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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2019

Rojava, entre la espada y la pared

Mireille Court
NPA


La decisin brutal de retirar las tropas estadounidenses de Siria, anunciada por Donald Trump, ha sacudido el establishment poltico-militar en Estados Unidos, y provocado la dimisin del secretario de Estado para la Defensa, Jim Mattis, y la del jefe de Estado mayor del Pentgono, Kevin Sweeney.

Oficialmente, la razn planteada es el ultraje que supone el abandono de las FDS (Fuerzas Democrticas Sirias) y de las YPG/YPJ, que asumen desde hace aos la batalla contra el EI (Organizacin del Ejrcito Islmico), as como la luz verde dada al presidente turco Erdogan "para que acabe con los terroristas del EI" invadiendo el norte de Siria.

Por supuesto, nadie se engaa sobre las motivaciones reales del presidente turco Racep Tyyip Erdogan, que suea con aplastar el proyecto de Rojava. Pero este abandono en regla de los kurdos, aliados de los EEUU sobre el terreno, no debe ocultar otra inquietud, la del abandono de la regin a Rusia, lo que disgusta enormemente a quienes han dimitido, pero tambin a Irn, abriendo de hecho la va al famoso "creciente chita" de Tehern a Beirut pasando por Bagdad.

Luego, Trump y su administracin han retrocedido un poco, retrasando la salida de las tropas unos meses, pero el peligro sigue siendo inminente.

El precedente de Afrin

El gobierno turco, por su parte, debe negociar con un intenso trabajo de presin por parte de los EE UU, con declaraciones como la del influyente senador republicano Lindsey Gram que se indigna de que "los kurdos vayan a ser masacrados".

Este peligro bien real no es algo inesperado para la Federacin Democrtica del Norte de Siria. Las amenazas de Erdogan, las conversaciones y dems cumbres en Estambul o Mosc, en las que Turqua era invitada pero nunca una representacin de las y los kurdos, haban llevado a estos ltimos a buscar una recuperacin del dilogo con el rgimen. Por supuesto, las negociaciones naufragaron sobre la cuestin de la autonoma de las regiones, un concepto inaceptable para el rgimen de Assad y para la ideologa nacionalista rabe en general, pero se pudo encontrar un acuerdo sobre la proteccin del territorio, tomando posicin el ejrcito sirio alrededor de Membij, primer objetivo designado por Erdogan.

En enero de 2018, Turqua invada Afrin, cantn de la Federacin Democrtica del Norte de Siria, situado al noroeste del pas y separado de los dems cantones por una regin controlada por las brigadas yihadistas e incluso por el ejrcito turco, que ha colonizado varias localidades fronterizas como Jarablus. Confrontadas a los bombardeos intensivos de los F16 turcos y sin armamento que les permitiera resistir, las FDS demandaron ayuda all rgimen. ste condicion su ayuda al previo desarme de la FDS, lo que esta rechaz. Entonces, Assad entreg Afrin a la ocupacin turca, provocando un xodo masivo de la poblacin mayoritariamente kurda. Ankara ha instalado all a numerosos yihadistas evacuados de otras regiones de Siria, que desde entonces hacen reinar el terror en la poblacin que no ha podido o querido huir.

Programada invasin turca

El mismo escenario se habra reproducido en Membij, una ciudad emblemtica del vivir conjuntamente, de mayora rabe, donde kurdos, rabes, turkmenos y otras etnias viven en buena entente.

Pero esta vez, el ejrcito sirio tom posiciones en la periferia de la ciudad, dejando el control militar a la FDS a la que no exigi el desarme.

La presencia militar de algunas centenares de fuerzas especiales estadounidenses, y tambin francesas, es igualmente un freno a la programada invasin turca. Mientras esa presencia sea efectiva, Erdogan no podr dar la orden de atacar la ciudad y su regin.

Por su parte, Trump ha pasado de una orden de retirada inmediata a una posicin mucho ms matizada, hablando de una retirada "cuando la regin est segurizada". En su ltima visita a las tropas estacionadas en Irak, ha negado incluso sus declaraciones anteriores, afirmando que no haba dicho nunca que el EI estuviera definitivamente vencido. Difcil por tanto prever nada en absoluto, dados los cambios de humor y los imprevisibles giros del personaje.

La nica certeza sigue siendo que Rojava, un proyecto nico en la regin y fuera de ella, multicultural, feminista y profundamente democrtico, corre el riesgo de ser aplastado bajo las bombas turcas a ms o menos corto plazo.


Fuente original: https://npa2009.org/actualite/international/rojava-entre-le-marteau-et-lenclume

Traduccin: Faustino Eguberri para viento sur



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