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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-01-2019

En torno a un artculo de Francisco Umpirrez Snchez [FUS]
Crtica a una crtica sesgada de Michael Heinrich (I)

Rosa Guevara Landa
Rebelin


FUS public el pasado lunes 14 de enero un artculo en rebelin [1] con el ttulo Anotaciones crticas sobre Cmo leer El Capital de Marx? de Michael Heinrich [2]. Tanto a mi compaera como a m nos sorprendi mucho -"mucho es aqu muchsimo- la nota inicial con la que el autor abra su reflexin. Era esta:

Pido excusa a los lectores por lo siguiente. Michael Heinrich [MH] no se expresa con la claridad debida. No habla de forma directa. No es lo suficientemente preciso. Es un poco tortuoso cuando construye los razonamientos. Y su falta de preparacin filosfica es notable.

Ordenamos: 1. No se expresa con claridad. 2. No habla de forma directa. 3. No es suficientemente preciso. 4. Un poco tortuoso argumentativamente. Y, por si faltara algo, 5. Falta de preparacin filosfica. Ah es nada! Para nosotras, en cambio, si existe un ejemplo de claridad filosfica en el mbito de las tradiciones marxistas, esa claridad (y profundidad a un tiempo) le tiene a l como protagonista.

Para evitar el aburrimiento en los lectores, prosigue FUS, procurar expresar de forma directa las ideas de Heinrich indicando la pgina de donde las extraje. A continuacin expone sus crticas. Como colofn, aade, expondr de forma resumida la esencia de la seccin primera de El Capital titulada Mercanca y dinero, que es en un 90 % sobre la que versa el libro de Michael Heinrich. De eso va desde luego. MH es muy preciso sobre el alcance de su libro.

Me centro en esta nota en los dos primeros comentarios crticos de FUS.

El primero: Marx afirma que la riqueza en el capitalismo se presenta como inmensa acumulacin de mercancas, pero a juicio de Heinrich este hecho no es evidente. (p. 53). La crtica. FUS cree que a Heinrich le falla la representacin: entiende la acumulacin como cosas amontonadas. Cmo cosas amontonadas? Es tan simple MH? Dira, aade FUS, que a MH le falta ese sentido prctico que domina la mente de Lenin. Es evidente, afirma, que el desarrollo de las fuerzas productivas en el capitalismo es notablemente ms acelerado que en el esclavismo y feudalismo. De ah, infiere, que la produccin de riquezas sea inmensa. Situmonos en el centro de cualquier ciudad europea nos propone: Madrid, Pars, Londres

Todo lo que percibimos -las carreteras, las aceras, el alumbrado, los automviles, los comercios con sus almacenes y sus expositores- las mercancas, las ropas de los viandantes y sus mviles son mercancas.

Todo lo que percibimos son mercancas? Tambin los bienes pblicos? Se incluye en el conjunto mercantil a los viandantes que percibimos por ejemplo? No hay algo tautolgico en esas mercancas, ropas de viandantes y sus mviles que son mercancas?

Por lo tanto, infiere FUS es un hecho asequible a la percepcin que la riqueza en las sociedades capitalistas se presenta como una inmensa acumulacin de mercancas. No hay nada, afirma, de lo que dependa nuestra vida material y espiritual que no sea mercanca. Todo lo que afecta a nuestra vida espiritual es mercanca? El amor de mi compaera es mercanca? Un poema espiritual de Cernuda, Eluard, Gelman o Riechmann es mercanca? Todo lo material? La ayuda desinteresada que nos ha prestado una vecina amiga en el arreglo de nuestro lavabo, tambin es mercanca?

Luego no entiendo, afirma FUS, cmo Heinrich afirma que no es en absoluto evidente un hecho tan perceptible. O, mejor, s lo entiende: la capacidad de MH para representarse lo que lee es deficiente. Esa deficiencia representacional se la atribuye a lo que ya antes seal: MH no es Lenin -y por qu iba a serlo?- y tiene escaso sentido prctico.

Veamos ahora el segundo ejemplo: Marx afirma que la riqueza se presenta (o aparece) como mercanca y Heinrich afirma que Marx emplea la expresin aparece en vez de es porque la riqueza muy bien puede presentarse de otro modo. (p. 54). Su comentario:

El verbo ser, y esto puede comprobarse en todos los diccionarios, se emplea en las definiciones o conceptos. Por ejemplo: Qu es una mesa? Y se responde: la mesa es un mueblo compuesto por un tablero horizontal Mientras que el verbo aparecer se emplea en todos los juicios que expresan una percepcin. En la percepcin el objeto aparece, mientras que en el concepto el objeto lo pone el sujeto que formula el juicio.

La conclusin crtica de FUS:

As que no es acertado el juicio de Heinrich sobre por qu Marx en el mencionado juicio emple el sintagma verbal aparecer en vez de es.

No me pronuncio sobre la claridad de esta ltima crtica, pero veamos ahora lo que seala y argumenta MH en Seccin Primera. Mercanca y dinero. Captulo primero. La mercanca (pp. 43-102). Son las pginas 53-57 de su libro. Es el apartado: Prrafo introductorio. Riqueza y mercanca (Definicin y anlisis) (p. 43 primer prrafo [3])

MH cita inicialmente un paso de Marx bien conocido:

La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de produccin capitalista aparece como una inmensa acumulacin de mercancas, y la mercanca individual como la forma elemental de esa riqueza. Nuestra investigacin, por consiguiente, se inicia con el anlisis de la mercanca. [4]

El paso entrecomillado de Marx refiere a Zur Kritik der Politischen Oekonomie, Berln, 1859, p. 3. Es la primera nota a pie de pgina de EC, un libro en el que, como en tantos otros asuntos, tambin nuestra herona, Jenny von Westphalen, jug su papel. Como el buen Engels por supuesto.

MH apunta que muchos lectores (tambin lectoras como nosotras!) no querrn detenerse en este prrafo. Todo parece estar claro: Marx afirma que la riqueza de las sociedades capitalistas (para MH, sociedades en las que domina el MPC) es una acumulacin de mercancas. Por consiguiente, inicia su reflexin con el anlisis de la mercanca.

Pero la cosa no es tan sencilla comenta. Por qu? 1. La primera parte del enunciado (riqueza = acumulacin de mercancas) no es en absoluto evidente. Por qu no lo es? A partir de nuestra evidencia cotidiana, sabemos que se denomina ricas a aquellas personas que disponen de mucho dinero. Y el dinero no computa normalmente de entrada como acumulacin de mercancas. Lo que Marx quiere decir, interpreta MH, es algo que permanece abierto, al igual que su concepto de riqueza.

Tambin, como buen analtico y aristotlico, MH nos apunta que hay que observar cuidadosamente la eleccin de las palabras. Es su resumen del prrafo l mismo ha escrito que la riqueza es una acumulacin de mercancas pero lo que Marx afirma, cosa distinta, es que la riqueza aparece como una acumulacin de mercancas. Cul es la diferencia entre es y aparece con, una diferencia a la que FUS hace referencia en su comentario crtico a MH?

Es, seala MH, expresa integracin. Su ejemplo (se nota su vertiente matemtica): el len es una animal significa que si bien puede haber otros animales aparte del len, el len es siempre un animal y no una planta, por ejemplo[5]. Aparecer como, en cambio, se suele utilizar con el significado de presentarse como, ponerse manifiesto como. Ello implica, en opinin de MH que una comparte, la posibilidad de otra forma de aparicin. De este modo, si la riqueza no es una acumulacin de mercancas sino que aparece, en un determinado momento, como una acumulacin de mercancas en ello est contenido la posibilidad de que la riqueza pueda aparecer tambin de un modo distinto. Esto, por supuesto que no, no significa que la aparicin sea un engao. Usaramos entonces parecer en lugar de aparecer. Y no es eso.

En tanto que Marx, seala de nuevo MH, escribe que la riqueza aparece como una acumulacin de mercancas no excluye que pueda aparecer de otro modo. De hecho, si seguimos el texto de Marx, lo que ste sostiene no es que en toda sociedad la riqueza aparece como acumulacin de mercancas sino que solo en las sociedades capitalistas (en otros momentos habla Marx de sociedades burguesas nos recuerda MH), en las sociedades en las que domina el MPC, aparece la riqueza de este modo. En otros modos de produccin puede haber mercancas [6] pero la riqueza no aparece all de esa forma. Dicho de otro modo: la riqueza aparece de manera distinta en diferentes modos de produccin, adopta, por as decir, formas diferentes, aparece en figuras diferentes. En el caso de las sociedades capitalistas, repitamos de nuevo, aparece como mercanca.

MH aade un agregado de inters. La frase marxiana analizada, sostiene, contiene implcitamente una crtica fundamental a la obra principal de Adam Smith de 1776: Investigacin de la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones. La siguiente: AS concibe la riqueza de las naciones como producto del trabajo, de manera totalmente independiente de la respectiva forma social, y comienza su investigacin con la divisin del trabajo. Esta caracterizacin de la riqueza de las naciones de manera independiente de la sociedad, le permite a Smith la caracterizacin de las relaciones capitalistas como si fueran relaciones naturales, como si fueran eternas leyes de la naturaleza. Frente a eso, nos recuerdo MH, Marx afirma y argumenta que la riqueza de las naciones donde rige-domina el MPC posee una configuracin especfica. Como hemos visto el punto de partida marxiano no es un estado de cosas independiente (real o aparente) de la forma de sociedad (as, el trabajo o la divisin del trabajo) sino la configuracin especfica de la riqueza en el MPC, la riqueza como acumulacin de mercancas. Con ello, insiste MH, no se excluye que en las sociedades capitalistas la riqueza pueda presentarse en otras configuraciones. Pero, vuelve a insistir MH, la configuracin de la riqueza que es tpica aqu y slo aqu es la forma de mercanca.

MH prosigue sealando que Marx habla de sociedades (plural) en las que domina el MPC (singular). Solo hay un MPC y su exposicin, como seala el propio Marx en el Prlogo de EC, es su objeto de investigacin. Pero, como es evidente, hay distintas y muy distintas sociedades en las que domina ese modo de produccin. De aqu pues, seala con razn MH, se puede deducir que con el anlisis del MPC todava no estn comprendidas ni muchos menos todas las relaciones sociales. Desde luego que no; no todo el pescado est vendido. Por ejemplo, mucho de lo que tienen que ver con la vida de las mujeres, incluso de las mujeres trabajadoras.

MH aade otro matiz, a partir del consiguiente de la frase analizada. Esta segunda frase puede suministrar una motivacin para empezar con la mercanca, pero de ninguna manera una fundamentacin rigurosa (como no puede explicarlo todo, no da cuenta de esta nocin pero se entiende el sentido). Aunque la primera frase es plausible, seala MH, no sabemos por qu ha de ser mejor empezar con la mercanca que con el dinero por ejemplo. Para MH, el prrafo analizado solo expresa que Marx cree tener buenas razones para empezar su anlisis por la mercanca. Pero cmo de buenas son esas razones solo puede mostrarse en el curso de la exposicin ulterior. La contrastacin de la eleccin, por as decir, es a posteriori.

A esta problemtica, que, en opinin de MH, es propia no solo de la exposicin marxiana sino de toda exposicin cientfica, se refiere una observacin de Marx, frecuentemente citada, del Eplogo a la segunda edicin de EC, la relativa al modo de exposicin y al modo de investigacin. Recordemos el paso:

Ciertamente, el modo de exposicin debe distinguirse, en lo formal, del modo de investigacin. La investigacin debe apropiarse pormenorizadamente de su objeto, analizar sus distintas formas de desarrollo y rastrear su nexo interno. Tan solo despus de consumada esta labor, puede exponerse adecuadamente el movimiento real. Si esto se logra y se llega a reflejar idealmente la vida de ese objeto, es posible que al espectador la parezca estar ante una construccin a priori.

El comentario de MH al fragmento: toda exposicin cientfica de un estado de cosas presupone por parte del autor el conocimiento de ese estado de cosas. Lo ha adquirido a travs del proceso de investigacin precedente que, en el caso de Marx, equivale a rastrear la conexin interna de ese material (es herencia hegeliana no negativa). Pero, como es obvio, ese conocimiento tiene que ser adquirido por los lectores. Si el autor, seala MH, empieza con la exposicin de sus conocimientos y presenta conceptos que deben expresar la conexin interna del material, tiene entonces mucha ms informacin que sus lectores y estos no podrn seguirle. El autor no puede comunicarles esa informacin que posee en su totalidad de inmediato. Para exponer el conocimiento del objeto de estudio que va a exponer, el autor (o la autora!) tiene que tomar decisiones previas: con qu comenzar, cmo construir la exposicin etc., decisiones que pueden parecer al lector/a arbitrarias de entrada, tal como si se tratase de una construccin a priori, independiente de la experiencia. MH apunta finalmente: slo en la medida en que los lectores comprendan el objeto de estudio, podrn comprobar si la exposicin es adecuada.

MH va finalizando su exposicin. La ltima frase del prrafo (Nuestra investigacin, por consiguiente, se inicia con el anlisis de la mercanca) pone de manifiesto que para Marx no se trata de una definicin de la mercanca sino de un anlisis. Marx no define de entrada. Toma la mercanca como un objeto dado en nuestra experiencia y la analiza: no la describe tan solo sino que la descompone, examinando sus distintos aspectos. Construye conceptos o categoras para esos diferentes aspectos. Como hara cualquier cientfico, social o natural.

De este primer prrafo, aade MH, se puede deducir todava otro estado de cosas: la mercanca con la que Marx empieza su exposicin es la mercanca en el capitalismo. Como ha sealado, dinero, intercambio y mercanca estn presentes en diversos modos de produccin (en la Antigedad, en el feudalismo medieval) pero Marx considera aqu la mercanca no como algo universal, que existe en distintos modos de produccin, sino como forma elemental de la riqueza cuando domina el modo de produccin capitalista. Aqu no se habla an explcitamente del capital (no se convertir en objeto de estudio hasta el captulo IV nos recuerda MH). De ello, concluye, se infiere que Marx analiza la mercanca producida en una economa capitalista en un primer momento haciendo abstraccin del capital. Con sus palabras:

Es decir, el carcter de su proceso de produccin como proceso de produccin capitalista y su venta como parte del proceso de produccin capitalista y su venta como parte del proceso de circulacin del capital (de la compra y venta determinadas por el capital) no se somete a debate en un primer momento. Por consiguiente, vemos ya al comienzo mismo del anlisis la puesta en prctica de esa capacidad de abstraccin de la que hablaba Marx al principio del prlogo.

Hasta aqu la reflexin, el resumen de la reflexin de MH en este primer apartado.

No se expresa MH con claridad? No habla de forma directa? No es suficientemente preciso? Es algo tortuoso argumentativamente? Le falta preparacin filosfica? Es deficiente la forma de representarse lo que lee?

Ustedes que opinan? Yo creo que nada de eso, ms bien lo contrario. Mi compaera coincide conmigo.

Notas

1) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251256. https://fcoumpierrezblogspotcom.blogspot.com/

2) Michael Heinrich, Cmo leer El Capital de Marx? Indicaciones de lectura y comentario del comienzo de El Capital, Madrid, Guillermo Escolar editor, 2018 (2 edicin). Traduccin de Csar Ruiz Sanjun.

3) El traductor usa la versin castellana de Pedro Scaron publicada por Siglo XXI.

4) La traduccin de Manuel Sacristn (OME 40, p. 43) es prcticamente idntica: La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de produccin capitalista aparece como una gigantesca acumulacin de mercancas, y la mercanca como la forma elemental de esa riqueza. Por eso nuestro estudio empieza con el anlisis de la mercanca.

5) Por el momento por supuesto. Podra ocurrir que en una nueva clasificacin justificada de los seres vivientes los leones no encajaran en nuestra nueva definicin del concepto animal.

6) Mercanca = intercambio de bienes (productos o servicios).

7) En la traduccin de Manuel Sacristn -profesor de mi compaera (que es trabajadora social) en las clases de Metodologa de las ciencias sociales del curso 1983-84- para OME 40 (pp. 18-19):

Cierto que el modo de exposicin debe distinguirse formalmente del modo de investigacin. La investigacin tiene que apropiarse detalladamente el material, analizar sus diferentes formas de desarrollo y rastrear su vnculo interno. Slo cuando se ha consumada esa trabajo, se puede representar adecuadamente el movimiento real. Si se consigue esto y la vida del material se refleja idealmente, puede parecer como si se estuviera estar ante una construccin a priori.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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