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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2019

Cuando la ropa destruye el planeta

Alejandro Tena
Pblico


La industria textil se ha convertido en una de las ms contaminantes del planeta. El 8 % de las emisiones de gases de efecto invernadero mundiales estn vinculadas a la fabricacin de prendas, pero tambin hay otros factores como la contaminacin por vertidos y microplsticos. A ello, debemos sumar las vulneraciones de los derechos humanos que se producen en la mayora de las fbricas del sector.

Un grupo de mujeres echan un vistazo a varios conjuntos de ropa en una tienda de un centro comercial de Sidney. REUTERS/Daniel Munoz  

 

Un grupo de mujeres echan un vistazo a varios conjuntos de ropa en una tienda de un centro comercial de Sidney. REUTERS/Daniel Muoz

 

 

Terminan las navidades y los comercios no se paran. Si el mes de diciembre estuvo marcado por la compra masiva de regalos, enero se inscribe en una espiral comercial argumentada por las tradicionales rebajas . Y en este ciclo, la industria textil se presenta como uno de los sectores ms demandados por los consumidores, que acuden a los centros comerciales en busca de un outfit renovador.

De hecho, el crecimiento productivo de las grandes compaas de moda se prev ascendente, segn las estimaciones del programa Detox de Greenpeace , que augura un aumento incesante del 63% para el ao 2030. Sin embargo, tras los maniqus y los escaparates se esconde un problema medioambiental que convierte al sector de la moda en el segundo ms contaminantes del planeta .

En ese sentido, los datos de las oenegs ecologistas ponen nfasis en el impacto en emisiones que hay detrs del sector, pues el 8% de los gases de efecto invernadero mundiales tienen que ver con la fabricacin de prendas y el transporte intercontinental de las mismas . Sin embargo, esta cifra es slo una ms dentro de una prctica econmica que, en su conjunto, repercute de manera negativa en la biosfera.

"Para producir ropa se necesita muchsimo transporte. Se requiere para obtener las materias primas y tambin para moverlas, porque hoy en da la mayor parte de la moda se produce en Asia y se distribuye por todo el mundo, lo que implica una enorme cantidad de emisiones de CO2", explica a Pblico Celia Ojeda, coordinadora de Consumo de Greenpeace .

"Las fbricas vierten residuos txicos en los cursos de agua, exponiendo a trabajadoras y poblacin local a sustancias perjudiciales para la salud"

A esta contaminacin por emisiones hay que aadir la ingente cantidad de vertidos txicos que hay detrs de la fabricacin deslocalizada de prendas. Sustancias que se filtran por los acuferos y en las corrientes fluviales para terminar en los ocanos y causar problemas en la flora y la fauna martima como, por ejemplo, "disrupciones hormonales que interrumpen la cadena trfica.

"Las fbricas, en su mayora localizadas en India o en China, vierten residuos txicos en los cursos de agua, exponiendo a trabajadoras y poblacin local a sustancias qumicas perjudiciales para la salud, y en muchas casos, teniendo incluso un impacto mortal en los habitantes de las zonas aledaas a las industrias", denuncia la portavoz de Ecologistas en Accin , Serlinda Vigara.

A las emisiones y los vertidos, debemos sumar los materiales que, en ocasiones, suponen una amenaza importante para los ecosistemas. Un ejemplo es la viscosa , "un elemento muy utilizado para dar ligereza a prendas de verano cuya produccin es tremendamente contaminante", explica Vigara. Un informe de la organizacin ecologista denuncia el uso sistematizado de esta sustancia que contamina los cauces fluviales aledaos a las fbricas.

La viscosa, en s misma, no es el problema, pero s el tratamiento que las empresas hacen de ella, ya que con un procesamiento adecuado podra ser una alternativa sostenible al algodn transgnico y a los tejidos sintticos. Sin embargo, tal y como explica el informe Moda Sucia ,  las marcas compran esta materia prima a otras empresas que la fabrican en un circuito abierto y plagado de qumicos txicos.

Prendas que desprenden microplsticos

La isla de basura del Pacfico, la denominada sopa de plsticos, ya tiene el tamao de Espaa

Es posible que no tenga conciencia de ello, pero la camisa que lleva puesta mientras leen este artculo posiblemente est fabricada con partculas de polister. Este material, presente en muchsimas de las prendas del mercado, est compuesto en base a microplsticos que se liberan en los procesos de lavado y terminan desembocando en los ros y en los mares. La isla de basura del Pacfico, la denominada sopa de plsticos , ya tiene el tamao de Espaa, advierte Ojeda, para sealar los graves efectos que tienen estos compuestos para el medio ambiente.

Sin embargo, ms all del remolino txico que se concentra en los ocanos, los microplsticos suponen una amenaza para la biodiversidad y para la propia salud de los seres humanos. Tanto es as, que los estudios de Agencia Federal de Medio Ambiente de Austria y la Universidad de Medicina de Viena han hallado restos de estos materiales inapreciables en las heces de los seres humanos .

Adems, la fabricacin del polister, presente en el 60% de las prendas del mercado, implica el empleo de cerca de 70 millones de barriles de petrleo anuales . Las alternativas a este material no son nada halageas, ya que el algodn, otro de los materiales preferidos de la industria necesita un tratamiento sostenible y alejado de las macroproducciones, ya que el cultivo masificado requiere el uso de pesticidas e insecticidas que inciden en el calentamiento global y suponen un riesgo sanitario.

  

 

  Camisas se amontonan en las estanteras de una tienda de la India. REUTERS/Rupak De Chowdhuri  

 

Camisas se amontonan en las estanteras de una tienda de la India. REUTERS/Rupak De Chowdhuri

 

Qu hay de la ropa desechada?

El mercado de la moda ha orientado su modelo hacia un mercado rpido y vertiginoso en el que la ropa cada vez es ms perecedera; prendas de usar y tirar. Esta fast fashion es la culpable de que miles de productos terminen siendo desechados por las marcas al ser devueltos o, simplemente, no vendidos. El resultado es que toneladas de ropa terminan volviendo al pas de origen de fabricacin para ser destruidas.

"Esta ropa no se queda en Europa" , apunta Ojeda para sealar que se transporta a Asia, donde se acumula en vertederos situados en zonas de lluvia, lo que aumenta an ms que las fibras de polister terminen en los acuferos de la zona y contaminen pozos de agua potable que surten a poblaciones regionales. Asimismo, cuando no se mezclan con montaas de basura, los excedentes textiles son incinerados en plantas que emiten grandes cantidades de CO2 debido a los qumicos de los tintes y tejidos.

As, el ritmo de consumo provoca que las temporadas de moda tradicionales vinculadas a los ciclos estacionales hayan desaparecido para que las cadenas de ropa renueven los estantes de sus tiendas prcticamente una vez a la semana. Esta realidad propicia que el consumidor deseche muchas de sus prendas para renovar el armario como dictan las modas. De este modo, muchas prendas terminan en la basura, lejos de ser recicladas, tal y como apunta la portavoz de Ecologistas en Accin.

"La solucin es parar"

Este modelo productivo vertiginoso ha venido acompaado en los ltimos tiempos de la creciente aparicin de marcas alternativas que apuestan por un sistema ms transparente y sostenible. Aunque competir con los gigantes de la industria resulta difcil si se apuesta por un sistema sin deslocalizacin y con materiales limpios, la lista de empresas es grande.

"El pantaln ms sostenible es el que tienes en tu armario"

"Este tipo de marcas que rozan el activismo poltico tienen un hueco debido a la crisis poltica en la que la legislacin no se adapta a las demandas de la ciudadana", explica Carlos Garca, fundador de Flamingos' life , una marca de zapatillas que apuesta por la fabricacin de productos que no vayan en contra de las limitaciones ecolgicas del planeta.

Este tipo de productos, auspiciados por empresas como Ecoalf, Efmero o Latitude marca que se dio a conocer despus del programa de Salvados que desvelaba la vulneracin de los derechos humanos que se producen en las fbricas de Asia, son una alternativa a valorar. Sin embargo, desde Greenpeace aseguran que la solucin pasa por repensar el sistema. La solucin es parar , reclaman desde la organizacin ecologista, para afirmar que el pantaln ms sostenible es el que tienes en tu armario.

Por su parte, Ecologistas en Accin denuncia que no se puede dejar las soluciones en las manos de la aparente buena voluntad de las empresas textiles y pide a los actores polticos medidas que exijan transparencia en toda la cadena de produccin para que se respeten los derechos humanos y se proteja el medio ambiente.

Fuente: https://www.publico.es/sociedad/industria-textil-vivir-vestir-ropa-destruye-planeta.html

 



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