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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2019

La soledad de los zapatistas

Jos Luis Hernndez Ayala
Rebelin


De ninguna manera es grato escribir sobre un conflicto que enfrenta a amplios sectores de la izquierda mexicana y que ojal no ahonde las divisiones al interior de los diversos movimientos sociales. Sin embargo, es fundamental hacer un esfuerzo de crtica y autocrtica para superar esta absurda polarizacin y explicar las razones que han provocado el mayor aislamiento del movimiento zapatista en toda su historia.

El discurso del subcomandante Moiss  

Dos puntos destacan del mensaje del Subcomandante Insurgente Moiss, con motivo del 25 aniversario de la irrupcin pblica del EZLN el pasado 1 de enero, reconocer su creciente aislamiento y su abierta confrontacin con el gobierno de Andrs Manuel Lpez Obrador (AMLO) y de su partido Movimiento de Regeneracin Nacional (Morena).

Se los digo claro, as lo vemos, estamos solos como hace veinticinco aos.

Luego cuestiona al pueblo de Mxico, por apoyar al gobierno de AMLO, en los siguientes trminos:

A nosotros, compaeros, compaeras, no lo hemos engaado al pueblo de Mxico, pero tambin tenemos que decirles que al pueblo todava se dejan, no sabemos por qu, nosotros nos causa tristeza, y nos causa rabia. Para qu sirve entonces estudiar, saber historias si es que no vamos a ver nuestra realidad de cmo estamos viviendo, para qu sirve el estudio

Ah est la gran mentira, pero hay muchos, hay treinta millones que no entienden la castilla, por eso creen lo que est diciendo todas esas mentiras

Aunque consulten a mil millones, no nos vamos a rendir. O aunque le pidan permiso a su chingada [1] madre, no nos van a doblegar.

Posteriormente denuncia el carcter reformista del gobierno de Lpez Obrador:

La cosa que le estamos diciendo [a] se, el que est en el poder, fjese cmo est de loco, dice, yo voy a gobernar para pobres y para ricos, solamente a un loco al que est mal en su cabeza eso lo puede decir, porque entonces no trabaja su mente, es descerebrado

Sobre la ceremonia indgena, que das atrs realiz Lpez Obrador para iniciar las obras del Tren Maya, de pedir permiso a la Madre Tierra, expresaron:

se est agarrando de nuestros modos, nuestras costumbres, est diciendo: dame permiso madre tierra para destruir a los pueblos originarios. Eso es lo que est haciendo ese seor, nosotros no lo creemos. Solo porque la madre tierra no habla, si no se lo dijera: Chinga a tu madre!.

Otros adjetivos endilgados a AMLO fueron loco, maoso y apestoso.

En su discurso el sub comandante Moiss expres su oposicin a tres proyectos, claves de la propuesta obradorista para el desarrollo del sureste mexicano, la construccin de un ferrocarril transtsmico (que, por el istmo de Tehuantepec, unira los ocanos Pacfico y Atlntico), el Tren Maya y el proyecto de reforestar 500 mil hectreas con un milln de rboles. Sin ofrecer mayor argumentacin y menos propuestas alternativas.

La respuesta.

 

No pasaron ni dos minutos despus de haber sido emitida sta declaracin, inusualmente difundida por los medios masivos de comunicacin, cuando se desat la furia de decenas de miles de usuarios de las redes sociales. Lo notorio no fue lo masivo de la respuesta sino el tono de rechazo e incluso de odio. Predomin la acusacin de que el EZLN era un instrumento de Carlos Salinas de Gortari [2] ; de cuestionar su beligerancia en contra de este gobierno y su escasa oposicin a los gobiernos de Felipe Caldern (PAN) y Enrique Pea Nieto (PRI); de refrendar su apoyo a un gobierno que cont con el voto de 33 millones de electores (63 por ciento del padrn electoral) y que ahora cuenta con la simpata, segn encuestas, del 80 por ciento de la poblacin; del desprecio y subestimacin hacia los votantes obradoristas; tambin se difundieron expresiones racistas en contra del zapatismo e incluso hubo llamados a liquidar al subcomandante Marcos-Galeano.

La abrumadora reaccin anti zapatista oblig al periodista de La Jornada, Luis Hernndez Navarro, uno de sus ms connotados simpatizantes, a escribir un artculo titulado El zapatismo, Salinas y el PAN , para intentar demostrar que el EZLN no es creacin o cooptacin del priismo. Incluso l mismo escribi el siguiente Twitter: La campaa de calumnias y mentiras contra el #EZLN echada a caminar por troles, bots y algunos seguidores de la 4T (Cuarta Transformacin anunciada por AMLO), ha superado, con creces, los infundios propalados por el PRI, PAN y las agencias de inteligencia gubernamentales a lo largo de 25 aos.

Obviamente es imposible impulsar cualquier campaa de calumnias y mentiras con solo apretar un botn, pero es un indicador de la sorpresa y enojo que sintieron las y los simpatizantes del EZLN.

Aunque llena de mentiras y falsedades, la campaa antizapatista no es producto de un complot, es producto del tono de las declaraciones del sub comandante Moiss y de diversos errores polticos que bien haran los compaeros y compaeras del EZLN de tomar en cuenta.

Las races de las calumnias al EZLN

 

La absurda suposicin de que Carlos Salinas de Gortari es patrocinador del EZLN surgi en el ao 2006. En ese ao Andrs Manuel Lpez Obrador compiti, por primera vez, a la presidencia de la Repblica.

En ese ao todo indicaba que, ante el fracaso del gobierno panista de Vicente Fox (2000-06) y el desprestigio del priismo, se creaban las condiciones para el triunfo de Lpez Obrador, recin gobernador de la capital del pas y que haba superado, gracias a masivas movilizaciones, un intento para inhabilitarlo como candidato presidencial del entonces Partido de la Revolucin Democrtica.

En ese entonces todava el EZLN gozaba de un enorme capital poltico que le permiti en el 2001, durante la Marcha del Color de la Tierra, movilizar a decenas de miles de simpatizantes que llenaron la plaza principal del pas. Exista la esperanza de que un apoyo, ya sea crtico o condicionado, a AMLO permitira romper el equilibrio de tercios ente el PRD y los dos principales partidos burgueses. No fue as. El entonces sub comandante Marcos dedic mucho ms tiempo atacar al candidato de centro izquierda que a los candidatos de derecha diciendo que todos son iguales. Dicha postura gener una masiva fuga de bases del zapatismo hacia el obradorismo, as como de valiosos intelectuales como Elena Poniatowska, Paco Ignacio Taibo II, Octavio Rodrguez Araujo, Jesusa Rodrguez etc., incluyendo dirigentes de movimientos sociales e indgenas como el dirigente del Congreso Nacional Indgena (CNI) y ex Asesor del EZLN en los Dilogos de San Andrs, Adelfo Regino Montes.

Algunas de estas organizaciones indgenas, provenientes del zapatismo o del CNI, participaron en la ceremonia en donde le otorgaron el Bastn de Mando, a Andrs Manuel Lpez Obrador.

Despus de un escandaloso fraude electoral, que dio el triunfo al candidato del PAN por una diferencia menor al 1 por ciento, en la mente de la mayora de los casi 15 millones de votantes por AMLO qued la percepcin de que el EZLN haba actuado en favor de los candidatos de la mafia del poder.

El creciente aislamiento los oblig a poner fin anticipado a la Otra Campaa y, para explicarlo, el sub comandante Marcos no tuvo mejor conclusin que afirmar: es que ya no estamos de moda.

Del 2006 al 20018

Lejos de ofrecer un balance serio de la debacle sufrida y mantener una presencia pblica como parte de los movimientos de resistencia al neoliberalismo o anti sistmicos, el EZLN se encerr en s mismo y se concentr en fortalecer las llamadas Juntas de Buen Gobierno, iniciadas en 2003, con sus formas de autorganizacin democrtica y participativa. Es muy justo reconocer que dichos autogobiernos significaron un avance poltico muy importante para las comunidades indgenas zapatistas.

Este autoaislamiento -a veces interrumpido por expresiones de solidaridad en contra de la guerra de Felipe Caldern, la desaparicin de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el Festival de la Digna Rabia o la emisin de comunicados denunciando fraudes electorales o de solidaridad internacionalista, pero, sobre todo, por el intento de romper su aislamiento impulsando, aunque de manera tarda, la candidatura de la compaera Marichuy-, los desconect de otras luchas en defensa de la tierra, el agua, la energa, la educacin pblica o de apoyo a diversas luchas de resistencia a las reformas neoliberales (durante los casi ocho aos de lucha del Sindicato Mexicano de Electricistas jams escribieron una sola nota de apoyo).

Esta actitud contrasta con su actual beligerancia en contra del gobierno de AMLO y eso es algo que pesa mucho en el imaginario de los millones de partidarios de Morena.

Este sectarismo poltico cre el caldo de cultivo para la fermentacin de todo tipo de especulaciones insanas en contra del neo zapatismo. Tampoco las justifica, pero las explica. La nica forma de revertir sta tendencia es reconocer el origen de esta animadversin y no atribuirlas a que pasaron de moda, a conspiraciones o a que los seguidores de Morena son retrasados mentales.

Qu hacer?

Si bien es cierto, como dicen los zapatistas, que el actual gobierno no es de izquierda y menos anticapitalista. El mismo AMLO as lo reconoce. Tampoco es igual al PRI o al PAN. Morena es una amplia convergencia de fuerzas que van de la derecha (incluyendo sectores oligrquicos), pasando por un amplio abanico de fuerzas de izquierda y de sectores sociales que slo utilizaron esta maquinaria electoral para deshacerse de los principales partidos burgueses.

No obstante que, en ltima instancia ambas fuerzas son capitalistas, existen grandes diferencias entre AMLO y el viejo rgimen carcomido por la corrupcin y el sometimiento a unas cuantas familias supermillonarias. Estamos ante la consolidacin de un nuevo rgimen poltico capitalista. La insurreccin electoral, que aplast al PRI y al PAN, ha creado excelentes condiciones para que las fuerzas ms a la izquierda de este movimiento impulsemos la lucha por la destruccin del podrido aparato de control corporativo e impulsemos nuestras propias demandas democrticas hasta sus ltimas consecuencias. Esta posibilidad no vendr desde arriba, sino de nuestra capacidad de aprovechar el impulso de la creciente politizacin y movilizacin social, para organizarnos y movilizarnos de manera independiente.

Existe una amplia variedad de temas que nos permiten crear un puente, entre el actual nivel de consciencia de las masas y una propuesta anticapitalista, mencionemos algunas de esas demandas transicionales: auditoria, castigo y confiscacin de bienes de todos los saqueadores de la Nacin; auditoria de la deuda pblica y desconocimiento de las deudas odiosas o ilegtimas; fin de las poltica extractivista y depredadoras del medio ambiente; fortalecer a las policas comunitarias o la autodefensa para contrarrestar la poltica de militarizar al pas; cumplimiento de los acuerdos de San Andrs; comercio justo, cancelar o revisar todo tratado comercial que implique prdida de soberana o el sometimiento a los dictados de empresas o gobiernos de otros pases; revertir todas las reformas neoliberales, no solo la educativa.

Ahora existen mejores condiciones para impulsar la recomposicin del sindicalismo mexicano. Importantes franjas de trabajadores consideran que, despus de sacar del poder al PRI, ha llegado la hora de expulsar a los charros de las filas de nuestras organizaciones sindicales.

Las organizaciones campesinas estn mejor posicionadas para luchar por la soberana alimentaria y en contra de las transgnicos, aunque tambin debern confrontar al nuevo gobierno por la ratificacin del captulo agrcola del tratado de libre comercio con Estados Unidos y Canad.

La intencin de recuperar la soberana energtica, fortaleciendo a Petrleos Mexicanos y Comisin Federal de Electricidad, es progresista y cuenta con el apoyo crtico (porque el objetivo de fondo debe ser la renacionalizacin del sector), de los trabajadores democrticos de estas industrias.

Otra demostracin de que no todo es igual, es la posibilidad de aprobar o impulsar, en todo el pas, el derecho al aborto, ampliar los derechos a la igualdad de gnero, el combate a los feminicidios y el matrimonio homosexual. As como la legalizacin de la marihuana y el derecho a una muerte asistida.

En cuanto a los proyectos de los trenes Maya y Transtsmico, al igual que la campaa de reforestacin, nos pronunciamos por la necesaria consulta a la poblacin, y sobre todo a los indgenas, sobre las transformaciones en sus territorios, en los trminos que marca el convenio 169 de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT).

En un pas que durante varias dcadas ha estado sometido a una dictadura de hecho y en donde las clases subalternas estn, en su gran mayora, desorganizadas o sometidas a cacicazgos corruptos, se ha abierto una oportunidad histrica para organizar a los no organizados, recuperar aquellas organizaciones que se puedan, unificarlas democrticamente y dotarlas de un programa anticapitalista.

Las dbiles fuerzas anticapitalistas solo podemos aprovechar esta oportunidad si somos capaces de no anteponer ningn inters particular al inters supremo de la clase trabajadora. La emancipacin de la clase trabajadora ser obra de la clase obrera misma

Cualquier polarizacin sectaria, al interior de la frgil izquierda anticapitalista o del resto de los movimientos sociales, nicamente nos debilitar ante una derecha, ahora agazapada, pero dispuesta a retomar la contraofensiva en cuanto tenga la menor oportunidad.

Finalmente retomo, en lo general, el siguiente llamado del camarada Guillermo Almeyra:

Compaeros del CNI y del EZLN, Lpez Obrador no es el enemigo [inmediato], aunque algunas de sus principales medidas sean nocivas y contrarias a los intereses de los oprimidos y a la defensa del ambiente. El enemigo es la oposicin derechista (PRIAN y achichincles) que acta contra el gobierno y que est en el gobierno mismo y sobre todo en una parte del entorno de AMLO. Para impedir el tren maya y el proyecto transtsmico hay que contar con el apoyo de los que por millones votaron por MORENA deseando un cambio social. Ellos son aliados del sector de los indgenas que, en defensa de sus normas precapitalistas, se alzaron con el EZLN. Los insultos a AMLO y el sectarismo frente a los votantes de MORENA debilitan la causa indgena, aslan al EZLN-CNI y fortalecen a la derecha dentro y fuera de MORENA. Es el momento de pensar, de razonar, de buscar aliados, de prevenir desastres, no de gritar. El zapatismo, debido al sectarismo y al lamentable Marcos-pensamiento, desde 1994 perdi buena parte de su apoyo. Que el sectarismo ciego no haga impopular una causa y un movimiento justos.



[1] El verbo chingar tiene mltiples acepciones, en este caso implica una de las mayores ofensas, fornicar a su propia madre.

[2] Presidente de Mxico de 1988 a 1994, al que se considera el capo de capos de la mafia que dominado al pas desde entonces.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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