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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2019

La necesidad de llegar a un nuevo pacto social
A un olmo viejo

Gabriel Ariz Rodrguez
Rebelin


Las hojas verdes de nuestro olmo viejo se estn marchitando. Aprovechando este momento de debilidad las hachas de los leadores se vuelven a dejar ver, as como los torbellinos que pretenden arrasar con todo. El olmo seco machadiano ha perdido su fortaleza.

Uno de los factores fundamentales para que los pases occidentales europeos pudiesen convivir y progresar de forma pacfica desde el fin de la segunda guerra mundial hasta nuestros das, fue el establecimiento de un pacto social que atendiese a la cuestin de la distribucin de la riqueza. Espaa se incorpor a este pacto tiempo despus con la entrada de la democracia, aunque unos aos ms tarde, afortunadamente para la vida de millones de ciudadanos de este pas, no se dej escapar esta oportunidad histrica.

Este pacto social no consisti en acabar con todo y empezar a construir desde las ruinas, pero lo que se tena claro, es que tampoco iba a resultar de la imposicin intolerante de un grupo reducido sobre el resto de la poblacin. No se buscaba con esto la implantacin de una utopa por decreto ni el gobierno de una lite en minora, sino, afrontar la necesidad en estos pases de limitar el conflicto social e ir a grandes formas de pacto social estratgicas de las que participasen la mayora de los distintos agentes polticos, para dar as estabilidad poltica, social y econmica.

Este fue un pacto entre capital y trabajo. Atendiendo con xito la cuestin de la justicia social, sin la cual no podra haber sido posible. Crendose todo un mecanismo social de distribucin de la riqueza dentro del modo de produccin capitalista, lo que se traducira en el establecimiento de los estados del bienestar.

Sin embargo, este pacto. Que dot de progreso inclusivo y estabilidad a nuestras sociedades, tuvo su lmite en el tiempo. A partir de los aos setenta con la crisis del petrleo, y en los aos ochenta con el triunfo de las polticas neoliberales, este entra en crisis. Una crisis que dura desde entonces, hasta nuestros das, y que est llevando a la quiebra a este modelo poltico, social y econmico.

Las consecuencias no tardaron en llegar: perdida de derechos laborales, reduccin del gasto pblico en proteccin social, estancamiento del poder adquisitivo de los trabajadores Factores que se agravaron a raz de la crisis econmica de 2008. Con la consecuente desconfianza de los ciudadanos en el rgimen poltico establecido y la aparicin de fuerzas polticas que pretenden dar soluciones sencillas a problemas complejos. Cargando sus discursos con elementos xenfobos, racistas e intolerantes con amplias capas de la poblacin, que nada tienen que ver con la voluntad de llegar a acuerdos que doten de estabilidad inclusiva, que creen un consenso poltico.

Los partidos de extrema derecha, populismos como el 5 stelle italiano, el brexit o el contagio extremista que est producindose en los partidos de centro derecha en nuestro pas con la irrupcin de Vox. Son ejemplos claros de fuerzas polticas que no se proponen participar de un acuerdo consensuado, que actan alentando la polarizacin ideolgica y el conflicto social. Todos estos movimientos polticos surgen como consecuencia de la quiebra del pacto social. Debemos reaccionar cuanto antes, fijarnos en las experiencias pasadas, y tomarlas de referente para encarar los retos del presente.

En definitiva, necesitamos dotarnos de un nuevo pacto social, que traiga de nuevo estabilidad poltica y social. Lo cul solo podr llevarse a cabo con xito si, como demuestran las experiencias pasadas, se ocupa de la cuestin de la justicia social, que asegure con ello al conjunto de la poblacin la igualdad de oportunidades. Adems de as, que garantice la igualdad entre hombres y mujeres, atienda a los derechos de orientacin sexual, el cambio climtico y las migraciones. Cuestiones que junto a la justa distribucin de los recursos son imprescindibles para dar estabilidad y progreso igualitario.

A nuestro olmo viejo: a Europa, a Espaa, le salieron hojas verdes despus de venir del mayor conflicto blico de la historia. El pacto social que posibilit este florecer se encuentra hoy herido y atacado, haciendo que nuestras hojas se vuelvan a secar y que aquellos que solo quieren usar su madera para prender hogueras saquen de nuevo sus hachas. Sin embargo, al igual que hizo el poeta Antonio Machado, debemos esperar y buscar otro milagro de la primavera.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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