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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2019

El doble rasero de la intervencin del Estado en la economa
Que apliquen el 155 a Alcoa

Martn Cneo
El Salto

El cierre de las plantas de la multinacional Alcoa en Avils y Corua resucita el debate: para qu sirve un Ministerio de Industria?, por qu el Estado solo rescata empresas cuando Florentino Prez est de por medio?


No somos un rgimen comunista, fue la respuesta de la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, cuando los representantes de los casi 700 trabajadores de las plantas de Alcoa en Aviles y Corua demandaron en noviembre de 2018 la intervencin estatal para salvar sus empleos.

Un mes antes, el 17 de octubre, la multinacional estadounidense del aluminio haba anunciado el cierre de estas dos fbricas. La rplica del comit de empresa de la planta de Avils a la ministra no tard: Estamos seguros de que no es sovitica, dudamos que sea socialista.

El presidente del comit de empresa de Avils, Jos Manuel Gmez de la Uz, se refiri al comentario de la ministra de Trabajo con sorna: Francia o Italia han intervenido de una u otra manera en crisis de fbricas. Me parece que ni uno ni otro pases son comunistas, pero lo tengo que mirar.

En efecto, no son comunistas, y el Estado italiano intervino en la fbrica sarda de Portovesme, que Alcoa haba abandonado en 2012 con calcadas motivaciones y salv los 500 empleos. En el caso francs, El Eliseo intervino una fbrica de Arcelor-Mittal para garantizar la continuidad de la actividad y de los empleos.

La falta de respuesta del Gobierno espaol en el caso de Alcoa no se debe a incompatibilidades con la normativa comunitaria, seala a El Salto el diputado de Podemos por Asturias Segundo Gonzlez, ni a una supuesta ilegalidad: el artculo 128 de la Constitucin permite la intervencin de empresas cuando as lo exigiere el inters general.

Es simplemente una cuestin de voluntad poltica. El Gobierno no tiene voluntad de dar un paso adelante para impulsar o mantener la actividad industrial. No vale de nada tener un Ministerio de Industria si no tiene competencia, denuncia el diputado de Podemos. Para Gonzlez, el Gobierno de Snchez, como sus predecesores populares y socialistas, siguen la mxima fijada por el exministro Carlos Solchaga, hoy consultor y consejero de grandes empresas: La mejor poltica industrial es la que no existe.

La fuga de Alcoa no es un caso aislado. El conflicto en la planta de Vestas en Villadangos del Pramo (Len), el cierre anunciado de la multinacional mexicana Cemex en Gdor (Almera), el ERE en Siemens Gamesa o el reciente anuncio de una ola de despidos en las factoras europeas de Ford solo en Almussafes, Valencia, trabajan 7.800 personas son una muestra reciente de un fenmeno que viene de lejos. El sindicalista Jos Manuel Gmez de la Uz lo resume de esta forma ponindose en la carne del patrn: Si puedo ganar ms dinero haciendo lo que hago en otro sitio, pues lo hago.

Para el diputado Segundo Gonzlez, la razn que hay detrs del cierre de Alcoa en Espaa es la intencin de la multinacional de trasladar la produccin de aluminio a Arabia Saud, donde la energa es mucho ms barata. La negativa o las dificultades que est poniendo Alcoa para llegar a una solucin relativa a la venta o la posibilidad de que entre otro inversor se basan en evitar que haya competencia que pueda entrar a producir aluminio en Espaa.

Algo va mal en la poltica industrial en Espaa, seala Gonzlez, cuando una empresa que ha recibido ayudas del Estado y ha obtenido beneficios en los ejercicios anteriores puede cerrar sus fbricas en el pas y an as conservar el monopolio de la venta de aluminio en Espaa.

Rescates buenos vs. rescates comunistas

Que una intervencin del Estado para rescatar una empresa, los puestos de trabajo y las comarcas sea comunista, segn palabras de la ministra Valerio, es ms que discutible. A menos que los Gobiernos de Mariano Rajoy y Jos Luis Rodrguez Zapatero puedan calificarse como tal.

Sin ir ms lejos, el Estado llevaba dcadas interviniendo en favor de Alcoa con ayudas en la factura de la luz de la multinacional por valor estimado de 1.000 millones de euros. Unas ayudas, recuerda el diputado Segundo Gonzlez, que no estn atadas a ninguna condicin de continuidad de la actividad ni de los puestos de trabajo. Cuando la multinacional anunci el cierre de la plantas, el Gobierno se mostr sorprendido dado que la empresa abona cuatro cntimos por kilovatio/hora frente a los nueve del resto de la industria o los 23 de los hogares domsticos, segn recogi el peridico Abc.

Entonces, cundo un rescate estatal es adecuado y proporcionado y cundo es comunista?

Gonzlez esboza una respuesta contundente al enigma: un rescate es bueno cuando beneficia a los poderes econmicos de este pas. Las intervenciones que se produjeron en las ltimas dcadas, seala el diputado de Podemos, siguieron la lgica de privatizar las ganancias la pblica Inespal fue vendida por unos 200 millones en 1998 a Alcoa y socializar las prdidas, como ha ocurrido en los casos del rescate de la banca, de las autopistas y de otras infraestructuras sobredimensionadas como el almacn de gas del Proyecto Castor.

El rescate de la banca

El rescate de las cajas de ahorro y la nacionalizacin de Bankia tras el estallido de la burbuja inmobiliaria, producida entre otras razones por el lanzamiento masivo de productos txicos y fraudulentos por estos mismos bancos, termin costando 60.600 millones de dinero pblico, segn cifras del Banco de Espaa, en momento de graves recortes sociales.

Me gustara especificarlo muy claramente, aqu no hay un coste para los contribuyentes espaoles, dijo Luis de Guindos en 2012 cuando anunci el rescate de la banca. Hoy, el Banco de Espaa da por perdido el 80% de ese dinero.

Ah no se puso ningn problema en que el Estado asumiera ese papel de inversor en la economa para rescatar empresas quebradas, recuerda Segundo Gonzlez.

El rescate de las autopistas
 
Tampoco pareci haber demasiado problema cuando el Gobierno de Rajoy decret en sus ltimos aos de gobierno el rescate de nueve autopistas quebradas con un gasto de entre 2.000 segn el Estado y 4.500 millones de euros segn los acreedores. Son las cuatro radiales de Madrid, la M-12 Eje Aeropuerto que une la capital con el aerdromo de Barajas, la AP-36 Ocaa-La Roda, que une Cartagena y Vera, la Circunvalacin de Alicante, y la AP-41 Madrid-Toledo.

Todas comparten una misma historia: fueron sobredimensionadas por grandes constructoras y donantes a la caja B del Partido Popular (ACS, Sacyr, Abertis), entraron en quiebra por la ms que previsible falta de clientes y, gracias a las clusulas firmadas, se aseguraron millonarias indemnizaciones.

Nos vuelven a mentir, a ocultar la realidad, porque sera dursimo para la sociedad espaola, que est sufriendo recortes, saber del rescate a las autopistas, denunci el exconcejal de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid Carlos Snchez Mato.

A raz del programa de Salvados sobre el rescate de las infraestucturas fantasma, un tuitero daba con la receta para hacerse rico con el negocio de las autopistas:

1) Construye una autopista.

2) Calcula muy por arriba el nmero de coches que la usarn.

3) Que el Estado te pague la diferencia.

Al fin y al cabo, quin quiere utilizar una autopista de pago cuando hay una Nacional gratuita de ms de tres carriles justo al lado? No es culpa de las empresas, llegaron a decir desde las constructoras, sino de la Nacional, que haca competencia desleal, segn las palabras de Jos Antonio Lpez Casas, entonces director general de Accesos de Madrid, la concesionaria que gestiona la R3 y la R5.

Entre los ms beneficiados por la operacin figura ACS y su presidente Florentino Prez, tambin protagonista de la siguiente historia para no dormir.

El rescate de Florentino y el Castor

Iba a ser el quinto y ms grande depsito de gas de Espaa y termin siendo una autntica ruina para el Estado, que decidi rescatar de urgencia con 1.700 millones de euros a la constructora ACS, una cifra que pagarn los espaoles en la factura del gas hasta 2044.

Un proyecto lanzado y firmado por el Gobierno de Jos Luis Rodrguez Zapatero que, segn sus crticos, era megalmano e innecesario, diseado con tcnicas obsoletas en su tiempo. El Proyecto Castor estaba participado en un 66% por la empresa de Florentino Prez.

Unos 500 terremotos detectados entre 2012 y 2013 terminaron de convencer al Gobierno que tal vez no haba sido una buena idea.

Mucho tuvo que ver el estudio de impacto ambiental. Segn seala Josep Nualart, del Observatorio de la Deuda en la Globalizacin (ODG), el estudio que por supuesto sufrag la propia empresa analizaba de forma separada el impacto de las tres partes del proyecto: la planta terrestre, el gasoducto y la plataforma martima. Si se hubiera analizado el impacto del proyecto en su conjunto, seala Nualart, el resultado hubiera sido muy diferente. La responsabilidad no es solo de la empresa, dice el responsable de energa del ODG, sino tambin del Gobierno de Zapatero, que aprob el estudio de impacto ambiental, y del Banco Europeo de Inversin, que subvencion la construccin.

Entre los factores ms sorprendentes, apunta este investigador del ODG, figura que el Gobierno no exigiera un estudio ssmico para un almacn de gas subterrneo situado en las cercanas de la falla de Amposta.

Pero la letra no tan pequea ya estaba firmada: Una abracadabrante clusula por la cual el Estado espaol se obligaba a indemnizar a Escal UGS [la empresa participada al 66% por ACS] en caso de que esta concesin se rescindiera aun en presencia de dolo o negligencia imputable a la empresa concesionaria, segn escriba el economista liberal Juan Ramn Rallo en El Confidencial.

En los prximos das se resolver la incgnita: si el Gobierno de Snchez va a continuar con la poltica de dejar hacer cuando hay solo empleos de por medio e intervenir cuando los daminificados son los poderes fcticos del pas. Ah est la hipocresa en la que se mueven tanto los gobiernos del PP como del PSOE, del que esperbamos un poco ms, especialmente en la actual situacin, pero vemos que sigue de momento la misma estela, resume Segundo Gonzlez. El presidente del comit de empresa corus, Juan Carlos Lpez Corbacho, explicaba a su manera las contradicciones y dobles discursos sobre la intervencin estatal: Que apliquen el 155 a Alcoa.

Fuente: http://www.elsaltodiario.com/industria/posible-nacionalizacion-alcoa-coruna-aviles



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