Portada :: Bolivia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-01-2019

Carlos Mesa, el neoliberal bueno

Joaqun Ayma
Rebelin


Desde el principio, la oligarqua boliviana no sirvi ni siquiera como oligarqua y hasta hoy ha sido lo que podramos llamar una oligarqua birlocha, aprisionada por su propia sensualidad, adormecida en su falta de sentido de la historia
Ren Zabaleta


De las oligarquas del continente, ensimismadas y ajenas a toda realidad, a Bolivia le cayeron en flor, una fauna de tiranos amantes de la hamaca, de mejillas coloradas, bigotes de Bismark, prepotentes e ignorantes, ridculamente afrancesados que consideraban indigno luchar por la posesin del mar, hubiesen preferido combatir hasta la muerte, por el santuario de Copacabana.

El artculo 14 de la primera constitucin de este pas vapuleado del derecho y del revs, consideraba que mujeres e indios carecan de facultades mentales, por lo que el marido y el patrn, deban sojuzgar esos cuerpos llenos de pecados abominables.

Con la plata que debieron usar para comprar buques de guerra, para detener a la armada anglo chilena, construyeron en Chuquisaca, el cementerio ms bello del mundo, con rboles trados de Europa, malvas y helechos de Colombia y siemprevivas de Mxico. Contrataron al mismsimo ingeniero Eiffel, para que les construya en la capital, una rplica a escala de la famosa torre francesa, y una terminal ferroviaria, similar al de las capitales europeas de entonces. Con la misma intensidad con que amaban Francia, detestaban Bolivia, por lo que hicieron todo lo humanamente posible por hundirla.

En 1902, en su informe ejecutivo, el ingeniero Snechal de La Granje, presidente de la Compaa Minera Huanchaca, sealaba: de los 400 nacidos anualmente, muere alrededor de 360 antes de los tres meses Sin esta formidable carnicera, las fortunas de la oligarqua minero terrateniente, jams hubieran visto la luz.

As naci, creci y se enriqueci, la clase social de la cual proviene Carlos Mesa y que hoy pretende vendernos el rostro humano del capitalismo salvaje.

En 1904, el mismo ao en que la casta gobernante firmaba el tratado que entregaba definitivamente el mar a la rapia mapocha, el magnate del estao, Simn Patio, fund el peridico El Diario, que jams en su largusima vida, fue censurado por ninguna de las habituales dictaduras que inundaron de sangre la historia de Bolivia y que sobrevive hasta nuestros das, sin cambiar un pice su rancio discurso pro terrateniente.

De all medraron los padres, hermanos y hermanastros de la culta familia de Carlitos, como le gusta que lo llamen.

Por lo que cabe preguntarse, Existe en Bolivia una oligarqua nacional capaz de construir un verdadero proyecto de pas soberano e independiente? Es posible encontrar en la historia de esta oligarqua, un atisbo de decencia por esta patria hurfana de padre y madre?

La respuesta, por supuesto es, no. Con su natural elocuencia, en su mensaje a la Tricontinental el Comandante Che Guevara escribi; las burguesas autctonas han perdido toda su capacidad de oposicin al imperialismo -si alguna vez la tuvieron- y solo forman su furgn de cola.

En un reciente acto fallido, don Carlos, prometi que de llegar a la presidencia, de un solo saque acabara con el Estado rentista. Estos modestsimos bonos que tanto irritan a los neoliberales, detuvieron la muerte de miles de madres y nios, interrumpieron la sangra de la desercin escolar y devolvieron dignidad a los viejos, 180 aos olvidados por todos los gobiernos de todos los colores.

Despus, el oligarca se desdijo, pero en un lapsus lnguae, volvi a mostrarnos su alma endeble y trnsfuga. Sigmund Freud, explicaba que los actos fallidos expresan algo que, por regla general, la persona no se propone comunicar sino guardar para s, pero que es eso, efectivamente lo que piensa, confirmando el dicho popular; el pez muere por la boca.

Entonces, Qu har don Carlos Mesa, con las empresas nacionalizadas, las volver a vender como ya lo hizo una y otra vez su partido poltico?

Qu les suceder a las casi 4 millones de almas que escaparon del purgatorio neoliberal y que hoy son clase media?

Los das atroces de la Masacre de Octubre, Carlos Mesa, dijo sentirse consternado por tanta muerte. Es decir, Carlos Mesa, no saba lo que eran capaces de hacer Snchez de Lozada y Snchez Berzan, por lo tanto, lo engaaron? no mames, le dira un vecino de El Alto.

El 13 de octubre de 2003, el oportunista representante del capitalismo tico, retir su apoyo a Snchez de Lozada, pero ya en las calles haban 42 muertos amontonados en las calzadas y aceras.

El 17 de octubre, el mismo da en que Los Snchez, escapaban del pas Carlos Mesa se reuni con el embajador de Estados Unidos, David Greenlee. As, el imperio bendeca el reciente gobierno del neoliberal bueno.

El 7 de marzo de 2005, en otro acto de sinceramiento, don Carlos Mesa, admiti, chabacano y feliz: seor, seora, le estoy pagando su salario de la limosna internacional que recibo, porque extiendo la mano. Poniendo en evidencia, sin abochornarse, la mentalidad parasitaria de una casta pedigea.

Junto a Amalia Pando, al padre Prez, Mario Espinoza y a una generacin de periodistas sicarios, bendijeron de rodillas la llegada de los globos de la globalizacin y el libre mercado, no dijeron ni pio mientras el Estado neoliberal, remataba 220 empresas del pueblo.

En una complicada operacin quirrgica, los medios de comunicacin, pretenden instalar en el sentido comn de la sociedad, la idea de que Carlos Mesa representa lo nuevo y que Evo representa lo viejo. Este grotesco Frankenstein del libre mercado, con partes del cuerpo remendadas a una cabeza cnica y burlona, es la esperanza de la oligarqua boliviana.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter