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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2019

El historiador Jess Girldez publica la biografa Antoito, el dulcero anarquista (Ed. Zambra y Baladre)
Antonio Espinosa Rodrguez, entre la cultura popular y las luchas anarquistas

Enric Llopis
Rebelin


Se libr de la pena de muerte. Me condenaron a 20 aos por repartir propaganda clandestina, aunque las primeras hojas salieron cuando ya me hallaba en prisin; puede demostrarse con el libro de registros de la crcel y las fechas de las octavillas. El militante anarquista Antonio Espinosa Rodrguez (1908-1994) recordaba su juicio y condena por oponerse al golpe militar franquista, en una entrevista del historiador Roberto Hernndez Bautista (blog Etnografa de Fuerteventura). Unos aos despus, el Cdigo Penal de 1944 castigaba en el artculo 251 la propaganda ilegal para subvertir violentamente, destruir o relajar el sentimiento nacional, con penas de prisin menor (hasta seis aos) y multas de 10.000 a 100.000 pesetas.

Despus me llevaron a Las Palmas, Cdiz, Madrid y Toledo, afirma en la entrevista el confitero nacido en el municipio de La Oliva (Fuerteventura), que perteneci a la CNT y fue uno de los fundadores de las Juventudes Libertarias de Canarias. En total siete aos de encierro, hasta 1943. Primero en Villa Cisneros (Sahara Occidental) -donde tuvo que realizar trabajos forzados durante tres meses- y en la Prisin Militar Costa Sur de Tenerife un centro de tortura y exterminio-; y finalmente en Toledo, dentro de los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados, una de las modalidades de trabajo esclavo y represin (ms de 500.000 presos pasaron por los campos de concentracin franquistas).

El blog del investigador Pedro Medina Sanabria incluye documentacin sobre la tercera pieza separada de la Causa 246 de 1936, a la que se enfrentaron 18 procesados entre ellos Antonio Espinosa- por presunto delito de rebelin. Cinco de ellos fueron fusilados; tambin de la denuncia contra tres significados elementos de la CNT, conocidos por sus actuaciones societarias; fueron detenidos por la polica -en octubre de 1934- en Santa Cruz de Tenerife y acusados de un delito de sedicin. Uno de ellos era Antonio Espinosa Rodrguez.

El historiador Jess Girldez Maca ha publicado la biografa Antoito, el dulcero anarquista (Ed. Zambra, Baladre y Libreando), en la que subraya el activismo del protagonista a partir de su llegada a Tenerife, en 1924 (el anarquismo era la tendencia mayoritaria en la Federacin Obrera de Tenerife; en agosto de 1932 se constituy la CNT en Santa Cruz). El dulcero fue detenido junto a otros compaeros e ingres en la prisin de Paso Alto -acusado de sedicin-, en el contexto de la huelga de inquilinos de Santa Cruz de Tenerife (abril-agosto de 1933). A la falta de respuesta institucional, la reivindicacin de una rebaja del 40% en los alquileres y un crecimiento importante del sindicato de inquilinos, siguieron los impagos. Tambin los desahucios y la resistencia. Los huelguistas empiezan a asaltar las viviendas de los administradores de fincas, se les realizan desahucios populares y se sacan los muebles de sus domicilios, a veces procediendo a la quema; las calles son tomadas militarmente, explica el investigador.

Antonio Espinosa fue uno de los nueve dirigentes obreros detenidos durante la huelga general de enero de 1933; una semana de violencia obrera y represin gubernamental, en la que la gran cantidad de detenidos desborda las crceles; la patronal e instituciones acuden a la UGT y los esquiroles para poder desarrollar las labores del puerto, bajo una gran vigilancia militar, segn Jess Girldez. Asimismo, Antoito el dulcero era Delegado Pro Presos y Desterrados cuando una parte de los militantes de la CNT deportados en una vieja embarcacin de vapor, el Buenos Aires, recal en Fuerteventura. A los anarcosindicalistas presos en el buque se les aplic la Ley de Defensa de la Repblica -que inclua las penas de confinamiento y destierro- tras el levantamiento obrero del Alto Llobregat (enero de 1932); as, el dos de septiembre de 1932, en un mitin obrerista al que asistieron 4.000 personas en la Plaza de La Paz de Santa Cruz de Tenerife, pudo escuchar entre otros oradores a uno de los condenados, Buenaventura Durruti.

Adems del ensayo de 168 pginas sobre Antoito, el dulcero anarquista, Jess Girldez Maca es autor de Creyeron que ramos rebao. La insurreccin del Alto Llobregat y la deportacin de anarquistas a Canarias y frica continental durante la II Repblica (Ed. Quimant, Zambra y Baladre), El mdico de los corderos. Una historia oral de Fuerteventura (Ed. Zambra y Baladre) y, en 2007, Entre el rubor de las auroras. Juan Perdign. Un majorero anarquista en Brasil (Ed. Idea). El historiador da cuenta del episodio en el que una comisin de la que forma parte Antonio Espinosa se rene con el gobernador civil, con el fin de parar el golpe fascista en las Islas Canarias; Ah! Ustedes lo que quieren es que triunfe el comunismo libertario!, espet el poltico republicano, segn el testimonio del militante de la CNT; y no nos hizo caso () qu bamos a hacer nosotros sin armas!, lament el sindicalista. Tambin recoge sus palabras acerca de la evolucin del Primero de Mayo, en las que Antonio Espinosa toma como referencia el de octubre de 1934, durante el bienio negro derechista de la II Repblica: No es como hoy que es la fiesta del Primero de Mayo. Era una huelga a la fuerza (peridico El Surrn, 1992). El Primero de Mayo de 1936 Antonio Espinosa fue uno de los oradores en el gran acto que organiz la CNT en la plaza de toros, y al que asistieron 8.000 personas.

Tras los aos de encierro, el confitero anarquista volvi a Fuerteventura. De qu modo poda continuar siendo rebelde durante la dictadura? Durante muchos aos tuvo que presentarse, por su condicin de represaliado, ante la guardia civil. El libro de Girldez aporta el testimonio de algunos familiares: l hablaba de poltica en crculos determinados, con gente concreta. Tena en la casa un aparato de radio e iba a or la (radio) Pirenaica y la BBC, recuerda un vecino, y cuando se acercaba la guardia civil cambiaba de emisora. Un pariente lo caracteriza como ateo, anarquista, antifranquista y antimonrquico, gran seguidor de Proudhon, Bakunin y Kropotkin. Su desinters por lo material le afectaba incluso a las condiciones en las que viva y trabajaba, subraya Jess Girldez Maca. Antonio Espinosa tambin fue aficionado a las novelas del oeste. Y ms an a las tradiciones populares majoreras (de Fuerteventura), de las que fue un firme defensor, tanto en el toque de las cscaras de lapa, como en el canto y el baile o la lucha canaria. Durante ms de 20 aos fue el nico dulcero de Fuerteventura, a los que hay que sumar 30 aos ms ejerciendo el oficio, resalta el autor de la biografa. Siempre con la receta tradicional y, en lo posible, con productos naturales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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