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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2019

La ratonera libia

Guadi Calvo
Rebelin


La Unin Europea, Estados Unidos y Naciones Unidas, se ha metido en la ratonera que ellos mismo construyeron en Libia y no hacen ms que fabricar planes para estabilizar el pas que desestabilizaron, hace ya casi nueve aos, sin acertar a apagar ese incendio en que lo convirtieron gracias, entre otras tantas cosas, a los 25 mil ataques areos con que las fuerzas de la OTAN, destruyendo el pas que haba levantado la revolucin del Coronel Mohammed Gadaffi.

Hoy Libia representa tres variables para occidente, una es como seguir bombeando a mano armada, sus ricos yacimientos petroleros, sin que se note demasiado, asegurarse las riqusimas reservas de agua dulce y la ltima cuestin, como contener en sus puertos al casi milln doscientos mil desangelados que esperan su momento para cruzar el Mediterrneo.

El absurdo de pensar en una salida electoral, parece embarrar todava mucho ms la situacin, perdiendo tiempo, recursos y fundamentalmente vidas en esa ratonera en que han convertido la patria de Gadaffi.

Occidente, insiste en una salida electoralista, como si la Tripolitania fuera Arkansas, la Cirenaica Wisconsin y Fezzan Florida y no un alambicado sistema tribal, de alianzas y rivalidades tan antiguas como el desierto donde se asientan.

Occidente se estrella contra el mismo abismo que se ha estrellado en Irak, en Afganistn y Somalia, intentado llevar a las urnas a un pueblo con una concepcin de unidad clnica y tribal, que de ninguna manera puede rebajarse a la categora de partido poltico.

Mientras esto se intenta Libia se sigue desangrando, milicias, bandas de delincuentes y grupos fundamentalistas se disputa calle a calle, esquina a esquina cuotas de poder que les permite mantenerse en un estado anrquico donde las lealtades se cotizan en millones de dlares.

Ejemplos sobran y se renuevan de manera constante, en la maana del pasado 25 de diciembre, hombres del Daesh atacaron el edificio del Ministerio de Relaciones Exteriores, en Trpoli, el asalto combinado en el que participaron tres milicianos armados con ametralladoras, que llevaban tambin chalecos explosivos, se inici despus de que un coche bomba se detonara en las cercanas. El hecho dej tres empleados del ministerio muertos, unos dieciocho heridos, al tiempo que los tres muyahidines y el conductor del auto tambin murieron.

Rpidamente l as autoridades del Acuerdo Nacional de Libia (GNA), uno de los tantos bandos que luchan por controlar el pas, que tiene sede en la antigua capital, y fue creado en 2015 por Naciones Unidas, intentado darle al pas una fachada de cierta institucionalidad, prometieron castigar a los responsables.

Prcticamente a la misma hora, presuntos milicianos del Daesh , atacaban el hospital al-Jala de la ciudad de Benghazi, unos mil kilmetros al este de Trpoli, controlada por las fuerzas del general Khalifa Hafther, que se aposenta en la ciudad de Tobruk, el hombre fuerte de la ms importante de las milicias que operan en el pas. El Ejrcito Nacional de Libia (ENL), ha podido hacerse a base de grandes batallas que se prologaron por meses y dejaron miles de muertos, prcticamente con el 60% del territorio del pas y convirtindose en el gran rival de Trpoli. El incidente del hospital de Benghazi no fue aclarado, ya que no se conoce la identidad de los atacantes y cuales eran sus intenciones del ataque y se produjeron vctimas.

La cada vez ms endeble situacin del GNA, que preside, a instancias de occidente, Fayez al-Serraj, se vio nuevamente alterada este ltimo jueves 10, con una amenaza de ataque terrorista contra el complejo de oficinas Dat IL Imad, que da albergue a las ms importantes empresas y bancos extranjeros en la capital, entre ellas la cada vez ms influyente petrolera italiana ENI ( Ente Nazionale Idrocarburi). Todo el personal civil debi abandonar el complejo de manera extempornea, sin que se conozca con exactitud la veracidad de la amenaza.

La Fuerza de Operaciones Especiales, una de las tantas milicias que responden al GNA, confirm que la situacin de seguridad en la ciudad y particularmente en el complejo de oficinas, estaba bajo control y que no se produjo violacin de seguridad. Adems fue inspeccionada la sede del Alto Consejo de Estado (HCS) ubicado en el edificio del Radisson Blu Hotel. Se conoci que el aviso del posible ataque terrorista no provino de fuentes libias, sino de un estado extranjero, el mircoles por la noche.

El marco de ataques reales y rumores de posibles atentados, crea mucha ms incertidumbre y tensin al endeble gobierno de al-Serraj, frente a las exigencias de los intereses polticos y econmicos internacionales que lo han puesto en el cargo y todava confan en l, para conducir a Libia a las elecciones que segn lo acordado en Paris en mayo del ao pasado, tendran que haberse realizado en diciembre y fueron postergadas, para algn momento de este ao. Cualquiera que conozca la realidad libia, sabe que es prcticamente imposible poder realizarlas y mucho ms que el gobierno emergente logre la estabilizacin del pas.

Mientras pasa el tiempo, la situacin en el pas se hace ms revulsiva, las milicias que combaten entre s, se hacen cada vez ms numerosas e intensifican su poder de fuego.

El general Hafther, se ha convertido en el gran rbitro de esta guerra de mltiples frentes (Ver: Libia: Rquiem para un traidor). Hafther, quien en junio pasado, tom lo que se conoce como la Media Luna del Petrleo una importante rea petrolera al este del pas entre las ciudades de Tobruk y Sidra, ha multiplicado su capacidad de recursos financieros como ninguna otra milicia del pas lo tiene.

Mientras tanto la seguridad en el sur del pas empeora al-Qaeda en el Magreb Islmico (AQMI), se restructura e intensifica sus vnculos con algunos lderes de las milicias locales. El Daesh tras ser expulsado del Sirte, tambin se ha refugiado en el sur, aunque como ya hemos visto mantiene clulas activas en varias ciudades mediterrneas y como sucedi en la ltima navidad. Los hombres de Abu Bakr al-Bagdad, cuentan con la suficiente estructura para golpear un lugar intensamente vigilado como el Ministerio de Relaciones Exteriores, en plena capital.

Se conoce que tanto el Daesh como AQMI, refugiados en el sur, se reorganizan, recuperar fuerzas, y han establecido campos de entrenamiento y reclutamiento.

El ltimo el 23 de noviembre en el oasis de Tazerbo, en la regin de al-Kufra, al sur de la Cirenaica, fue atacado un puesto policial, aparentemente por milicianos del Daesh, donde murieron unas nueve personas entre civiles y polica y cerca de una docena secuestrados, de los cuales seis fueron asesinados horas despus, mientras que otros catorce haban resultado heridos

Todo el sur libio se ha convertido en una zona de alta inestabilidad debido fundamentalmente por la falta de controles tanto del gobierno de Trpoli como el de Tobruk por la constante actividad no solo por la presencia de al-Qaeda y Daesh, sino por una cantidad de milicias armadas de Sudn, Chad y Nger, que golpean en Libia, secuestran caravanas de refugiados, para venderlos a traficantes de personas que bien los pueden revender como esclavos en los mercados de la ciudad de Sabha casi 800 kilmetros al sur de Trpoli o en los mismos mercados a las afueras de la capital, en las narices de los funcionarios de Naciones Unidas, vendrselos a las organizaciones terroristas para incorporarlos a sus filas o si tiene parientes en el Europa, negociar para que puedan de alguna manera cruzar el Mediterrneo.

La apertura turca.

Se ha denunciado a fines de ao pasado que el presidente turco Recep Erdogan, que insiste en la recreacin del Imperio Otomano, esta enviado armas a Libia.

A mediados de diciembre ltimo se descubri en dos contenedores, no menos de 3 mil armas de mano enviadas desde Turqua, junto a un gran nmero de armas de caza y cerca de 4.2 millones de balas, de fabricacin turca. El hallazgo se habra producido en el pequeo puerto de Khoms a unos 100 kilmetros de Trpoli y prximo a la frontera con Tnez, segn una fuente juda las armas estaban destinadas a grupos vinculados con los Hermanos Musulmanes.

Libia, est sometida por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a un embargo de armas desde 2011 el que fue renovado en junio ltimo, aunque por los resultados el embrago no ha sido demasiado exitoso.

Tanto al-Sarraj como Hafther protestaron ante Ankara y el Consejo de Seguridad tras el descubrimiento solicitando una investigacin internacional, acerca de las pretensiones del presidente turco Erdogan respecto a Libia.

El ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, debi viajar a Trpoli, donde se reuni con altos miembros el gobierno intentado explicar la posicin de Ankara. Cavusoglu deslind responsabilidades y acus sin especificar a pases rabes, de proveer tanques, misiles y drones a las fuerzas beligerantes libias.

Se conoce que el presidente egipcio Abdul Fattah al-Sisi, ha cooperado con Haftar para que este controle la extensa frontera libio-egipcia e impida el cruce de terroristas, que operan en el oeste egipcio.

La llegada de Turqua a la ratonera libia, solo puede, profundizar la crisis de la que nadie parece tener la llave.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainternacionalGC.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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