Si bien la violencia "domstica" o "intrafamiliar" (como la denomina Vox) hace referencia a la que se produce en el propio seno de la familia y que puede afectar a sus distintos miembros (abuelos, hijos, padres, hermanos...), la "violencia de gnero" o "violencia machista" es la que se produce contra la mujer por el hecho de serlo.

Tal como afirma la experta Yolanda Besteiro, presidenta de la Federacin de Mujeres Progresistas, "la violencia de gnero es la que sufrimos las mujeres de forma estructural por el mero hecho de ser mujeres. Noslo supone la mxima forma de desigualdad que existe entre hombres y mujeres, sino que es una herramienta y un arma muy eficaz para mantener el desequilibrio entre hombres y mujeres, para mantener esa situacin de control, dominio y superioridad, de los hombres sobre las mujeres".

La violencia de gnero, no slo est ampliamente estudiada, sino que forma parte de la mayora de los tratados internacionales suscritos por nuestro pas, como el de la Organizacin Mudial de la Salul (OMS), el de Naciones Unidas (Cedaw por sus siglas en ingls) o el Convenio de Estambul (del Consejo de Europa), que la definen en trminos similares y abundan en la definicin de sus causas y objetivos que este tipo de violencia persigue.

Tal como explica Rosa Sansegundo, directora Instituto de Estudios de Gnero de la Universidad Carlos III, el concepto de "gnero" se acu en los aos 20 y 30, pero se generaliz en los aos 70 de pasado siglo. "Desde entonces, existen innumerables disciplinas que acogen este concepto, est recogido en numerosos tratados internacionales y las 50 principales universidades del mundo, reconocidas en el rnking de Shangai, el ms prestigioso, todas tienen estudios gnero", afirma.

El Convenio de Estambul, un tratado internacional ratificado por Espaa en 2014 y que por tanto se ha convertido en ordenamiento jurdico de nuestro pas, define la violencia de gnero comouna manifestacin de desequilibrio histrico entre la mujer y el hombre que ha llevado a la dominacin y a la discriminacin de la mujer por el hombre, privando as a la mujer de su plena emancipacin. Tambin reconoce que la "naturaleza estructural de la violencia contra las mujeres est basada en el gnero", y se trata de uno de los mecanismos sociales clave por los que se mantiene a las mujeres en una posicin de subordinacin con respecto a los hombres". Concluye que "las mujeres y nias estn ms expuestas que los hombres a un riesgo elevado de violencia basada en el gnero".

No son deslices semnticos, es ideologa

El inters de confundir los trminos no se debe a errores semnticos, sino a posicionamientos claramente ideolgicos. Ni siquiera es una caracterstica especfica de nuestro pas. De hecho los expertos consultados destacan que el reciente auge del neoconservadurismo a nivel internacional (comenzado en EEUU con Trump, y seguido por los cambios polticos en pases como Italia o Brasil), han puesto en lo alto de su agenda el ataque a los derechos de las mujeres. Tan alto, que se ha convertido en una de las prioridades absolutas y envan un mensaje inequvoco de cul es su hoja de ruta en relacin a estos derechos.

No es extrao que la primera medida anunciada por Jair Bolsonaro al asumir esta semana la presidencia de Brasil fuese la de "combatir la ideologa de gnero". De la misma forma, la primera exigencia por Vox ante el posible apoyo a una investidura del Partido Popular en Andaluca, ha sido la de derogar las leyes de proteccin de violencia hacia las mujeres y el fin su financiacin.

Tanto para Besteiro, como para Miguel Lorente, exdelegado del Gobierno para la violencia de gnero, esta reaccin "brutal" y "virulenta" de la ultraderecha, tiene que ver con el avance en los derechos que han conquistado las mujeres en los ltimos aos y con las masivas movilizaciones protagonizadas por stas. "Lo que estamos viendo es que ahora el Partido Popular se suma a esta cruzada", afirma Besteiro.

Esta posicin del Partido Popular no es nueva. Ya en 2011 la entonces ministraSanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, lamentaba los asesinatos de mujeres a manos de sus parejas y los calificaba de "violencia domstica". Tal como ahora, no se trataba de un desliz semntico. La exministra abundaba en las causas y justificaba su declaracin en el hecho que en el momento del asesinato se encontraba en la casa la hija de la vctima de tres aos. Tal fue la respuesta social, que Mato tuvo que rectificar pocos das despus.

"Es tremendo que tres hombres estn negociando la prdida de derechos de las mujeres"

"Muchos de esos argumentos se los omos tanto al Partido Popular, como a Ciudadanos en los ltimos aos", afirma Altamira Gonzalo, vicepresidenta de la Asociacinde Mujeres Juristas Themis y recalca que es tremendo "que tres hombres estn negociando la prdida de los derechos de las mujeres" (en relacin a los lderes del PP, Ciudadanos y Vox).

Reaccin a los avances

"Siempre que ha habido una gran ola de avances feministas le ha seguido un proceso reaccionario tremendo", afirma Besteiro. "Y este no nos pilla por sorpresa porque ya lo esperbamos. El 8 de marzo y las movilizaciones sociales por la sentencia de La Manada, han puesto de manifiesto que el feminismo est en una nueva ola y lo que vemos no es ni ms ni menos que la reaccin conservadora. Es la respuesta brutal de aquellos que temen perder sus privilegios y que temen que sigamos avanzando en igualdad", aade.

"Esta reaccin tan beligerante y explicita del machismo refleja que se siente acosado y amenazado por un avance en la igualdad y del movimiento de mujeres"

"Esta reaccin tan beligerante y explicita del machismo refleja que se siente acosado y amenazado por un avance en la igualdad y del movimiento de mujeres y el feminismo. No es slo un repliegue de posiciones ideolgicas en abstracto. Por qu un partido como Vox lo primero que exige es que se vaya contra la violencia de gnero y sus medidas en lugar de hablar del paro, la educacin u otras cosas muy importantes?", se pregunta Lorente. "Porque est tocando un tema que para ellos es esencial: la construccin y la desigualdad sobre la posicin de referencia de los hombres y lo hacen atacando a las partidas y la idea misma de igualdad", se contesta.

Lorente recuerda que una parte del PP, al igual que una parte de la poblacin, cree que no se deben hacer distinciones sobre los distintos tipos de violencias, aunque sean las mujeres las que la sufren principalmente, y que el discurso de que "vamos contra todos los tipos de violencias", que enarbola tanto el Partido Popular como Vox, como Ciudadanos en algunos momentos, es un "tpico mensaje postmachista destinado a crear confusin y a generar la sensacin de que si dices que ests contra todas las violencias, parece que ests ms en contra todava".

Pero es "una trampa", advierte Lorente. "Juegan con esa manipulacin porque evitan tomar conciencia de las causas, las motivaciones y los objetivos que hay detrs de la violencia contra las mujeres. Que es muy diferente a la que se ejerce en otro tipo de violencias, como la de los ancianos, los nios, los hombres (la conocida como violencia familiar)".

"Nadie est diciendo que haya mayor gravedad en pegar o ejercer violencia a un hombre, una mujer o un nio. Lo que es radicalmente distinta es la construccin sobre la que se construye la violencia de gnero y como tal precisa de la adopcin de medidas especficas que aborden las causas y las circunstancias que las motivan. No envolverla en un factor comn".

Para poner un ejemplo ms didctico, Lorente lo relaciona con la medicina. Se puede decir que se van a combatir las enfermedades, pero habr que entender que hay distintas dolencias y que necesitan prevenciones y remedios diferentes.

"Lo que pretenden estos partidos es, por un lado esconder la violencia contra las mujeres entre otras violencias, de forma que no se sepa cul es su verdadera dimensin y consecuencia y su impacto, y por otro lado apartar la mirada de las causas de esta violencia, para quedarnos slo con el resultado, pero no mirando a por qu ha sido maltratada y asesinada, que es la esencia del machismo, el de someter a las mujeres", concluye Lorente.


Fuente:https://www.publico.es/sociedad/violencia-machista-violencia-domestica-violencia-genero-realmente-diferencia.html