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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2019

Palabras de despedida

Erik O. Wright
Rebelin


Nota de edicin: Palabras del traductor. Se ha muerto Erik O. Wright. No por esperada la noticia es menos triste. En las dos ltimas semanas he pensado mucho acerca de la enorme huella que ha dejado en m. La sabidura que encierran los ltimos post de su diario de enfermedad queda como su ltima leccin. He traducido esto que escribi el viernes

***

As que, queridos amigos, lo que ya sabamos se va a hacer realidad. Me queda poco tiempo en esta maravillosa forma de polvo estelar de la que he estado hablando durante los ltimos meses. No siento ningn temor. Quiero aseguraros que no tengo miedo. Me parece muy mezquino quejarme de la disipacin de mi polvo de estrellas en el polvo csmico despus de haber vivido 72 aos en esta extraordinaria forma de existencia que muy pocas molculas en todo el universo experimentan. De hecho, incluso usar la palabra experiencia con respecto a este polvo de estrellas es increble. Los tomos no tienen experiencias. Solo son materia. O sea que todo lo que soy es materia. Pero materia organizada de un modo tan complejo, a travs de diferentes umbrales de complejidad material, que es capaz de reflexionar sobre su materialidad y lo extraordinario que ha sido estar vivo y consciente de estar vivo y consciente de ser consciente de estar vivo. Y de esa complejidad proviene el amor, la belleza y el sentido que constituye la vida que he vivido. Y para colmo, estoy en este rincn tremendamente privilegiado de la materia humana que se las ha arreglado contra todo pronstico para no vivir una vida de miedo y sufrimiento por las crueldades de nuestra civilizacin, que nunca ha sentido el miedo al hambre, el miedo por la inseguridad fsica en mis vecindarios, que ha tenido los recursos para criar a mi maravillosa familia, a mis hijas, en un entorno donde creo que ellas tambin han sentido seguridad fsica y las cosas bsicas que se necesitan para florecer. As que ah lo tenis. He estado entre los ms aventajados, privilegiados, decidlo como queris, polvos de estrellas en este inmenso universo durante 72 aos. Y as terminar. Pero ya lo saba, al menos desde los 6 aos. Son algunos aos menos de lo que esperaba, pero no tengo queja. No me quejo. Y supongo que, para continuar con este ensueo un poco ms, por si fuera poco, en algn momento del final de mi adolescencia, decid aprovechar este privilegio extraordinario que tena no para vivir una vida autocomplaciente, sino para darle sentido, a la ma y a la de los dems, tratando de hacer del mundo un lugar mejor. La forma particular en que lo hice est condicionada histricamente, por supuesto, por las corrientes intelectuales y la agitacin de finales de los aos sesenta y principios de los setenta. No creo que ello signifique que deba pensarse como un mero efecto de ese momento histrico. Creo que mi obstinado intento de revitalizar la tradicin marxista y hacerla ms relevante para la justicia y la transformacin sociales en la actualidad est anclado en una comprensin cientficamente vlida de cmo funciona realmente el mundo. Pero sin estar inmerso en un medio social donde esas ideas fueran debatidas y conectadas tanto de formas razonables como equivocadas con los movimientos sociales, nunca hubiera podido perseguirlas. Pero me fue posible, y eso me condujo a una vida repleta de sentido e intelectualmente excitante. As que no tengo queja. Morir en unas pocas semanas, satisfecho. No estoy feliz de estar murindome, pero estoy profundamente feliz con la vida que he vivido y la vida que he podido compartir con todos vosotros.

Nota de edicin:

(1) Comentario del filsofo Miguel Candel: "Una despedida as supera a la de Scrates, porque no necesita justificar su serena aceptacin de la muerte apelando al mito de la inmortalidad del alma".

 

Traduccin de Jorge Sola



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