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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2019

El 15 M, Podemos y el errejonismo

Israel Lpez
Rebelin


La separacin entre Iigo Errejn y Pablo Iglesias ha vuelto a traer a colacin el vnculo entre el 15 M y las diferentes propuestas polticas de izquierdas que han surgido o ganado notoriedad a partir de la aparicin de Podemos. Podra pensarse que el 15 M se usa para justificar las decisiones tomadas o tambin para acusar al contrincante, que no enemigo, de traicionar el ideal del 15 M.

Considero que la divisin entre el proyecto errejonista y el de Podemos no es producto del abandono del imaginario 15 M por parte de alguno de los dos, sino resultado de la complejidad del mismo.

El 15 M surgi a partir de una demanda de unin, independientemente de la ideologa de cada cual, contra la corrupcin de los diferentes actores polticos. Aunada a esa haba otra: que surgieran nuevas formas de participacin poltica, ms all de los partidos o los sindicatos. La ciudadana quera participar, ms all de los viejos moldes. No haba una demanda, en un principio de un mayor asamblesmo. Solamente de una apertura a nuevas formas de participacin. Dicha participacin poda ser asamblearia u online, estable o momentnea, eso no se especificaba.

Conforme fue avanzando el 15 M en las plazas surgi un rasgo central. Las formas de argumentar deban basarse en evidencias, ya fueran evidencias estadsticas, vivenciales etc. Se trataba de escuchar lo que la otra persona tuviera para decir, ya fuera en forma de datos o de vivencias. Se buscaba una discusin que, aunque pudiera ser apasionada, tambin fuera muy argumentada.

Una demanda ms que se fue construyendo en dicho movimiento fue el de la meritocracia. Aunque quiz no de forma explcita, rondaba la idea de que los jvenes, sobradamente preparados en todos los aspectos, eran los que ms haban perdido con la crisis, y que eso era consecuencia de que no se viva en un pas donde imperase la meritocracia, sino el amiguismo.

Posterior a las acampadas del 15 M se da todo un ciclo de protestas que dura aos, y en los que las solicitudes que imperan son socialdemcratas defensa de la educacin pblica, de la sanidad, de las pensiones, etc. Es decir servicios pblicos-.

Todo este ciclo de protestas valorizaron ciertos discursos y formas de hacer, a las que el campo poltico espaol no prestaba atencin desde la defensa de las demandas socialdemcratas hasta formas de argumentar y de presentarse-.

Podemos conect con estos discursos y formas de hacer no por una estrategia marketiniana, sino porque la trayectoria vital de sus dirigentes y participantes, les haba hecho desarrollar formas de hacer que conectaban con las de dicho ciclo de protestas. El 15 M posibilit que la experiencia militante en movimientos y organizaciones sociales asamblearias, fuera un capital a utilizar en la poltica espaola. Conectaba la idea de otra forma de hacer poltica. Tambin posibilit que cierta forma de argumentar muy sosegada y basada en datos, que quiz sea ms posible desarrollar a partir del trabajo de profesor, fuera un capital que luego del 15 M se valorizaba en la poltica espaola. Es decir, un capital capaz de ser llevado de una esfera a otra. Asimismo permiti que el hecho haber sido estudiantes brillantes en las aulas fuera un capital capaz de ser movilizado en el campo poltico. Por ltimo, el hecho de que algunos de sus dirigentes tuvieran cierta trayectoria en partidos que haban apoyado los servicios pblicos en el pasado conectaba con demandas provenientes de las mareas.

La divisin dada en Podemos no es el resultado de una traicin al ideal del 15 M por parte de ninguna de las dos partes. Ambos contrincantes intentan capitalizar valores presentes en el 15 M. Una parte enfatiza su identidad de izquierda. Y en tanto identidad de izquierda, conecta con demandas socialdemcratas presentes en el 15 M. La otra parte hace nfasis en la demanda de una nueva poltica, en donde la forma partido no es importante.

La divisin tampoco se trata de diferencias estratgico-instrumentales para ganar elecciones. Se trata de una lucha por posicionar ciertas formas de hacer - que tienen que ver con trayectorias vitales -por encima de los otras. Es esa lucha la que ha terminado escindiendo el partido. Muy posiblemente era una escisin inevitable, ya que no estaban en disputa meras estrategias polticas, sino visiones del mundo que priorizaban en un caso ciertas formas de hacer por ejemplo una poltica no tan partidaria- y otras formas de hacer en el otro caso una poltica donde las decisiones tomadas en conjunto en el partido s es importante-.

No obstante, convendra que ninguno de los dos proyectos pasar por alto que el 15 M era muchas cosas, y no solo una. Era una nueva forma de argumentar, y una demanda de una nueva poltica no tan partidaria-. Pero tambin era una demanda de defensa de lo pblico y de igualdad entre todas las personas.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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