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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2019

ELN, un grupo armado desconectado del movimiento social

Fernando Dorado
Rebelin


Las expectativas del 17E

La juventud colombiana se preparaba el pasado jueves 17 de enero para encabezar importantes acciones ciudadanas. Una, consista en hacer visible, denunciar y enfrentar al grupo armado legal denominado ESMAD (escuadrones mviles antidisturbios), que al final del ao pasado (2018) haba dejado una estela de violencia en los estudiantes universitarios que reclaman mayor presupuesto para la educacin pblica. En das anteriores haban realizado numerosas asambleas para definir la continuidad o no del paro y tenan preparadas grandes marchas para ese da, que abriran el ao 2019 con organizacin y movilizacin.

La otra actividad era un nuevo plantn nacional para exigir la renuncia del Fiscal General, Nstor Humberto Martnez Neira, por sus vnculos con empresarios corruptos del Grupo Aval, comprometido con el sonado caso de Odebrecht y, rechazar sus actuaciones indelicadas e ilegales al frente de la Fiscala que pretenden ocultar el entramado de corrupcin que lo compromete con el cartel de la toga, su saboteo al funcionamiento de la JEP y otras conductas reprochables. El plantn del 11 de enero mostr la formidable potencialidad de esa accin y se auguraba una participacin masiva (https://goo.gl/ECHqUc).

Adems, vena acumulndose la rabia e impotencia de amplios sectores y organizaciones sociales e instituciones de derechos humanos de todo el pas y del exterior, con los asesinatos de lderes sociales que en los primeros das del ao ascendan a 11 dirigentes ultimados; o sea, uno por da, sumndose a cientos de lderes sacrificados el ao pasado. Ante la presin de la opinin pblica el Fiscal General reconoci la sistematicidad activa de grupos armados ilegales (https://goo.gl/HMwgkR), dejando ver la incapacidad del Estado (o falta de voluntad poltica?) para detener ese desangre del movimiento social colombiano.

Es decir, haba grandes expectativas y posibilidades de accin ciudadana y juvenil el 17E.

El ELN le hace un mandado a la oligarqua

A las 9:32 de la maana de ese jueves, el ELN activ una carga explosiva en la Escuela de cadetes de la polica Francisco de Paula Santander en el sur de Bogot. Caus la muerte de 20 estudiantes y dej ms de 80 heridos, entre ellos varios nios menores de 5 aos que asistan a un acto de graduacin. Supuestamente el conductor del vehculo muri en el acto.

Inmediatamente ocurrido el atentado terrorista, en medio de la confusin informativa y de la tensin generada por ese hecho criminal que pareca una operacin de falsa bandera o un montaje, los dirigentes estudiantiles suspendieron la marcha contra el ESMAD y los activistas virtuales se pusieron de acuerdo y aplazaron el plantn nacional contra el Fiscal General. Era lo ms razonable frente a esa situacin imprevista.

No obstante, hubo gran vacilacin y mucha indecisin para tomar esa resolucin. Ese atentado tena todas las caractersticas de un falso positivo. La profusa informacin de la Fiscala sobre el conductor del vehculo utilizado y otros detalles del atentado, generaba ms dudas que certezas y todo apuntaba a que podra haber sido ejecutado por fuerzas oscuras de la derecha para beneficiar a un Fiscal acorralado, a un ESMAD desacreditado, a un presidente Duque desprestigiado y a un ex-presidente Uribe que todava no haba podido hacer trizas el llamado proceso de paz con las FARC. Todo era posible e imaginable en ese momento y eso gener mucha incertidumbre.

Era inslito e inexplicable que se hubiera escogido ese da (17E) y que su objetivo fueran jvenes estudiantes inermes que se preparaban para ser policas (posiblemente miembros del ESMAD). Era evidente que un hecho de esa naturaleza colocara al Fiscal, Duque y Uribe como protagonistas de primer orden, y que los enemigos del proceso de paz iban a aprovechar algo tan brutal y criminal para estimular el odio y la venganza entre el pueblo colombiano. Era claro que su objetivo era destruir los logros de carcter humanitario y democrtico que han sido resultado de la desmovilizacin de las FARC, as el cumplimiento de los acuerdos sea a cuenta gotas y en medio de grandes dificultades. Todo lo avanzado estaba en grave riesgo.

Finalmente, hoy lunes (21.01.2019) la comandancia del ELN reconoci su autora, justificando el atentado terrorista como una accin de guerra y una retaliacin por los ataques que el Estado y sus fuerzas armadas les hicieron durante la tregua declarada por ellos en las semanas de navidad y fin de ao (https://goo.gl/bHkVW3). Frente a las evidencias se puede afirmar que el ELN es la guerrilla ms obtusa y criminal del mundo. Hacen exactamente lo que le conviene a la oligarqua criminal. Son el mejor ayudante de esa casta dominante.

Lo sucedido ratifica una verdad que muchos simpatizantes de la insurgencia no logran asimilar: En Colombia la accin armada fue instrumentalizada desde hace varias dcadas por el imperio y la oligarqua. Ellos no se dan cuenta porque el fanatismo cuasi-religioso los ha llevado a aislarse del pueblo, y terminaron siendo instrumento de sus enemigos.

Una fiesta que no le sali bien a la casta dominante

Al conocerse los detalles del atentado y el nmero de vctimas, el gobierno y las fuerzas uribistas se prepararon para organizar una orga guerrerista contra la paz. Uribe deliraba por twitter contra los acuerdos firmados por Santos. El Fiscal General mostraba los resultados inmediatos de su investigacin en medio de un frenes que haca sospechosa toda informacin proveniente de su oficina. Duque se mostr cauto al principio, pero ante el furor de sus socios de gobierno y las reacciones de las familias de los jvenes cadetes, fue radicalizando su posicin llamando al pas a la unidad alrededor de la defensa de sus instituciones.

Uribe quiso revivir el febrero de 2008. En esa fecha se movilizaron millones de personas con la consigna de No ms FARC. Para ese momento se haba acumulado entre amplios sectores de la poblacin un sentimiento de rechazo casi unnime frente a las acciones criminales de esa guerrilla, especialmente, la masacre de los 11 diputados del departamento del Valle del Cauca y la forma inhumana como trataban a los secuestrados polticos o extorsivos.

Duque, en medio de la embriaguez patritica y presionado por su jefe, lanz una especie de ultimtum al gobierno de Cuba para que capturara a los negociadores del ELN que estaban en La Habana y reforz la convocatoria a marchar masivamente el domingo 20 de enero. Pero la fiesta y la orga guerrerista no tuvo la asistencia masiva que prevea la cpula en el poder. La ms grande concentracin fue la de Bogot y la de Medelln, pero no representaron ni el 5% de lo que lograron movilizar en el pasado.

Algunos dirigentes de oposicin, los autodenominados tibios, concurrieron a la convocatoria gubernamental presionados por el supuesto inters y unidad nacional. Gustavo Petro, ms conectado con el sentir popular, mostr su solidaridad con las familias de los cadetes masacrados, con la polica y la sociedad colombiana, pero al no asistir demostr que no se deja presionar por quienes en realidad celebran la muerte y la convierten en motivo de odio, venganza y guerra.

Todo apunta a pensar que la sociedad colombiana ha evolucionado en los ltimos aos. Se rechaza la violencia y se solidariza con las vctimas, pero se empieza a identificar a los guerreristas y corruptos de la cpula dominante que se aprovecha de las acciones de los grupos armados descompuestos para mostrarse como defensores de la patria, el orden y la seguridad, cuando en realidad lo nico que les interesa es mantener su corrupto poder.

Lo observado el 20 de enero es un aliciente hacia el futuro porque muestra, en forma todava parcial pero creciente, que las reservas democrticas han avanzado y que existe un gran potencial acumulado, especialmente entre la juventud, que debe ser convertido en organizacin y movilizacin poltica consciente y activa.

Hoy, fruto de la evolucin poltica de esa ciudadana ms consciente, claramente se han ido configurando dos bloques polticos irreconciliables: quienes usan la guerra para mantener su poder antidemocrtico, corrupto y criminal y, quienes impulsan la paz para construir democracia y crear condiciones para derrotar a la casta oligrquica dominante. No hay la ms mnima posibilidad de unidad entre esos bloques y, en esas circunstancias, no hay que tenerle miedo a la polarizacin. Por el contrario, hay que promoverla y desarrollarla a todo nivel.

Colombia y la regin

El gobierno de Duque-Uribe estaba esperando un hecho de ese tipo. Su envalentonamiento guerrerista desnuda las intenciones de la casta dominante colombiana de involucrar en el conflicto armado interno a gobiernos de pases vecinos, entre ellos, a Venezuela. Ya empezaron torpemente con Cuba, presionando a su gobierno a desconocer los protocolos firmados por el Estado colombiano bajo el gobierno Santos y capturar a los delegados del ELN que estn en La Habana a la espera de continuar con las negociaciones de paz.

Dicha actitud hace parte del compromiso que han asumido con los sectores ms reaccionarios del gobierno de los EE.UU. y de Amrica Latina. En el fondo, esas acciones injerencistas con la OEA y el Grupo de Lima, son un intento por ocultar las debilidades y falencias de un Estado y de un gobierno que pretende dar lecciones de democracia, mientras no puede controlar su propio territorio, invadido por cultivos de coca, marihuana y amapola, y controlado por economas criminales (narcotrfico y minera ilegal) que son el verdadero combustible de todos los grupos armados ilegales, que imponen su poder sobre muchas comunidades rurales y zonas perifricas.

Se ha hecho visible, con ocasin de este incidente, que el gobierno colombiano bajo la orientacin de Uribe, tiene la intencin de escalar el conflicto armado interno para ponerlo al servicio de la intervencin imperial en la regin, empezando por Venezuela. Van a utilizar la presencia del ELN en zonas fronterizas como las de Arauca y el Catatumbo, para agudizar las tensiones con el gobierno de Maduro, acusndolo de apoyar o refugiar a integrantes de esa guerrilla.

La miopa poltica del ELN no les permite a sus dirigentes entender el alcance de ese acto terrorista que ms que posicionarlos frente a la sociedad o a una posible negociacin, los convierte de hecho en motivo para sabotear y bloquear la accin ciudadana o para ambientar tensiones internacionales que responden a intereses geopolticos de los EE.UU. y Europa.

Sin embargo, la debilidad de la convocatoria uribista del 20 de enero de 2019 demuestra que no la van a tener fcil. Para impedir los planes guerreristas de Uribe, la lucha por la paz debe empezar por presionar al ELN para que rectifique y renuncie a su accin armada aislada del pueblo, pero, tambin, debe cerrar filas por darle continuidad a los acuerdos con las FARC. Igualmente, se debe levantar con toda claridad y decisin la lucha por la no injerencia del gobierno colombiano en los asuntos internos de pases vecinos y el respeto al derecho de autodeterminacin de las naciones.

Adems, se hace necesario mantener y fortalecer la lucha por desenmascarar al gobierno de Duque, seguir exigiendo la renuncia del Fiscal General, colocar la prioridad sobre los intereses populares promoviendo acuerdos amplios entre las organizaciones sociales para construir una nueva agenda del movimiento social que oxigene las luchas que estn en desarrollo.

Conclusin

Un hecho tan grave como el sucedido ha puesto en tensin a las fuerzas de la sociedad. Han sido das de mxima tensin y de nuevos alineamientos. Los estertores de la nueva lucha por la paz y la democracia, no la que dise y ejecut Santos y la burguesa transnacional sino la que hoy impulsan las ciudadanas libres apoyndose en sus lderes y dirigentes ms esclarecidos y decididos, han logrado desenmascarar a Duque, sacarlo de la zona de confort que quiso construir, y han mostrado que la oligarqua criminal no tiene todas las de ganar.

Este round no ha terminado, recin empieza, y por ello se requiere clarificar el camino y tensionar las fuerzas. Ha llegado la hora de impulsar una verdadera organizacin popular, en donde las races y lazos sociales sean la base para avanzar y la accin electoral est subordinada a una estrategia de lucha por verdaderas transformaciones de nuestro pas, la regin y el mundo.


Blog del autor: https://aranandoelcieloyarandolatierra.blogspot.com/2019/01/eln-un-grupo-armado-desconectado-del.html#.XEaL4FxKjIU

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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