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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2019

Atentado a Alfamir Castillo
La impune maquinaria del sicariato contra los dirigentes populares

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


El 11 de Enero, Alfamir Castillo, una emblemtica luchadora popular del Valle del Cauca, fue vctima de un cobarde atentado mientras se desplazaba con su marido en la carretera de Pradera a Palmira. Hay que mencionar que esta carretera est altamente militarizada y tiene presencia policial permanente.

Alfamir Castillo ha vivido con un dolor muy grande: su hijo, Darbey Mosquera Castillo, fue asesinado por el Batalln de Contra Guerrilla No. 57 "Mrtires de Puerres" del Ejrcito Nacional en Febrero del 2008, en una vereda de Caldas, donde el muchacho le haban ofrecido trabajo. Luego lo hicieron pasar por guerrillero muerto en combate, en el infame caso de los falsos positivos, cuando el presidente de la paz, Juan Manuel Santos, era ministro de defensa. Ese fue el asesinato sistemtico de muchachos de escasos recursos, secuestrados por el ejrcito despus de prometerles trabajo, para ser asesinados y presentados como guerrilleros muertos en combate, a fin de que la soldadesca y los oficiales pudieran cobrar beneficios econmicos, ser promovidos en la jerarqua castrense y obtener vacaciones, beneficios que les garantizaba el pacificador Santos en su poltica de conteo de cabezas. Estos no fueron casos aislados: la investigacin Ejecuciones extrajudiciales en Colombia 20022010: Obediencia ciega en campos de batalla ficticios (2017), escrita por el ex polica y socilogo Omar Eduardo Rojas y Fabin Benavides, presenta evidencia de que hubo ms de 10.000 casos. Esto fue un genocidio sin proporciones en la historia colombiana, y las denuncias de que la prctica no han cesado siguen en pie.

Alfamir Castillo, sin embargo, no es una mera vctima. Es una luchadora popular excepcional que ha convertido el dolor ocasionado por el cobarde asesinato de su hijo, en ternura para todos los oprimidos. En cada movilizacin, ah est ella. Patiana de nacimiento, de un pueblo cerca del Bordo, ha vivido muchos aos en Pradera, Valle, junto a su marido, un cortero de caa que est lisiado, aquejado por enfermedades ocupacionales derivadas del corte, en una batalla legal contra los ingenios para que le reconozcan la afectacin que ha sufrido y lo compensen. Cuando el paro de los corteros en el 2008, all estuvo ella, organizando el Comit de Mujeres Corteras de Caa para apoyar a sus esposos en esa lucha contra el Goliat azucarero. Su liderazgo fue clave para mantener la movilizacin de los corteros, un punto de inflexin en la historia reciente de las luchas populares. En esas correras fue que la conoc, y aprend a admirarla y apreciarla. El atrevimiento de enfrentarse a los zares del azcar, a los Caicedo, a los Ardilla Lulle, los Cabal, los Eder, les ha costado caro a los corteros: la mayora de quienes lideraron ese paro, han debido enfrentar agresiones, atentados y el desempleo.

Alfamir no ha estado al margen de esta situacin. Varias veces ha tenido que salir desplazada de Pradera por amenazas en su contra. En el 2012, incluso, recibi el beneficio de medidas cautelares por parte de la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) [1], pero no pasa nada. En Cali, desplazada, la atacaron una vez con una jeringa. Otras veces le han apuntado con pistolas. Ahora la cosa fue a tiros. Tres tiros en contra de la camioneta en que se desplazaba, ninguno de los cuales la alcanz, afortunadamente. Ese da haba recibido dos amenazas, en las que le decan, no creas que estamos jugando. No creas que estamos mintiendo la muerte te ronda y t no lo crees, ni tus escoltas van a poder salvarte vieja h.p. todo lo que nos ha pasado te lo vamos a cobrar muere muere muere y esto es un ultimtum vieja h.p. ya sabemos todo y tienes miedo pero ni por mil esquemas de seguridad te vas a salvar de nosotros, tu insolencia a mi comandante la vas a pagar con sangre y la salida de nuestros hombres son nuestra mejor armamuere muere muere [2]. Tu insolencia a mi comandante ms claro echarle agua.

Estuviera esto pasando en Venezuela, ya habra escndalo internacional, y los representantes colombianos, con espuma en la boca, estaran pidiendo sanciones en la OEA y la ONU. Pero como es Colombia, todo pasa de agache porque el asesinato de dirigentes sociales se ha vuelto un deporte: casi 300 lderes sociales asesinados desde la firma del acuerdo de paz el 24 de Noviembre del 2016. Es decir, en poco ms de dos aos. Asesinatos selectivos, la mayora despus de amenazas, los cuales buscan descabezar las organizaciones sociales. Un autntico socialicidio, como lo he llamado en ocasiones anteriores [3]. Ante quienes plantean que el conflicto es muy complejo para saber de dnde vienen los tiros, que pueden ser muchos sospechosos, etc. recientemente, la Universidad del Rosario ha publicado una sistemtica investigacin en la cual demuestran: uno, que la mayora de los asesinados es por disputas de tierra y que la mayora de los asesinos son bandas paramilitares, las milicias privadas de ganaderos y terratenientes [4]. El mismo estudio abofetea al manoseado argumento, repetido por la socialbacanera hasta el cansancio antes del acuerdo de paz, de que una vez acabadas las FARC-EP se le acabara a la oligarqua la excusa para matar y se tendran que volver demcratas, demuestra que en las zonas donde exista las FARC-EP y stas se desmovilizaron, es donde se concentra la mayor parte de los crmenes recientes.

Ac estn claros los mviles de los asesinatos y los sectores sociales detrs de ellos: lo que no hay es voluntad poltica para coger al toro por las astas. Contrasta la ineficacia para encontrar a los responsables materiales e intelectuales de los crmenes en contra de las organizaciones populares, y dirigentes sociales y de izquierda, con la asombrosa eficiencia demostrada por la polica para capturar y encerrar en la crcel (en menos de 24 horas!) a un pobre muchacho que, de broma, coment en Facebook que asesinara a uno de los hijos de Uribe Vlez: sin ninguna intencin de realizar el crimen, sin organizacin detrs, sin ningn arma, pas varios meses en la crcel mientras la Fiscala peda 15 aos de crcel [5] por un comentario pendejo en las redes sociales. Pero a los lderes sociales se les estigmatiza por los medios, se les seala con el dedo, se les amenaza, se les asesina y nada. No pada nada.

El grado de podredumbre del rgimen colombiano alcanza niveles realmente srdidos en las raras ocasiones en que la justicia medio afecta, as sea tibiamente, a sectores poderosos de la sociedad, inmediatamente comienza a moverse una maquinaria macabra que intimida y asesina a potenciales testigos en contra de sus patrones. El caso Odebrecht, que salpica a Uribe, a Santos y a todos los crculos del poder, ya ha tenido tres testigos claves del proceso muertos en extraas circunstancias: Jos Pizano, su hijo Alejandro Pizano (ambos envenenados con cianuro) y Rafael Merchn, ex secretario de transparencia de Santos, que apareci muerto en un aparente suicidio. Ahora, el tema de los falsos positivos ha entrado a la Jurisdiccin Especial para la Paz (JEP), aun cuando esto debera ser materia de las cortes comunes y corrientes porque es un crimen que no puede justificarse de ningn modo en el marco del enfrentamiento del Estado con las FARC-EP. Gracias al proceso de paz, y al abuso que se est haciendo de la JEP, los militares que tanto esfuerzo haban sido castigados por los falsos positivos estn saliendo de las crceles. Pero as las cosas, este tribunal, sin dientes, es inaceptable para los altos estamentos castrenses porque en la JEP se sabr que este no fue un tema de manzanas podridas entre los bajos y medios mandos. La JEP, hecha a la medida de la clase dominante, siendo muy difcil que ningn miembro del Estado reciba condena alguna, careciendo de dientes ante los poderosos, pero potencialmente con afilados colmillos para los exrebeldes, es demasiado para una oligarqua acostumbrada a la impunidad absoluta.

El general Mario Montoya hoy enfrenta cargos por los falsos positivos, y ya comienzan a llover amenazas y tiros contra los testigos. El abogado de Alfamir seala que la JEP, pese a que en noviembre del ao pasado se le solicit estudiar la concesin de medidas cautelares, no ha hecho absolutamente nada, ha dejado abandonada a doa Alfamir (). Creemos que existe un desprecio por parte de la JEP hacia las vctimas de ejecuciones extrajudiciales, como se vio en las audiencias de septiembre y octubre del ao pasado [6]. Por si queda dudas de qu crculo provienen las amenazas y las agresiones en contra de Alfamir, en Octubre, ella particip en una de las audiencias contra Montoya por el tema de los falsos positivos; ese mismo da la amenazaron y le dijeron que no se volviera a aparecer por las audiencias [7].

Si Alfamir, una mujer de una valenta realmente admirable, recibe este golpe quin se va a atrever a levantar el dedo contra Montoya? Si poderosos testigos del caso Odebrecht estn muriendo, qu misericordia de la mquina sicarial puede esperar una mujer negra, esposa de cortero, una mujer pobre como Alfamir? El sistema ha mostrado una crueldad espeluznante hacia Alfamir y su familia: asesinndole un hijo, amenazndola y atacndola constantemente, con los ricos del Valle negndole una miserable pensin a su marido. Negndoles sistemticamente cualquier reparacin, cualquier asomo de justicia. Pero ah est pintado de cuerpo entero y sin afeites. Es increble que despus de tanto dolor, de tanta saa contra ella, no le hayan logrado silenciar ni amedrentar. Inmediatamente despus del atentado su voz, esa voz que tanto han querido callar, volvi a hablar fuerte, claro, lozana, para decir lo que todos saben pero pocos se atreven a decir: varios de los militares han salido en libertad por cuenta del Proceso de Paz y con nosotros, las vctimas, no sabemos qu va a pasar. Cmo quedamos y dnde quedamos? La JEP no nos ha tenido en cuenta como vctimas porque nos ha expuso a esto, a que nos asesinen () Esta es la realidad que est viviendo Colombia? () Uno se queda sin pensar. Hasta el momento no s qu hacer, pero lo que s s es que hay que seguir visibilizando esta situacin. No podemos permitir que esto siga pasando [8]. Con la porfa de Antgona, Alfamir no descansar hasta que haya justicia. Y todos a quienes nos palpita el corazn por la justicia social, por la libertad, tenemos que rodearla para que siga en su lucha que es nuestra lucha.

Alfamir, hermana, amiga, compaera recibe nuestras manos solidarias abiertas para seguir tejiendo resistencias a la infamia.


Notas

[1] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/denuncian-amenaza-de-muerte-contra-de-madre-de-victima-articulo-380721

[2] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/no-podemos-permitir-que-esto-siga-pasando-alfamir-castillo-tras-atentado-en-su-contra-articulo-833759

[3] http://anarkismo.net/article/30859

[4] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251112&titular=%93a-los-l%EDderes-sociales-no-los-han-matado-tanto-por-miner%EDa-o-coca-como-por-

[5] https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-6735011 https://www.semana.com/nacion/articulo/absuelto-nicolas-castro-acusado-amenazar-hijo-del-expresidente-uribe/246349-3

[6] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/no-podemos-permitir-que-esto-siga-pasando-alfamir-castillo-tras-atentado-en-su-contra-articulo-833759

[7] https://colombia2020.elespectador.com/jep/jep-solicita-con-urgencia-proteccion-para-alfamir-castillo-tras-atentado-en-su-contra

[8] https://www.elespectador.com/noticias/judicial/no-podemos-permitir-que-esto-siga-pasando-alfamir-castillo-tras-atentado-en-su-contra-articulo-83375

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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