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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2019

La visin animalista

Rafael Silva Martnez
Rebelin


La liberacin de los animales es, tambin, la liberacin de los humanos

(Peter Singer)


El progreso no puede seguir entraando el juego de suma nula en el cual los humanos ganan a costa de los animales y el medio ambiente. Por el contrario, un concepto ms profundo de progreso elimina la contraposicin entre animales humanos y no humanos, entre sociedad y naturaleza, comprende las profundas interrelaciones entre todos los aspectos de la ecologa planetaria, y nos permite llegar a ser buenos ciudadanos de la biocomunidad, en lugar de hunos, brbaros e invasores que destruyen toda su morada

(Steven Best)


Muchas veces, desde la confusin o el desconocimiento, desde la informacin insuficiente, y por supuesto desde el cors que nos proporcionan nuestra educacin y nuestros prejuicios, ocurre que determinadas personas se hacen adeptas a una corriente determinada de pensamiento, sin darse cuenta de que forma parte de un ente mayor, ms completo, que la incluye y la integra, pero el cual ignoramos, no queremos ver, no nos interesa, o incluso (en los casos ms incoherentes) rechazamos. El animalismo es un buen ejemplo de lo que decimos. La verdadera visin animalista no puede ser aislada, ni tampoco puede quedarse en ese animalismo de andar por casa que se reduce a tener un perro o un gato viviendo con nosotros, y al cual cuidamos y alimentamos. Una mirada profunda al animalismo nos conduce tambin al ecologismo, o mejor dicho, al ecosocialismo, al decrecimiento, incluso al Buen Vivir, como revoluciones en nuestros modos de vida en sociedad. El Animalismo se integra absolutamente en ellas, y por tanto, forma parte del conjunto de disciplinas de pensamiento que completan al Marxismo clsico, al igual que lo hacen el feminismo o el pacifismo. El Animalismo entroniza con un modelo de sociedad emptica, de derechos, de solidaridad y de cuidados. Pero veamos por qu con un poco ms de calma.

Comencemos por los antecedentes jurdicos, porque al igual que existe una Declaracin de los Derechos Humanos promulgada por la ONU, tambin existe una Declaracin Universal de los Derechos de los Animales aprobada primero por la ONU, y posteriormente ratificada por la Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). Pero tenemos un hito todava ms reciente. En Colombia, en agosto de 2012, la Seccin Tercera del Consejo de Estado se pronunci favorablemente a una demanda interpuesta por el magistrado Enrique Gil Botero, que sent un precedente fundamental en la jurisprudencia universal, reconociendo a los animales como seres vivos titulares de derechos, como una muerte digna sin sufrimiento, o a no ser maltratados. Y concluy el Doctor Gil Botero para redondear su razonamiento: Nos beneficiamos de los animales, pero no es lcito que los torturemos, o que su muerte se convierta en un espectculo. La sentencia enfatiza que la naturaleza animal, pese a no tener la capacidad de expresar su voluntad, como seres vivos, tienen dignidad en s mismos, por lo que se les exige a los hombres, que s estn regidos por la Ley, la obligatoriedad de asumir una responsabilidad frente a ellos, otorgndoles cuidados, y respetndoles su dignidad.

Desde las investigaciones de Charles Darwin, sabemos que los sentidos y las intuiciones, las diversas emociones, y algunas facultades, como el amor, la memoria, la atencin, la curiosidad, la imitacin, la razn, etc., son posedas tambin por los animales. Darwin lo resumi de esta forma: Las distintas emociones y facultades de las que el ser humano se cree nico dueo se encuentran de modo naciente y a veces bien desarrolladas en los animales inferiores. Por otra parte, estudios cientficos de todo tipo han demostrado hasta qu punto los animales sufren como nosotros, ya que sus estructuras sensoriales son bastante parecidas. Visto lo visto, hemos de seguir, en principio, ese dicho popular que dice que deberamos dejar de estudiar cun inteligente es un mono, para comenzar a estudiar cun estpido es el ser humano. Esta es la primera barrera mental, es decir, no creernos superiores a los animales. Si comenzamos a vernos de igual a igual, quiz tambin comprendamos que somos (todos, los humanos y el resto de animales) seres vivos que habitan y que necesitan la naturaleza, y que por tanto no podemos disponer de ella ilimitadamente, como si fuera infinita.

En la plena asuncin de ese principio tambin comenzaramos a respetar a la naturaleza, a los ecosistemas naturales, y a vernos como parte de un todo que necesita preservar sus equilibrios para poder funcionar, y que no podemos expoliar a nuestro antojo. Ni los animales ni la naturaleza estn a nuestro servicio. Debemos aprender a valorar y a respetar todo lo que nos rodea, a cuidarlo y por qu no, a amarlo. Si llegamos hasta este estado mental, seremos sensibles a comprender el concepto de Especismo, y el principio de igual consideracin de intereses, es decir, que hay que considerar por igual los intereses de todas las especies que habitamos la Madre Tierra. Peter Singer, filsofo australiano y activista pionero por los derechos de los animales, nos explica en su tratado Liberacin Animal (1975) que El especismo () es un prejuicio o actitud parcial favorable a los intereses de los miembros de nuestra propia especie y en contra de los de otras.

Y se pregunta posteriormente: Si la posesin de una inteligencia superior no autoriza a un humano a que utilice a otro para sus propios fines, cmo puede autorizar a los humanos a explotar a los no humanos con la misma finalidad?. El especismo se nos presenta entonces como un tipo de discriminacin, tal como el racismo o el sexismo. Y entonces, si el sufrimiento importa, habr de importarnos independientemente de quin sufra. Debe importarnos sea cual sea la especie de individuo que est sufriendo. Y as, concluimos que las mismas razones que tenemos para prevenir y reducir los daos y maltratos que sufren los seres humanos, son tambin razones para prevenir y reducir el maltrato y el sufrimiento que puedan ser infligidos a los animales de otras especies. Una visin animalista, por tanto, reconoce e integra los derechos de los animales y de la propia naturaleza, los reconoce como sujetos de pleno derecho, y vela por su cumplimiento. Y ello implica, a su vez, trabajar activamente por la abolicin de toda forma de maltrato, sufrimiento o explotacin animal. Por ejemplo, no podemos ser animalistas siendo taurinos, o defendiendo la caza o el comercio con animales. Pero tampoco podemos defender, desde posiciones animalistas, la experimentacin clnica masiva con animales, o su explotacin intensiva en granjas o ganaderas. La visin animalista, como estamos comprobando, debe ser asumida desde la esttica, la tica y la poltica. Y en este sentido, lo personal es tambin poltico, como afirmbamos en un reciente artculo.

Comenzamos a ver entonces posturas antagnicas. No podemos ser animalistas ni estar por la defensa de sus derechos si no estamos tambin por la defensa de los nuestros. Tendra sentido entonces el Animalismo desde posturas polticas simpatizantes con el fascismo, o simplemente que rechazaran la defensa escrupulosa de los Derechos Humanos? No parece que desde posturas que se dicen animalistas se pueda defender la injusticia, la discriminacin ni la opresin de ningn colectivo, ni de ninguna especie. Tampoco el sacrificio ni la humillacin, y por tanto, la visin animalista es contradictoria con la defensa de esos brbaros festejos populares que en honor a la tradicin se llevan a cabo en multitud de localidades. Porque amar y cuidar del perro o del gato que vive con nosotros es incompatible con defender la tauromaquia, la matanza de ballenas en Japn, la industria de la peletera, o la masacre de cras de focas en Canad. La visin animalista introduce una nueva relacin con los humanos, las plantas y la naturaleza. La filosofa Zen ya lo enunciaba desde hace miles de aos: Ser uno con la naturaleza. De hecho, todos los monjes Shao-Lin eran veganos, y no montaban en caballos, por ejemplo. Nuestra civilizacin occidental, sobre todo desde la introduccin del industrialismo-desarrollismo-consumismo, verdadera punta de lanza de la globalizacin del capitalismo neoliberal, se ha posicionado en contra de todos aquellos valores, que ahora nos parecen, cuando menos, extraos.

Hemos de entender que el bienestar animal es parte del cuidado del medio ambiente. El ser humano ha tomado conciencia del hecho del maltrato animal dentro del conjunto de sus actividades humanas, y todo ello hay que erradicarlo desde una visin animalista completa. Ello incluye, entre otras muchas medidas, una mayor regulacin de las actividades agropecuarias para limitar al mximo el sufrimiento animal, erradicando los mtodos execrables que se emplean en la cra de ganado y en las explotaciones avcolas. La visin animalista ha de ser consecuente en un Cdigo Penal mucho ms adaptado a las malvadas prcticas que el ser humano ejecuta contra los animales, desde el abandono de un animal de compaa hasta el crecimiento en condiciones de encierro permanente en granjas o mataderos. La visin animalista es incompatible con la existencia de espectculos donde se utilicen animales, para simple diversin del pblico. Tambin nos deben preocupar las salvajes condiciones de transporte para muchos animales, la experimentacin biolgica con animales en laboratorios, y la existencia de perversas actividades como la caza y la pesca. La visin animalista implica tambin retirar toda subvencin pblica para el mantenimiento de candromos e hipdromos, as como cualesquiera otros centros de recreo o diversin donde existan animales.

Las ciudades y su entorno tambin deben contemplarse desde la visin animalista, y en ese sentido, deberamos fomentar la implantacin de medidas que favorezcan el acceso y el viaje de animales en espacios pblicos (autobuses, trenes, aviones, etc.), as como tambin fomentar la creacin y mantenimiento de espacios de recreo, juego y esparcimiento para animales domsticos en nuestras ciudades (parques animalistas, etc.). En definitiva, todo el conjunto de medidas que sean necesarias, de carcter social, tico, penal, cientfico, sanitario, cvico, ecolgico, etc., para conseguir una sociedad que deje atrs la violencia, una sociedad en la que perjudicar y matar a otros animales no se considere ocio, tradicin, cultura, deporte, espectculo, arte o diversin. Hemos de corregir el dficit moral que todava arrastramos hacia el mundo animal. En resumen, la visin animalista es incompatible con corrientes de pensamiento o actitudes que vayan en contra de la defensa de los derechos humanos, del resto de animales y de la naturaleza.

Y as, no se puede rescatar a un gato de una alambrada para despus criticar el desembarco de unos migrantes. No se puede ser voluntario en un refugio y defender la agresin blica a un pas. No se puede plantar un rbol y a continuacin defender la caza. La visin animalista est imbricada con la visin ecologista, y ella con la visin pacifista, y todas ellas a su vez con la defensa de los derechos de todos los seres vivientes y sintientes. Hay contradicciones pblicas escandalosas que hay que denunciar, como la de la popular actriz francesa Briggite Bardot, que es a la vez? una fervorosa animalista y una seguidora del Frente Nacional de Marine Le Pen. Estas contradicciones chirran por cualquier lado que se miren. No es mnimamente coherente. Porquese puede ser animalista, y a la vez antifeminista y xenfoba? Parece que no. La sensibilidad no casa con la brutalidad. Simplemente no es de recibo. Pero el mundo est lleno de contradicciones que hay que denunciar. No existe un animalismo capitalista. La visin animalista es anticapitalista, pacifista, feminista, ecologistao simplemente, no es tal.

Blog del autor: http://rafaelsilva.over-blog.es

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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