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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2019

Trump juega con fuego

Atilio A. Born
Resumen Latinoamericano


El emperador emiti su kase y ungi como presidente a Juan Guaid, un don nadie de la poltica venezolana, desconocido para la inmensa mayora de la poblacin pero construido, pret a porter por los medios y los marketineros norteamericanos en las ltimas dos semanas. Tras el exabrupto de Trump los gobiernos que se desviven por convertir a sus pases en republiquetas neocoloniales Argentina, Brasil, Colombia, Paraguay, Honduras y hasta el degradado Canad- salieron en tropel a ver quin llegaba primero para lamerle las botas al magnate neoyorquino. Todo este esperpento jurdico, que sera motivo de risa si no fuera porque puede terminar en una tragedia, cuenta con la bendicin de Luis Almagro (a) Cunto me dan por tumbar a Maduro y, hasta ahora, el estruendoso silencio del Secretario General de las Naciones Unidas, el portugus Antnio Guterres que, como buen socialdemcrata, padece del tic caracterstico de sus cofrades que lo hace mirar hacia otro lado cada vez que las papas queman en cualquier rincn del planeta. Por eso a travs de su vocero pidi negociaciones polticas inclusivas y crebles para abordar los retos del pas, tal vez olvidndose que esas negociaciones las condujo con xito Jos L. Rodrguez Zapatero en los dilogos que tuvieron lugar en Santo Domingo y que al momento de estampar con su firma los trabajosos acuerdos logrados los representantes de la oposicin democrtica venezolana se levantaron de la mesa y dejaron al espaol con su pluma fuente en la mano. Es que recibieron una llamada de lvaro Uribe, habitual mandadero de la Casa Blanca, transmitiendo la orden de Trump de abortar el proceso.

La tentativa golpista, exaltada por el sicariato meditico, tropezar con muchas dificultades. No es la primera vez en la moderna historia de Venezuela que la Casa Blanca reconoce a un presidente, como Pedro Carmona, el 11 de abril del 2002, que apenas dur 47 horas en el gobierno y termin preso. Ser diferente esta vez? Difcil pronosticar. Guaid puede refugiarse en una embajada amiga en Caracas y desde all emitir declaraciones que tensen la cuerda y fuercen una confrontacin con Estados Unidos. Por ejemplo, ante la orden del presidente Maduro de que el personal de la embajada de EEUU abandone el pas en las prximas 72 horas el mequetrefe imperial puede decirles que permanezcan en Venezuela. Otra alternativa es que se instale en alguna ciudad fronteriza con Colombia y desde all, con la bendicin de Trump, los tufos malolientes de la OEA y las neocolonias latinoamericanas proclame una nueva repblica, protegida por los paramilitares colombianos y el narcogobierno de Duque, Uribe y compaa y exija su reconocimiento internacional ante la OEA y la ONU.

Cualquiera de estos dos escenarios confirman por ensima vez que si hay algo que ni los imperialistas ni la derecha venezolana quieren es el dilogo y la subordinacin a las reglas del juego democrtico. Es evidente que ambos buscan la confrontacin, sea aplicando el modelo libio o el ucraniano, diferentes pero similares en cuanto a las miles de vctimas fatales y los centenares de miles de refugiados que hubo ambos pases. Pero ms all de las fake news las cosas no sern tan fciles para los asaltantes del poder presidencial. La base chavista est muy firme, y lo mismo puede decirse de las fuerzas armadas bolivarianas. Una solucin militar requerira un impopular envo de tropas norteamericanas a Venezuela, en momentos en que en la Cmara de Representantes cobra fuerza el proyecto de someter a Trump a un juicio poltico. Y si a los 26.000 hombres enviados a Panam en diciembre de 1989 para capturar a Noriega y controlar esa ciudad tuvieron que luchar a brazo partido durante dos semanas para lograr su objetivo, ante un pueblo indefenso y unas fuerzas armadas sin equipamiento, la opcin militar implicara, en el caso de Venezuela, un riesgo enorme de re-editar un fiasco como Playa Girn o, en una escala mayor, la guerra de Vietnam, aparte de desestabilizar la situacin militar en Colombia ante el recrudecimiento de la guerrilla. La belicosidad de Washington contra Venezuela es una respuesta a la derrota militar que EEUU sufriera en Siria luego de seis aos de ingentes esfuerzos para derrocar a Basher al Assad. Por otra parte no es un dato menor que pases como Rusia, China, Turqua, Irn, Mxico, Cuba y Bolivia han rehusado brindar su reconocimiento diplomtico al golpista y esto cuenta en el tablero de la poltica mundial. Por lo tanto no habra de descartar que Guaid termine corriendo la misma suerte que Carmona.

Fuente: http://www.resumenlatinoamericano.org/2019/01/23/venezuela-trump-juega-con-fuego-opinion/



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