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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2019

Entrevista a ngel Barraco de la Asamblea de Salud Mental
"En la crisis se genera un caldo de cultivo para un hiperconsumo de psicofrmacos"

Mario Hernandez
Rebelin


M.H.: En la ltima edicin de Le Monde Diplomatique hay una nota de Jos Natanson, su director, titulada Implosin social donde seala que el consumo de alcohol aumenta y se ha disparado el que tal vez sea el signo ms notable de esta poca, el consumo de ansiolticos y antidepresivos, pastillas para olvidar la pobreza. Y sigue: El Observatorio Social de la UCA viene advirtiendo sobre la profundizacin de lo que llama pobreza invisible, aquellos aspectos de la miseria que las estadsticas no logran capturar. El malestar psicolgico, entendiendo como tal a las personas que presentan de manera frecuente sntomas de ansiedad y depresin que afecta a una mayora, el 64% de los pobres. Esta crisis de los estados de nimo que no es psicolgica sino social se refleja no ya en el estrs tpico de la clase media, sino en lo que el mismo estudio llama sentimiento de afrontamiento negativo definido como el predominio de conductas destinadas a evadir ocasiones para pensar en la situacin problemtica sin realizar intentos activos por tratar de resolverlas. En otras palabras, una posicin de agotada impotencia, de brazos cados que se completa con otro sntoma extendido, la creencia de control externo, personas que sienten que sus vidas y sus destinos estn ms all de lo que hagan o dejen de hacer.

Al mismo tiempo en Clarn se public una nota el pasado 3 de diciembre titulada Receta fcil. Crece la venta de psicofrmacos en el pas y afirma que segn el sindicato de Farmacuticos y Bioqumicos el consumo de psicofrmacos subi 40% de 2013 a la actualidad. Hace 5 aos se compraban 89 millones de unidades y este ao sern cerca de 130 millones de pastillas. Hablamos de Clonazepam, Alplazolam, Lorazepam y Diazepam.

A.B.: Indudablemente hay un hilo conductor en ambas notas, la de Le Monde ya desde una perspectiva social, poltica e ideolgica que no escapa al atravesamiento que le sucede a la persona ante los determinantes sociales, afectando mucho ms a aqullos que estn bajo la lnea de pobreza.

Tambin el artculo de Clarn si bien puede reflejar otra vertiente que apunta ms a los sectores consumistas de clase media, porque la accesibilidad al psicofrmaco, en los sectores que ms estn padeciendo tengo mis reservas, porque no acceden a comida, a educacin, yo creo que el psicofrmaco es un elemento quizs suntuario pensndolo como posibilidad de alguna ayuda, que tambin habra que ponerlo en alerta y en duda, si realmente la ayuda pasa por recetar un psicofrmaco.

Son las variantes de este capitalismo tecno cientfico que de alguna manera requiere y necesita una doble va, por un lado exacerbar su ganancia generando un hiperconsumo y, por otro lado, se constituye en un mecanismo social de control. Porque lo que se obtura con esta prescripcin masiva inhibe los sentimientos y tambin la posibilidad de la reflexin.

Como seala el artculo de Le Monde Diplomatique, cmo una persona atravesada por una crisis en la medida que est bajo el dominio de un psicofrmaco no est para pensar ni puede ver cmo salir del conflicto, lo nico que hace es sostener el sntoma y atenuarlo, pero la causa sigue siendo la misma y en este caso hablamos de cuestiones sociales y econmicas.

M.H.: Las causas de esta situacin, no estn de alguna manera vinculadas al papel del mdico?

A.B.: Totalmente.

M.H.: Me imagino que debe haber una parte de gente que se receta y auto medica tambin.

A.B.: Hay una desresponsabilizacin. Este artculo que mencions de Clarn, que es raro encontrar porque le apunta los caones a la industria ms poderosa de la tierra, recomiendo que lo lean, porque es increble de qu manera quienes intervienen opinando se desresponsabilizan de la participacin clave que tienen en la venta de psicofrmacos.

Si bien hay un mercado negro que se calcula que es de un 15% que se maneja por internet, el resto es parte del circuito oficial. Intervienen laboratorios, distribuidoras que pertenecen a los laboratorios y la venta masiva en los comercios.

La otra cuestin es que si bien los psiquiatras dicen que ellos prescriben solo el 5% y el otro tanto son mdicos cardilogos, gineclogos y clnicos que frente al requerimiento del paciente actan como espejo respondiendo a la demanda de solucin rpida de lo que le pasa; entonces el mdico responde bajo una irresponsabilidad total. Lo que no dicen los psiquiatras a los pacientes es cules son los efectos de la medicacin que les estn dando y ms si se sostiene a largo plazo en un tratamiento crnico o termina con un seguimiento del paciente auto medicndose sin control.

En ese mismo artculo hay un testimonio de una mujer que durante 10 aos vivi bajo el efecto de medicacin psiquitrica. El artculo es contundente contra la industria farmacutica y el rol que cumple y tambin contra este ejrcito de lapicera, porque lo que esto implica es lo que denuncia este famoso mdico Peter Gos, el austraco que hace un anlisis sobre lo que hacen los laboratorios. El dice que las compaas farmacuticas han tomado el control de la psiquiatra y son las que determinan cmo deben ser tratados los pacientes.

Quiere decir que la industria farmacutica ha superado el pensamiento psiquitrico que ya no piensa per se sino que le imponen cules son las metodologas de atencin y el frmaco ha pasado a ser el elemento fundamental.

Los profesionales son parte de una prctica incondicional que resulta perjudicial para las personas pero no hay autocrtica. Uniendo ambos artculos, en cuanto a lo tecnocientfico y la mercantilizacin, la cuestin de cmo en la crisis se genera un caldo de cultivo para un hiperconsumo resulta indudable.

Estamos frente a una maquinaria que opera y que cada vez tiene mayor fortaleza

M.H.: Alguna vez te escuch decir que en algunos casos los psicofrmacos son necesarios.

A.B.: Obviamente. No hay que demonizar a todos los psicofrmacos sino lo que se hace de los psicofrmacos. Porque en determinados casos, sobre todo en los casos de psicosis y algunas otras patologas, nadie puede negar que generan en un determinado momento del proceso teraputico, una ayuda que tiene que ver con estabilizar al paciente. Pero de ah a suponer que es donde se subsume toda la atencin, obviamente estamos entrando en un terreno totalmente falaz, porque primero es una prctica interdisciplinaria donde tiene que intervenir no solo un psiquiatra y la posibilidad de prescribir un psicofrmaco sino tambin otras prcticas como el psicoanlisis y hasta la filosofa y la antropologa.

Un equipo de salud mental tiene que ver con la propia existencia del sujeto y esta es la otra consecuencia que se trata de borrar, con todo el advenimiento del tema de lo gentico y este avance de la psiquiatra biologizante que tuvo un resurgir despus de que la psiquiatra ha estado y sigue estando cuestionada porque gener un modelo manicomial.

Esto de los laboratorios le dio un resurgir pero tambin el capitalismo siempre necesita una racionalidad, una verdad ltima. Por eso es interesante la historia de la mujer que aparece en el reportaje de Clarn, ella dice imponen creer que ante cualquier duda consulte a su mdico que hay una verdad ltima que la tiene el mdico y que como tal es lo que debe operar. Ah ya hay un discurso tecno cientfico y una racionalidad tecno cientfica que es muy jodida sostenida por todo un aparato comunicacional.

Desde la revista Topa se va a estrenar un documental donde se muestra lo que son los congresos de psiquiatra, el mercado persa donde estn todos los stands que tiran bolsas, paquetes y cajas de medicamentos con otros bienes para premiar a quienes indiquen los productos. Estamos frente a una maquinaria que indudablemente opera y que cada vez tiene mayor fortaleza.

Nosotros con el tema de la Ley nacional de salud mental sabemos que no est siendo factible seguir adelante con el proceso que indica la ley de transformacin del indigno modelo que existe en los neuropsiquitricos que tambin es parte de esta configuracin.

Los manicomios no tienen que desaparecer porque no tiene que desaparecer el temor a la locura y el temor a la locura necesita tambin de que cualquier persona que pierda en cualquier momento el equilibrio de su personalidad, sepa que tiene una pastillita en la mesita de luz que lo va a sostener, entonces se genera un imaginario que prende muy fuertemente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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