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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2019

La Bestia Maya: de las pesadillas centroamericanas al sueo yucateco

Sergio Prieto Daz
Rebelin


No sabemos quin le puso el nombre, pero sabemos que La Bestia es el nombre informal de los trenes que atraviesan Mxico, medio de transporte de migrantes que huyen de las pesadillas centroamericanas hacia el sueo americano. En muchos casos, La Bestia les cobrar su cuota: si no logran vencer al sueo o no se ponen al tiro al subir o bajar, corren el riesgo de caer entre las ruedas y perder la vida o con suerte, slo alguna parte de su cuerpo; puede que los asalten las pandillas o las maras, y si no tienen con qu pagar, sean arrojados desde su techo en marcha. O secuestrados. O violadas.. Y aunque las personas migrantes lo saben de primera mano, sorprende tambin ver cmo la tratan con una complacencia casi familiar y se encomiendan a ella como si fuera una especie de Santa Muerte: saben que es peligrosa, pero valoran su funcin; la tienen respeto y temen, pero no dudan en subirse a sus lomos.

Aunque su funcin principal, desde el momento en que se empez a construir en el Porfiriato de principios de siglo XX, se orient a facilitar el extractivismo, el sistema ferroviario siempre ha estado fuertemente vinculado a procesos migratorios: trabajadores locales que se desplazaron a los lugares de construccin, comunidades residentes desplazadas por el trazo, nuevos habitantes para poblar y servir en las estaciones. Antes que los centroamericanos, fueron las y los mexicanos del programa Bracero tras la II Guerra Mundial quienes lo ocuparon para ir a Estados Unidos. Los trenes dinamizaron y transformaron las dinmicas de movilidad humana en la regin. El sistema de ferrocarriles mexicano fue privatizado en los aos 90, durante el sexenio de Zedillo, y el transporte de pasajeros eliminado a partir de 1999 por su escasa rentabilidad.

Y es que justo en esa dcada de los 90, las imgenes mostraron un particular contexto de las grandes transformaciones globales, una perspectiva que hasta entonces no haba sido pblica ni meditica: vimos a La Bestia cargada de hombres, mujeres y nios rumbo a EEUU, huyendo de sus pases y volando hacia el sueo americano. En el imaginario el nombre La Bestia pareci permear a las personas que se atrevan y arriesgaban a viajar as. La bestializacin de esas personas permita al mismo tiempo justificar las violencias y padecimientos que sufran. Quin es ms bestia: la bestia que hace dao, o quien se sube voluntariamente en ella? Una cuestin compleja.

Hasta la entrada en vigor del Plan Frontera Sur en 2014, La Bestia fue la excepcin notable dentro del cada vez ms estricto control migratorio gubernamental mexicano. Especifico esto por su posterior relevancia. Las vas del tren no eran territorio de aplicacin de polticas pblicas estrictas (los famosos cinturones de control del sexenio de Fox se aplicaban para cualquier transporte terrestre salvo el tren), pero no escapaban a alguna forma de control: la de los grupos delincuenciales. Sin embargo, las posibilidades de encontrarse con un problema (control, detencin, extorsin, deportacin) eran menores en sus lomos. Se hizo de conocimiento entre las redes migrantes que una vez pagada la cuota respectiva al grupo delictivo encargado de cada tramo, habitualmente 100 dlares, se le suministraba la vida, un cdigo que permita pasar los siguientes controles de la delincuencia en cada determinada regin. Era posible estimar el costo aproximado por pasar estos controles: era ms fcil tambin, pasar desapercibido en general el trnsito por Mxico.

Con la entrada en vigor del Plan Frontera Sur todo cambi. El poder gubernamental se hizo ms presente sobre las vas, florecan los controles espontneos, se realizaban obras para dificultar el trnsito en La Bestia. El resultado fue una mayor vulnerabilidad, cadas, accidentes, detenciones, deportaciones. La ruta de La Bestia se hizo ms peligrosa an, y dej de ser tan utilizada. De ese contexto inicia la ms reciente forma de organizacin de las personas migrantes para seguir con seguridad en la bsqueda de sus sueos, y huir de sus pesadillas: las Caravanas/xodos.

Y ahora, en el contexto de la emergencia de esta novedosa forma de organizacin migratoria, que no altera las proporciones del fenmeno pero s su visibilidad, la regin de la Frontera Sur de Mxico se configura como territorio nodal tanto para el discurso desarrollista mexicano, como para el inters geoestratgico estadounidense, y la avidez de los capitales transnacionales. Y el proyecto paradigmtico para la regin, es nuevamente un tren, el Tren Maya. Cuya funcin parece ser no slo servir a un supuesto desarrollo social sustentable, sino tambin a facilitar el empleo, la permanencia y quizs tambin la residencia, a la mayor parte posible de las corrientes migratorias regionales. Es por as decirlo, un intento ms por consolidar un tapn migratorio que impida el traslado hacia el sueo americano, y que hasta ahora siempre ha fracasado.

En notas anteriores hemos visto que el Tren Maya es ms que un tren, y que no es slo Maya (https://www.contralinea.com.mx/archivo-revista/2018/12/14/ni-solo-tren-ni-todo-maya/). Es, por as decirlo, la punta del iceberg de uno de los programas de reordenamiento territorial ms ambiciosos por su extensin a toda la pennsula de Yucatn y el sur-sureste de Mxico, y con obvias repercusiones ms all de nuestras fronteras. Un reordenamiento territorial que implica casi de manera inmediata reordenamientos de las dinmicas poblacionales y migratorias vigentes y futuras. Ms all de toda la complejidad, la figura y ejemplo del Tren Maya nos permite plantear esta analoga, en forma de deseo que esperamos no se cumpla: no terminar siendo este proyecto una Bestia Maya?

Porque en el proyecto, que no tiene una versin ejecutiva pero se da por hecho, no se ha visto an una consideracin de los impactos sociales, y menos an, de las transformaciones que provocar en los movimientos poblaciones de los estados, del pas, o de la regin. Cmo afectar a la poblacin que vive actualmente en las comunidades? Cmo se poblarn las nuevas ciudades/estaciones que se construyan? Cmo se facilitar la integracin de diversas nacionalidades en espacios de competencia laboral y espacial? Cmo se evitar la creacin de barriadas marginales para trabajadores precarios nacionales y centroamericanos frente a las comodidades de trabajadores especializados que por ah provengan de los pases de origen de las multinacionales que logren las licitaciones? Cmo articular la incorporacin a los mercados de trabajo regionales de las personas residentes, las migrantes, los trabajadores internacionales de otras regiones del mundo, ms los 3 millones y medio de turistas previstos, sin que se generen deslocalizaciones y marginalizaciones como las que se dieron en Cancn, o se preserven recursos naturales tan escasos y fundamentales como el agua? Y todas estas cuestiones slo refieren a los momentos de preparacin y puesta en funcionamiento del proyecto. Posteriormente, tambin habra que plantearse qu condiciones quedarn para las poblaciones residentes que por uno u otro motivo no puedan ser parte del prometido desarrollo y bienestar que generara el proyecto.

El Tren Maya tiene la doble potencialidad de convertirse en una esperanza de bienestar para las comunidades locales y para los migrantes de escapar de la pesadilla centroamericana y encontrar el sueo yucateco; o transformarse en una Bestia Maya que transforme la pennsula en un infierno y termine expulsando a las poblaciones locales fuera de sus territorios, y precarizando an ms territorios y ecosistemas en un difcil equilibrio. Si saldr cara o cruz en la jugada, si finalmente prevalecern las luces o las sombras, depender de la valenta, integridad y sinceridad con que se plantee este proyecto a la sociedad peninsular, que tiene ganas de apoyarlo pero no a cualquier precio, y debe participar de l activamente, no slo validando en referndum propuestas nicas e intereses ajenos nacidos a miles de kilmetros de distancia.

Sergio Prieto Daz es migratlogo especialista en desplazamientos forzados y megaproyectos, Ctedra CONACYT en El Colegio de la Frontera Sur.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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