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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2019

El giro global a la ultraderecha

Jess Gellida
Rebelin


Una corriente ideolgica reaccionara recorre el mundo instaurando una agenda ultra que est haciendo tambalear los pilares de la democracia occidental. Salvini en Italia, Le Pen en Francia, Trump en los EE.UU. o el recientemente investido presidente del Brasil, Jair Bolsonaro, son los ejemplos ms paradigmticos de este movimiento que se extiende imparable.

Una oleada ultraconservadora basada en un repliegue nacional, con un discurso y prctica anti-inmigracin, constantes referencias religiosas y continuos ataques a las polticas de igualdad de gnero, contra las minoras con el punto de mira sobre colectivos como el LGBTI, con una animadversin delirante hacia las izquierdas o contra movimientos independentistas.

La degradacin del denominado proyecto europeo, con sus polticas presupuestarias, econmicas y migratorias, ha creado un escenario propicio para el ascenso y consolidacin de unos partidos de extrema derecha que, con su retrica y demagogia, han sabido canalizar el rechazo provocado por esta Europa. La Europa de los mercados y las finanzas, y su nefasta gestin de la mal llamada crisis de los refugiados ha abierto la puerta a los discursos populistas y xenfobos, y al relato del miedo ante quien huye de la guerra o la miseria. Un cctel explosivo que la extrema derecha emergente ha sabido aprovechar, en un ascenso que est reconfigurando el mapa poltico de los estados, y condicionando la accin de los gobiernos y el discurso del partidos. Unos partidos tradicionales conservadores, liberales y socialdemcratas que copian las recetas ultra, abriendo as la puerta a que la gente les pierda el miedo y prefiera votar al original. Una situacin que condicionar las prximas elecciones al Parlamento europeo, pero tambin los comicios regionales y municipales.

En el estado espaol el estallido del 15-M y el posterior surgimiento de Podemos canalizando el descontento social eran un dique de contencin al discurso ultra. No obstante, Vox ya ha entrado dentro del mapa poltico de la mano de los partidos que irresponsablemente le han hecho el juego, ya sea blanquendolo como el PP y Cs, o atizndolo por inters electoralista como el PSOE. Finalmente, la inoperancia de una izquierda que naufraga, la no resolucin poltica de la cuestin catalana y la beligerancia de la caverna meditica han hecho el resto.

Una situacin, con contextos diferentes tanto a nivel mundial, europeo como dentro de los propios estados, pero con un denominador comn: la indignacin popular con la situacin poltica, econmica y social como consecuencia directa de la gestin neoliberal de un sistema que solo comporta la precarizacin de la vida. A todo ello, se le tiene que sumar el cansancio con la corrupcin de unas lites polticas en connivencia con el poder econmico y financiero. Ante esto, si no hay una respuesta creble consecuente y solidaria a favor de la justicia social, de los derechos humanos y por el bien comn, la extrema derecha y sus soluciones retrogradas continuarn avanzando en la lepenizacin de los espritus y en unas conquistas poltico-electorales que nos llevan de vuelta a los tiempos ms oscuros de la historia reciente. Cmo dice una clebre frase de Gramsci el viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer, y en este claroscuro surgen los monstruos.

Jess Gellida, politlogo e investigador social

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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