Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-01-2019

Rosa Luxemburgo, determinismo y lucha de clases

Flavio Tanoni
Rebelin


En la historia se realiza el hombre y solo el hombre. La historia, por tanto, no es trgica, pero lo trgico est en la historia; no es absurda, pero lo absurdo surge en la historia; no es cruel, pero la crueldad se comete en la historia; no es ridcula, pero la farsa se representa en la historia. (Karel Kosik, Dialctica de lo concreto)

La mayora de los anlisis deterministas de la historia se basan en un entendimiento parcial de la clsica esquematizacin marxista de las etapas del desarrollo histrico, a modo de la expresada en el Prologo a la Contribucin a la Economa Poltica. Este esquema influenci fuertemente en el marxismo de la II Internacional, predominando una lnea evolucionista de abandono de toda pretensin revolucionaria al quedar planteado inexorablemente un rumbo progresivo hacia las etapas superiores del desarrollo humano. Como plantea Bensaid (01), sintticamente, esta concepcin evolucionista se funda en un determinismo histrico en donde la superestructura determina estrechamente la estructura correspondiente generando la idea de una historia bien ordenada donde todo llega a su justo tiempo, derivando en la tesis del carcter prematuro de ciertos impulsos revolucionarios que sern autolimitados desde el mismo movimiento socialista. Dentro del marco terico planteado por esta visin determinista de la evolucin histrica, se van a plantear distintas estrategias en funcin del objetivo socialista. Una de las principales arenas de disputa en torno a la pertinencia de esta interpretacin del marxismo se dio en el SDP (Partido Socialdemcrata Alemn), faro terico y partido mayoritario dentro de la II Internacional. En la elaboracin estratgica desarrollada por el SDP a fines del siglo XIX, principios del XX, tuvo fuerte peso el prlogo a la Lucha de clases en Francia de 1895 escrito por Engels, en donde predomina una clara orientacin hacia la acumulacin de fuerzas por va pacfica.

Tomando como referencia el desplazamiento del centro de gravedad del movimiento proletario de Francia a Alemania planteado por Marx tras las derrotas de 1848 y de la Comuna de Paris, las paulatinas condiciones de desarrollo de las masas de trabajadores reflejadas en el crecimiento exponencial del nmero de votantes socialistas en este pas, y una acertada critica a posibles intentos revolucionarios blanquistas cancelados por el aumento cuantitativo de los proletarios, es que Engels va a plantear como clave durante un largo periodo, la intervencin en la lucha parlamentaria para la acumulacin de fuerzas por la va legal. Junto con la posibilidad de interpelar a las masas, Engels plantea que la herramienta parlamentaria brinda a los socialistas el mejor instrumento posible para calcular las proporciones de nuestra accin y precavindonos por igual contra la timidez a destiempo y contra la extempornea temeridad (Engels, 17: 2000). Tras esta perspectiva y la advertencia de no poner en riesgo la acumulacin por la vial legal en movimientos insurreccionales prematuros -sumado a la desventaja en cuanto a tcnicas militares de las fuerzas revolucionarias-, se plantea una visin evolucionista en donde se debe mantener constante este incremento de fuerzas para que se desarrolle prcticamente de manera natural hasta el da decisivo en que desborde por s mismo el sistema de gobierno actual (Engels, 22: 2000).

En este contexto de disputa terica, ser Rosa Luxemburgo una de las figuras destacadas que sostendr en alto la teora y prctica revolucionaria, aportando algunas de las pginas ms lcidas de la teora marxista, encabezando activamente la lucha del proletariado alemn. Conviene entonces detenerse brevemente en algunos puntos que ataen a su pensamiento, con la conviccin de que es necesario profundizar largamente en cuanto a su aporte a la teora y prctica revolucionaria. Rosa va a encabezar una lucha terica a dos frentes contra el reformismo dentro del SDP, que en sus ltimas instancias va tener su reflejo organizativo en la fundacin de la Liga Espartaco primero, y del KDP (Partido Comunista Alemn) despus. Esta tendencia conservadora dentro del partido, como seala Trotsky sobre la socialdemocracia alemana (Trotsky, 117-118), repetida da a da en un automatismo de actitudes desprovistas de un carcter crtico, terminaron sedimentando en una tradicin que no pudo ya torcerse ante el desequilibrio tradicional que plante la guerra.

Pero no todo era mera adaptacin a la tradicin, sino tambin plantarse de cara y combatirla, y en ese sentido, uno de los frentes a los que Rosa Luxemburgo va a apuntar sus caones crticos es al expresado por Edouard Bernstein. Esto se va a ver reflejado especialmente en su primera gran obra, Reforma o revolucin. Sintticamente debemos decir que la lnea desarrollada por Bernstein apuntaba a la posibilidad de avanzar hacia el socialismo mediante reformas graduales, -para Bernstein el objetivo final se haba convertido en algo superfluo, siendo lo importante el mismo movimiento- negando la agudeza de las contradicciones inmanentes capitalistas y la consiguiente lucha de clases (02). En sus anlisis, el socialismo deja de tener una base objetiva, es decir que tras el abandono de la lucha de clases se verifica una renuncia a la dialctica sujeto-objeto. Por lo tanto, como plantea Lwy (03) el fundamento del socialismo para Bernstein no podr ser sino tico, ahistrico y por encima de las clases sociales. Tras este planteo se verifica un abandono de la dialctica materialista y un retorno a los planteos idealistas kantianos, algo que ya haba sido criticado por Lenin en Materialismo y Empiriocriticismo (04)

Por otro lado, Rosa va a desarrollar una disputa con Karl Kautsky, uno de las principales figuras tericas y polticas de la Internacional. Aun dentro del espectro de la dialctica materialista y del marxismo, en Kautsky la iniciativa revolucionaria tiende a desaparecer a favor de las leyes de bronce que determinan la transformacin necesaria de la sociedad, fatalismo que es el producto de la fusinentre la metafsica iluminista del progreso, el evolucionismo socialdarwinista y un determinismo seudo marxista ortodoxo (05). Este progresivo apego a los condicionamientos de la leyes necesarias de la historia va a resultar en una adhesin frrea al parlamentarismo, reflejada en la tendencia socialdemcrata de ir ocupando espacios en el Estado burgus, dejando de lado toda pretensin revolucionaria. Esto tambin va a tener su expresin en la perspectiva de mantencin de las instituciones del estado burgus puestas al servicio del proletariado, negando su necesaria destruccin, como se manifiesta en la crtica de Lenin en el Estado y la Revolucin. (06)

A pesar de sostener siempre en las polmicas mencionadas una estrategia revolucionaria de ruptura con el orden burgus, Rosa Luxemburgo no va a estar exenta de la influencia del determinismo histrico predominante en la II Internacional. Este se va a expresar fuertemente en sus primeros escritos, e ir siendo matizado en su teora por la intervencin activa de las masas revolucionarias de manera inversa a la medida en que la experiencia prctica de la socialdemocracia iba determinando a la accin revolucionaria consciente del proletariado un rol cada vez ms secundario. En este sentido, Lwy (07) va a plantear que esta evolucin terica -que verifica tambin en Lenin y Trotsky-, va alcanzar un punto destacado despus de la debacle socialdemcrata en relacin a su actitud sobre la I Guerra Mundial. De la actitud de los socialdemcratas -especialmente de Kautsky- cuando votaron los crditos de guerra el 4 de Agosto de 1914, Rosa va a extraer la conclusin que era expresin del total abandono del materialismo histrico. Porque si bien antes de la guerra sostenan -con excepciones como la expresada por Bernstein-, aunque sea de palabra la vigencia de la lucha de clases, una vez desatado el conflicto se verifica el desbarranque hacia una posicin social-imperialista de apoyo a las burguesas nacionales. El abandono del materialismo histrico se problematizaba para Rosa en el anlisis de la situacin concreta de las condiciones materiales, las cuales no haban variado despus del inicio de la guerra. Por lo tanto, en la terica determinacin de la conciencia proletaria por las condiciones materiales, aquella no deba variar en un sentido limitante de la lucha de clases, sino todo lo contrario en relacin con la situacin poltica abierta (Luxemburgo, 181: 2014). La crtica de las posiciones social-imperialista, que en apariencia se reduca a un mero economicismo, no debe hacernos desviar la atencin de lo que expresa esencialmente en cuanto al inmovilismo: el lugar destacado de la lucha de clases como factor determinante de la revolucin. En el fondo de la cuestin en torno a la lucha de clases, reside la actitud consciente activa y autocritica del proletariado, tema expresado para Rosa Luxemburgo al definir que el problema principal de la debacle socialdemcrata residi en que careci completamente del segundo [junto a la teora marxista] elemento fundamental del movimiento obrero: la voluntad enrgica, no solo de comprender la historia, sino de cambiarla (ibid, 186)

Esta orientacin hacia una posicin no determinista se va a expresar tambin en su concepto de socialismo o barbarie, planteado en El folleto de Junius (08). El elemento clave aqu es la alternativa, lo cual perfila el hecho de que ya no hay un desarrollo histrico determinado y lineal con fin en el socialismo de manera ineluctable.

Si bien se mantiene una tendencia al determinismo, el elemento principal para Rosa Luxemburgo en el proceso revolucionario, las masas, van a marcar el eje sobre el cual entender el proceso como abierto y sujeto a disputa. En el mencionado folleto se plantea que: La historia avanza por medio de contradicciones, y por cada necesidad que trae al mundo, trae tambin su opuesto. La sociedad capitalista es, sin duda, una necesidad histrica, pero tambin lo es la rebelin de la clase obrera en su contra. El capital es una necesidad histrica, pero en la misma medida lo es su sepulturero, el proletariado socialista. El dominio mundial del imperialismo es una necesidad histrica; que la internacional proletaria lo derribe tambin lo es. Las dos necesidades histricas coexisten en constante conflicto. Nuestra necesidad es el socialismo. (Luxemburgo, 197: [a]). En la revolucionaria polaca la necesidad histrica ya no es un proceso ciego, sino que el proletariado es parte necesaria en la construccin y desarrollo del proceso histrico. El dominio histrico del capitalismo en su fase imperialista se presenta como una necesidad en conflicto, sin una resolucin necesaria, con la tarea revolucionaria de derribarlo. Para Rosa Luxemburgo el proceso revolucionaria es un proceso de largo aliento, que no se define en un nico instante decisivo en que ser implantado el socialismo, sino que es desarrollado jalonado por mltiples derrotas. Estas derrotas no son el mero fruto de condiciones histricas inmaduras, sino que cumplen un rol clave las cuestiones subjetivas como ser la tibieza, la indecisin, la debilidad interna, causas que son atribuidas por ella al fracaso del levantamiento espartaquista(Luxemburgo, 260: [b]). Si bien la victoria se presenta al final como ineluctable (ibd.), esta debe ser entendida en funcin de un necesario aprendizaje de las masas revolucionarias de las sucesivas derrotas que la conducirn hacia aquel destino, aprendizaje que incluye tanto el anlisis de cuestiones objetivas como de la propia participacin activa de los sujetos en esos procesos. Si hay balance sobre las condiciones inmateriales en las que se da la participacin de los sujetos revolucionarios, no hay fin determinado, sino una continua lucha en donde las masas a travs de su praxis revolucionaria van haciendo y aprendiendo de su propia experiencia. Para Rosa, como lo demostr activamente, no hay otra alternativa, El socialismo no puede ni ser creado por decreto; no lo puede crear gobierno alguno por socialista que sea. El socialismo lo deben crear las masas, lo debe realizar el proletariado. All donde estn forjadas las cadenas del capitalismo, deben ser rotas. Eso es lo nico a lo que se puede llamar socialismo, y es la nica manera en que este puede implantarse. (Luxemburgo, 99-100: 2009)


Referencias:

(01)Ver Bensaid, Daniel, -, Una revolucin prematura?, http://www.democraciasocialista.org/?p=3938

(02)Esto serva de sustento terico a la lnea reformista que encabezaba la burocracia aferrada a los cargos polticos burgueses, especialmente los del sur de Alemania -Wrttemberg, Bavaria y Badem- y a la burocracia del movimiento sindical.

(03) En Lwy, Michael, Las significacin metodolgica de Socialismo o Barbarie

(04)Ver tambin la crtica de Lenin al revisionismo neo-kantiano en el articulo Marxismo y Revisionismo de1890. All entre los neo-kantianos de la socialdemocracia alemana, Lenin nombra a Bernstein y Schmidt, e incluye entre sus filas en Rusia a los eseristas y a los mencheviques.

(05)Ibd. (03)

(06) All plantea que: Kautsky quedar en la grata compaa de los Legien y los David, los Plejanov, los Petrsov, los Tsereteli y los Chernov, que estn completamente de acuerdo en luchar por un desplazamiento en la relacin de fuerzas dentro del estado y por ganar la mayora en el parlamento y hacer del parlamento el dueo del gobierno, nobilsimo fin en el que todo es aceptable para los oportunistas y todo permanece en el marco de la republica parlamentaria burguesa(Lenin,148: 1975 [b])

(07)En Lwy, Michael, La significacin metodolgica de Socialismo o Barbarie

(08)De acuerdo a Lwy (en Actualidad revolucionaria de Rosa Luxemburgo) que en este punto especfico se refiere a Mandel, el dilema de 1915 Socialismo o Barbarie cobra actualidad en el siglo XXI, pero con la correccin de Socialismo o Muerte, derivado del riesgo de catstrofe ecolgica como consecuencia de la expansin capitalista mundial

Bibliografia:

Bensaid, Daniel, -, Una revolucin prematura?, http://www.democraciasocialista.org/?p=3938

Engels, Federico, -, Introduccin a la edicin de 1895. En: Marx, Karl, Las luchas de clases en Francia, de 1848 a1850, Siglo Veintids: 2000

Kosik, Karel, Dialctica de lo concreto, https://marxismocritico.files.wordpress.com/2012/05/dialecticadeloconcreto.pdf

Lenin, Vladimir, Materialismo y Empiriocriticismo, Ediciones en lenguas extranjeras: 1975[a]

-, El Estado y la revolucin, Anteo: 1975[b]

Lwy, Michael, La teora de la revolucin en el joven Marx, Herramientas-El Colectivo: 2010

-, Las significacin metodolgica de Socialismo o Barbarie, http://www.socialismo-o-barbarie.org/revista/sob6/lowy.htm

-, Actualidad revolucionaria de Rosa Luxemburgo, http://www.democraciasocialista.org/?p=5489

Luxemburgo, Rosa, Discurso ante el congreso de fundacin del PCA. En: Rosa Luxemburgo, Qu quiere la liga Espartaco?, La Minga: 2009

-, La reconstruccin de la Internacional. En: Marxistas en la Primera Guerra mundial, IPS-CEIP: 2014

-, El folleto de Junius, La crisis de la socialdemocracia alemana, pag.197. En: Rosa Luxemburgo, Obras escogidas, Antdoto [a]

-, El orden reina en Berln, pg. 260. En: Rosa Luxemburgo, Obras escogidas, Antdoto [b]

Trotsky, Len-, Las tendencias filosficas del burocratismo. En: Escritos Filosficos, CEIP

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter