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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2019

El pnico se cuela en la agenda de Davos, pero es demasiado tarde para lidiar con l

Aditya Chakrabortty
El diario

Por fin, las consecuencias de la descontrolada desigualdad que infundi la lite mundial les est alcanzando a ellos mismos


El Foro de Davos acoge a la lite poltica y econmica con ausencia de Trump y Macron

El fundador del Foro, Klaus Schwab, recibe en Davos a la lite poltica y econmica, donde destacan las ausencias de Trump y Macron. EFE

Sentid pena por el pobre multimillonario, pues hoy est sintiendo algo nuevo e inquietante: miedo. El orden mundial al que se aferraba se est viniendo abajo ms rpido que el valor de la libra esterlina. Teme que sobrevenga el caos. Recordad esto cuando esta semana veis a los plutcratas reunirse en una esfera muy por encima de la nuestra, en un complejo de esqu en Davos: estn aterrorizados.

Al margen de los tpicos clichs que mencionen frente a las cmaras de televisin, lo que los preocupa es el lo de abajo. Basta con leer el nuevo informe de los organizadores de la cumbre, en el que se preguntan entre lamentaciones si el mundo camina sonmbulo hacia una crisis. En una encuesta complementaria, nueve de cada diez empresarios aseguran que temen una guerra comercial u otro tipo de confrontacin econmica entre potencias. La muestra est compuesta por mil directivos y agentes masculinos; el mundo de las finanzas, igual que el de la riqueza, sigue asocindose a ellos.

La mayora de ellos confiesa sentir ansiedad por la agenda de los populismos y los nacionalismos y por la furia de la gente contra las lites. Cuando tienen que identificar la causa de este terremoto poltico, mencionan dos placas tectnicas en movimiento: el cambio climtico y una creciente polarizacin en las sociedades.

Esta falsa inocencia y esta forma descarada de echarle la culpa al de al lado se asemeja a los pirmanos que se escandalizan de las llamas que ellos mismos provocan. Puede que el populismo, cualquiera sea su color, sea la anttesis de la clase multimillonaria, pero ellos ayudaron a crearlo. Durante dcadas, nos hicieron sufrir inseguridades al resto y nos decan que era por nuestro propio bien. Amaaron el sistema econmico para obtener beneficios y que a los dems nos ahogase. Han financiado a la clase poltica para que se los ponga todo an ms fcil.

Sea con gorras rojas de Make America Great Again (el lema de la campaa de Donald Trump) o con chalecos amarillos, este contragolpe es ms feo y ms violento que cualquier cosa que se pueda llegar a ver en los nevados Alpes. No obstante, los derrochadores que se renen all pueden atribuirse el haber sido productores ejecutivos de toda esta podredumbre. Es una pena que los beneficios vayan a ser tan escasos.

El abismo econmico no surgi de un da para el otro

El informe de Oxfam de esta semana es el ms reciente en poner en cifras esta acumulacin de capital y poder. En un solo minibus cabe el equivalente a la riqueza de la mitad de la poblacin del planeta: es la que renen los 26 peces gordos que participan en Davos, cuya fortuna aumenta cada da en 2.200 millones de euros. Esta polarizacin econmica es mucho ms obscena que cualquier cosa que pueda detestar un hombre de Davos, y es la raz de la grieta poltica y social que hace que ahora el mundo sea tan inestable.

Ninguna fuerza natural gener esta profunda injusticia. El abismo entre los sper ricos y el resto de nosotros no se abri de la noche a la maana: han sido dcadas de trabajo y todo se hizo deliberadamente. El Reino Unido ha estado en primera lnea en la guerra desencadenante de tal desigualdad: en sus primeros dos mandatos como primera ministra, Margaret Thatcher redujo a menos de la mitad la cantidad de impuestos a la renta que pagaban los millonarios. Destruy a los sindicatos. A lo largo de sus 16 aos en el poder, Thatcher y John Major vendieron ms bienes pblicos que Francia, Italia, Espaa, Alemania, Australia y Canad juntos.

Ah, pero los hombres de Davos dicen que esto es agua pasada, y que no fue tan as. Puede que Thatcher ya no est, pero su ideologa sigue llevndose dinero de cada remuneracin. Si hoy los trabajadores recibieran la misma proporcin de la renta nacional que en los aos 70, estaramos mucho mejor. Segn clculos del colectivo de investigadores de Economa Fundacional, un empleado de jornada completa con un salario medio de casi 34.000 euros al ao, vera aumentar ese sueldo en 6.275 euros.

Mientras tanto, los jefes del FTSE reciben beneficios que se disparan por las nubes, precisamente porque los esquemas de sus primas les permiten ir comprando partes de las grandes empresas que manejan. As, Jeff Fairburn, de la empresa constructora Persimmon , se llev 54 millones de euros cuando lo echaron en 2018, lo que equivale a 1.000 euros por cada euro ganado por un empleado promedio de la empresa.

Y el resto de Occidente sigui por el camino que marcaron las tropas del shock de Thatcher. Lderes de todo el espectro poltico les dieron a los ricos lo que pedan. No importaba si habas votado por Tony Blair o por David Cameron, Bill Clinton o por George W Bush, de cualquier forma ganaba el hombre de Davos. Recortaron los impuestos de las empresas privadas y negociaron acuerdos comerciales en secreto para darles a las grandes corporaciones todo aquello que podran soar.

Por fin, casi una dcada despus del colapso bancario, al rgimen se la est acabando la carretera. Y de ah surge la furia popular, tan feroz que las lites poltica y financiera no pueden comprenderla ni controlarla. No se me ocurre mejor metfora para el desbarajuste actual que gener el grupo de Davos que el hecho de que Emmanuel Macron que representa el ideal platnico de la lite, con sus ojos brillantes, su pasado como banquero de inversiones y su partido recin nacido- no pueda unirse al jolgorio de esta semana porque se tiene que quedar en su pas a lidiar con los chalecos amarillos. Qu lata cuando los trabajadores pobres te arruinan tus planes de vacaciones.

La nieve cubre los alrededores del centro de congresos de Davos (Alemania), durante los preparativos para el Foro Econmico Mundial.

La nieve cubre los alrededores del centro de congresos de Davos (Alemania), durante los preparativos para el Foro Econmico Mundial. EFE

Con esto no quiero decir que a ese 1% que se recluye en su centro de esqu, protegidos del resto del mundo por barricadas y francotiradores, no le importe la pobreza mundial. Hace un par de aos en Davos, el diario The New York Times inform de que entre las atracciones de la cumbre haba un simulador de la experiencia de un refugiado, donde los participantes tenan que gatear en cuatro patas y fingir que huan de un ejrcito que avanzaba hacia ellos. El artculo remarcaba que es una de los eventos ms populares.

S que les importan los problemas de los dems, siempre que puedan definirlos y nunca reconozcan que ellos son gran parte del problema. Y s lo son. Si quieren que siga existiendo el capitalismo, los ricos van a tener que sacrificar parte de sus beneficios y ceder un poco. Pero esto no lo ven. El ao pasado, al darle la bienvenida a Donald Trump, Klaus Schwab, el fundador del Foro Econmico Mundial, elogi la reduccin de impuestos a los ricos que haba llevado a cabo el presidente de la intolerancia, y dijo: S que su potente liderazgo se presta a ideas equivocadas e interpretaciones tendenciosas. Los sper ricos no odian a todos los populistas; solo a aquellos que se niegan a hacerlos ms ricos.

Cuando cort el lazo de este nuevo orden econmico, all por los aos 80, Ronald Reagan afirm que las nueve palabras ms aterradoras que existen son Soy del gobierno y he venido aqu para ayudaros. Quizs fue una broma, pero la intencin era verdadera. Las ltimas tres dcadas hemos visto a las lites polticas y econmicas derribar nuestros andamios sociales: derechos, impuestos e instituciones. Durante un tiempo les fue beneficioso, pero ahora la amenaza ha llegado a su propia puerta, y aun as le cierran el paso a las alternativas razonables de subirles los impuestos a los ricos, darles ms poder a los trabajadores o que las empresas no funcionen solamente para enriquecer a sus dueos.

Las soluciones a esta crisis no les van a caer del cielo a las masas agradecidas: ellos confan en que el poder lo consigamos nosotros mismos. Tres dcadas despus de Reagan, las nueve palabras ms ridculas que existen son: Soy de la lite y estoy aqu para ayudaros.

Fuente: https://www.eldiario.es/theguardian/panico-introduce-agenda-Davos-demasiado_0_860214664.html




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