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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2019

Obituario de Erik Olin Wright (1947-2019)
Una brjula moral de la izquierda

Vivek Chibber
CTXT

Erik Olin Wright se radicaliz en los aos sesenta y ya nunca dej de ser marxista pues su brjula moral sencillamente no le permiti desviarse de esa senda. Con su muerte, la izquierda ha perdido a uno de sus intelectuales ms brillantes


Erik Olin Wright en una conferencia organizada por la Fundacin Rosa Luxemburgo en 2011. PATRICK STARY - RLS

El mircoles [23.01.2019] muri Erik Olin Wright, solo unos meses despus de recibir un diagnstico de leucemia avanzada. Durante los primeros das que siguieron al diagnstico, se dedic a dar los ltimos retoques a su libro How to be an Anti-Capitalist for the Twenty-First Century, que se publicar a fines de este ao.

Seguramente, si Wright hubiera sobrevivido, ese no sera su ltimo libro. Aunque ya tena setenta y un aos, una edad en la que la mayor parte de los pensamientos de los acadmicos se concentran principalmente en el retiro, Wright ni siquiera haba considerado tal intencin. Planeo profesar el derecho hasta el final sola bromear [haciendo un juego de palabras con el sentido de la palabra right]. Continuaba siendo increblemente activo, produciendo profusamente nuevos textos, supervisando doctorados, viajando y dando conferencias.

Aun cuando nos deja una obra enorme escrita a lo largo de ms de cuarenta aos, uno no puede dejar de sentir que su agenda ha quedado abruptamente interrumpida. Quienes lo hemos conocido y amado hemos perdido a un querido amigo. Y la izquierda, que hoy muestra signos de revitalizarse tras aos de retraimiento, ha perdido a uno de sus intelectuales ms brillantes.

El carcter central de la clase

Erik ser recordado como el ms importante terico de las clases de la segunda mitad del siglo XX y como el mximo socilogo marxista de su tiempo.

Irnicamente, cuando present su tesis de doctorado en la Universidad de California en Berkeley solo tena la intencin de clarificar brevemente el lugar que ocupa el concepto de clase en la teora marxista, para poder pasar a ocuparse de su verdadero inters que era la teora del Estado. Pero pronto se dio cuenta de que el tema no admitira un tratamiento somero. Y pens que resolver las cuestiones de su estatus conceptual, sus pretensiones tericas y sus predicciones empricas le llevara un poco ms de tiempo quiz algunos aos.

De hecho, le llev cuatro libros, decenas de artculos y la creacin de un equipo de investigacin diseminado por varios pases, un proceso que se extendi a lo largo de un cuarto de siglo. Cuando Erik sinti que era el momento de avanzar hacia el siguiente proyecto, haba refinado el concepto de clase mucho mejor que cualquier otro marxista anterior a l y haba obligado a los representantes de las instituciones dominantes a reconocer, por primera vez en el siglo XX, su validez.

Si bien a menudo se le ha descrito como un neomarxista una expresin que sugiere un distanciamiento de la tradicin clsica, la conceptualizacin de la clase propuesta por Erik O. Wright era completamente ortodoxa y se fundaba en tres proposiciones centrales.

En primer lugar, mientras las teoras de la corriente dominante consideran que la clase est conectada con el ingreso, Erik reflot la opinin de Marx para quien la clase era una relacin social fundada en la explotacin. La explotacin se da cuando un grupo hace derivar sus medios de vida del control del trabajo de otro grupo. De modo tal que lo que determina la clase de una persona no es su ingreso sino cmo gana ese ingreso. En segundo lugar, puesto que la clase se basa en la extraccin forzada del trabajo, es necesariamente antagonista. Requiere que la clase dominante socave el bienestar de los grupos subordinados, lo cual, a su vez, tiende a generar la resistencia de estos ltimos. En tercer lugar, en ciertas condiciones, ese antagonismo adquiere la forma de conflicto organizado entre las clases o la lucha de clases.

Pero esta formulacin cre el rompecabezas central de todas las teoras de clase marxistas: cmo explicar la existencia de la clase media? Si el capitalismo es un sistema econmico en el que hay explotadores y explotados, qu decir entonces de las personas que estn en el medio, que parecen no pertenecer a un grupo ni al otro? Un ejemplo clsico es el de los comerciantes o el de los profesionales asalariados. Son explotadores o explotados?

Muchos marxistas respondieron a este interrogante sugiriendo dos soluciones posibles. La primera, que el capitalismo mismo resolvera el problema de la clase media quitndosela de encima. El mismo Marx en algunas de sus formulaciones sugera esta posibilidad: con el tiempo, las personas pertenecientes a esa clase se sumergiran en la clase trabajadora o se elevaran a las filas de los capitalistas. El desafo conceptual tena en s mismo fecha de caducidad.

La segunda solucin consista en sugerir que, aun cuando muchas personas parecieran estar en el medio, aquello era una ilusin que desapareca cuando se observaba ms atentamente su situacin. Segn este argumento, bien miradas, la mayora de las personas pertenecientes a la clase media, en realidad, era simplemente trabajadores y solo una pocas eran capitalistas.

De manera que, mientras la primera posicin afirmaba que en algn momento del futuro habra solo dos clases, la otra sostena que ya ahora haba solo dos clases. Desde uno y otro punto de vista, el resultado era el mismo: solo dos clases.

Erik rechaz ambas posiciones. Primero, estaba claro que la clase media no era una categora residual, condenada a desaparecer con el paso del tiempo. El capitalismo creaba activamente las ocupaciones que identificamos con ese estrato social: siempre habra tenderos, gerentes de nivel medio, profesionales asalariados, etctera. Segundo, si bien es verdad que muchos profesionales solo son trabajadores altamente cualificados, hay otros que son mucho ms que eso. Son personas que tiene autntica autoridad sobre otros trabajadores, cuyos ingresos proceden solo en parte de un salario y que tienen control genuino sobre su propio trabajo. El poder y la capacidad de decisin de los que gozan parecen cualitativamente diferentes de los de un trabajador asalariado. Por lo tanto, la clase media existe. La cuestin es: cmo la incorporamos al marco marxista?

La solucin de Erik parece simple pero era profunda. Defina la clase media como aquellos grupos que contenan elementos de ambas clases: la del capitalista y la del trabajador. Los comerciantes comparten algunas cualidades con los capitalistas porque son los dueos de sus medios de produccin, pero tambin con los trabajadores, porque tienen que ser participantes activos en el trabajo de la tienda. Los gerentes de nivel medio tienen algunos de los poderes de los capitalistas por cuanto ejercen poder sobre los trabajadores, pero, como estos, carecen de control real sobre las decisiones de inversin.

De ah lleg Erik a su famosa conclusin: la clase media ocupaba posiciones contradictorias dentro de la estructura de clases. Lo cual, polticamente, significaba que esta clase tenda objetivamente hacia una y otra direccin, hacia el mundo del trabajo y el del capital. Pero no poda predecirse hacia cual de las dos iran a parar sus miembros. Esto dependera de cmo convergieran la poltica y las circunstancias en cada momento determinado.

Soar de manera realista

Erik comprendi que, por ms que los marxistas trataran la clase como un concepto cientfico, la clase tena adems un apuntalamiento normativo. Decir que el capitalismo se basa en la explotacin es lanzar un acusacin moral contra el sistema. Nos exige trabajar en pos de una sociedad que no se base en que un grupo subordine sistemticamente a otro, una sociedad en la que el alcance del desarrollo individual no quede paralizado por las privaciones y la inseguridad.

Pero en las postrimeras del siglo XX, muchos progresistas haban perdido la confianza en la posibilidad de semejante alternativa. En los aos felices de la izquierda, haba habido dos fuentes de esperanza. Para muchos, fue la existencia de la Unin Sovitica, que pareci la evidencia concreta de que era posible trascender el capitalismo. La segunda fuente de optimismo proceda del interior mismo del marxismo, de su teora de la historia, que pareca prometer que el capitalismo, tarde o temprano, dara paso a un nuevo sistema econmico, as como los sistemas que los precedieron haban engendrado formas ms avanzadas de organizacin social.

Al finalizar el siglo, estas dos creencias andaban en harapos. El modelo sovitico no solo se haba derrumbado sino que su desaparicin pareca desacreditar la idea misma de una sociedad poscapitalista. Y muchos marxistas, tal vez la mayora, haban llegado a juzgar que el materialismo histrico ortodoxo era una teora con profundos defectos.

El mismo Erik lleg a esta conclusin en un largo compromiso con la teora, tal como la haba desarrollado su buen amigo Gerald Cohen. No haba ningn telos histrico que condujera a un futuro socialista. Amplios sectores de la izquierda no solo descreyeron de la posibilidad del socialismo sino que adems ni siquiera tenan claro qu clase de forma institucional podra encarnarlo.

Reconociendo el efecto debilitante que tendran estos sentimientos en la prctica poltica, Erik se lanz al siguiente proyecto de su carrera: la serie de la Utopas Reales [Real Utopias series]. La idea bsica era sencilla. Histricamente, los marxistas haban seguido el desdn que el propio Marx haba manifestado por los proyectos detallados de la sociedad futura, que con demasiada frecuencia degeneraban en fantasas utpicas. Pero, como seal Erik, este rechazo tradicional de los modelos sociales se haba convertido en un lastre. Si pedimos que la gente se sacrifique y se arriesgue por un futuro mejor, tenemos que proporcionarles alguna idea de qu es aquello por lo que estn peleando, algo ms que un conjunto de principios. Las personas necesitan saber cul podra ser la alternativa.

Erik lanz el proyecto de las Utopas Reales para generar propuestas concretas para las instituciones que encarnaran los principios socialistas. Era utpico en el sentido de que procuraba impulsar ideas muy ambiciosas, suficientemente audaces para concebir formaciones sociales fundamentalmente diferentes del capitalismo, pero eran ideas sustentadas en la realidad pues se basaban en la experiencia real dentro del capitalismo.

El argumento bsico del proyecto aparece expuesto en su libro Construyendo utopas reales , aunque, en gran medida como el proyecto anterior sobre la estructura de clase, fue un trabajo en colaboracin y de alcance internacional. Durante ms de quince aos, este proyecto gener una media docena de volmenes editados, cada uno de los cuales se organiz alrededor de una propuesta concreta por una reforma legislativa, por la igualdad de gneros, por la democracia en los lugares de trabajo, etctera y cont con la participacin de docenas de destacados acadmicos.

Resistencia moral

Erik estuvo inmerso en la teora marxista y su desarrollo durante medio siglo. Se adhiri a ella a fines de los aos sesenta cuando muchos de sus pares se radicalizaban en las universidades. Pero, aun cuando su generacin se apart de la poltica socialista y de la teora marxista, l permaneci firme.

Lo ms notable de esta decisin es que la tom teniendo muy pocos de los apoyos sociales con que supuestamente cuenta uno en esos casos. Erik nunca form parte de una organizacin poltica. Ni estuvo respaldado por un medio intelectual de izquierda como Socialist Register ni New Left Review. No particip de manera particularmente activa en la poltica local y hasta sus crculos sociales eran francamente tpicos de la lite acadmica estadounidense. Nada en su contexto social e intelectual pareca impulsarlo a su largo compromiso de varias dcadas con el marxismo.

La resistencia de Erik naca del interior de s mismo, de una singular integridad moral e intelectual. Fue uno de esos raros individuos que, una vez que han reconocido la verdad de una proposicin, sencillamente no pueden abandonarla. Continu siendo marxista porque su brjula moral no le habra permitido apartarse de esa senda. Tan simple como eso. Y precisamente por su simplicidad, tan sorprendente, la resistencia de Erik se inspir en la fuerza pura de su personalidad, aun cuando el espectro de apoyos sociales y polticos no fuera suficiente para sostener el compromiso de tantos otros pensadores de su generacin.

La misma integridad resplandeci en su relacin con sus estudiantes. Casi es un clich alabar a los acadmicos fallecidos por su dedicacin a la enseanza, pero en el caso de Erik la descripcin es absolutamente exacta. A lo largo de su carrera, supervis docenas de disertaciones sobre una asombrosa variedad de temas de estudiantes de todo el mundo.

Cuando alguno de ellos le acercaba un texto pidindole su comentario, la respuesta de Erik no se haca esperar y, en ocasiones, tena una extensin mayor que la del documento comentado. Tena una sorprendente habilidad para captar de inmediato el meollo de un argumento y era habitual que lo reformulara de manera ms clara y concisa que el original. En realidad, uno de los mayores favores que haca a sus interlocutores era elevar sus argumentos a un nivel ms alto y ms exaltado, hasta ponerlos a la altura de una valiosa crtica.

Erik vivi una vida increblemente rica y deja tras de s un legado admirable pero se ha ido demasiado pronto. Ni siquiera haba comenzado a desacelerar la marcha, mucho menos a perder potencia. Fue una de las personas ms felices que he conocido. Cuando alguien le preguntaba cmo estaba con frecuencia le escuchaba responder: Bueno, supongo que la vida podra ser mejor, pero no puedo imaginar cmo. Cuando el cncer lo atac, Erik luch por equilibrar una visin realista con un impulso optimista, exactamente como hizo siempre con sus compromisos morales. Se senta profundamente triste por la inminencia de la muerte, pero siempre tranquiliz a su familia y a sus seres queridos asegurndoles que no tena miedo.

En uno de las ltimas entradas subidas a su diario en CaringBridge, se negaba a entregarse a cualquier fantasa romntica sobre la vida despus de la muerte. Soy, escribi simplemente, polvo de estrellas que aleatoriamente vino a parar a este maravilloso rincn de la Va Lctea. Pero esto no es del todo exacto. Es verdad, la mayora de nosotros no somos ms que eso. Pero unos pocos, muy pocos, son algo ms. Descansa en paz, Erik.

[Erik Olin Wright muri el mircoles 23 de enero. Entre sus publicaciones destacan Clase, crisis y Estado , Clases , Construyendo utopas reales y Comprender las clases sociales .]


Vivek Chibber es profesor de Sociologa en la Universidad de Nueva York. Su ultimo libro es Postcolonial Theory and the Specter of Capital (Ediciones Akal, en prensa).

Fuente: https://ctxt.es/es/20190123/Firmas/24119/erik-olin-wright-marxismo-clases-medias-vivek-chibber-obituario.htm?fbclid=IwAR1SWfCgiIWOy8j2etQzZcXQL_e8E_qN5wtXXXo6NsYLDthFXJ3RfPCM2SM



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