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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-01-2006

Al estilo tejano: borracho de imperialismo en la Amrica posmoderna

Sarah Wash
ZNet


Parece que, como generacin, los veinteaeros tenemos mucho en comn con nuestro presidente.

Una noche de sbado hace poco, mi amiga y yo fuimos a una fiesta de cumpleaos en un bar de baile country en el noreste de Minneapolis. A ninguna de las dos le apeteca mucho (no es nuestro tipo de bar) pero la homenajeada era la novia del hermano de una buena amiga y, tal como funcionan las relaciones sociales, nos sentamos un poco obligadas. Ya con una situacin financiera delicada, nos hicieron pagar una inesperada entrada por el privilegio de esquivar los mayores culos (y perdn por el comentario anti-obesidad) que he visto nunca, en pantalones ajustados, movindose por la pista de baile. "Estilo tejano", le coment a mi amiga, refirindome a la pelcula de David Lynch "Corazones salvajes".

El resto de nuestras amigas jugueteaban en la seccin de cowboys, donde el sistema de sonido perpetraba una extraa mezcla de new wave y acid rock. Ninguna de nosotras estaba pensando en el informe de NPR que estimaba 5000 muertos una vez se haya estabilizado la catstrofe del Katrina, ni en los miles de soldados americanos muertos en esta ltima entrega del plan policial mundial, ni mucho menos en los cientos de miles de bajas iraques. Al fin y el cabo era sbado por la noche, por qu deberamos pensar en ello? Durante mis aos como activista, lo ltimo de lo que haban querido hablar mis compaeros en los bares era de poltica. Pero la verdad es que la mayora de mis compaeros ni tan slo ha estado en una protesta contra la guerra desde que bombardeamos Afganistn en el 2001.

Qu pruebas tengo? Miremos las estadsticas un momento. La primera protesta contra el bombardeo de Afganistn en Minneapolis reuni a 500 personas. Despus de morir nuestro dirigente, Paul Wellstone, en el 2002, 10.000 personas fueron a la protesta contra la guerra de Irak en el capitolio del Estado de Minnesota, la mitad de ellos gente de la generacin de nuestros padres que decan "Recordad Vietnam". Vinieron autobuses de todo el Estado. En total, 5.000 jvenes de una poblacin total de varios millones. A escala nacional los nmeros eran parecidos, segn el tamao e importancia de la ciudad: 200.000 en Washington, 75.000 en San Francisco, 8.000 en Seattle, 6.000 en Denver, y nmeros similares en Chicago, Austin, Atlanta y Augusta. En total, poco ms de 300.000 personas en todo el pas. Si comparamos, el 15 de noviembre de 1969 cerca de un milln de manifestantes, la mayora menores de treinta aos, se reunieron en el monumento a Washington. Y hubo ms de un milln de manif estantes en Florencia el 9 de noviembre de 2002. Hasta la fecha no ha habido ninguna protesta contra la guerra de Irak en EE.UU. que haya sobrepasado las 500.000 personas.

Y sin embargo no son las manifestaciones lo que importa. Lo que se echa en falta es un sentimiento general de preocupacin por los dems, un sentido de responsabilidad por el hecho de ser los nios mimados del pas ms rico del mundo que nos lleve a investigar, a pasarnos informacin, a hablar de lo que ocurre en el mundo, a hacer algo! Por ejemplo, hoy en da la msica abiertamente poltica est marginada. La msica popular hoy tiene ms que ver con lo que se llama el "individualismo expresivo" que con nada de lo que ocurra en el mundo que la rodea. Chuck D. es uno de los msicos que ha hablado de la carencia de jvenes politizados. Cree que el lavado de cerebro de la MTV es la razn principal de nuestro pasotismo. Quiz eso sea cierto en algn grado, pero ninguno de mis compaeros ve la MTV. Escuchan radio alternativa, leen revistas alternativas. Y, por lo que puedo ver, piensan en la participacin poltica como en un estilo de vida, un grupito ms. Lo siento, ciudadanos d e Irak. Esto no les va mucho.

Una posibilidad que he odo comentar muchas veces es que el servicio militar no es obligatorio y que si lo fuera lucharamos contra la guerra inmediatamente, lo cual explica por qu es importante para la administracin Bush usar un "ejrcito totalmente voluntario". Dado que las tropas del ejrcito las compone la gente ms pobre, o eso dicen, la juventud de lite no ve ningn motivo para interesarse por el activismo. El problema de ese argumento es que no fue la lite quien mont las acciones contra la guerra de Vietnam, fueron mayoritariamente estudiantes universitarios de todas las clases sociales. Los estudiantes de hoy tienen tanto tiempo libre como sus predecesores, y ellos tenan la posibilidad de atrasar su servicio militar hasta que acabara la guerra como proteccin. Adems, s que se organizan protestas y otras acciones; el tema es, como he dicho antes, el nivel de participacin.

La cruda y amenazadora realidad es que mi generacin s tiene la sensacin de que algo terrible est ocurriendo. Una buena analoga con la guerra sera el tema del tabaco. Sabemos que nos matar, pero lo hacemos igualmente. Es un cinismo absoluto. Sabemos lo que ocurre en el mundo, estamos hartos de orlo porque ya sabemos que el mundo est jodido (eh, que todos estamos jodidos) y no podemos hacer nada.

Cmo diablos se ha hecho tan cnica la juventud ms mimada del mundo? No hemos sufrido guerras ni hambre ni epidemias contagiosas. Parte de ello puede venir de nuestra forma de entender la realidad. Aqu es donde la teora sobre la MTV de Chuck D. vuelve a primer plano: todo lo que pensamos que sabemos, en realidad lo conocemos slo de odas. Conocemos muchos datos pero no entendemos ninguno de ellos. Sabemos que hay nios a los que les han estallado los brazos, porque hemos visto cientos de fotos, pero no tenemos ningn contexto con que relacionarlo, as que no podemos sentir compasin. Todo lo que sabemos de la vida es desde fuera: si no la tele, entonces internet, las pelculas, la radio, las revistas, los anuncios. Es una vida estril de dja-dja-vu que nos deja completamente indiferentes, esperando encontrar un sentido o deseando la aniquilacin. La bsqueda de sentido es la grieta en la armadura cnica de mi generacin. El escritor japons Haruki Murakami dice que tod os estamos hambrientos de narrativa, de una buena historia que d a nuestra existencia una explicacin, un sentido. Si tenemos que preocuparnos por el mundo, decidnos porqu. Hacednos creer en algo. Hasta el momento nadie ha hecho eso por nosotros. Algunos lo han intentado: Murakami y Palahniuk trabajan en ello y, en algunos casos, han ayudado a gente que busca formas de conseguir un mundo mejor. A falta de una buena historia, tomamos lo que podemos o nos hacemos nihilistas. Como el personaje Sin Cara de la pelcula El viaje de Chihiro, de Hayao Miyazaki: vivimos en un sitio sin sentido que nos hace sentir vacos por dentro, y consumiremos cualquier cosa en nuestro intento de llenar este vaco. Y eso nos devuelve al bar. De estilo tejano.

Es casi la hora de cerrar. Un grupito de soadoras tamao zeppeln con poca ropa pasa a mi lado cuando la sacerdotisa de las bebidas anuncia que se sirven las ltimas copas. Mis ojos cansados examinan la escena de agradable caos mientras cada uno recoge sus cosas para irse a casa. Con un poco de suerte, cuando nos recobremos de la resaca an tendremos la habilidad para recuperar el poder y detener la maquinaria de guerra antes de que sea demasiado tarde.

http://www.zmag.org/spanish/0106wash.htm

Traducido por Alfred Sola y revisado por Genoveva Santiago




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