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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2019

[Uruguay] Balas de nadie en la Polica
El mundo segn Glock

Venancio Acosta
Brecha


Por su diseo, las pistolas Glock 9 milmetros no marcan las balas que disparan, lo que hace muy difcil establecer de qu arma sali un proyectil y por tanto detectar al responsable del disparo. A pesar de esta dificultad, que tiene a mal traer a la criminalstica mundial, la Polica uruguaya la eligi hace aos como su arma de reglamento.

Poco puede un machete contra la mejor arma corta del mundo.

Fue as que, a principios de enero, Gilberto Pellejero, de 41 aos, fue acribillado por una decena de disparos de pistolas semiautomticas, luego de blandir un arma blanca contra un contingente policial que lo persegua. Segn la versin oficial, el hombre viajaba en un auto robado y desacat la voz de alto. Acto seguido se refugi en la casa de su hija, en Paso de la Arena, que fue asaltada por los policas en circunstancias cuya legitimidad la justicia intenta determinar. La investigacin enfrenta un obstculo difcil de superar: determinar de qu armas salieron los disparos que mataron a Pellejero e identificar a los tiradores entre los 11 policas implicados en la persecucin.

El caso volvi a exponer un tema que el Ministerio del Interior (MI) viene esquivando en los ltimos aos. Se trata de la dificultad para la balstica forense de determinar con exactitud la autora de los disparos realizados con las pistolas Glock, calibre nueve milmetros, que usa la Polica nacional. En entrevista con el diario El Pas, el perito criminalstico Luciano Posada asever que las caractersticas de estas armas en cuestin impiden la identificacin de los proyectiles que disparan, lo cual dificulta sobremanera la aclaracin de los homicidios en los que hay policas implicados.

La informacin haba sido publicada por Brecha en el ao 2015, cuando las pericias forenses no pudieron identificar la procedencia de la bala policial que asesin a Ruben Martnez en el barrio Pearol. En ese entonces el informe del Departamento de Balstica consignado en el expediente certificaba, respecto del proyectil: Por su masa, dimensiones y morfologa, corresponde al calibre nueve milmetros, el que no cuenta con elementos para cotejo que permitan individualizar el arma que lo dispar. Segn el perito en balstica forense que actu en el caso, se trataba de una caracterstica genrica de las armas de reglamento de la Polica uruguaya. (1) En tanto, mientras el caso de Paso de la Arena se dirime en la justicia, resurgen las dudas acerca del doble filo de las armas policiales.

Nuevo orden

Los peritos balsticos llaman alma o nima al interior del can de las armas de fuego. Las caractersticas de esta parte del artefacto desde donde salen expulsadas las balas pueden ser diversas, pero suelen clasificarse en dos grandes grupos. Las ms comunes son las estriadas o rayadas, cuya particularidad es que en su interior tienen un relieve, calado o estra, que bsicamente ayuda a direccionar y estabilizar el disparo haciendo que el proyectil gire sobre su eje longitudinal. Estas estras dejan marcas en el proyectil disparado, lo que permite a los forenses identificar el arma de la cual sali, dado que las impresiones que dejan se equiparan a las huellas digitales de cada arma. Y llegado el caso segn los registros legales permiten determinar la identidad del tirador. El segundo grupo lo constituyen las armas de nima lisa, as llamadas porque el interior del can no presenta estras, razn por las cual no estabilizan debidamente el proyectil que expulsan ni dejan marcas en l. Son las que tienen las escopetas, principalmente.

Las pistolas Glock calibre nueve milmetros pertenecen al primer grupo. No obstante, el interior del can no se corresponde con un estriado clsico, debido a que el calado interno del arma es menos preciso y presenta ondulaciones. Se lo conoce como estriado poligonal o hexagonal. Por consiguiente, las impresiones que quedan en el proyectil son menos ntidas al microscopio. Se trata de una particularidad que favorece la precisin y la practicidad del disparo (razn por la cual la marca es aclamada a nivel mundial), pero que se ha vuelto la pesadilla de los tcnicos forenses y los investigadores judiciales que pretendan determinar el origen de la bala. No es una caracterstica exclusiva de las Glock. Pero aun as, la marca austraca se convirti, hacia fines del siglo XX, en la principal proveedora de pistolas de los cuerpos policiales del mundo (ms preocupados por la efectividad de los disparos que por los despistes a nivel de la investigacin forense). Entre ellos la Polica uruguaya.

Adis al 38

La adquisicin de armas de fuego por parte del Ministerio del Interior durante los ltimos aos se ha efectuado casi exclusivamente a travs de compras directas. A la vez, se ha intentado mantener los detalles en reserva, tal como lo prev el Texto Ordenado de Contabilidad y Administracin Financiera (Tocaf). No obstante, documentos a los que accedi Brecha y testimonios de ex jerarcas permiten manejar una idea certera de estos movimientos, al menos hasta el ao 2015.

El proceso mediante el cual se impuso la pistola Glock nueve milmetros como arma reglamentaria de la Polica fue paulatino y comenz a principios de los aos dos mil. Antes, el arma ms comn en la cintura de los azules era entre otras el revlver Smith & Wesson Special, calibre 38. Esta transformacin se aceler, sin embargo, durante los perodos de gobierno del Frente Amplio, en especial luego del nombramiento de Eduardo Bonomi al frente de la cartera de Interior.

Las Glock se empezaron a comprar en mi perodo, pero en forma muy puntual, dijo a Brecha el ex ministro Guillermo Stirling (que actu entre 1998 y 2004). Pero unnimemente cuando consultabas a policas de jerarqua todos coincidan en que era la mejor arma, detall. En tanto, Guillermo Maciel ex director general de la cartera en ese momento especific a este semanario que se compraron algunas partidas de Glock para grupos especializados que la haban pedido, como grupos de choque () en su momento nos traan listados de qu armas utilizaban los servicios policiales en el mundo. Ya en ese entonces Heckler & Koch y Glock dominaban el mercado abiertamente. En 2002 ya se autorizaba, mediante un decreto, el uso civil del calibre nueve milmetros. (2)

Cuando nosotros entramos empezaba la transicin. Los oficiales empezaron a tener Glock, y luego el personal subalterno; y haba problemas porque a ms de uno se le escapaban los tiros porque no las saban utilizar bien, cont a Brecha Juan Faroppa, subsecretario del entonces ministro del Interior, Jos Daz (durante en el primer gobierno del FA, al final de cuyo perodo se compraron 4 mil pistolas). En tanto, Daisy Tourn ministra hasta 2009 afirm que durante su mandato esta pistola an no haba sido implementada como arma reglamentaria.

Fue a partir del ao 2010 que la introduccin de las pistolas comenz a ser, de hecho, una poltica ministerial. Ese ao se compraron 4 mil pistolas nueve milmetros. Ms tarde, en 2013, se adquirieron 2.500 ms. Y al ao siguiente se volvieron a comprar 3.010 pistolas, sumando un total de 9.510 armas de reglamento nuevas destinadas a la Polica nacional, que pertrech con ellas no slo a los oficiales y a los cuerpos de choque, sino a gran parte del personal ejecutivo. Las pistolas Glock junto con el reforzado arsenal de la nueva Guardia Republicana (adquirido en gran parte a la firma rusa Rosoboronexport S A en 2011 y 2013) fueron las dos principales inversiones armamentsticas del primer perodo de Bonomi al frente del ministerio. Todas las operaciones se realizaron a travs del mecanismo de compras directas por excepcin, bajo el amparo de una clusula que mantuvo la transaccin en secreto.(3)

Hemos definido que el arma de reglamento de la Polica nacional ser la Glock nueve milmetros, deca Charles Carrera ex director de secretara del MI ante el Parlamento en 2016. Ese mismo ao, refirindose a episodios que eran sntoma del mismo proceso, Bonomi les aseguraba a los legisladores que haba una enorme demanda de pistolas Glock desde Brasil. El ministro fue apoyado por su entonces par en Defensa, Eleuterio Fernndez Huidobro, que calific el arma como muy apetecible para los delincuentes, y afirm: Nosotros hemos visto asesinar policas en emboscadas para sacarles las Glock. Ya hacia mitad de 2018, ante la Comisin de Seguridad y Convivencia del Senado, el ministro fue tajante: Hoy todos los policas tienen Glock. Y los que no, es porque todava se sienten cmodos con el calibre 38. Pero son contados con los dedos.

Siguiendo los pasos de la Polica en cuanto a la innovacin (signo de los tiempos), el Ministerio de Defensa Nacional hizo su propia adquisicin de pistolas: en 2013 compr 1.000 sets de Glock nueve milmetros destinados a la Armada Nacional. En 2015, argumentando que las armas ya haban sido probadas y adoptadas por la Armada y el Ministerio del Interior, la cartera destin ms recursos para adquirir 1.400 pistolas con destino al Comando General del Ejrcito. Otras dos compras directas por excepcin y en reserva.

La proveedora del Estado en todas estas operaciones fue la firma Glock Amrica SA, filial que la empresa austraca estableci en Montevideo, desde donde se constituy como la ms importante distribuidora de armas a gobiernos y particulares en Amrica Latina. En 2018, sin embargo segn public en mayo de ese ao el portal Uypress, la compaa habra abandonado sus oficinas en la plaza Independencia para afincarse legalmente en Panam. No obstante, su representante en el pas sigue siendo Silvercat SA, feudo del empresario uruguayo Julio Csar Lestido, principal figura local entre los importadores de armas y actual presidente de la Cmara Nacional de Comercio y Servicios de Uruguay, adems de un clebre tirador aficionado.

No compren

A principios de los dos mil nosotros hicimos un informe en el que desaconsejbamos la compra de este tipo de armas porque tienen un can que carece de estras propiamente dichas, y por lo tanto no hay forma de determinar de qu armas fueron disparados los proyectiles. Incluso argumentamos que no se habilitara la tenencia de estas armas en manos de civiles. Lamentablemente no fuimos escuchados. Incluso cuando estaban haciendo la reglamentacin nos dejaron fuera porque nos oponamos. El testimonio recogido por Brecha corresponde a Ramn Surraco Moratorio, comisario retirado que fue jefe del Departamento de Balstica de la entonces Polica Tcnica, durante el perodo de Guillermo Stirling como ministro del Interior.

Reconocido como uno de los principales referentes en la temtica, Surraco fue hasta 2015 perito balstico de la Suprema Corte de Justicia. El ex polica fue tajante: Cualquier bala que salga de algn arma de estas es, en este momento, imposible de identificar. Tuve varios casos en los que tres o cuatro personas hacan disparos a una misma persona y el juez quera saber cul de esos disparos lo haba matado. Entonces se buscaba el proyectil que haba causado la muerte, frente a otros que tambin lo haban herido. Y no haba probabilidades de identificarlo. Y esto es lo comn, dijo. Sin embargo no descart que las investigaciones puedan identificar al tirador a travs de otros caminos. Por ejemplo analizando las vainas de las balas, que salen despedidas en el momento del disparo.

Consultado acerca de cules cree que son las razones que se dan para adoptar estas armas, aun presentando esta dificultad, asever: El argumento es que es un arma muy potente, que tiene un cargador notable, muy liviana, con un seguro muy sensible (que el polica tiene que estar muy adiestrado en utilizar). Y por eso es un arma catalogada como de las mejores del mundo. Pero tambin hay un asunto de conveniencia de precio.

Sigan comprando

El procedimiento de cotejo para identificar el arma que hizo el disparo se hace a travs del llamado microscopio comparativo. Primero se hacen disparos de prueba, en un ambiente controlado, con el arma encontrada en la escena. Luego se lleva ese proyectil testigo o bala indubitada al microscopio, para compararla con la bala dubitada. Roberto de los Santos fue director de la Polica Cientfica entre los aos 2007 y 2011. Preguntado acerca del tema, opin, aparentando cierta despreocupacin: Las armas modernas vienen todas as.

Luego desgran algunas explicaciones tcnicas: Antes las estras le daban identidad al proyectil cuando pasaban por el can. Las estras son como un rayado que se les hace a los caones mediante una herramienta especial, y tienen como finalidad que, cuando el proyectil pase, ese estriado en forma de espiral lo hace rotar alrededor de su eje. Tambin le da estabilidad y direccin en el aire, de lo contrario ira girando e impactara de formas imprevistas; de costado, de culote, etctera. (Con las estras) va ms lejos y es ms preciso. Ahora, estos caones poligonales, que ya tienen ms de diez aos en el mercado, tienen un estriado diferente. Entonces no se le imprime (al proyectil) una identidad certera. Es un desafo que han planteado los grandes fabricantes de armamento.

No dejan ninguna marca o las dejan pero menos definidas?

Dejan alguna marca. Pero cuando la bala atraviesa o impacta, ya la superficie de identificacin se reduce mucho. Y al microscopio es imposible de identificar. Las identificaciones que se han hecho ltimamente han sido ms por la vaina que por los proyectiles.

Sin embargo las certezas cientficas del ex comisario no le impiden concluir: Fue una muy buena poltica el cambio de armas. Son las mejores del mundo. No se compra un arma pensando en que no se pueden identificar los proyectiles. Se las compra por su calidad, especificidad, durabilidad, fiabilidad. Cuando est la vida de por medio, se ha pensado en equipar a los policas con lo mejor. Todas estn viniendo con ese problema. Problema para la criminalstica. Pero no para su uso operativo: son muchas ms las caractersticas beneficiosas que ese tema.

Tenemos problemas

Nosotros s identificamos las armas. Si bien los proyectiles nos generan problemas, por otros mtodos a veces s logramos identificarlas, manifest a Brecha una fuente del Departamento de Balstica de la Polica Cientfica. Frente al sigilo de las autoridades polticas del MI respecto del tema, el especialista asumi:

Tenemos problemas para identificar los proyectiles de las armas poligonales, s. Pero no solamente de la Glock, sino de las armas modernas que tienen esa caracterstica.

Por dnde pasan las dificultades?

Pasan por el mtodo de fabricacin. Especialmente por el tipo de estriado que presentan. Se fabrican por martelado en fro, mediante golpes del lado exterior del can. En la parte interior se le pone un ncleo, que se llama peregrino, que tiene la forma poligonal. Entonces la parte interior queda con una superficie que tiene pocas particularidades para la identificacin.

Igualmente dejan estras o marcas

S, pero son pocas. Son inferiores a un estriado convencional, que es bien definido.

La no identificacin de los proyectiles es comn o es excepcional?

Es comn. Y ms cuando los proyectiles que son disparados impactan contra distintas superficies, lo que genera una problemtica mayor, porque se deforman accidentalmente cuando golpean mamposteras, huesos, metales, etctera. Es muy difcil que quede un proyectil totalmente entero para la identificacin. De todas formas, nosotros identificamos el arma no slo por el proyectil, sino que consideramos otros elementos.

Pero cuando existe slo el proyectil?

Muchas veces no se pueden identificar. En balstica miles de veces no hemos podido identificar proyectiles. Sobre todo por las dificultades del estriado y las deformaciones accidentales. Pero otros cientos de veces, s. El tema es que el nico lugar donde hay un microscopio comparador balstico es ac. La gente despus puede hacer conjeturas, pero la ltima tecnologa con los mejores comparadores la tenemos nosotros. Tenemos lo ltimo, a la par de cualquier pas.

O sea que estas dificultades se presentan a nivel mundial.

S.

La dulce espera

El experto consultado hizo nfasis en que los ltimos modelos de pistolas Glock (correspondientes a la llamada quinta generacin) entraron al pas en 2018 y presentan cambios en el estriado, justamente por este tema traen un microrrayado en el interior del can, realizado ex profeso de fbrica, que se puede identificar. Est cambiando la tecnologa del proceso de fabricacin, asever. Es un hecho que, en las ltimas dcadas, los mandos polticos de los cuerpos policiales se han adecuado al escenario impuesto por los grandes fabricantes que insisten en marcar el camino. Esta vez no parece ser diferente.

Poco puede la poltica frente al incontenible empuje de la tcnica.

Notas

1. Vase Esa bala, Brecha, 1-X-15.

2. Decreto 231/2002.

3. Artculo 33 del Tocaf, literal C, numeral 8.

Fuente: http://brecha.com.uy/el-mundo-segun-glock/


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