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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2019

La urgencia de reterritorializar lo social desde ontologas polticas situadas

Andrs Kogan Valderrama
Rebelin


La idea de concebir lo social como un ente autnomo a lo natural ha sido una constante en buena parte de la tradicin sociolgica moderna hasta el da de hoy, atravesando distintas corrientes de pensamiento, como lo son el estructural funcionalismo, el estructuralismo, el marxismo, el interaccionismo simblico, la fenomenologa, la escuela de Frankfurt, el constructivismo social, las cuales han puesto a la divisin del trabajo, la lucha de clases, los procesos de racionalizacin, la diferenciacin funcional, la autopoiesis o las relaciones interpersonales como principios subyacentes y explicativos de aquel dominio histricamente.

Es as como tanto autores provenientes de la teora sociolgica clsica (Durkheim, Marx, Weber) como contempornea (Bourdieu, Luhmann, Touraine) han construido categoras que han profundizado la dicotoma cultura-naturaleza de la colonial modernidad, purificando as su significado, al entender lo social como una realidad ontolgica independiente y autnoma de lo no humano, teniendo la capacidad de sostenerse por s sola, a travs de nociones como estructuras, sistemas, campos, movimientos, mundos de la vida, redes, etc.

Por otro lado, aquel sociologismo ha sido tambin fuertemente cuestionado por un autor como Bruno Latour, quien ha criticado a aquellas corrientes por su carcter antropocntrico y por empobrecer el significado de lo social. De ah que haya propuesto una metodologa como es la Teora del Actor-Red en su libro Reensamblar lo Social, la cual plantea dejar atrs aquella separacin entre cultura y naturaleza, para dar paso a un enfoque etnogrfico post-humanista que pueda considerar una multiplicidad de actantes, ya sea del mundo humano, natural o tecnolgico. Esto con la intensin de tomar a lo social ms bien como el resultado de un proceso hbrido entre variados elementos heterogneos, en donde lo humano, lo natural y lo tecnolgico ms bien se co-construyen el uno al otro de manera simultnea y entrelazadamente.

Sin embargo, si bien la crtica al antropocentrismo moderno de Latour es profunda y nos puede servir para desarrollarla en los mltiples conflictos socioambientales de Amrica Latina, sigue siendo insuficiente ya que descuida otras grandes dicotomas de la modernidad profundamente racistas, clasistas, sexistas, racionalistas. Por esa razn, que la mirada de Latour siga estando amarrada igualmente al eurocentrismo, ya que en ningn momento en sus planteamientos cuestiona la idea colonial de universalidad otorgada a las teoras sociolgicas europeas, presentadas como aplicables en su totalidad a todas las regiones, reproduciendo as un racismo epistmico, siendo que estn situadas como cualquier otra teora dentro de contextos especficos.

Ante este escenario, se podra ir mucho ms all y descolonizar, despatriarcalizar y desracionalizar su sociologa de las asociaciones desde las epistemologas del sur, planteadas por Boaventura de Sousa Santos, quien a diferencia de Latour, entiende que el reto es mucho mayor ante la fase terminal del proyecto moderno, como consecuencia del antropoceno. No se trata de tener una mirada esencialista desde la regin, que busque un pensamiento puro desde el sur sobre lo social. Por el contrario, lo que se busca es situar la teora para lograr un dilogo interregional, que deje fuera cualquier tipo de mirada eurocntrica y etnocntrica al respecto.

Es a partir de un pensamiento situado, que desde el sur global se pueden rescatar propuestas para darle una forma a lo social alternativa y con ms vnculos, muchos de ellos perdido con los procesos de colonizacin en Abya Yala y el extractivismo actual en los territorios. Desde la idea de un mundo ch'ixi planteada por Silvia Rivera Cusicanqui, pasando por la idea de tejiendo pluriversos de Arturo Escobar o la idea zapatista de un mundo donde quepan muchos mundos, nos pueden ayudar a darle un giro poltico a lo social.

A su vez, el problema de la idea de lo social es que incluso se ha despolitizado tanto que se ha transformado en un dispositivo ms de control desde los estados modernos a los pueblos. Es as como lo social con el paso del tiempo, ha derivado en buena parte de la investigacin e intervencin, sobre todos en nuestros pases, en una concepcin minimalista de esta, asocindola a contextos de pobreza, marginalidad, vulnerabilidad. Por eso que muchos Socilogos, Psiclogos Sociales y Trabajadores Sociales han terminado por reproducir un discurso social focalizado, subordinado al discurso colonial del desarrollo, que ha terminado por reducir ms an su significado.

Es decir, como si lo social no fuera un proceso relacional mucho ms amplio, el cual estamos todas y todos inmersos en l, y no solamente un pequeo grupo construido desde las polticas pblicas, las cuales buscan apoyar y corregir las condiciones de sectores desposedos por el capitalismo histrico. Pareciera con esta mirada minimalista, que los ricos y privilegiados del sistema mundo no fueran parte de los social tambin. Se desprende de esto una mirada analtica de lo social, en donde se elige una parte de ella y descuida el resto, como si se pudiera separar de manera tan fcil la pobreza y la riqueza y no estuvieran entrelazadas la una de la otra.

De esta manera, lo social debe tomarse de manera situada e incluir tambin la capacidad de agencia de bienes comunes como ros, montaas, bosques y el resto de los seres vivos del planeta, ya que los seres humanos somos interdependientes de lo no humano, ya que vernos de manera separada a ellos nos hace creer en una autonoma desterritorializada, como si furamos extraterrestres, en trminos etimolgicos. En otras palabras, no conectados con nuestro entorno inmediato y la vida misma. De ah que si bien la nocin de socioambiental nos puede servir, igualmente deja a lo social como un espacio independiente de los ecosistemas.

En sntesis, ms que reensamblar lo social lo que necesitamos es reterritorializar lo social desde ontologas polticas situadas, frente a las grandes dicotomas de la colonial modernidad que nos tienen, como diran los zapatistas, en plena cuarta guerra mundial y en una declarada guerra total contra todos los territorios Pero para revertir eso, se hace imprescindible que nos nutramos con miradas situadas en la regin, sin etnocentrismos latinoamericanistas, pero tambin alejadas de cualquier tipo de enfoque eurocntrico, ya que los resultados estn a la vista, en un planeta cada vez ms vulnerable y en peligro de extincin de las condiciones bsicas de la vida tal como lo conocemos.

Andrs Kogan Valderrama es socilogo / Editor Observatorio Plurinacional de Aguas

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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