Portada :: Brasil :: Bolsonaro: amenaza fascista en Brasil
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2019

Tiempos de resistencia activa

Joo Pedro Stdile
ALAI Agencia Latinoamericana de Informacin


En Brasil, se ha producido una victoria electoral del proyecto del capital financiero, aliado con el capital extranjero, apoyado en la militancia de derecha instalada en la Polica Militar, en las Fuerzas Armadas, en la masonera. Esta victoria slo fue posible con el uso ilegal, con apoyo externo, de potentes ordenadores para la diseminacin sistemtica de mentiras a travs de las redes sociales, en especial WhatsApp y Facebook. Y finalmente, la victoria electoral slo fue posible, porque antes, pusieron en la crcel a Lula, el principal lder del pueblo, que habra ganado las elecciones en la primera vuelta. Nos quitaron a nuestro lder por mano del poder judicial y le impidieron que hablase con la gente.

La eleccin se transform en una lucha de clases entre dos proyectos: el del gran capital y el de la clase obrera. Quienes quedaron en el medio, las posiciones de centro, no tuvieron espacio, independientemente de su trayectoria o voluntad poltica. Tambin fueron derrotados todos los polticos que estaban identificados con el gobierno golpista de Temer. El pueblo no olvid el golpe.

Creo que la izquierda perdi la batalla ideolgica con la derecha cuando esta ltima, usando todo su poder econmico, meditico y judicial, impuso su narrativa a la sociedad. Pero la izquierda tambin tuvo algunas ganancias en estas elecciones. Fue muy importante la eleccin de los doce gobernadores del nordeste que forman un arco geogrfico desde Par hasta Espritu Santo, en particular Fatima Bezerra, en Ro Grande do Norte, quien derrot a una oligarqua que controlaba el estado, desde hace 400 aos, y se convirti en la nica gobernadora del pas.

Tendremos ahora un gobierno neofascista, con un plan econmico ultra-neoliberal, que aumentar an ms las dificultades del pueblo y profundizar la crisis econmica. Su proyecto beneficiar slo al gran capital: libertad total del mercado, privatizaciones, desmonte de los servicios pblicos, para generar ms dinero para el pago de intereses y subordinar nuestra economa a los intereses del capital de EEUU. La conformacin del gabinete ministerial ahora se revela ms clara, con un tercio de militares, otro tercio de pastores evanglicos y los Chicago boys.

Como ellos no tienen un proyecto de nacin y tampoco de resolver los problemas del pueblo, seguro producirn muchas contradicciones entre ellos, y sobre todo con las necesidades del pueblo. Y nosotros deberemos actuar sobre la base de esas contradicciones.

La izquierda necesita un debate estratgico

La izquierda ahora necesita hacer un profundo debate estratgico. No puede pensar slo en ganar elecciones. Deber retomar el trabajo de base, para concientizar y organizar a los trabajadores, al pueblo, y pensar nuevas formas de luchas populares que mejoren las condiciones de vida del pueblo. Adems, priorizar el trabajo con las redes y los medios de comunicacin propios. Hace falta recuperar la hegemona de las ideas de la clase obrera en la sociedad; recuperar y practicar valores humanistas y socialistas, como la solidaridad, la defensa de la justicia social y la igualdad entre seres humanos.

Pero independientemente del comportamiento de los partidos, tenemos que crear un movimiento de unidad nacional, un frente amplio democrtico, cuyo ncleo debe ser un programa mnimo en defensa de la democracia, la soberana, los derechos sociales y la libertad de expresin, la pluralidad de ideas y comportamientos y el medio ambiente. Un movimiento donde todos los demcratas y progresistas puedan participar, sin que sea protagonizado por los partidos polticos. Crear frentes en cada estado y aplicar la resistencia activa, en el sentido de impedir cualquier desmonte de la soberana, las privatizaciones y nuevas prdidas de derechos laborales; y denunciar iniciativas fascistas.

Un primer paso debe ser tener una lectura comn de la naturaleza del gobierno, el cual va a adoptar mtodos de represin, mientras intenta implantar los proyectos de inters del capital financiero nacional e internacional, abandonando el proyecto de desarrollo nacionalista. Las fuerzas populares necesitan saber que, detrs del Bolsonaro, quien es apenas el portavoz de esos intereses o muchas veces un simple fanfarrn, hay un proyecto para dominar al pas. Al mismo tiempo, es necesario explicar a la sociedad lo que realmente sucede. Nuestra mejor defensa es la movilizacin.

Justamente otro problema muy grave que las fuerzas populares y la sociedad brasilea debemos enfrentar es la distribucin masiva de noticias falsas va las redes sociales, que va a continuar. Cmo protegerse de esa avalancha de mentiras? Como revel un empresario del sur, del Instituto Libertad, ahora lo van a usar para convencer a la poblacin de la necesidad de la reforma de la seguridad social.

Necesitamos encontrar formas para bloquear esas mentiras, de rescatar la verdad, y eso en todos los espacios: en las mismas redes sociales, pero tambin y sobre todo en el trabajo de base, en la conversacin, en los lugares de trabajo, en las escuelas y en las calles.

En su libro Guerras hbridas [1], Andrew Korybko describe con detalle estos mtodos como parte de la nueva estrategia del gobierno de Estados Unidos y de la derecha mundial, para controlar a los gobiernos. El autor demuestra que, en lugar de misiles, balas y tanques, la estrategia pas a ser la de la ciberguerra, con noticias falsas, diplomacia e intervencin externa. Justo lo que se dio aqu en las elecciones. Las guerras hbridas han venido a remplazar lo que, en dcadas anteriores, fueron los golpes militares.

MST: la sociedad nos defiende

En el campo, los movimientos populares podramos enfrentar retos particulares. Durante la campaa, Bolsonaro prometi liberar el porte de armas, y se oa un discurso de odio contra el MST. Pero no creo que la violencia se va a propagar en el campo. El discurso del odio y en favor del armamento era una retrica para dar cohesin al grupo del candidato. Nosotros, del Movimiento Sin Tierra -MST-, y creo que tambin el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo -MTST-, dejamos claro a la sociedad que somos movimientos pacficos. Nuestra forma de defensa para evitar la violencia es siempre actuar con mucha gente. Las masas se protegen. Aunque ser necesario redoblar los cuidados, pues la represin vendr menos del aparato estatal y ms de los grupos que eligieron a Bolsonaro.

Ahora tambin hay un proyecto ante el Congreso para clasificar al MST (junto con otros, como el MTST) como terroristas, lo que es un absurdo, sin ninguna base legal. Para aprobar un proyecto de esa naturaleza, habra que cambiar la Constitucin que garantiza el derecho a la libertad de organizacin y expresin. El papel de los movimientos populares como el MST, el MTST y cientos de otros, es organizar a la sociedad, o sea, ejercer un legtimo derecho constitucional para resolver un problema concreto: sea vivienda, acceso a la tierra, educacin, o salarios. Incluso el futuro ministro de Justicia, Srgio Moro, en su primera entrevista, descart la posibilidad de aprobar ese proyecto.

El MST existe porque la sociedad brasilea nos apoya, nos defiende y comprende nuestra lucha histrica. Claro que la burguesa, las lites combaten, con todo su arsenal de los medios de difusin, los gobiernos y el poder judicial, cualquier iniciativa del pueblo de liberarse y democratizar la tierra, el agua, etc. Pero la sociedad nos defiende.

En cualquier sociedad, la funcin primordial de la agricultura, el acto de cultivar la tierra, es producir alimentos saludables y baratos para toda la poblacin. Y el modelo del agronegocio no logra ni quiere desempear esa funcin social. Slo quiere producir ganancias, producir mercancas para el mercado mundial, lo que ellos llaman commodities. Por ello, realizamos ferias de reforma agraria con productos agro-ecolgicos en todos los estados y el apoyo es impresionante. Creo incluso que, ms all de la democratizacin del derecho a la tierra, ahora estamos avanzando para que la poblacin entienda que el modelo del capital, el agro-negocio, no consigue producir alimentos sanos, slo produce con veneno, expulsando a la poblacin del campo. Nosotros defendemos la produccin agro-ecolgica para garantizar alimentos que preserven la salud de las personas y el equilibrio con el medio ambiente y aseguran ms trabajo en el medio rural. Incluso ya estamos encontrando aliados entre la lite tambin, que sabe que los agrotxicos generan cncer, enfermedades... y algunos de ellos ya estn produciendo en esta forma.

Nota
[1] Guerras hbridas. De las revoluciones de colores a los golpes, 2015 https://www.alainet.org/es/articulo/196839.

Joo Pedro Stedile es miembro de la Coordinacin Nacional del MST y de la Va Campesina Brasil.

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/197401


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