absuelto por una sentencia firme no podr ser sometido a nuevo juicio por los mismos hechos.

Vale recordar la violacin a la Constitucin de la Nacin Argentina cometida por los jueces Mariano H. Borinsky, Juan C. Gemignani y Gustavo M. Hornos, de la Sala IV de la Cmara Federal de Casacin Penal, en el fallo que realizaron para rechazar el pedido de excarcelacin presentado por la defensa de Fernando Esteche. Entre su fundamentacin, que, si no estuviera de por medio la libertad de una persona, sera patticamente graciosa, se sostiene:

Al respecto, cabe recordar que, a efectos de mantener el encierro preventivo de Esteche (quin se encuentra detenido desde el 7 de diciembre de 2017), los sentenciantes tomaron en consideracin, adems de la pena prevista para los delitos atribuidos al nombrado, la circunstancia de que registra una condena anterior que determina que en caso de ser condenado tambin en las presentes actuaciones, la pena a imponer sera de efectivo cumplimiento

Sin ruborizarse sostienen:

En dicho orden de ideas, el tribunal a quo record que Esteche fue condenado (con fecha 23/6/2010) ...por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N 3 en la causa N 853/07 a la pena de tres aos y ocho meses de prisin, accesorias legales y costas por ser coautor de los delitos de dao e incendio con peligro comn para los bienes, en concurso ideal (arts. 183 y 186 inciso 1 del CP); y nuevamente (con fecha 25/11/2014) ... en la causa N 1935 del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N 5, [...] a la pena de tres aos de prisin por ser autor del delito de intimidacin pblica agravada por el uso de explosivos, agresivos qumicos o sustancias afines, con costas (art. 211 del CP), por lo que habra participado de los hechos atribuidos en la presente causa cuando ya registraba una sentencia condenatoria firme

Cualquier desarrollo elemental de la lgica, nos provee la flagrante contradiccin con los articulados de los tratados internacionales con rango constitucional.

Es menester mencionar, tal lo indica el propio fallo, que se rechaz la excarcelacin solicitada en favor de Fernando Esteche, a quin se le atribuyen los delitos de encubrimiento doblemente agravado por ser el hecho especialmente grave y por haberse cometido por funcionario pblico, en concurso ideal con el de estorbo funcional y abuso de autoridad. Y esta mencin es, en especial, para indicar el error ampliamente difundido sobre que Hctor Timerman era el nico detenido por encubrimiento en lo concerniente al tema memorndum de entendimiento con Irn y causa AMIA.

Todo lo expuesto hasta ac hace referencia, principalmente, al estado de situacin de Fernando Esteche. No debemos olvidar, bajo ninguna circunstancia, la existencia de decenas de presxs polticxs en Argentina en este tiempo, por quienes doblegamos la afirmacin militante de la peticin de su inmediata libertad.

Desigualdad Violencia Poltica

Javier Auyero, en la introduccin al libro de Loc Wacquant, Los Parias Urbanos, comienza con una cita de Pierre Bourdieu:

No se puede jugar con la conservacin de la ley de la violencia: toda violencia se paga y, por ejemplo, la violencia estructural ejercida por los mercados financieros, en la forma de despidos, prdida de seguridad, etc., se ve equiparada, ms tarde o ms temprano, en formas de suicidios, crimen y delincuencia, adiccin a las drogas, alcoholismo, un sinnmero de pequeos y grandes actos de violencia cotidiana

Wacquant, en Castigar a los Pobres (el gobierno neoliberal de la inseguridad social), demostr la desproporcionalidad racial en el encarcelamiento, como efecto de un invento estadounidense: la polica al rescate de los jvenes con problemas de integracin, en la escala punitiva, de una sociedad que se ha ido construyendo o sin Estado o contra el Estado, sobre la base de un moralismo delator que promueve condenas sociales generando listas negras de indeseables, y la justicia actuando sobre la base de la opinin pblica instalada.

El Centro de Informacin Judicial, en la bajada informativa del fallo citado, indica que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N 8 de la Capital rechaz el pedido de excarcelacin presentado por la defensa del exlder de Quebracho, con sustento en la gravedad del hecho atribuido y los antecedentes condenatorios que registra Esteche. Aqu todas las evidencias sobre las que trabaja Wacquant, quien indirectamente estudia el tema de la estigmatizacin social, para sentar precedentes (sentido comn) en materia jurisprudencial. Dos enunciados evidentes: exlder de Quebracho y los antecedentes condenatorios que registra Esteche, lo que conduce a un terreno de lo opinable antes que lo objetivable jurdicamente, amn de contradecir el Pacto de San Jos de Costa Rica.

Tomemos el caso de De Vido, y muy en particular una sociedad que se ha ido construyendo o sin Estado o contra el Estado. Se necesita establecer una situacin ideolgica de naturaleza tal que la sociedad sea indiferente o rechace al Estado. En otras palabras, y parafraseando a algunos autores, el neoliberalismo triunfa no en el momento en que el Estado se retira del ejercicio de mediador entre el inters comn y el inters individual/privado, sino en el momento en que la sociedad se retira del campo de la poltica. Para ello es necesario el rechazo y la desconsideracin a lo poltico y a la poltica. Consecuentemente, la configuracin de la potencia neoliberal. Qu mejor ejemplo que esa seora que dice que vot por Macri porque bailaba en la televisin!

Conviene sealar, para que quede rotundamente claro, que considero que la planificacin de Estado contrariando los designios mercantil-capitalista, bajo una consigna de justicia social, es lo que lleva a la crcel al exministro De Vido, tras un (camuflado) moralismo delator que promueve condenas sociales generando listas negras de indeseables e imputndole la condicin de corrupto. No es menor el dato que alguna parte de la progresa local abona las categoras morales para dirimir entuertos polticos, confundiendo lo uno y lo otro, comiendo en el vientre del enemigo y en la placidez de una falsa conciencia [1].

Nuestro pas estuvo siempre dentro del sistema de produccin capitalista por lo que la corrupcin es inherente a su funcionamiento: desde el meollo de la apropiacin privada de la produccin colectiva y el mayor valor emergido de la parte no pagada, se filtran el egosmo individualista, la entronizacin del dinero como sinnimo de xito, las categoras morales acordes y las mltiples formas de corrupcin en el literal sentido de pervertido, vicioso, venal, esto es: la corrupcin est en la naturaleza del capitalismo, segn sostiene e intenta demostrar Jos Massoni. Ampliando aquellas advertencias de Horkheimer y Poulantzas, quienes sostuvieron que lxs que no quieren hablar de capitalismo/imperialismo deberan de abstenerse de hablar en lo que al fascismo se refiere, quienes no quieren pronunciarse frente al capitalismo/imperialismo deberan, tambin, abstenerse de hablar de corrupcin. Y si deseamos ser ms explcitos an: quienes se quejaban de los bolsos de Lpez (repleto de plata de los privados) deberan sacar la cuenta a cuntos bolsos equivalen los 86 mil millones de pesos que el gobierno tom del ANSES (de lo pblico estatal) y quejarse ms furibundamente an si la moralidad resiste alguna proporcin; dinero que ser utilizado para pagar servicios de deuda (transferencia a banca exterior y/o privada) y para resolver gastos operativos (?). La irona que sigue es trivial cmo? si se robaron todo? O ms explcitos an: el presidente autoriza va decreto los aumentos tarifarios de electricidad, siendo las empresas autorizadas de su propiedad y cuyo excedente se fuga a parasos fiscales

La excepcional obra Los campos de exterminio de la desigualdad (G. Therborn) comienza con Humana, cruel y breve: la vida bajo la desigualdad, en donde el autor sostiene que la evidencia emprica es indiscutible: la desigualdad mata, antes habiendo aportado los datos y estadsticas que corresponden para tal asercin. En otro pasaje de este captulo dice que en el Tribunal Internacional de La Haya se condena a personas por por crmenes contra la humanidad que han tenido menores dimensiones letales que los crmenes inherentes a la desigualdad (agrego que pueden comprenderse como crmenes poltico-econmicos). No es paradjico, sino consustancial al sistema capitalista-neoliberal, la persecucin de toda persona o grupo de personas que en sus acciones polticas propenda/n a disminuir las desigualdades. Esta persecucin es propia del Estado capitalista de excepcin (Nicos Poulantzas), excepcin que se llama fascismo.

La coyuntura de los fascismos corresponde a una crisis de la ideologa dominante, y esta crisis se debe a que se halla combatida en lo que concierne ante todo a las masas populares, es decir, a las clases oprimidas, a las cuales esta ideologa tiene por funcin principal mantener en su subordinacin y sujecin poltica, afirma Poulantzas en Fascismo y Dictadura.

La violencia estructural ejercida por los mercados financieros necesita de otra forma de violencia: sobre los cuerpos de aquellxs que militantemente defienden los principios de igualdad y de justicia social. Esto se traduce en mltiples maneras: la prisin, el escarnio pblico, la difamacin, etc. Porque las masas populares, es decir, las clases oprimidas argentinas tienen memoria, memorias de luchas y resistencias, es que ponen en crisis las concepciones ideolgicas del gobierno, y estas crisis tienen como solucin una escalada represiva. Dicho en los trminos del ttulo de este pasaje: las polticas de la desigualdad son una ejecucin sabida de las polticas de la violencia, en todas sus formas. Polticas de desigualdad son polticas de violencia, por doble va, al menos, en la estructuracin propia de la desigualdad, y en la violencia coercitiva para instaurar esa estructuracin. Y dentro de la violencia coercitiva, se encuentra la persecucin a lderes polticxs que pudieran revertir y/o desenmascarar (algunas) situaciones de desigualdad con sus acciones polticas.

Me atrevo a suponer que lxs presxs y perseguidxs polticxs en la actual Argentina se debe a que, en vez de generar una escala meritocrtica que garantice la igualdad de oportunidades, crearon ciertas condiciones para garantizar la igualdad de posiciones, o en jerga marxistoide garantizar los derechos como trabajadorxs en tanto tal. Daniel Santoro (el artista plstico) sostiene que el peronismo se trat de una redistribucin del goce consecuente con la redistribucin del ingreso, una democratizacin del goce del pueblo, y que all reside su potencia revulsiva. Es posible que en la etapa kirchnerista del peronismo esta redistribucin se haya visto acentuada, de ah la reaccin neurtica de Gonzlez Fraga: le hiciste creer a un empleado medio que su sueldo serva para comprar celulares, plasmas, autos, motos e irse al exterior, ese gran tema lacaniano el goce del Otro como fantasma neurtico, que en lenguaje ms ligado a Santoro equivale a decir que la oligarqua sufre de no-goce al momento que presiente el goce de ese Otro llamado cabecita negra.

Entonces Herodes, al ver que haba sido burlado por los magos, se enfureci terriblemente y envi a matar a todos los nios de Beln y de toda su comarca, de dos aos para abajo, segn el tiempo que haba precisado por los magos se dice en el Evangelio de Mateo (2, 16-18). Y fueron estos nios santos inocentes. En el 2010 aproximadamente un nio cada nueve muri en frica (promedio subsahariano) antes de los 5 aos, y ms de uno cada seis en las zonas ms desventajadas del mundo, como Angola, Chad y el Congo. En las partes ms seguras del mundo (pases nrdicos, Japn, Singapur), este destino aguarda hoy da a tres nios cada mil dice Therborn: Humana, cruel y breve: la vida bajo la desigualdad.

En el da de los Santos Inocentes visitamos a dos presos polticos

Nota:

[1] Queda para otro momento observar las relaciones entre tica moral poltica. Slo me limitar a indicar, siguiendo (oblicuamente) a Alain Badiou, que una tica no impone necesariamente una poltica, pero toda poltica impone necesariamente una tica. Dicho de otro modo: han existido seres humanos ticamente irreprochables, pero que no han cambiado en nada las condiciones de indignidad bajo las cuales vivan/viven inmensas mayoras.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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