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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2019

Bombardeo atmico a Japn reinterpretado

Manuel E. Yepe
Diario Por esto! (Mrida)


En el verano de 1945, el presidente de Estados Unidos Harry Truman buscaba un golpe decisivo contra el Imperio japons. A pesar de las muchas victorias de los aliados durante 1944 y 1945, Truman crea que el emperador Hirohito instara a sus generales a continuar la lucha. Estados Unidos haba sufrido 76.000 bajas en las batallas de Iwo Jima y Okinawa, y la administracin Truman anticipaba que una prolongada invasin del Japn continental les traera cifras an ms devastadoras. No obstante, Washington elaboraba planes para un asalto final contra Japn que nombraba Operation Downfall (Operacin Cada). Los estimados de la posible matanza eran aterradores. Los Jefes del Estado Mayor Conjunto estimaban que las vctimas seran 1,2 millones.

El almirante Chester Nimitz y el general Douglas MacArthur pronosticaban ms de 1.000 bajas por da, mientras que el Departamento de Marina vaticin que los totales ascenderan a cuatro millones. Calculaban que los enemigos japoneses tendran hasta diez millones de bajas. El diario Los Angeles Times, un poco ms optimista, proyectaba solo un milln de muertes.

A partir esas cifras, no era de extraar que Estados Unidos se decidiera por la opcin nuclear cuando dej caer la bomba Little Boy en Hiroshima el 6 de agosto y luego la Fat Man sobre Nagasaki el 9 de agosto. Japn se rindi 24 das despus, evitando as los horrendos pronsticos de muertes de millones de estadounidenses aqu citados. Tal es la narrativa que se ha enseado en las escuelas de Estados Unidos. Pero como tantas otras versiones histricas, result ser una simplificacin excesiva e histricamente falseada, dice Alan Mosley en un artculo publicado en la revista virtual rusa Strategic Culture Online Journal el 31 de diciembre de 2018.

Cuando el presidente Truman aprob el despliegue de las nuevas bombas atmicas, estaba convencido de que los japoneses planeaban continuar la guerra hasta el amargo final. Muchos han argumentado que las estimaciones de vctimas lo obligaron a actuar con cautela por la vida de los soldados estadounidenses que se hallaban en el Pacfico pero esta versin ignora que otras figuras cercanas a Truman llegaron a la conclusin opuesta.

El general Dwight D. Eisenhower dijo: "Yo estaba en contra del uso de la bomba atmica por dos razones. Primero, porque los japoneses estaban listos para rendirse y era innecesario golpearlos con esa horrible cosa. Segundo, porque yo odiaba que nuestro pas fuera el primero en usar esa arma". Us el mismo argumento que el entonces Secretario de Guerra Henry Stimson en 1945, quien relata en sus memorias: "Le expres mis graves dudas, en primer lugar porque crea que Japn ya haba sido derrotado y lanzar la bomba era completamente innecesario, y en segundo lugar porque crea que nuestro pas no deba escandalizar a la opinin pblica mundial mediante el uso de un arma cuyo empleo, en mi opinin, no era ya obligatorio como medida para salvar vidas estadounidenses. Era mi creencia que Japn estaba, en esos mismos momentos, buscando alguna forma de rendirse con el menor costo posible.

El almirante de flota William Leahy, el oficial militar de mayor rango de los Estados Unidos en servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial y uno de los principales asesores militares de Harry Truman escribi en su libro I Was There publicado en 1950: "El uso de esta arma brbara en Hiroshima y Nagasaki no fue de ayuda material alguna en nuestra guerra contra Japn. Los japoneses ya estaban derrotados y listos para rendirse debido al efectivo bloqueo martimo y al exitoso bombardeo con armas convencionales".

La revista Foreign Policy escribi que el da ms crtico para Japn era el 9 de agosto, primer da en que el Consejo Supremo japons se reuni para discutir seriamente la rendicin. La fecha es significativa porque no se trata del da posterior al bombardeo de Hiroshima, sino el da en que la Unin Sovitica entr en el teatro de guerra del Pacfico invadiendo por tres frentes la Manchuria ocupada por los japoneses. Antes del 8 de agosto, los japoneses esperaban que Rusia fuera intermediario en las negociaciones para el fin de la guerra, pero cuando los rusos se pronunciaron contra Japn, se convirtieron en una amenaza an mayor que Estados Unidos para los japoneses.

La posicin de Rusia, de hecho, oblig a los japoneses a considerar la rendicin incondicional. Hasta entonces, slo estaban abiertos a una rendicin condicional que garantizara al emperador Hirohito algo de dignidad y proteccin ante los juicios por crmenes de guerra. Foreign Policy concluye opinando que, como en el teatro europeo, Truman no venci a Japn; Stalin s.

Truman nunca se arrepinti pblicamente de su decisin de usar las bombas atmicas. Sin embargo, estudios posteriores apoyados en testimonios de lderes japoneses involucrados sobrevivientes han determinado que Japn se habra rendido incluso si las bombas atmicas no hubieran sido lanzadas, incluso si Rusia no hubiera entrado en la guerra, e incluso si no se hubiera planeado o contemplado una invasin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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