Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-01-2019

Panorama de frica en 2018: Poltica electoral, estabilidad social y necesidad de un verdadero desarrollo econmico (I)
Desde la Repblica Democrtica de Congo a Sudn es evidente la necesidad de soluciones continentales

Abayomi Azikiwe
Pambazuka News

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


Introduccin

Hay mucho que aprender de lo sucedido en el ao 2018 en el continente africano donde las naciones Estado y las masas del pueblo continan su bsqueda de una autntica liberacin nacional y de unidad. Este es el primero de una serie de artculos que destacan algunos aspectos de los acontecimientos en el continente, los cuales sealan la necesidad de construir una existencia independiente para la clase obrera, el campesinado y la juventud que pueda garantizar un futuro prspero libre del legado de la esclavitud, el colonialismo y el neocolonialismo.

Elecciones, estabilizacin y economa de las relaciones internacionales: Repblica Democrtica del Congo y Angola

Las muy esperadas elecciones presidenciales en la Repblica Democrtica de Congo (RDC) se pospusieron una semana al 30 de diciembre [de 2018].

Desde que obtuvo la independencia en junio de 1960 este Estado rico en minerales situado en el corazn de frica ha sido objeto de una campaa coordinada de desestabilizacin por parte de las naciones imperialistas. La primera persona que desempe el cargo de Primer Ministro, Patrice Lumumba, era un luchador panafricanista y antiimperialista que trat de unir internamente el antiguo Congo Belga a beneficio de la mayora de su pueblo.

Lumumba quera convertirse en una fuerza que encabezara la lucha por la unidad africana junto con Kwame Nkrumah de Ghana, Ahmed Sekou Toure de Guinea-Conakry, Modibo Keita de Mali y otros progresistas que encabezaron los movimientos de libertad en las dcadas de 1950 y 1960. Tras llegar al poder gracias a una victoria electoral, en el curso de siete meses Lumumba sufri la desestabilizacin, un golpe poltico militar, el arresto domiciliario y finalmente fue asesinado.

Desde la muerte de Lumumba en enero de 1961 has habido crisis recurrentes producto del legado del colonialismo. En las dos ltimas dcadas la regin oriental de la RDC ha sido fuente de actividad rebelde, gran parte de la cual ha estado patrocinada tanto por gobiernos regionales aliados de Washington como por corporaciones multinacionales implicadas en la explotacin de los recursos minerales.

El presidente Joseph Kabila lleva en el poder desde 2001 cuando fue asesinado su padre, Laurent Kabila. Su organizacin, Partido del Pueblo para la Reconstruccin y la Democracia, tiene su propio candidato para el cargo ms alto, Emmanuel Ramazani Shadary. Los partidos de la oposicin respaldados por imperialistas con intereses econmicos en la industria extractiva estn creando una atmsfera en la que todo lo que no sea una victoria aplastante para ellos se denunciar como fraude, del que acusarn al actual gobierno.

En los ltimos aos parece que han disminuido las tensiones entre Kinshasa y los Estados vecinos de Uganda y Ruanda. Esto supone un cambio aparente desde finales de la dcada de 1990 cuando tras ayudar a Laurent Kabila a tomar el poder en 1997 de manos del dictador Mobutu Sese Seko al que durante mucho tiempo respald por Estados Unidos, Kigali y Kampala invadieron RDC en 1998 en un intento fallido por derrocar a este lder. La Comunidad de Desarrollo de frica Austral despleg decenas de miles de soldados para detener el golpe de Estado, lo que provoc un acuerdo de retirada para ambas partes y el estacionamiento de 12.500 soldados de las fuerzas de mantenimiento de la paz de la ONU (ms de 18.000 en 2018) que continan en el pas.

Desde 2016 la regin de Kasai de la RDC, situada al sudoeste, ha sido escenario de enfrentamientos entre milicias que apoyan y se oponen al gobierno de Kinshasa. A consecuencia de ello cientos de miles de personas desplazadas han huido a la vecina Repblica de Angola, donde muchas de ellas trabajan en el sector minero informal.

En el mes de octubre el gobierno de Angola orden la deportacin de unos 300.000 congoleos a su pas. Esta situacin ha creado problemas de reasentamiento en zonas en las que la violencia les haba empujado al xodo.

Angola experimenta un proceso de rectificacin en el que el recin elegido Presidente Joao Lourenco trata de abordar las acusaciones de corrupcin del anterior gobierno de Jos Eduardo dos Santos. Lourenco est viajando a varios Estados en busca de asociaciones y ayuda para sostener y reconstruir la economa nacional y las infraestructuras

Tanto la RDC como Angola son pases que poseen una gran riqueza nacional. Es indudable que para estos dos Estados del centro y sur de frica la cooperacin es mucho ms beneficiosa que las divisiones.

Una estabilidad y un desarrollo difciles de alcanzar: Burundi, Ruanda y la Repblica de Sudn

El presidente [de Burundi] Pierre Nkurunziza ha mantenido su puesto a la cabeza de la jefatura del Estado los ltimos 13 aos en un pas basado en la agricultura y sin salida al mar, que tiene una historia turbulenta de conflictos tnicos y desplazamientos. Los partidos polticos de la oposicin afirmaron hace tres aos que, segn el acuerdo de paz de 2005 que puso fin a ms de una dcada de guerra civil, el presidente no tena derecho a un tercer mandato presidencial.

Las manifestaciones masivas no lograron desalojar al gobierno al tiempo que el temor a una oleada de represin y la posibilidad de que se reanudara la guerra civil llevaron a cientos de miles de personas a huir a los pases vecinos de Ruanda y Tanzania. El gobierno de Burundi dirigido por el partido de Nkurunziza, el Consejo Nacional para la Defensa de la DemocraciaFuerzas para la Defensa de la Democracia (CNDD-FDD, por sus siglas en ingls), ha advertido a los Estados de la zona acerca de lo que considera una actividad subversiva por parte de personas exiliadas destinada fomentar el descontento en el pas.

Ruanda y Burundi comparten una historia similar de colonizacin por parte de Alemania y Blgica. La composicin tnica de estos pases, en los que los grupos dominantes son los hutu y los tutsi, con una minora twa, fue un mecanismo utilizado por el imperialismo para dividir, vencer y controlar.

En los ltimos meses Kigali y Bujumbura se han enfrentado diplomticamente de un modo que ha llamado la atencin de los gobiernos de la regin. El presidente de Ruanda Paul Kagame fue muy crtico con la decisin de Nkurunziza de permanecer en el poder a pesar de la decisin del Tribunal Constitucional de Burundi a favor del CNDD-FDD. Kagame enfatiz el hecho de que los acontecimientos en Burundi podan hacer que se reanudara una importante guerra de carcter tnico. Aunque la propia Ruanda tambin ha recibido crticas por ampliar la presidencia de Kagame posiblemente otra dcada o ms, ambos lderes se consideran mutuamente adversarios.

Segn un artculo escrito por Selina Diaby y Patrick Hajayandi acerca de la situacin entre Ruanda y Burundi, en las ltimas dcadas la regin de los Grandes Lagos se ha visto ensombrecida por guerras civiles y ha padecido las consecuencias de una violencia patrocinada y de violaciones a gran escala de los derechos humanos que han dejado millones de personas muertas y otras desplazadas, violadas, mutiladas, traumatizadas y sin esperanza. Por consiguiente, es necesario que los dirigentes de la Comunidad del frica Oriental, la Unin Africana y posiblemente las Naciones Unidas se tomen en serio el conflicto y la escalada de tensiones entre Burundi y Ruanda, y el hecho de que suponen una amenaza para la estabilidad regional y continental (News24, 16 de diciembre de 2018).

En la Repblica de Sudn, por su parte, se han celebrado manifestaciones centradas en la crisis econmica que sufre este Estado productor de petrleo. La particin del que fuera el pas ms grande de frica desde el punto de vista geogrfico despus de 2013 y la cada en picado de los precios del petrleo en el mercado internacional provocada por el aumento deliberado de la produccin nacional por parte de Estados Unidos bajo el gobierno Obama han sumido a Jartn en una situacin desesperada.

En los ltimos aos el gobierno se ha acercado polticamente a Arabia Saud y a los Emiratos rabes Unidos (EAU) debido a su participacin en la guerra orquestada por Estados Unidos contra el pueblo de Yemen. No obstante, ms de veinte personas han muerto en el mes de diciembre debido a los intentos por parte del gobierno de reprimir las manifestaciones centradas en la capital, con lo que en realidad se ratifica que las asociaciones con los socios menores del imperialismo no ofrecen una salida a los peligros del neocolonialismo en el siglo XXI.

Sin embargo, el gobierno del presidente Omar Hassan al-Bashir no parece satisfecho con sus intentos de normalizar las relaciones con Washington y sus aliados en la regin del Golfo. El presidente viaj a la Federacin Rusa a principios de ao donde expres su consternacin por los actuales acuerdos con el rgimen de Donald Trump. En el mes de diciembre el dirigente sudans hizo una visita sorpresa a Siria para mantener conversaciones con el Presidente Bashar al-Assad.

La Liga rabe, de la que Sudn es miembro, haba intentado aislar a Siria desde el comienzo de la guerra imperialista destinada a derrocar al gobierno de Damasco. Ahora los gobiernos de Bahrein y los Emiratos rabes Unidos estn restableciendo relaciones con Siria ya que todo indica que los rebeldes respaldados por Washington han sido derrotados con la ayuda de Mosc, la Repblica Islmica de Irn y Hizbola del Lbano.

Estos acontecimientos en Burundi, Ruanda y Sudn ilustran el carcter precario de los Estados postcoloniales africanos a finales de la segunda dcada del siglo XXI. Las alianzas con el imperialismo no ofrecen beneficio alguno ms all de una posible falsa rehabilitacin a corto plazo desde el punto de vista poltico respecto a los centros del sistema capitalista mundial.

Conclusin: recursos econmicos y la bsqueda de la soberana 

Aunque todos los Estados que hemos mencionado tienen un significado estratgico relacionado con su riqueza mineral, su posicionamiento geogrfico y los imperativos de la unidad africana, el proceso histrico del neocolonialismo est destinado a detener un verdadero desarrollo y perpetuar el dominio de Estados Unidos, sus aliados europeos y las naciones clientes en el continente, junto con el llamado Oriente Prximo. Si frica y sus recursos tanto materiales como humanos se liberaran, podran situar la regin como una fuerza destacada en el sistema mundial.

Sin embargo, tras un proceso de ms de seis dcadas de movimientos de liberacin nacional y varios proyectos panafricanos, existe una amenaza constante de recolonizacin. La declaracin hecha en Ruanda en marzo de 2018 de un rea Continental Africana de Libre Comercio se puede considerar un acontecimiento positivo. Con todo, hasta que no se acabe con las contradicciones de clase heredadas de siglos de esclavitud y colonizacin el carcter del crecimiento y del desarrollo no podrn proporcionar la liberacin total de la mayora de las personas trabajadoras, agricultoras y jvenes del continente.

Un simple vistazo rpido a varias naciones importantes de frica puede proporcionar una perspectiva de lo que hay que hacer. frica debe ser ms consciente de s misma como precursora importante de los asuntos internacionales a la manera del punto de vista de Kwame Nkrumah desde la dcada de 1950 a principios de la de 1970. Cuando se logre este nivel de autorrealizacin y de proyeccin las posibilidades de transformacin pueden llegar a ser an ms una fuerza material e ideolgica en el mbito mundial.

Abayomi Azikiwe es director de Pan-African News Wire.

Fuente: http://www.pambazuka.org/pan-africanism/africa-review-2018-electoral-politics-social-stability-and-need-genuine-economic

Esta traduccin se puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelin como fuente de la traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter