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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2019

Trazas del proceso constitucional

Ariel Dacal Daz
Cuba Posible


Con la puesta a punto de la nueva Constitucin cierra, en lo esencial, el proceso de reformas iniciado en el ao 2007. Sin embargo, la nueva Ley de leyes no se explica solo por la adecuacin a las reformas, sino por los ajustes al proyecto pas; los contenidos y formas socialistas, el lugar de la clase trabajadora, los derechos, deberes y garantas ciudadanas y de la sociedad civil, los lmites y alcances democrticos en las estructuras gubernamentales.

Ms all de los contenidos, el proceso constitucional transparent algunos datos de la realidad cubana que trascienden el documento mismo. Datos que, en su conjunto, tocan los cimientos de la cultura poltica cubana y colocan el anlisis en clave de desafos.

Primer dato. La pluralidad ideolgica devel de manera integral sus perspectivas diversas: socialistas, liberales, socialdemcratas. Si bien esta pluralidad es ms notoria en crculos intelectuales, cuyos mbitos de expresin fundamental son las llamadas redes sociales, diferentes espacios dan cuenta de estos signos, independiente del nivel de elaboracin de las opiniones.

Segundo dato. Como particularidad del dato anterior, el movimiento poltico con ropaje de fundamentalismo religioso mostr msculos pblicamente. Por vez primera en muchos aos aparece una fuerza organizada con visos de oposicin al orden existente, con cierta capacidad de movilizacin y conexin con fuerzas polticas/religiosas fuera de Cuba y contrarias a los postulados socialistas.

Tercer dato. Los debates y propuestas se dieron, en lo fundamental, en dos canales, uno oficial y el otro no oficial. El primero contiene todos los espacios legitimados por la institucionalidad poltica que condujo el proceso. El segundo engloba espacios a los que nunca se hizo referencia en las presentaciones oficiales.

Cuarto dato. El conservadurismo poltico, el reformismo economicista, y la preservacin de la poltica social son tendencias actuantes entre los principales grupos decisores. Dentro de la aparente unanimidad se dejaron ver diferentes enfoques de anlisis entre quienes presentaron el proyecto y sus enmiendas. Incluso mostraron posturas contradictorias sobre un mismo asunto en una y otra etapa del proceso.

Quinto dato. En relacin con el dato anterior, las corrientes que apuntan a una mayor apertura al debate popular, de un lado, y las tendientes a preservar los espacios centrales de decisin, por otro, mantienen su pulseo. Si bien el proceso tuvo carcter democrtico en el hecho de la consulta, mostr limitaciones importantes de este carcter.

Sexto dato. Se describe una mayor estabilidad en el acceso a cierta informacin proveniente de las instancias de gobierno y sus principales representantes. No obstante, faltan anlisis que las contrasten, debate de ideas sobre los temas tratados, y con ello una mayor diversidad de enfoques que contribuyan a cualificar las opiniones de la poblacin.

Sptimo dato. El giro propuesto hacia la prevalencia del Estado de Derecho se obstaculiza con la insuficiente cultura jurdica de la poblacin evidenciada en el proceso. Esto se not con fuerza en el propio Parlamento donde, salvo algunas excepciones, falt rigor en los debates poltico/jurdico a los que ha de aspirar cualquier reforma constitucional. El Parlamento no represent la riqueza, rigor y diferencias de opiniones generadas al interior de la sociedad durante la consulta.

Octavo dato. En relacin con el punto anterior, predomin un enfoque jurdico en los espacios informativos oficiales, lo que limit las lecturas polticas que entraa cada elaboracin jurdica. Pareciera que el debate sobre la Constitucin fuera un asunto meramente tcnico. Smese que las variables para aceptar, o no, determinada propuestas fueron confusas o contradictorias. Esto ratifica la discrecionalidad de la norma latente en la cultura poltica cubana.

Noveno dato. El creciente llamado a una mayor participacin popular en las decisiones an se reduce a informar y recoger opiniones, no a la presentacin de propuestas que impliquen consultas vinculantes o referndum. Al mismo tiempo, prevaleci la opinin individual y no las posturas consensuadas en organizaciones, gremios, sectores o territorios.

Estos datos se traducen en desafos polticos, ms all de la nueva Constitucin que ser refrendada el 24 de febrero prximo. Estos pueden ser esbozados en las siguientes preguntas: la nueva Constitucin ser un referente efectivo para la participacin popular?; Se conseguir despegar econmicamente a la par que garantizar la justicia distributiva?; Se ampliarn las condiciones para una mayor participacin de la sociedad civil en la definicin de las polticas pblicas?; Se potenciar la creacin de una cultura jurdica ciudadana?; Qu cambios se operarn en la cultura poltica cubana?

Como claves para responder polticamente a estos desafos, apunto que solo un socialismo arraigado en los sectores populares podra mantener un proyecto de nacin independiente, justa, solidaria y fraterna, prspera para todos y todas, con respeto a la naturaleza e inclusiva de la diversidad que somos como nacin.

La apuesta socialista, expresin de un poder de la gente al servicio de la gente, que socialice los medios de produccin y la poltica, se verifica en el control sobre las instituciones, sobre la gestin empresarial y los dirigentes; se concreta en la democracia con participacin directa y delegacin con mandato imperativo; donde se diseen e implementen las polticas en base a derechos y la construccin de consensos.

Fuente: http://cubaposible.com/trazas-del-proceso-constitucional/



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