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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-01-2019

La quimera de las bajadas de impuestos

Miguel Porras Bravo
Rebelin


En la realidad poltica de la Espaa de este ao recin llegado, lo primero que se hace patente tras un par de lecturas de peridico o una conversacin en la calle es la incertidumbre, la diversidad ideolgica, la inmensidad del abanico de posibilidades que se abre al futuro de este pas.

Sin embargo, en una buena parte de esa diversidad (incluso en algn partido que ha comenzado a saborear la fama hace no mucho), vemos patrones comunes, sobretodo en una cuestin que quizs se discuta poco con los grandes dramas por los que a algunos tanto les gusta lamentarse, pero que es de irremplazable relevancia para los ciudadanos de este pas: los impuestos.

En una amplia ala de la realidad ideolgica espaola, es costumbre la promesa electoral de una bajada de impuestos, bajo el mantra de que los impuestos son malos para el desarrollo y la competitividad.

Desde luego, tener ms dinero en el bolsillo para uno mismo y que encima la economa vaya mejor con ello suena muy apetecible, especialmente para quien tiene las mismas dudas sobre a quin votar como sobre si podr llegar a fin de mes o no, pero, es realmente as? Menos impuestos llevan a ms crecimiento y mejores condiciones econmicas?

La investigacin al respecto ha sido muy amplia y no carente de contradicciones, pero no parece haberse impuesto ningn estudio que rebata terminantemente lo que otros han arrojado a la luz: no existe ninguna relacin necesaria de causa-efecto entre una bajada de impuestos y un desarrollo econmico.

Bajar los impuestos no es ninguna frmula mgica que asegure el crecimiento del PIB.

Cuando la economa espaola mejor acompaada de reducciones fiscales durante el gobierno de Aznar, unos cuantos habran estado tentados a atribuirlo a sus polticas liberales; probablemente los mismos que cuando la economa americana se recuper tras las reformas sociales de Obama negaron que la mejora se debiera a las medidas del demcrata.

La economa es una ciencia compleja, sujeta a un sinfn de variables incontrolables debidas al comportamiento humano, que como muchos estamos de acuerdo, es libre y como tal, se resiste a la regularidad probabilstica y matemtica.

Hasta el momento, no se ha presentado como posible aislar los tipos impositivos de todo el conglomerado macroeconmico de una nacin para saber si su crecimiento o retroceso se debe a una subida o bajada de impuestos o, simplemente, a que sus trabajadores se despertaron con buen humor para trabajar.

S que es cierto, no obstante, que hay tendencias que vinculan crecimientos del PIB con bajadas impositivas y viceversa (particularmente en relacin con los impuestos sobre la renta), pero en ningn momento se ha demostrado que lo segundo sea causa de lo primero.

Desde luego, esto no quiere decir que una subida sin control de los tipos impositivos no vaya a tener repercusin negativa ni que podamos poner el IVA al 60%, pero s que quiere decir que convendra perder ese terror dogmtico que determinadas ideologas tratan de promover hacia los impuestos.

Incluso propio premio Nobel de economa de 2008, Paul Krugman, es famoso por haberse manifestado en mltiples ocasiones contra las medidas de recorte fiscal tan deseadas por los conservadores (encontrando un buen ejemplo en la administracin Trump), por considerarlas injustas y carentes de fundamento.

En nuestro pas no se pagan demasiados impuestos (de hecho, es el cuarto pas de Europa con menos recaudacin). Los impuestos no son un mal socialista que destruye el empleo y la competitividad, y que perjudica a los pobres trabajadores dificultndoles llegar a fin de mes.

Los impuestos son, como bien dijo Samuelson, el precio que pagamos por la sociedad civilizada.

Detrs de ese miedo puede que se oculte un olvido de esa verdad. Porque ya no es slo una cuestin de que no haya ninguna demostracin causa-efecto de que los impuestos deterioren la economa, sino es una cuestin de que con las promesas electorales desmedidas de reducciones de impuestos se obvia su necesidad para la justicia social.

Una fiscalidad extensa ha sido una de las herramientas clave que nos ha permitido alcanzar un Estado del Bienestar en este pas, que ha logrado, por ejemplo, que nuestra sanidad pblica sea envidiada a nivel mundial.

As que, a la hora de votar, es recomendable no dejarse llevar por los riesgos apocalpticos de los impuestos ni por las promesas liberales de crecimiento al reducirlos, sino por programas econmicos slidos con soporte cientfico que no olviden la realidad social de que los impuestos son imprescindibles, y que la pregunta que nos tenemos que hacer no es tanto cunto, sino cmo y para qu.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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