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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-01-2006

Evo Morales y Bolivia: Gestos populistas y fondo neoliberal

James Petras
James Petras

Traducido para Rebelin por Felisa Sastre


Introduccin

Una evaluacin realista de la victoria electoral de Evo Morales requiere conocer el papel desempeado en las recientes insurrecciones populares en Bolivia, su programa e ideologa, as como las primeras medidas adoptadas por su gobierno. En el pasado inmediato, innumerables intelectuales de izquierda, acadmicos, periodistas y ONG se han subido neciamente al carro de una serie de nuevos presidentes populares electos (Lula en Brasil, Gutirrez en Ecuador, Vzquez en Uruguay y Kirchner en Argentina) que han respetado a las empresas privatizadas, que pagan rigurosamente la deuda exterior, que aplican las polticas fiscales del FMI y envan fuerzas militares a Hait para mantener al gobierno ttere impuesto por EE.UU., y para reprimir las luchas de los pobres para restaurar el gobierno de Aristide elegido democrticamente.

De nuevo, tenemos un lder popular elegido en Bolivia. Y de nuevo, un ejrcito de incondicionales entusiastas de izquierda dominan el debate, dejando de lado hechos significativos y los cambios de poltica de los ltimos cinco aos.

El significado de la victoria electoral de Morales

El margen de la victoria electoral de Evo Morales, un 54 % frente al 29 % de su ms cercano adversario, supera al de cualquier anterior presidente en los ltimos 50 aos. Su partido, el MAS (Movimiento hacia el Socialismo) ha conseguido mayora absoluta en la Cmara Baja y casi ha alcanzado la mayora en el Senado, as como 3 de los 9 gobernadores elegidos, a pesar de que el Consejo Electoral elimin casi un milln de electores del censo (la mayora votantes indgenas de Morales) por razones tcnicas. En segundo trmino, Morales gan en todas las grandes ciudades (con excepcin de Santa Cruz, baluarte de la extrema derecha), y super el 65 % de los votos en muchas zonas rurales y urbanas empobrecidas. En tercer lugar, Morales y el MAS vencieron a pesar de la oposicin de los principales medios de informacin electrnicos e impresos, de las asociaciones de empresarios y propietarios de minas y de las intervenciones y amenazas de la embajada de Estados Unidos. En este caso, la oposicin de las empresas estadounidenses a Evo Morales sirvi para aumentar el apoyo popular, dando lugar a una masiva participacin nunca vista. Al contrario que los muy prestigiosos crticos de los mediosde todo el mundo, la gran mayora de la gente no se dej influir por las 24 horas de avalancha de propaganda sucia llevada a cabo en todos los medios de comunicacin. En cuarto lugar1, se ha presentado a Evo en los medios, y a travs de sus propios publicistas, como el primer presidente indgena de las Amricas, lo que en sentido tcnico es cierto pero debera haberse sealado que el presidente Chvez de Venezuela es mestizo, que un ex vicepresidente de Bolivia fue un (neoliberal) indgena; que el presidente peruano Toledo proclamaba sus orgenes indios y llevaba un poncho durante su campaa electoral; que en Ecuador ha habido indgenas ocupando importantes puestos ministeriales en el gobierno del derrocado presidente Gutirrez (entre ellos en Agricultura y Asuntos Exteriores). Con excepcin de Chvez, la presencia de indgenas en altos cargos no ha servido para aprobar medidas progresistas en regmenes esencialmente neoliberales.

La respuesta a la victoria electoral de Morales y el MAS

La respuesta generalizada de los gobiernos de izquierda, de centro y de derecha a la victoria de Morales ha sido positiva. Fidel Castro, Chvez, Zapatero (Espaa), Chirac (Francia) y Wolfowitz (del Banco Mundial) felicitaron al ganador. Estados Unidos adopt una posicin ambigua. La cautelosa alabanza del proceso electoral realizada por Condoleeza Rice lleg acompaada de la previsible advertencia de que debera gobernar por mtodos democrticos( segn las indicaciones estadounidenses). Al mismo tiempo, poco despus de las elecciones, las Fuerzas Especiales estadounidenses, con base en Paraguay, iniciaron unas maniobras militares en la frontera con Bolivia. Las principales compaas de petrleo (Repsol, Petrobras, etc.) expresaron su deseo de trabajar con el nuevo presidente (siempre que respete las reglas del juego). Mientras tanto, anunciaron que se mantendran las nuevas inversiones.

Los dirigentes de las principales confederaciones de trabajadores: la Confederacin Obrera de Bolivia (COB), la Confederacin de Mineros, las Confederaciones de barrio de El Alto (ciudad obrera de 800.000 habitantes, cercana a La Paz) adoptaron una prudente postura de esperar y ver, exigiendo que sus primeras medidas incluyan la nacionalizacin de las compaas de petrleo y gas y la convocatoria de una asamblea constituyente. A pesar de las reticencias de estos dirigentes, incluso en apoyar la eleccin de Evo, la gran mayora de sus seguidores votaron abrumadoramente por Morales.

En resumen, con excepcin de Estados Unidos, ha habido un amplio apoyo a la victoria de Evo, que comprende desde los grandes capitalistas a los parados, del Banco Mundial a los indgenas descalzos de los Andes, cada uno con su propia interpretacin y expectativas sobre las polticas que van a seguir la presidencia de Evo Morales y el Congreso con mayora absoluta del MAS.

Dos opiniones sobre la presidencia de Evo Morales

Al menos, existen dos opiniones con ideologas contrapuestas sobre qu se puede esperar de la presidencia de Evo Morales.

La izquierda eufrica y sectores de la ultraderecha (en particular en Estados Unidos y Bolivia) prevn un escenario en el que un presidente indgena radical de izquierdas, para contentar a la inmensa mayora de bolivianos pobres, transformar Bolivia desde una oligarqua blanca e imperialista, que domina el pas con una economa neoliberal, hasta convertirla en un Estado de obreros agrcolas indgenas con una poltica exterior independiente, la nacionalizacin de la industria petrolera, una profunda reforma agraria y la defensa de los cultivadores de coca. Esa es la opinin del 95 % de la izquierda y la de la extrema derecha en general, incluida la Administracin Bush.

Un escenario alternativo, el que mantengo yo, considera a Morales un poltico social liberal moderado que en los ltimos cinco aos ha evolucionado hacia el centro. No nacionalizar las multinacionales del petrleo o del gas sino que es probable que renegocie un aumento moderado de sus impuestos, y nacionalice los minerales del subsuelo, dejando que las compaas los extraigan libremente, los transporten y comercialicen. Promover tres variantes del capitalismo: proteccin de las pequeas y medianas empresas; invitacin a las inversiones extranjeras y financiacin de las compaas estatales de petrleo y minera como socios menores de las multinacionales. Para compensar y estabilizar su gobierno, nombrar a una serie de lderes populares para puestos gubernamentales relacionados con el trabajo y el bienestar social, con presupuestos exiguos que estarn sometidos a los ministerios econmicos y financieros dirigidos por economistas liberales. Morales promover y financiar actividades culturales indgenas as como la utilizacin de la lengua nativa en las escuelas andinas y en la Administracin. La reforma agraria no implicar expropiacin alguna de explotaciones agrarias sino que se reducir a proyectos de colonizacin en zonas despobladas y sin cultivar. El cultivo de la coca se legalizar pero restringido a menos de medio acre por familia. Se prohibir el trfico de drogas. Morales propondr trabajar con la DEA (Drug Enforcement Administracin) estadounidense contra el trfico y el blanqueo de dinero.

Anlisis de Datos

Una enorme cantidad de datos- hechos relevantes para evaluar ambos escenarios- estn disponibles para cualquiera interesado en formarse un juicio completo sobre la direccin que va a tomar Evo Morales:

  1. Antes incluso de tomar posesin, Morales ha dado luz verde a la privatizacin de MUTUN, una de las mayores explotaciones mineras del mundo (Econoticias, 25 de diciembre de 2005). A finales de 2005, se puso en marcha una subasta para su privatizacin, en circunstancias muy controvertidas, entre varias multinacionales en competencia. El presidente saliente, Rodrguez, consult a dos de los principales congresistas del MAS y acept paralizar la subasta como deferencia al gobierno entrante de Morales. Morales y su neoliberal vicepresidente, lvaro Garca Linera, desautorizaron y amonestaron a los lderes del Congreso y a sus consejeros parlamentarios y comunicaron al presidente Rodrguez que prosiguiera con la subasta para la privatizacin. La mina tiene una reserva de 40.000 millones de toneladas de hierro y 10.000 millones de toneladas de magnesio (el 70 % del total mundial). En el proceso hasta llegar a su decisin unilateral, Morales se dobleg a las presiones de la derecha provenientes de los empresas pro-imperialistas de Santa Cruz e hizo caso omiso de los intereses nacionalistas de los ecologistas y de los trabajadores.

  1. Mientras los mal informados admiradores izquierdistas de Evo lo describen como el lder revolucionario de las masas bolivianas, ignoran el hecho de que no desempe papel alguno en las insurrecciones de octubre de 2003 y de mayo-junio de 2005. Durante las huelgas generales y las batallas campales de octubre, Evo estaba en Europa en una reunin de parlamentarios en Ginebra discutiendo sobre las virtudes de la poltica parlamentaria. Mientras tanto, montones de bolivianos estaban siendo masacrados por el rgimen electoral de Snchez de Losada por oponerse a su poltica sobre la propiedad extranjera del petrleo y el gas. Morales volvi a tiempo de celebrar la cada de Snchez de Losada y de convencer al medio milln de insurrectos para que aceptaran al neoliberal vicepresidente Carlos Mesa como nuevo Jefe de Estado. Menos de dos aos despus, otra oleada de huelgas y barricadas desembocaron en la cada de Mesa por dar continuidad a la poltica petrolera de Snchez de Losada. Una vez ms, Morales intervino para encauzar la insurreccin a travs de canales institucionales y proponer a un juez del Tribunal Supremo como presidente interino mientras se convocaban las nuevas elecciones presidenciales. Morales consigui acabar con la batalla popular en las calles y desmantelar los incipientes consejos populares para canalizarlos hacia las instituciones burguesas establecidas. En ambas crisis, Evo favoreci la reposicin neoliberal en contra de las exigencias del pueblo de establecer una asamblea nacional controlada popularmente.

  1. Durante la presidencia de Mesa, Evo apoy el ultimo referndum (2004) que permiti a las multinacionales extranjeras continuar con el control del gas y del petrleo con un pequeo aumento de los pagos por derechos de explotacin. Aunque se aprobaron partes del referndum, fueron rechazadas despus por el masivo movimiento insurreccional.

  1. En la campaa para las elecciones presidenciales, la candidatura Morales-Garca-Linera (vicepresidente) tuvo un triple discurso: para las masas urbanas y los sindicatos hablaron de socialismo andino; para los indgenas de las tierras altas lo hicieron de capitalismo andino; para los dirigentes empresariales afirmaron que el socialismo no estaba previsto en su programa antes de 50 100 aos. En reuniones privadas con el embajador estadounidense, con los oligarcas bolivianos, con los banqueros y las multinacionales, Morales y Garca Linera renunciaron a las intenciones de nacionalizar y por el contrario anunciaron que las inversiones extranjeras seran bienvenidas siempre que fueran transparentes. Por transparente queran decir que las multinacionales pagaran sus impuestos y no sobornaran a los encargados de su regulacin. El mensaje para las masas careca de concreciones; los discursos para las elites empresariales se sustentaba en compromisos concretos.

  1. Evo y su vicepresidente Linera han prometido mantener la poltica fiscal y macroeconmica de sus predecesores y respetar las compaas ilegalmente privatizadas. El portavoz econmico de Evo, Carlos Villegas, declar que el presidente Morales derogar de forma simblica el decreto por el que se privatizaron las empresas pero aadi que no tendra efectos retroactivos. Los gestos simblicos de carcter puramente retrico, desprovistos de todo contenido nacionalizador, parecen ser la va elegida por Morales y Linera.

  1. Los prximos presidente y vicepresidente han dejado bien claro que no van a expropiar ninguno de los grandes monopolios o grandes terratenientes ni las inversiones extranjeras. El 13 de enero de 2006, Evo Morales viaja a Brasil para negociar con las grandes corporaciones brasileas nuevas inversiones en los sectores del gas, de la petroqumica, petrleo y otras materias primas. Segn el brasileo diario financiero Valor (26 de diciembre de 2005), Lula le va a ofrecer prstamos estatales y a insistir en que Evo cree un clima de estabilidad para las inversiones. PETROBRAS, la gigantesca empresa brasilea, paga menos del 15 % en impuestos por la extraccin diaria de 25 millones de metros cbicos de gas natural a precios muy por debajo de los del mercado internacional. Lula espera servirse de la ayuda para profundizar y ampliar las explotaciones a bajo coste de las valiosos recursos energticos que llevan a cabo las multinacionales de Brasil. Mientras tanto el gas que se vende en La Paz es tres veces ms caro que el que se vende en Sao Paulo.

  1. Evo promete cobrar impuestos a los ricos ya que sabe muy bien que establecer nuevos impuestos para los grupos con ingresos ms bajos provocara una insurreccin semejante a la que se produjo en 2004. Sin embargo, los impuestos previstos para las propiedades valoradas en 300.000 o 400.000 dlares no van a afectar a la gran mayora de las clases medio-altas ni a prcticamente ninguno, salvo al uno por ciento, de los muy ricos. Como fuente de ingresos tendr un impacto insignificante pero el valor simblico propagandstico ser enorme.

  1. En cuanto a las exigencias de los campesinos, la comisin agraria de Evo no ha planteado ningn objetivo concreto para la reforma agraria (ni el nmero de acres para distribuir ni ninguna relacin de beneficiarios entre familias sin tierras).

  1. Mientras sus partidarios locales e internacionales resaltan sus orgenes populares e indgenas (el rostro de la Amrica India), no hay duda de su apoyo a las grandes empresas, sus acuerdos con el Comit Cvico pro-imperialista de Santa Cruz, con PETROBRAS y las otras multinacionales del petrleo y el gas. Lo que resulta crucial no es la militancia de Evo durante los aos 80 sino sus alianzas, compromisos y programa en su camino hacia la presidencia.

Conclusin

Todos los datos sobre las polticas de Evo Morales, en particular desde 2002, indican un giro decidido hacia la derecha, desde las luchas populares a la poltica electoral; un deslizamiento hacia las actuaciones en el marco del Congreso y con las elites institucionales. Evo Morales ha cambiado desde al apoyo a las insurrecciones populares a dar su apoyo a uno u otro presidente neoliberal. Su estilo es populista, su manera de vestir informal. Habla el lenguaje de la gente. Es fotognico, bien parecido y tiene carisma. Se mezcla a gusto con los vendedores en la calles y visita las casas de los pobres. Pero a qu poltica sirven esos gestos y smbolos populistas? Su retrica anti-neoliberal no tiene sentido alguno cuando invita a ms inversores extranjeros a expoliar el hierro, el gas, el petrleo, el magnesio y otras materias primas. No se van a producir transformaciones sistemticas si se mantienen las privatizaciones ilegales, si se respetan las elites financieras y empresariales de La Paz y Cochabamba y las oligarquas de Santa Cruz. En el mejor de los casos, Evo impulsar algunos aumentos marginales de impuestos sobre el patrimonio y las patentes y quizs incremente un poco el gasto social o los servicios sociales (pero siempre limitados por un presupuesto fiscal muy reducido). El poder poltico se repartir entre los nuevos pequeos burgueses en ascenso, que ocupan puestos dirigentes en el MAS, y la vieja oligarqua econmica. Las relaciones diplomticas con Cuba y Venezuela, sin duda, mejorarn enormemente. Las relaciones con el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional no experimentarn cambio alguno- salvo que la mafia cubano-estadounidense de Washington lleve adelante su programa extremista. Si bien es posible cualquier agresin mientras los responsables polticos fascistas manden en Washington tambin lo es, habida cuenta de la poltica liberal de hecho de Morales, que el Departamento de Estado opte por presionar a Evo para que se incline ms a la derecha y haga ms concesiones a las grandes empresas y en la reduccin del cultivo de coca. Desgraciadamente, la izquierda contina reaccionando ante los smbolos, las historias mticas, la retrica poltica y los gestos, en lugar de hacerlo ante el fondo programtico, las experiencias histricas y las polticas socio-econmicas especficas. Parafraseando a Marx: La retrica populista es el opio de los intelectuales.

1 N.T.: En el original el autor dice en quinto lugar



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