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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-01-2019

China
El sistema de crdito social y el control ideolgico de la poblacin

Sverine Arsne
Viento Sur


https://vientosur.info/IMG/arton14521.jpg?1547225762

Anunciado en 2014, el sistema de crdito social es un proyecto del gobierno chino que est previsto implementar en 2020. Consiste en otorgar a las personas incluidos los funcionarios y a las empresas una nota que refleje la confianza que se merecen. La idea es recolectar cientos de datos sobre cada persona y cada empresa, desde su capacidad para cumplir sus compromisos comerciales hasta su comportamiento en las redes sociales, pasando por el respeto del cdigo de circulacin.

De este modo se genera un marcador a partir del cual se atribuyen o retiran determinados derechos, como el de dirigir una empresa, trabajar en la industria alimentaria o qumica o incurrir en gastos suntuarios, como viajar en primera clase o inscribir al hijo en una escuela privada. Si la confianza se quiebra en un mbito se impondrn restricciones en todos, resume el gobierno.

Si bien revela poca cosa sobre los medios concretos, el documento preparatorio de 2014 se lee de hecho como un inventario de los problemas de China, clasificados en tres categoras: la sinceridad en los asuntos gubernamentales, la sinceridad en el comercio y la sinceridad social. La lista de mbitos de aplicacin recuerda implcitamente todos los escndalos que han acompasado la actualidad china estos ltimos aos: seguridad alimentaria, salud, estafas en el comercio electrnico, conflictos asociados al trabajo y, en filigrana, el inmenso problema de la corrupcin, que impide abordar con decisin estas cuestiones.

El paternalismo al poder

La implementacin de un sistema de este tipo plantea enormes problemas prcticos. Las fuentes de datos son mltiples y se presentan en formatos diferentes, que hay que convertir en interoperables. La calidad de los datos tambin supone un reto importante, que encierra riesgos de error y de manipulacin. De momento, la puesta en marcha parece llevarse a cabo de manera sectorial por un lado, recogiendo, por ejemplo, los datos de los tribunales, y local por otro, con proyectos piloto a escala de los municipios. El propsito es establecer normas de recoleccin, almacenamiento y difusin de las informaciones entre administraciones y entre ayuntamientos, provincias y el Estado, pero hoy por hoy se trata de bases de datos bastante dispares, no de una base nica.

El proyecto consiste asimismo en disponer de datos procedentes de empresas privadas. Si un contrato de colaboracin con ocho grandes empresas de comercio electrnico, como Sesame Credit (Alibaba) o Tencent Credit, ha quedado aparcado por diversas razones, que tienen que ver con la proteccin de datos personales y con el temor a que haya conflictos de intereses, diez empresas de bicicletas compartidas ya han firmado un acuerdo. Este acceso a los datos de empresas privadas es sin duda uno de los aspectos cruciales del proyecto, pues estas disponen de indicadores muchos ms precisos sobre el comportamiento de los individuos que cualquier administracin: horas de conexin, compras, contenido de las conversaciones, etc.

Se trata por tanto de un instrumento muy potente cuando todos los internautas chinos pasan por la aplicacin mvil WeChat para gestionar la totalidad de su vida cotidiana. Sin embargo, esta fuente de informacin solo abarca a la mitad de la poblacin china, la que tiene acceso a Internet, lo que indica que el dispositivo cubre a la ciudadana de manera muy desigual.

El sistema de crdito social es sin duda un instrumento perfecto para el control de los oponentes, y los apartados del documento de 2014 relativos a la cultura o la educacin contienen indicaciones en este sentido. El uso del reconocimiento facial, combinado con la omnipresencia de las cmaras de vigilancia, anuncia asimismo un potencial de control bastante temible. Sin embargo, ms en general el objetivo central consiste en establecer un nivel de confianza en el seno de la sociedad que libere el desarrollo de los intercambios econmicos.

La falta de confianza en la sociedad china es real e inherente al rgimen autoritario, que tiende a dividir para reinar. Apoyndose en la tecnologa digital y el sector privado, el sistema de crdito social pretende responder asimismo al segundo problema propio del rgimen, el de la sinceridad de las informaciones de que dispone el gobierno central a travs de las diferentes administraciones, lo que revela su dificultad para controlar lo que ocurre sobre el terreno.

Dispositivos de influencia blanda

Ms all de las inquietudes que puede generar por s misma la colecta informatizada y centralizada de datos, este proyecto constituye sobre todo un nuevo paso hacia un modo de gobierno tecnocrtico y paternalista, basado en un dispositivo de vigilancia y en incitaciones y obligaciones destinadas a orientar en tiempo real el comportamiento de los individuos. Este sistema recuerda el dangan, el expediente individual que mantena cada unidad de trabajo durante el periodo maosta, con la diferencia fundamental de que pretende mostrarse tanto al individuo como a la empresa, a sus amigos y sus contactos profesionales.

En las webs municipales figuran listas negras de individuos perseguidos por quebrar la confianza (esto es ahora una categora administrativa). De una manera ms ldica, la aplicacin Honest Shanghai permite consultar el marcador propio y compartirlo en las redes sociales. En este caso, el marcador es, como los logros deportivos o los check-in en los lugares de moda, un atributo del individuo conectado y cuantificado propio de la era de las redes sociales.

A travs del sistema de crdito social, el gobierno chino explota hbilmente lo que nos han enseado las redes sociales, de Facebook a Weibo, sobre la tendencia natural de las personas a revelar voluntariamente sus datos personales y a someterse a normas que no han elegido, a cambio de servicios que les facilitan la vida y les aportan diversas formas de reconocimiento social. Los gobiernos occidentales tambin estn tentados de accionar esta palanca y se preguntan por los nudges y otros dispositivos de influencia blanda sobre las poblaciones, que tienen la propiedad de escamotear la dificultad, y a veces la violencia, de las opciones polticas (pensemos en la omnipresencia de las clasificaciones).

Sin embargo, el caso chino nos recuerda los enormes problemas democrticos que esto plantea. Estos no solo se refieren a la colecta abusiva de datos personales, a los posibles recursos o a la proporcionalidad de los castigos con respecto a las faltas, sino tambin a la definicin y la legitimidad de las normas de comportamiento aceptables. Cmo elige el Estado-partido los criterios que definen el crdito social? Estos criterios, cuando sancionan la capacidad para reembolsar las deudas o respetar la moral, por ejemplo, acaso no discriminan a los pobres y las minoras?

Por otro lado, este sistema podr dar pie a nuevas formas de corrupcin para manipular los marcadores, y de este modo agravar, ms que resolver, el problema de partida. En nuestras democracias, esto nos recuerda, si falta hace, la importancia de la transparencia, de un debate pluralista sobre las opciones polticas y de contrapoderes para resolver los problemas de una sociedad.

Sverine Arsne es politloga, sinloga y editora en el Asia Global Institute de la Universidad de Hong Kong.

Artculo original en francs: https://www.lemonde.fr/idees/article/2017/10/25/le-gouvernement-chinois-exploite-habilement-ce-que-nous-ont-appris-les-reseaux-sociaux_5205452_3232.html

Traduccin: viento sur

Fuente: https://vientosur.info/spip.php?article14521



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