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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2019

La eleccin de la izquierda

Dani Rodrik
Project Syndicate

Traduccin de Jordi Martnez


Los principales beneficiarios polticos de las fracturas sociales y econmicas causadas por la globalizacin y el cambio tecnolgico, es justo decirlo, han sido hasta ahora populistas de derecha. Polticos como Donald Trump en los Estados Unidos, Viktor Orbn en Hungra y Jair Bolsonaro en Brasil han llegado al poder capitalizando la creciente animosidad contra las elites polticas establecidas y explotando el sentimiento nativista latente.

La izquierda y los colectivos progresistas han estado mayormente desaparecidos en combate. La relativa debilidad de la izquierda refleja en parte el declive de los sindicatos y los colectivos trabajadores organizados que histricamente han formado la columna vertebral de los movimientos izquierdistas y socialistas. Pero la abdicacin ideolgica tambin ha jugado un papel importante. A medida que los partidos de izquierda se volvieron ms dependientes de las elites educadas que de la clase trabajadora, sus ideas polticas se alinearon ms estrechamente con los intereses financieros y empresariales.

Los remedios ofrecidos por los principales partidos de izquierda seguan siendo, en consecuencia, limitados: ms gasto en educacin, mejores polticas de bienestar social, un poco ms de progresividad en los impuestos y poco ms. El programa de la izquierda se dedicaba ms a endulzar el sistema existente que a abordar las fuentes fundamentales de las desigualdades econmicas, sociales y polticas.

Ahora hay un creciente reconocimiento de que las polticas de impuestos y transferencias solo pueden llegar hasta ah. Si bien hay mucho espacio para mejorar la seguridad social y los regmenes fiscales, especialmente en los EE. UU., se necesitan reformas ms profundas para ayudar a nivelar los campos de juego en favor de los trabajadores y las familias corrientes en una amplia gama de dominios. Eso significa centrarse en la produccin, el trabajo y los mercados financieros, en polticas tecnolgicas y en las reglas del juego poltico.

La prosperidad inclusiva no se puede lograr simplemente redistribuyendo el ingreso de los ricos a los pobres, o de las partes ms productivas de la economa a los sectores menos productivos. Requiere que los trabajadores menos cualificados, las empresas ms pequeas y las regiones rezagadas se integren ms plenamente con las partes ms avanzadas de la economa.

En otras palabras, debemos comenzar con la reintegracin productiva de la economa domstica. Las empresas grandes y productivas tienen un papel fundamental que desempear aqu. Deben reconocer que su xito depende de los bienes pblicos que suministran sus gobiernos nacionales y subnacionales, desde la ley y el orden y las normas de propiedad intelectual hasta la infraestructura y la inversin pblica en habilidades e investigacin y desarrollo. A cambio, deben invertir en sus comunidades locales, proveedores y mano de obra, no como una responsabilidad social corporativa, sino como la actividad principal.

Anteriormente, los gobiernos realizaban actividades de extensin agrcola para difundir nuevas tcnicas a los pequeos agricultores. Hay un papel similar hoy en da para lo que Timothy Bartik, del W.E. Upjohn Institute for Employment Research, llama "servicios de extensin de la fabricacin", aunque las ideas tambin se aplican a los servicios productivos. Los gobiernos que colaboran con empresas para fomentar la difusin de tecnologas de vanguardia y tcnicas de gestin al resto de la economa pueden aprovechar un repertorio bien establecido de tales iniciativas.

Una segunda rea de accin pblica concierne a la direccin del cambio tecnolgico. Las nuevas tecnologas, como la automatizacin y la inteligencia artificial (IA), han sido tpicamente reemplazadoras de mano de obra, afectando de manera adversa particularmente a los trabajadores poco cualificados. Pero este no tiene por qu ser el caso en el futuro. En lugar de polticas (como los subsidios de capital) que inadvertidamente promueven tecnologas que reemplazan mano de obra, los gobiernos podran promover tecnologas que aumenten las oportunidades en el mercado laboral para los trabajadores menos calificados.

El fallecido economista Tony Atkinson, en su magistral libro, "Inequality", cuestion el juicio de los gobiernos que apoyaban el desarrollo de los vehculos autnomos sin la debida consideracin por los efectos en los taxistas y camioneros. Ms recientemente, los economistas Daron Acemoğlu, Anton Korinek y Pascual Restrepo han escrito sobre cmo la IA puede desplegarse en nuevas formas con el fin de aumentar la demanda laboral, por ejemplo al permitir que los trabajadores corrientes participen en actividades que antes estaban fuera de su alcance. Pero avanzar en esta direccin requerir el esfuerzo consciente por parte de los gobiernos de revisar sus polticas de innovacin y de establecer los incentivos apropiados al sector privado.

Los mercados laborales tambin necesitan un reequilibrio. El debilitamiento de los sindicatos y de la proteccin de los trabajadores ha erosionado las fuentes tradicionales de contrapoder. Investigaciones recientes han demostrado que las empresas mantienen una importante influencia en la negociacin sobre los empleados, deprimiendo los salarios y las condiciones de trabajo. Revertir estas tendencias requerir una gama de polticas pro laborales que incluyen la promocin de la sindicalizacin, salarios mnimos ms altos y estndares regulatorios adecuados para los trabajadores en la "economa de bolos" [gig economy].

Las finanzas son otra rea que requiere ciruga significativa. Los sectores financieros de las economas ms avanzadas siguen inflados. Presentan riesgos continuos para la estabilidad econmica sin proporcionar beneficios compensatorios en trminos de mayor inversin en actividades productivas. Como Anat Admati de Stanford y otros han argumentado durante mucho tiempo, los bancos necesitan, como mnimo, mayores requisitos de capital y un control regulatorio ms estricto. El hecho de que las instituciones financieras hayan escapado relativamente ilesas de la crisis de 2008-2009 dice mucho sobre su poder poltico.

Como lo sugieren los fallos de la regulacin financiera, por importantes que sean tales reformas econmicas deben complementarse con medidas que remedien la asimetra de la participacin poltica. En los EE. UU., la celebracin de elecciones en das laborales, en lugar de fines de semana o das festivos, junto con las restrictivas reglas de registro, las manipulaciones en los districtos electorales y muchas otras reglas electorales, coloca a los trabajadores corrientes en una desventaja significativa. A esto se aaden, por encima de todo, las reglas de financiacin de campaas que han permitido a las corporaciones y a los miembros ms ricos de la sociedad ejercer una influencia excesiva en la legislacin.

El Partido Demcrata se enfrentar a una prueba crtica en las prximas elecciones presidenciales de EE. UU. en menos de dos aos. Mientras tanto, tiene una eleccin que hacer. Seguir siendo el partido que simplemente agrega edulcorantes a un sistema econmico injusto? O tiene el coraje de abordar la injusta desigualdad atacndola en sus races?

Fuente: https://www.project-syndicate.org/commentary/reviving-the-left-means-reintegrating-economies-by-dani-rodrik-2019-01

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin.org como fuente de la traduccin.



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