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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-01-2019

Conversando con Mart sobre Cuba, Amrica y Europa

Wilkie Delgado Correa
Rebelin


Maestro Jos Mart, como un homenaje y juramento en este 166 aniversario de su natalicio, renovamos estas palabras suyas: La lucha no ha cesado La nueva generacin es digna de sus padres Slo con la vida cesar entre nosotros la batalla por la libertad.

Maestro, permtame que le llame de esta forma tan conocida por el pueblo cubano y que refleja un aspecto cardinal de su misin en vida y la siemprevida de estos 166 aos que se celebran en estos momentos, y permtame tambin que, viviendo en Santiago de Cuba, muy cerca, apenas a unos minutos, de donde Ud. reposa y lucha, acompaado de Cspedes, Fidel, Mariana y una plyade de hroes y mrtires de nuestro pueblo, en el cementerio de Santa Ifigenia, intente conversarle en espritu sobre asuntos que en su tiempo fueron desvelos y ocupacin suyos, porque lo eran de su patria y de nuestra Amrica, y que hoy permanecen vigentes, claro que con sus variantes de pocas y circunstancias, y rondan en nuestras existencias y en el destino de nuestras naciones, como si hubieran cambiado poco, en este largo lapso, la filosofa poltica, ideolgica, cultural y social.

As que, Maestro, su grito estentreo de recin nacido fue la confirmacin de que haba nacido el primognito hijo de Mariano Mart y Navarro, sargento primero del Real Cuerpo de Artillera, natural de Valencia, y de Leonor Prez y Cabrera, natural de Santa Cruz de Tenerife. Era el viernes 28 de enero de 1853, en la casa No. 41 de la calle Paula en La Habana, Cuba.

Maestro, aos despus Ud. escribira en sus apuntes: "A la calle de Paula se le llam antes de San Francisco de Paula, por el hospital de ese mismo nombre que haba en el extremo de ella". 

Maestro, estos fueron algunos hechos importantes de aquel ao de 1853: muri Flix Varela en San Agustn, La Florida, Estados Unidos, de quien se dijo que fue "el primero que nos ense a pensar". Y para aumentar el despojo a Mxico, los Estados Unidos compr parte del territorio mejicano.

Maestro, tambin los Estados Unidos hicieron su primera proposicin a Espaa de compra de Puerto Rico, Qu triste y qu indignante!, que tambin el primero de enero de 1899, 46 aos despus de su natalicio, la nacin calificada por Ud. como la Roma americana, obtuviera de Espaa a nuestra hermana isla, como botn de guerra y por derecho de conquista rapaz, que dura hasta hoy.

Maestro, en este mundo actual y en este momento particular de la historia, la comunicacin entre los hombres de uno a otro confn se realiza con una prontitud y fidelidad antes insospechadas a pesar de que an no est al alcance y se halle, hasta vedada, a una parte mayoritaria de la humanidad que es vctima de la pobreza, la marginacin y la incultura.

En este mundo que vivimos, extenso y dismil, con grandes contrastes en la distribucin de sus riquezas materiales y espirituales, con extraordinarios desafos para el alcance de su pleno desarrollo y felicidad, nos corresponde actuar y contribuir con una obra nacida de lo mejor de nosotros mismos, como Ud. lo hiciera en su poca, a que, paso a paso, la humanidad se conozca mejor, se empee en convertir en realidad viejos y nuevos sueos, se transforme en protagonista de su propio destino y viva al fin liberada del miedo y la miseria en un clima de prosperidad y paz. Por un mundo mejor vale la pena luchar un da y otro y hasta toda la vida. Es parte del deber desinteresado que todos los hombres tenemos con esta humanidad que constituye la patria comn de todos. Para suerte de Ud., Maestro, su frase Patria es humanidad, es esencia de la poltica cubana.

Por una consecuencia de su legado, Maestro, la vida y la obra buena de todos los hombres y, en especial, la de los grandes hombres que han descollado por su consagracin y aportes al desarrollo de las mejores causas de los hombres y de los pueblos, debe ser el cimiento slido sobre el cual se erija la construccin de una humanidad ms plena, unida y feliz.

Maestro, nuestra Patria de hoy, la suya, acosada todava por el mismo vecino hostil, que Ud. denunciara, se rige por esta idea esencial: La Revolucin ha venido a ensear, a Cuba, cmo est constituida, y qu puede esperar o temer del porvenir.

Y para esos trasnochados, Maestro, para aquellos que odian y pretenden an deshacer el fruto alcanzado gracias a la Revolucin Cubana, la obra ms acabada y trascendente de nuestro pueblo a lo largo de sus duras batallas por la felicidad, cabe ponerles enfrente el valladar de sus palabras: Cuba reclama su independencia a que tiene derecho por la vida propia que sabe que posee, por la enrgica constancia de sus hijos, por la riqueza de su territorio, por la natural independencia de ste, y, ms que por todo, y esta razn est sobre todas las razones, porque as es la voluntad firme y unnime del pueblo cubano.

Y, Maestro, Ud. que les conoca por dentro las mezquindades y codicias a las grandes potencias, y las influencias nefastas de las oligarquas vendepatrias, seal que no reconoceran esas grandes naciones a los pueblos menores, pues esas grandes naciones solamente reconocen .los hechos consumados, por monstruosos que ellos sean.

Hoy Venezuela sufre las embestidas de una coalicin miserable encabezada por los Estados Unidos, cundo cambiar ese vecino avieso, ese Norte brutal que nos desprecia, y secundado esta vez por pases de la Unin Europea,, que son seguidos como arria sumisa por algunos gobiernos de nuestra Amrica?

Qu bin Ud. lo supo expresar, Maestro, con aquella frase lapidaria en una coyuntura similar respecto a Cuba: Bribones, les calific, y ante sus estupideces era necesario castigarlos como se merecan. Porque era su conviccin de que Repblica es el mundo: de muchos, el valor de todos, igual mrito; diese la bajeza, el disimulo, la hipocresa, la falsa virtud, la vileza que suele enmascararse con frases llameantes y hasta simpticas. Cunta bajeza y cuanta sinrazn esgrimieron los pases que pretendieron condenar a Venezuela en el Consejo de Seguridad de la ONU?

Por el contrario, cunta hidalgua y cunta verdad en voz del Canciller de Venezuela, y en los discursos de las naciones grandes y pequeas que desnudaron las intenciones malvolas de los Estados Unidos y sus marionetas grandes y pequeas?

Porque all se debata algo similar a lo que le llev a escribir el 27 de abril de 1876, cuando Ud. tena 23 aos de edad, o sea, una cuestin que dependa en gran parte en los Estados Unidos de la imponente y tenaz voluntad de un nmero no pequeo ni despreciable de afortunados agiotistas que son los dueos naturales de un pas en que todo se sacrifica al logro de una riqueza material.

Y en lo que respecta a todos esos gobiernos coaligados con la traicin, la injerencia, la violacin de los principios vigentes del derecho internacional, son atinadas y aplicables, y resultan contundentes estas ideas suyas: Podrn los gobiernos desconocernos (aado: gobiernos infames), los pueblos tendrn siempre que amarnos y admirarnos.

Y a modo de conclusin para esta era que es una prolongacin del pasado vivido por Ud,, Maestro Jos Mart, como un homenaje y juramento en este 166 aniversario de su natalicio, renovamos estas palabras suyas: La lucha no ha cesado La nueva generacin es digna de sus padres Slo con la vida cesar entre nosotros la batalla por la libertad.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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