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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2019

Jorge Beinstein y la teora marxista de la crisis

Nstor Kohan
Red Roja


El ltimo adis inconcluso

Sorpresivo y triste. Recibo la lamentable noticia de un amigo que me pregunta por la noche: Cmo est Jorge Beinstein? Le respondo: No lo s. Por qu? Est enfermo?. Y a continuacin me entero que falleci. As, de repente. Un golpe en la mandbula.

Fuerte sabor amargo en la boca. Siento la invasin de una imparable incomodidad. A lo triste de su fallecimiento, se me suma que no nos despedimos ni hablamos ni nada. Un vaco filoso. Resulta que estbamos distanciados por una discusin poltica. Por eso el sabor amargo lo vivo doblemente.

Como durante aos nos comunicamos (sea personalmente, sea por escrito) con chistes e ironas de por medio, nuestro ltimo dilogo-discusin termin con una oracin en serio y la otra en broma. Con toda seriedad y no poca tristeza le escrib: Lamento que seas tan loco, porque yo siempre he aprendido de vos cada vez que nos encontramos y sera una lstima no seguir hacindolo. Como Jorge segua enojado, a pesar de esa formulacin, cambiando a continuacin el tono, culmin dicindole en broma: Bueno rabino, har un da de ayuno y reflexionar en silencio a ver si logro el perdn. Esa ltima irona haca referencia a que ambos compartamos, adems del humor, el mismo origen judo, en los dos casos ateos y marxistas, solidarios ambos con la causa de la liberacin palestina y crticos del sionismo. Por eso jugbamos siempre con el tema. Y prefer distender la discusin de esa manera.

Escribir ante su fallecimiento, luego de aquella discusin, me cuesta el doble. Pero creo que se lo merece. Privilegiar lo que nos uni y lo que considero, por sobre las pequeeces de la vida de las que nadie est al margen, los grandes aportes y las principales virtudes de un amigo y un compaero revolucionario.

Nos conocimos hace aproximadamente all por el ao 2000, cuando se fund la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo (UPMPM). En ese espacio poltico-cultural nos present, si no recuerdo mal, nuestro comn amigo Vicente Zito Lema, compaero de militancia de Jorge en los aos 70 y fundador y rector de la Universidad de las Madres en aquella poca.

A partir de all nos juntamos con Jorge Beinstein peridicamente durante casi dos dcadas. Compartimos espacios polticos, dimos conferencias juntos y fuimos, tambin juntos, a varios pases. Creo que el primero fue Venezuela, invitados por Hugo Chvez. Al poco tiempo, los dos fuimos invitados por el Frente Patritico Manuel Rodrguez (FPMR) y nos toc compartir una conferencia en un cine del centro de Santiago de Chile, donde le lanz el Encuentro Cono Sur. Tambin estuvimos juntos en el velatorio de Enrique Gorriarn Merlo. Ms tarde y durante aos, a Jorge lo invitamos una cantidad incontable de veces a dar clases en la Ctedra Che Guevara, en la Universidad de los Trabajadores que funcionaba en la fbrica recuperada, metalrgica, IMPA.

El vnculo continu igual durante un tiempo largo, al calor de las luchas de clases en nuestro pas y en el continente. En un momento le escrib dicindole: Jorge, se van a comunicar con vos unos amigos ecologistas. En este caso no me discutas. Vos haceme caso! No hagas preguntas. Acept la invitacin. Si hace falta yo te acompao y viajo con vos. As fue. Una de las pocas veces que no discuti. Desde ese momento Jorge Beinstein se incorpor de lleno y con absoluto entusiasmo al Movimiento Continental Bolivariano (MCB), espacio de coordinacin revolucionaria internacional al que le aport sus anlisis y diagnsticos prospectivos sobre la crisis mundial, la geopoltica regional y diversos escenarios posibles. En las ltimas conversaciones que mantuvimos le propuse a Jorge que le ofreciramos juntos a Vicente Zito Lema la presidencia de la seccin argentina del MCB. Jorge estuvo completamente de acuerdo. Luego, para nuestra desgracia y nuestra tristeza, la historia de la lucha de clases latinoamericana tom otros carriles y otros rumbos no previstos, as que aquella decisin de ambos se posterg al infinito.

La doble biografa de un pensador militante

Jorge tena una doble biografa, un curriculum vitae duplicado, como todo militante revolucionario. Para comer y sostenerse, para reproducir su vida, daba clases, proporcionaba diagnsticos de prospectiva econmica a ciertas empresas, dictaba cursos y conferencias. Era su perfil alimenticio (trmino que alguna vez le a propsito de una biografa sobre Raymundo Gleyzer y que me parece muy atinado en su descripcin). Con esas actividades reproduca su vida y la de su familia, integrada por su compaera, quien es tambin una destacada acadmica (con quien comparti el trabajo cuando Jorge ocup el decanato de la Facultad de Humanidades de la Universidad Maimnides) y su hija, joven estudiante por quien Jorge mantena, adems de un gran afecto paternal, profunda admiracin intelectual. As me lo transmiti muchas veces hasta que alguna vez la conoc personalmente, precisamente en la fbrica IMPA, en una actividad de la Ctedra Che Guevara.

Para ese perfil alimenticio haca jugar su ttulo de Doctor de Estado en Ciencias Econmicas de la Universidad de Franche Comt - Besanon, Francia. Tambin su rol de docente e investigador de varias instituciones francesas como la Maison des Sciences de lHomme (contratado por la DGRST- Dlgation Gnrale la Recherche Scientique et Technique), el Institut National Agronomique de Paris-Grignon, la Universidad de Franche Comt-Besanon, Conservatoire National des Arts et Mtiers.

Pero lo ms interesante es, como suele suceder, su curriculum oculto . Jorge haba sido militante del Ejrcito Revolucionario del Pueblo 22 de agosto (ERP-22), fraccin disidente del Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejrcito Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP) que adopta su nombre en homenaje a los hroes de Trelew (militantes de diversas organizaciones revolucionarias argentinas asesinados el 22 de agosto de 1972).

Beinstein siempre recordaba el papel principal de Jorge Raul Bellomo, como principal organizador del ERP-22, aunque en la historia fueron mucho ms conocidos otros dos compaeros: el gallego Fernndez Palmeiro y Daniel Hopen. En aquella poca particip de la revista del ERP-22 Liberacin, sin firmar las notas, ya que la nica personalidad que firmaba con nombre real y apellido era el abogado Gustavo Roca, el hijo mayor de Deodoro Roca y amigo personal del Che Guevara, as como de Mario Roberto Santucho.

Cuando escrib un libro rescatando la memoria de Daniel Hopen como socilogo marxista desaparecido y militante guevarista, le hice muchas preguntas a Jorge. Comenz, para no abandonar su irona, dicindome: Era un hijo de puta! . Yo me qued helado. Continu Jorge: S, era un hijo de puta, se levantaba todas las minas [en argot porteo de Buenos Aires significa: seduca a todas las muchachas]. Y de all en ms, me proporcion con lujo de detalles ancdotas e informaciones desconocidas sobre las denuncias que Daniel Hopen haba realizado contra el Proyecto de investigacin sociolgica Marginalidad, del que formaron parte Jos Nun, Ernesto Laclau, entre otros intelectuales de renombre. Daniel Hopen los acus de recibir dinero, a travs de la Fundacin Ford, de la CIA. Jorge me proporcion datos precisos de las fuentes en las que se haba basado Hopen. En el libro Ciencias sociales y marxismo latinoamericano [2014, Buenos Aires, Editorial Amauta Insurgente] utilic toda esa informacin pero a diferencia de otros entrevistados, en su caso puse tan slo las siglas J.B. [Jorge Beinstein].

Por qu Jorge se negaba a aparecer con nombre y apellido en las entrevistas de aquel libro? Su respuesta lo explica todo. Sola repetir: Sucede que yo sigo operativo, Nstor. No me jubil [referencia a no jubilarse de la revolucin]. Esto significaba que aunque estuviera viejo, no vea casi nada (lo poda saludar desde dos metros sin que lograra identificarme) y adems tena problemas fsicos; no obstante, l consideraba que poda integrar cualquier organizacin clandestina y/o insurgente.

Su antigua militancia en el ERP-22 de los aos 70 permite comprender su amplitud de miras del tiempo en que yo lo conoc. Marxista erudito, comunista internacionalista, nunca fue gorila [lase: anti-peronista] ni despreci la discusin sobre el problema nacional. Al conversar y rememorar sus pocas juveniles, recordaba sus intercambios con el colorado Jorge Abelardo Ramos o Rodolfo Puiggrs. Y hasta el final de su vida sigui viendo y conversando tanto con el pelado Enrique Haroldo Gorriarn Merlo (combatiente del PRT-ERP, luego dirigente del Movimiento Todos por la Patria-MTP) o Roberto Perda y Mario Eduardo el Pepe Firmenich (ambos dirigentes de Montoneros). A ste ltimo lo visitaba cada vez que iba al estado espaol, si no recuerdo mal, lo vea en Barcelona.

De joven Jorge haba estado preso por un perodo corto. Como enseanza me transmiti un consejo de los presos: Negativa, pibe, negativa (lo cual significa que jams hay que aceptar firmar alguna declaracin auto-incriminadora en algn delito an bajo apremios o tortura policial).

Durante la dictadura militar del general Videla (1976-1983) Jorge estuvo en Francia, donde hizo un doctorado y pudo leer y estudiar, entre otros, a Maximilian Rubel. Tambin estuvo varios meses en Yugoslavia, de donde adopt su admiracin por el modelo de la autogestin sobre el cual discutimos tantas veces, cuando yo le recordaba las crticas del Che Guevara a dicho modelo yugoslavo y la propuesta alternativa del Sistema Presupuestario de Financiamiento-SPF, ambos en disputa para el perodo de transicin al socialismo.

Al regresar del exilio a la Argentina, tuvo dificultades y fuertes trabas para ingresar al sistema pblico de investigacin cientfica. Lo rechazaron no por razones acadmicas sino por puro macartismo y anticomunismo, lo cual le dej como secuela fuertes heridas personales, enojos nunca apagados ni disimulados y dificultades para su reproduccin econmica cotidiana.

Aunque se definiera como un comunista libertario, polticamente Jorge fue ecumnico. Como certeramente seala en una nota sobre su fallecimiento redactada por el compaero Jos Schulman, Jorge integr el Partido Comunista Argentina-PCA, junto a Patricio Echegaray, quien le financi durante algunos aos la revista Enfoques alternativos. Pero Jorge mantena dilogos con diversos grupos polticos y personalidades, desde la agrupacin Quebracho hasta el trotskismo morenista (corriente muy criticada, al menos en el plano privado, por Jorge, ya que siempre ironizaba sobre ellos, as como tambin lo haca sobre la corriente trotskista liderada por Altamira). Adems de esas organizaciones, Beinstein mantena dilogos, por ejemplo, con economistas del equipo de Axel Kiciloff. Cuando le pregunt si consideraba que Kiciloff tena nivel terico me consider afirmativamente: S, estn muy bien formados, fue su respuesta.

Con nuestro Colectivo Amauta se port muy bien, vino muchas veces a dar clases y conferencias a la Universidad de los Trabajadores de la fbrica recuperada IMPA y a la Ctedra Che Guevara. En una de esas clases en el IMPA, Jorge se retir antes. Como la fbrica era oscura y tena muchos desniveles por los distintos tipos de mquinas empleadas y Jorge realmente era muy pero muy corto de vista, se tropez y cay en medio de la grasa del suelo. All qued tendido, boca abajo, sin que los dems compaeros nos diramos cuenta. Una muchacha se acerc a los 15 minutos de su partida y me dijo al odo muy suavemente Nstor, el profesor Beinstein est tendido en el piso. Salimos corriendo a socorrerlo. Se haba lastimado fuertemente la cara y estaba medio desmayado. Lo llevamos a un hospital y junto con toda la audiencia de la Ctedra Che Guevara, lo acompaamos y lo esperamos durante mucho tiempo hasta altas horas de la noche hasta que finalmente sali de la guardia hospitalaria, ya recuperado. Lo primero que hizo, fiel a su estilo, fue una sonrisa de burla y ensay algo parecido a dos pasos de baile, tratando de demostrar que ya se haba recompuesto, aunque tena el rostro lastimado y con sangre. Todo un personaje! Difcil de llevar en la cotidianeidad por sus reiterados enojos iracundos (que lo hicieron enemistarse con muchos compaeros marxistas dedicados a la economa poltica en distintos pases), pero al mismo tiempo irnico, muy querible y entraable.

La teora marxista de la crisis 

En el plano terico Beinstein tena una lectura muy refinada de Marx, El Capital y el sistema capitalista contemporneo que no siempre se reflej en forma completa en sus libros, aunque s en sus diagnsticos, conferencias, intervenciones orales y, por supuesto, infinidad de dilogos polticos.

Jorge Beinstein entenda que Marx no era un economista de izquierda ni un terico de los equilibrios y armonas del mercado capitalista sino un crtico de la economa poltica y fundamentalmente un pensador de la crisis, las rupturas y las revoluciones. El Capital (en sus mltiples tomos y volmenes, desde aquellos en los cuales Marx hace referencia terica explcita a la crisis: el tomo cuarto conocido como Historia crtica de la plusvala, hasta el tomo primero, en el cual se presupone desde el primer rengln del primer captulo la posibilidad de la crisis, aun cuando no sea referida en la letra all escrita) no serva tanto para entender como afirman tantos marxlogos cmo funciona el modo de produccin capitalista sino para interrogarse porqu el capitalismo experimenta una crisis tras otra. Sucesin de crisis cada vez ms agudas, llegando en el siglo XXI a un tipo de crisis muy distinta a las anteriores, que va mucho ms all de la burbuja inmobiliaria desatada a partir de 2007-2008 (lo que se puede observar en la superficie). La crisis actual, sostena Jorge Beinstein, constituye una crisis sistmica civilizatoria, en su conjunto, esto es, la conjuncin y superposicin de mltiples crisis, desiguales pero coexistentes y combinadas a escala mundial.

No resulta casual que el pensador comunista egipcio Samir Amin, partidario de la hiptesis del capitalismo senil, haya citado en uno de sus numerosos libros a Jorge Beinstein como fuente. (Como el mismo Beinstein aclara, la nocin de capitalismo senil fue originariamente elaborada en 1978 por Roger Dangeville en su trabajo de recopilacin sobre la crisis en Marx y Engels: Marx-Engels. La crisis [Jorge Beinstein (2001): Capitalismo senil. Ro de Janeiro, Ediciones Record].

A la hora de entender a Marx, el autor predilecto de Beinstein era Maximilian Rubel, quien enfatiza una mirada no estatista del socialismo (por eso a Jorge lo seduca tanto el modelo autogestionario yugoslavo, acorde a esa lectura sobre Marx).

En sus libros, como por ejemplo Crnicas de la decadencia. Capitalismo global 1999-2009 [2009, Buenos Aires, Editorial Cartago] o El largo crepsculo del capitalismo [2009, Buenos Aires-Montevideo-Asuncin, Editorial Cartago], encontramos una serie de invariantes y categoras que se reiteran en distintas modulaciones.

En primer lugar, frente a las descripciones que enfatizan el equilibrio inestable de la globalizacin capitalista, Beinstein enfatizaba las rupturas, los quiebres, las fisuras insalvables del capitalismo como poca histrica. Dentro de esos quiebres y fisuras, de alcance civilizatorio, pona nfasis en la crisis financiera (por eso algunos economistas marxistas lo criticaron por desplazar el eje de la crisis de sobreproduccin de capitales hacia la nocin de crisis financiera producto de una estanflacin [combinacin de estancamiento e inflacin] y una burbuja de derivados financieros cuya suma a escala planetaria era veinte veces superior al producto bruto global).

En segundo lugar, aparecen reiteradamente mencionados, como punto de partida de sus explicaciones, los conceptos de capitalismo parasitario, as como las categoras de decadencia global, descomposicin, hipertrofia y lumpenburguesa, entre otras.

En nuestros dilogos e intercambios, alguna vez le dije, en medio de nuestras bromas habituales: Te descubr Jorge! Vos enfatizs siempre la nocin de capitalismo parasitario y rentstico porque en tu crtica de la economa neoclsica bebiste en las fuentes de.Nicolas Bujarin!. Me refera a la obra del pensador bolchevique, que haba estudiado con el economista austraco Eugene Bhm-Bawerk: La economa poltica del rentista (Crtica de la economa marginalista) [1914] (1974, Buenos Aires, Cuadernos de Pasado y Presente N57]. Jorge se sonri como respuesta y a continuacin record, con una especie de nostalgia, la forma irnica en que Bujarin se burl de Stalin y del fiscal Andry Vyshinsky en los juicios de Mosc, a partir de los cuales fue ejecutado en 1938.

Pero Jorge no slo bebi de Bujarin. La nocin de lumpenburguesa que reaparece en gran parte de sus trabajos llegando hasta su ltimo libro Macri: Orgenes e instalacin de una dictadura mafiosa [2017, Caracas, editorial Trinchera], muy probablemente la adopt de Andr Gunder Frank, a quien admiraba, por ejemplo, cuando Frank polemiz con el socilogo mexicano Pablo Gonzlez Casanova.

Recuerdo que cuando le di para leer un librito mo titulado Los verdugos latinoamericanos. Las Fuerzas Armadas, de la contrainsurgencia a la globalizacin [2007, Buenos Aires, Editorial Populibros], en el cual haca ma la hiptesis de Silvio Frondizi sobre la seudoindustrializacin argentina, Jorge me pregunt: Por qu seudoindustrializacin?. Hizo un silencio y continu: En Argentina se produjo la nica industrializacin posible dentro de la divisin imperialista internacional del trabajo. Beinstein tena razn. Cuando repens ms tarde la nocin de Silvio Frondizi de seudoindustrializacin, presente en su libro en dos tomos La realidad argentina (luego adoptada por Milcades Pea en su revista Fichas) a la luz de la teora marxista de Ruy Mauro Marini y su Dialctica de la dependencia [1972, Santiago de Chile, Centro de Estudios Socioeconmicos-CESO], la caracterizacin seudo como si fuera una falsa industrializacin presuponiendo que pudiera haber una verdadera industrializacin diferente perda peso frente a la real industrializacin dependiente en los marcos del sistema capitalista mundial. Pero Jorge no se apoyaba tanto en Ruy Mauro Marini sino ms bien en Andr Gunder Frank.

Una estrategia insurgente para enfrentar al imperialismo

Por otra parte, cuando Beinstein propona una insurgencia descentralizada tambin tomaba inspiracin sin decirlo ni citarlo de las lecturas spinozianas de Toni Negri, pero las combinaba con otra fuente inesperada y acadmicamente menos reconocible: los estrategas actuales del Pentgono (a quienes segua y lea regularmente).

Actualizado en temas de estrategia, Jorge Beinstein estaba informado que el imperialismo contemporneo ya no se basaba nicamente en las antiguas doctrinas poltico-militares de Karl von Clausewitz: De la guerra [1832] (1975, La Habana, Editorial Ciencias Sociales) y Basil Henry Liddell Hart: Estrategia. La aproximacin indirecta [1941] (1984, Buenos Aires, Biblioteca del Crculo Militar).

En las ltimas dcadas, autores de menor fama y celebridad que los dos anteriores, pero de no menor efectividad, haban ido paulatinamente modificando la estrategia imperialista desarrollndola a partir de la doctrina de Guerra de Cuarta Generacin de forma descentralizada, empleando fuerzas clandestinas, no estatales, mercenarias y paramilitares, buscando no slo invadir y conquistar territorio sino tambin y principalmente desintegrar al enemigo, es decir, balcanizar y desmembrar las sociedades perifricas y dependientes atacadas. Uno de los principales objetivos para conquistar y saquear recursos naturales ajenos consiste en generar caos perifrico y estados-naciones fantasmas.

Los principales tericos consultados por Jorge Beinstein son William S. Lind, C. Keith Nightengale, C.John F. Schmitt, C. Joseph W. Sutton, y Gary I. Wilson [Jorge Beinstein (2013): La ilusin del metacontrol imperial del caos. En https://beinstein.lahaine.org/la-ilusion-del-metacontrol-imperial-del-caos]. Dichos autores venan elaborando esta nueva doctrina ya desde 1989, aplicada luego en Afganistn, Libia, Siria con pretensiones de extenderla actualmente a una posible invasin de Venezuela.

Intentando contrarrestar su crisis sistmica y la tendencia a su declive histrico, el objetivo actual del imperialismo consiste en generar artificialmente la decadencia de las sociedades y el caos perifrico. De all que uno de sus ltimos libros Jorge lo titulara Comunismo del siglo XXI. Del declive de la sociedad burguesa global a la irrupcin del postcapitalismo revolucionario (2011, Caracas, Editorial Trinchera, reeditado posteriormente con el ttulo Comunismo o nada).

Si el imperialismo va sucesivamente desintegrando Irak, Afganistn, Libia, Tnez, Siria, la nueva meta es hacer lo mismo con Venezuela. Para eso era necesario desarticular, sacar del medio, neutralizar y finalmente disolver, desarmndola, la ltima barrera poltico-militar que se interpona para una eventual invasin en operacin de pinzas colombiana-brasilera del territorio venezolano. Esto es: desarmar a las FARC-EP. Con ese molesto obstculo fuera de juego, se abran nuevas posibilidades para el narco-estado colombiano, sus decenas de miles de paramilitares y para cualquiera de las mltiples variantes de intervencin imperialista en territorio bolivariano. Por eso Jorge se opuso tanto al lamentable desarme de la insurgencia bolivariana ya que, en lugar de traer tranquilidad, paz, dilogo civilizado y una vida serena, lo que en realidad dicho movimiento de desarme geoestratgico generaba era dejar las manos libres al paramilitarismo colombiano, a la contrarrevolucin interna venezolana y a la implementacin de una guerra de desgaste que generara el caos perifrico, segn el trmino pergeado por Beinstein.

La obra abierta de un marxista revolucionario

Los libros de Jorge no suelen ser tratados sistemticos sino ms bien colecciones de ensayos unitarios. Por lo general, cuando rene textos de diferentes pocas, no lo hace cronolgicamente. Como Marx, que comienza El Capital no por los orgenes histricos (La llamada acumulacin originaria) sino por la forma ltima y ms acabada del mercado capitalista, Jorge ordenaba sus libros comenzando siempre por el ltimo artculo escrito para ir desde all hacia atrs.

Todos sus libros, invariablemente, se caracterizan por reunir textos pensados como hiptesis de trabajo para interpelar a los movimientos rebeldes y las insurgencias.

Aunque eruditos, llenos de cuadros estadsticos y bibliografa de primera lnea en varios idiomas, ninguno es neutral ni est escrito en la forma insulsa del paper acadmico. Son textos que respiran angustia, enojo, odio visceral contra el imperialismo capitalista. Buscan afanosamente, explorando intentos diversos, nunca concluidos, una alternativa de resistencia global. O mejor dicho, varias alternativas de resistencias globales.

Los libros y la obra de Jorge (como sus videos y artculos) dejan traslucir fastidio y desprecio ante la decadencia civilizatoria de la sociedad capitalista. Un malestar profundo ante la impunidad de la cultura mercantil, mediocre, lumpen y mafiosa que se ha instalado como normal.

Quizs ese enojo tan profundo ante la injusticia, ese fastidio no disimulado y la herida abierta de ese malestar lo llevaron a la muerte, ms all de los motivos mdicos puntuales que desconocemos. No lo s. No lo pude conversar con l. Por eso siento este gusto tan amargo y cido en la boca.

A pesar de eso, me quedo, elijo quedarme, esta vez sin irona, con el recuerdo de un revolucionario experimentado, en un cuerpo viejo, pero que posea un espritu joven y rebelde, siempre dispuesto, a pesar de sus limitaciones fsicas, a integrarse, hasta el final, a la rebelda organizada, apostando hasta el ltimo aliento a la revolucin latinoamericana, brindando sus saberes e investigaciones a la insurgencia revolucionaria, en su propio pas y a escala internacional.

Fuente: http://redroja.net/index.php/noticias-red-roja/noticias-cercanas/5105-jorge-beinstein-y-la-teoria-marxista-de-la-crisis


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