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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2019

La economa cubana y el sndrome de Concha

Juan Triana Cordov
OnCuba

La resistencia al cambio ha generado costos muy grandes


Plaf o demasiado miedo a la vida es una pelcula cubana de 1988 y podra decirse que es un metfora anticipada y muy aproximada de nuestra realidad actual.

Concha es uno de los personajes principales de esa pelcula cubana. Mujer divorciada y con un hijo mayor, por dems pelotero. Ella se debate entre la decisin de realizar un cambio drstico (comenzar una nueva vida mudndose con un chofer de taxi, hombre que la ama y al que ella ama) o seguir igual: encerrada en s misma y en su pasado, soportando una situacin interna difcil de sostener y enfrentada a agresiones externas (ataque con huevos) que la acosan sistemticamente y sobre los cuales no tiene la posibilidad de influir.

Al final Concha muere de un infarto que le produce el sonido de una pelota de goma rebotando en una pared de su casa y que ella confunde con el sonido de otro huevo reventando en algn lugar de su hogar. La verdadera razn de su muerte, sin embargo, fue la indecisin y el miedo al cambio.

Cuba se debate en un problema parecido al de Concha. Es atacada por un enemigo externo que parece insaciable (Trump y los cubano-americanos de Marco Rubio y compaa, que ahora pretenden chantajear al mundo amenazando con poner a funcionar el ttulo 3 de la Ley Helms- Burton); enfrenta una situacin econmica difcil y est abocada a cambios significativos tal cual anuncia el proyecto de nueva Constitucin de la Repblica. A la vez, padece de la permanencia de una testaruda resistencia a los cambios necesarios que de alguna manera ha conducido a idas y venidas en ese proceso de transformacin tan necesario que exige nuestra realidad econmica, poltica y social.

Esa resistencia ha generado costos muy grandes. Describo alguno de estos:

Esos son en buena parte los costos de esa resistencia. Todos ellos, o la inmensa mayora, fueron objeto de anlisis en la ltima sesin de la Asamblea Nacional.

El Ministro de Economa, Alejandro Gil, con toda razn ha sostenido que existen reservas suficientes para crecer, al menos modestamente. En mi opinin, la primera de todas las reservas est en el mejoramiento y adecuacin de las instituciones (de las reglas del juego) a la situacin que hoy tenemos y al objetivo de crecer y desarrollarnos.

La segunda oportunidad de mejora tampoco implica recursos materiales o financieros; es (lo ha sealado Miguel Daz-Canel) la coherencia que debe existir entre las polticas asumidas y los propsitos definidos, la realidad de la economa y los documentos programticos aprobados.

Un ejemplo de la importancia de la coherencia entre polticas y propsitos son la educacin y la salud. Si hoy Cuba puede mostrar logros indiscutibles en la educacin y la salud, es porque desde un inicio esas polticas fueron coherentes con el propsito definido, y han sido consistentes a travs de estos sesenta aos.

Hay oportunidades? Sin duda las hay. Por ejemplo an quedan en el pas unas 800,000 hectreas de tierras ociosas. El precio de la tierra de buena calidad oscila de pas a pas, de ao a ao puede ir desde los 2,000 USD por hectrea hasta los 14,000 USD.

En Cuba la que an queda ociosa y no tiene demanda, no es de la mejor calidad, entonces pensemos en un precio de 3,000 dlares la hectrea. No vendamos nuestra tierra, solo ofrezcmosla en arriendo a empresas extranjeras y a ese sector no estatal nacional. Pongamos que un arriendo por 20 aos prorrogables para la produccin de alimentos, y que la renta que debe pagar esa empresa es de 150 dlares anuales (3,000 que sera el precio entre 20 aos), asumamos que se logren colocar en arriendo el 70% de esas tierras ociosas (586,000 hectreas). Entonces el pas recibira cada ao, solo por concepto de renta 87,900,000 dlares anuales, a lo que habra que sumar ingresos por concepto de compras a la economa nacional, salarios e impuestos sobre utilidades.

Una parte de ese ingreso podra quedar en los gobiernos de los territorios y engrosar ese 1% para el desarrollo de los mismos y la otra ingresara en el presupuesto del Estado. Obviamente habra que limpiar el camino de obstculos, trabas, burocracias, prejuicios y resistencias para que esos productores pueden tener acceso fcil a las exportaciones, a las importaciones de insumo y al mercado nacional. Se puede hacer, solo hay que sacudir la mata.

Lo mismo pasa en el sector inmobiliario. En los aos 90 se abri a la inversin extranjera y en breve tiempo apareci ms de una decena de proyectos. Luego el sector se cerr y ms tarde se reabri solo para proyectos asociados al desarrollo de campos de golf.

Hoy, casi 20 aos despus, an no tenemos ningn campo de golf. En ese mismo lapso de tiempo Repblica Dominicana construy ms de 20.

Existen suficientes terrenos sin utilizar en casi todas las ciudades de Cuba y en torno a ellas, terrenos que no son aprovechables para la agricultura. Tenemos la ventaja de tener un Instituto de Planificacin Fsica que puede ordenar todos los proyectos. Tenemos adems los precios de la tierra al menos para las locaciones de inters turstico.

Quien tenga dudas, vaya hasta la calle P entre 23 y 21, mire el espacio que ocupa la fachada semidestruida de un edificio que est en la acera oeste y que en tiempos modernos fue el flamante restaurante Mosc. Cunto espacio improductivo por ms de veinte aos! Pongmosle un precio por metro cuadrado. Algunas estimaciones lo sitan en 800 dlares, pero como no es para la venta, sino para arriendo a largo plazo (25 o 50 aos) bajemos la renta a la cuarta parte: 200 por metro cuadrado al ao. Estimemos que el rea de la que hablamos tenga unos 2,000 metros cuadrados, entonces el pas, o la ciudad, recibira de este pedacito de terreno 800,000 dlares anuales, por 20 aos son 8,000,000 de dlares que se han perdido, o dejado de ganar, ms los impuestos dejados de cobrar por el supuesto negocio, ms los salarios que nunca se pagaron, etctera, etctera.

Pero no, por 20 aos o ms ese espacio lo que produce es insalubridad, vectores, peste, contaminacin, una fea imagen y ningn ingreso para el pas ni para la ciudad. Nada, que el sndrome de Concha ha costado bastante.

Quizs ya exista algn proyecto para ese espacio. Quizs en los prximos tres aos se comience a ejecutar. Quizs en los prximos cinco o siete comience a producir. Ojal que as sea; pero los 20 aos anteriores sern recursos perdidos para Cuba.

Cuntos espacios como este y an mayores existen en la capital? Por qu no se vuelve a abrir el sector inmobiliario a la inversin extranjera? Una parte de los ingresos obtenidos por la renta de los terrenos, por el alquiler de los pisos y de los impuestos sobre las utilidades pueden ser utilizados directamente en inversin para construir viviendas confortables para la poblacin de nuestro pas.

Hay muchas ms oportunidades, hasta esa deuda a proveedores y esos dividendos retenidos que tanto angustian, son, en buen trmino, una fuente de financiamiento para el crecimiento. De hecho, algunas de esas empresas que hoy tienen dividendos retenidos podran tener inters en convertirlos en activos que les generen ms ingresos, aunque tengan que invertir algn dinero fresco.

Oportunidades hay, solo hay que pensar distinto y desalojar el sndrome de la mencionada pelcula.

Fuente: http://oncubanews.com/opinion/columnas/contrapesos/la-economia-cubana-y-el-sindrome-de-concha/



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