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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2019

Entrevista a Joaqun Miras sobre asuntos polticos y culturales (y II)
La teora de elites y su concepcin de la poltica como estrategia elaborada por ella como estado mayor debe ser destruida. Delenda, pero delenda de veras

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Entre otras muchas cosas, algunas de ellas recordadas y comentadas en rebelin en anteriores conversaciones aqu publicadas, Joaqun Miras Albarrn es miembro-fundador de Espai Marx, uno de los grandes conocedores del pensamiento de Hegel, Marx, Lukcs, Gramsci y Sacristn en nuestro pas, y autor, entre otras obras, de Repensar la poltica y Praxis poltica y estado republicano.

***

Nos habamos quedado en este punto. Jon E. Illescas ha publicado en la revista El Viejo Topo (que tambin hemos reproducido en rebelin) un artculo polmico que est siendo muy comentando en mbitos de la izquierda: Frente a Vox: habr izquierda para la clase obrera? https://www.elviejotopo.com/articulo/frente-a-vox-habra-izquierda-para-la-clase-obrera/. Lo has ledo? Qu opinin te merece? Te recuerdo el subttulo del escrito: Por el socialismo y la disolucin del resto de -ismos. Ests tambin por eso?

He ledo ese artculo, que me parece valiente y bien meditado. Estoy de acuerdo con el anlisis que hace de la situacin de la izquierda, de su hundimiento y desarme de su progresismo liberal, de su electoralismo vacuo. Y de su inanidad.

Creo, sin embargo, que la derrota de la izquierda, su vaciamiento, su desarme obedece a causas muy profundas. Hace ya 53 aos, nada menos, en 1966, Georg Lukcs, publicaba el libro una larga entrevista, titulada Conversaciones con Lukcs.

Lo recuerdo, lo recuerdo bien.

Quiero destacar la fecha, porque la radicalidad contundente de lo que expresaba no era resultado de la impresin que le hubiese causado tal o cual acontecimiento, por terrible que ste fuese, por ejemplo la invasin de Checoslovaquia, en 1968, por los tanques soviticos. Por el contrario, su pensamiento es algo meditado serenamente y expresado en un momento en que, aparentemente, para la izquierda todo era viento en popa a toda vela y Bajel pirata que llaman. Un gran PCI, un gran PCF, un 1966 que fue dursimo para el ejercito USA en Vietnam, un movimiento descolonizador, de pases no alineados muy combativo. En el Reino Unido gobernaba el laborista Harold Wilson, en Alemania se formaba un gobierno de gran coalicin con la Socialdemocracia en el que Willy Brandt era vicecanciller. Escandinavia era un cosmos socialdemcrata. En los mismos EEUU, un potente movimiento interior de defensa de Derechos Civiles, el movimiento Hippy, etc eran los tiempos de las canciones de Bob Dylan, my friend, los tiempos estn cambiado -blowin in the wind- En ese ambiente, para la experiencia nuestra, el mensaje de Lukcs, no es que resultara escandaloso: era ininteligible, incomprensible.

En aquel libro entrevista, Georg Lukcs nos deca tres cosas. La primera, que la poltica deba pasar a basarse en la creacin de un movimiento de masas democrtico que luchase contra la manipulacin de la vida cotidiana por parte del capitalismo. Movimiento microfundamentado, capilar, cotidiano, no electoral, de entrada. Autoorganizado. Democracia, democratizacin de la vida cotidiana. Nueva cultura material de vida autnoma. Algo semejante a lo que Gramsci elabora en sus Quadernidel carcere, en los que, tras las cuatro crisis que se documentan en ellos, abandona el voluntarismo, el jacobinismo de partido, y ahonda en la eticit, en la creacin de un nuevo bloque que organice el vivir de la sociedad civil, la cultura material de vida, de forma alternativa. Bueno. Todo esto, el trabajo microorganizado, capilar, para la democratizacin de la vida cotidiana, que le es encomendado a un movimiento, ya hace inservible, deja atrs por entero la concepcin de partido que el comunismo, que el movimiento obrero haba sostenido. La alternativa no es el espontanesmo, pero tampoco la teora de elites, la representacin, la gua. Ni la poltica como estrategia. La segunda cosa que dice es que el movimiento revolucionario, a la altura de 1966, no est como en 1848, cuando ha sufrido una escalofriante derrota, pero, de resultas de la experiencia de la misma, sabe, cree saber, cmo actuar, cul es la poltica a seguir. Sino como tras 1815 y el fin de la Revolucin Francesa -los ejemplos son los de Lukcs-. As de drstico: pero esto quiere decir, esto implica que no solo no es vlido el legado poltico institucional, el poltico, en sentido restringido del trmino; sino que el mismo corpus intelectual, el bagaje intelectual, es corto, no es vlido.

Y la tercera?

La tercera, es su apasionada defensa de una cosa que parece extravagante, un estudio sobre la Ontologa humana. Que a todos nos dejaba perplejos. Tras escribir su Esttica -entre 1956 y 1964-, una teora de la civilizacin, en realidad, Lukcs, se haba puesto a escribir una tica. Existe el manuscrito, aunque no ha sido traducido al castellano. Sabemos, nos lo han explicado, que era una tica aristotlica. O sea, que tica no quiere decir tratado sobre si es moral o inmoral meterse el dedo en la nariz, deontologa etc. Sino un estudio sobre el Ethos, sobre la cultura material de vida que constituye la sociedad, la polis, y que es la verdadera constitucin de la polis. Algo bien sabido por la tradicin filosfica grecolatina..Algo proseguido por el aristotelismo, por el Iusnaturalismo, y por Montesquieu y por Rousseau, y por Hegel y el neohegelianismo incluido el hegelo marxismo, claro. Pero Lukcs que ha emprendido esa teorizacin sobre el ethos, ex novo, para poder comprender en su plenitud lo que es la cultura material de vida, todo lo que constituye y abarca la vida cotidiana, el vivir, todo lo que lo genera y es generado por l, etc, la suspende. Porque considera que la nueva investigacin an debe ir ms al inicio, ms a la raz, ms al comienzo. El marxismo debe preguntarse qu es ontolgicamente el ser humano, cul es su onto antropologa. Las condiciones de posibilidad de toda eticidad, de toda cultura material de vida en comn. Lukcs va a la raz de la raz. Considera insatisfactorio, flojo o inexistente lo elaborado por el marxismo. Lukcs ya haba ido a antes de Marx en 1948, o mejor dicho, en 1938, aunque publicara su libro slo diez aos despus, cuando, puesto a estudiar un pensamiento que tratase sobre un proceso revolucionario, estudia y publica El Joven Hegel y los problemas de la revolucin. Va a la gran filosofa que recoge la experiencia de quien s vio extinguirse un mundo y surgir otro. Hegel.

Quienes sentan, sentamos, en 1966, que el marxismo en su estado actual de aquel tiempo, cubra nuestras dudas todas, responda todas nuestras preguntas, no podamos entender el porqu de la obra del viejo Lukcs, porqu a los 81 aos se mete en ese proyecto. Solo poda ser que Lukcs quisiera que el marxismo, como toda filosofa de corte clsico, tuviese un perfil acadmico, digno de las facultades de filosofa universitaria.

Pero su explicacin es otra...

Su explicacin es otra: es la insatisfaccin ante la flojera del fundamento onto antropolgico del marxismo. Es cierto que Marx tiene una onto antropologa y una percepcin consciente de lo que es el ethos humano. El Marx maduro. Cuando Marx escribe, por ejemplo, que el trabajo como abstraccin real u ontolgica, surge como tal realidad histrica como consecuencia de la especfica forma de organizarse las relaciones sociales del mundo del capital, mediadas por la mercanca, y que, antes del capitalismo, el trabajo como abstraccin real no exista. Cuando aade que slo una vez surge esta realidad entitativa histrica, puede una figura de consciencia dada ser capaz de percibirlo, y generar entonces la palabra trabajo, trmino abstracto que tiene como referencia una realidad material abstracta, y no las diversas actividades concretas de los artesanos, Marx est mostrando su consciencia de lo que es un ethos, su consciencia de la existencia de mundos culturales histricos diversos. Su talente hegeliano, claro. Pero Marx tiene demasiada confianza, demasiado optimismo, confa demasiado en la bondad del mundo civilizatorio emergente como consecuencia del capital, confa mucho en la bondad del ethos capitalista, que bastara con hacerlo accesible a todos, confa en el desarrollismo industrial, y no va ms all. Por el contrario, si consideramos que el capitalismo es un cncer, y si queremos llegar a saber todo lo cancergeno, la vastedad de la metstasis que un cncer puede llegar a generar, necesitamos, previamente, conocer bien todo lo que constituye la totalidad del cuerpo vivo, su complejidad. Lukcs cree que el capitalismo es un cncer terrible en metstasis, que amenaza con ahormar la vida cotidiana de las gentes, destruir toda autonoma de vida cotidiana y moldear la antropologa de los seres humanos. Y esto es lo que explica ese esfuerzo suyo por dotarnos de un instrumental intelectual que nos permita entender la onto antropologa social humana, y sus posibilidades de ethos.. lo potencialmente cancerable y lo que potencialmente puede ser trinchera de lucha y fuente de poder revolucionario. Reflexiona sobre la libertad y sobre su base y arraigo en la onto antropologa humana. Es el tema de las flojeras del marxismo, de las flojeras de la obra de Marx. Sin cuya valoracin, no se emprende esa radical marcha intelectual, desde antes de Marx, Hegel, pasando y sumiendo a Marx, y hacia ms all de Hegel y Marx. Punto. Algo que se puede leer, tambin, en ese discurso de los Quaderni, gramscianos, que entran en Terra Ignota para el marxismo, el bloque histrico, la sociedad civil, la Reforma de las mores o eticidad

Bueno. Luego, podemos valorar si la Ontologa, esa obra ltima -el Opus ultimum- de ese gran, ese sereno anciano marxista, escrita entre sus 81 y sus 86 aos es mejor, peor, regularEs un ejemplo. Y un pronstico. De lo que no tenemos, de lo que necesitamos, de la gravedad de lo que nos acosa, el capitalismo, que es no otra cosa que nosotros mismos. Los marxistas debemos trabajar intelectualmente pensndolo todo de nuevo y con una radicalidad que va ms all de la de Marx; eso es lo que nos dice Lukcs. A la par del esfuerzo prxico que Lukcs plantea, por coparticipar en la generacin de un movimiento democrtico que genere un poder capilar sobre la vida cotidiana, claro. Lukcs, ese anciano de moral y talante nestorianos, como deca Sacristn, el Nstor, anciano guerrero aqueo de la Iliada

Siento ser una chispilla desolador. Siento que mi respuesta a tu pregunta sobre el valiente texto de Illescas y sobre alternativas polticas posibles sea as, un poquillo, un poquitillo desoladora. Pero peor es no saberlo.

S, s, claro, siempre es peor no saberlo.

S que puedo decir que es la teora de elites y su concepcin de la poltica como estrategia elaborada por ella como estado mayor, lo que debe ser destruida, delenda, -pero delendade veras, delenda; delenda, delendsima- est Cartago. Si es que se quiere una respuesta corta.

Me veo casi obligado a hacerte otra pregunta, disclpame, sobre el momento en que vivimos tras tu ltima reflexin. Qu opinas de lo sucedido en Madrid estos das con el Ms Madrid de Carmena y Errejn?

S, es muy interesante. Y sobre todo, ver la divergencia de opiniones que se ha producido en la prensa. No entre los que estn en favor de Eteocles y los que estn a favor de Polinice, los dos reyes; eso es lo de menos. Sino entre aquellos que consideran que un partido est constituido por el conjunto de sus lites, por sus barones -y baronesas- estos, denominan a lo que haba neoleninismo -un poquito de por favor!,no?- y a esto de Errejn y Carmena, lo denominan democracia. Evidentemente, ni lo que haba era leninismo, sino un caudillismo ciego, teora de elites. Ni lo que hay ahora es democracia, sino ms de lo mismo, teora de elites. Desvergonzada, a cara de perro. Original tan solo por su capacidad y grado de suicidio. Porque ni unos ni otros respetan las reglas de la politesse entre aristcratas. Frente a la salida suicida de Errejn, la pualada trapera del responsable de organizacin -Errejn es un muerto de hambre y por eso no deja el escao-. Finura. No defiendo, como alternativa para ahora el leninismo; que conste.

El mejor anlisis se lo he ledo a Martnez Llaneza: "Podemos tiene o tena una base, que nadie quiso organizar, porque poda ser un incordio". Y ahora, el lder de masas, el que concita las simpatas de las bases de Madrid, es defenestrado. Es el elitismo, la teora de elites, el electoralismo. Y la concepcin de la poltica como estrategia. Surge una masa -masa, paganitos, bondadosos ignorantes- que protesta, y en lugar de que la izquierda nos convirtamos en el instrumento al servicio de los mismos y servirles de percha organizativa, que les permita protagonizar la actividad poltica, los consideramos como fuerza al servicio de nuestros bien meditados objetivos; es la Estrategia. Una vez estamos donde queramos, el mensaje es: ya podis dormir y descansar, nosotros velamos vuestro sueo. O sea, bueno, el cuento de la lechera. Con estos huevos, yo comprar y luego cuando lo nico sensato es permitir que esa gente movilizada asuma su propio protagonismo organizndose, convirtindose as en un agente real en este proceso histrico; a partir de los fines y objetivos que ellos mismos han alcanzado, en el grado de su propia experiencia de poder. Y que ellos mismos, a base de autoorganizarse, de deliberar, de protagonizarse, de desarrollar ms capacidad de hacer -poder- vayan generando nuevos objetivos. As es, ha sido siempre en la historia, cuando los de abajo han tenido peso. Porque el fin est en la democracia sustantiva, en que la gente domine su destino, no en este o aquel fantasioso fin impuesto exteriormente, y que est vaco. Me permito un recuerdo histrico.

Adelante con l, cuando quieras.

El pacto de San Sebastin. Aquel pacto entre fuerzas republicanas, al que se suman republicanos que dos aos antes eran monrquicos, y en el que ni siquiera estaba el PSOE, que se suma a posteriori. Por un azar, por una casualidad, las fuerzas polticas, aciertan a crear lo que la gente esperaba, algo, un instrumento que posibilitaba la organizacin de gentes, la creacin de juntas. Y se genera una esperanza y una actividad organizativa insospechada. Que la derecha trunca enseguida con la ayuda inestimable de la izquierda, claro. Hoy, que tanto se habla de repblica, lo nico que no se hace es concitar a los republicanos, ayudar a crear republicanos, ciudadanos activos.

Lo de Podemos es la caricatura de la caricatura de la caricatura. Luises napoleones bonapartes a mansalva. Cosa de miseria y miserables. Si la historia se da solo una vez como tragedia y luego se repite, en la segunda, como comedia, pues en este nivel repetido de ahora, este caso, es de teatro de marionetas, con Gorgorito y Garrafito dndose de pualadas, como buenos hermanos, y la bruja Ciriaca de fondo en el papel de Antgona-y-Creonte, a la vez, segn se ponga el mueco boca arriba o boca abajo.

El caso se da en Catalua. Le el otro da -no sigo la Grandpolitique nuestra y no me haba enterado- un texto de Xavier Sard en El Peridico. Cmo la corriente poltica de Pisarello se va a cepillar al hasta ahora eurodiputado Urtasun, utilizando para ello el sistema de primarias!, pero de tal manera, que a Pisarello, que ha sido investido in pctore como eurodiputado por el grupo Colau le basta con ganar slo unas, bien apas, mientras que el otro tiene que hacer un cursus honorum de mltiples primarias. Y luego, se llenan la boca con eso del le llaman democracia pero no lo es.

En el siglo XlX, a comienzos del XX, la Corte de los Milagros, las sor patrocinios, monjas estigmatizadas, los padres Claret, los Pollos de Cartagena, los catalanes taurfilos y primeras escopetas en las caceras de su majestad, el capitn chuletas de sargento, todo esos, estaban en el Palacio de Oriente, junto con las Reinas Castizas y sus incendiarias cartas de amor. Hoy, la corte, las cortes de los milagros, estn en los estados mayores de las izquierdas. Nos falta un Valle Incln que nos lo retrate, que nos muestre lo grotesco, pero en clave de sainete, de todo esto

Algn libro que nos quieras recomendar?

Pues s. S, desde luego. Durante las Jornadas sobre el Bicentenario del nacimiento de Marx, invitamos como ponente a un viejo amigo. Un sabio. Joaqun Arriola. Tuve la suerte de poder estar entre quienes lo acompaamos durante el corto tiempo que estuvo entre nosotros, un da. Y pudimos hablar. Durante la noche, poco antes de la cena, Joaquin nos recomend un libro de un marxista. Un libro antiguo, de 1980. Un libro formidable, que estoy leyendo ahora mismo, de Henri Denis, y se titula LEconomie de Marx. Histoire dun echec, - La Economa de Marx, historia de un fracaso; un ttulo provocador- publicado en PUF. De 200 pginas escasas. Joaqun me hizo el regalo de enviarme fotocopia del texto. Me puse a leerlo en navidades, con subrayados y notas en las guardas, pero, al llegar a la pgina 70, y encontrarme con el deslumbrante comentario de texto que Denis hace sobre ese prlogo denominado Introduccin a la Crtica de la economa poltica, y que va puesto como cabecera de los Grundrisse, pues entonces, decid que volva a la primera pgina del mismo. Abr cuaderno de apuntes, y me he puesto a estudiarlo, copiando.

El libro, si no ando errado, no est traducido.

No, no lo est.

El libro muestra cmo Marx trabaja desde Hegel, y cmo la creatividad, la potencia de su pensamiento le viene al Marx maduro de Hegel -algo en lo que estaba de acuerdo Sacristn-. Tambin da una respuesta al interrogante que puede concluirse de lo que hemos hablado en la primera pregunta: qu es lo que empantana a Marx. Denis sostiene la hiptesis de que es tratar de encajar la economa de Ricardo y los escoceses dentro de su potentsimo modelo hegeliano.

Llevo leda poco ms de la mitad de la obra: 10 pginas en ms de dos horas, ese es el ritmo: citas de Marx, citas de Hegel, interpretacin de las mismas, comparacinSi la obra se mantiene en este nivel, creo que habr que hacer algo para que se publique en castellano. Lo que llevo ledo es algo fascinante y deslumbrante.

Sirva todo esto para que, si Joaquin Arriola llega a tener conocimiento de esta entrevista, sepa que su generoso regalo no ha cado en saco roto, y que me pondr en comunicacin con l prximamente, en cuanto haya hecho por entero los deberes. Y que le estoy sumamente agradecido.

Seguro que la lee. Le llegar tu mensaje. Alguna pelcula, obra de teatro o exposicin que haya sido de tu inters ltimamente?

Pues he visto la ltima pelcula de Jos Luis Cuerda, titulada Tiempo despus , que me parece fallida. Una lstima.

Quieres aadir algo ms?

Salvador, no me hagas este tipo de pregunta, que me pierdes.

No te pierdo.

Primera parte de esta entrevista: Entrevista a Joaqun Miras sobre asuntos polticos y culturales (I). Como lector me gustara tener traducciones asequibles de los textos escritos por Marx; como marxista, creo que debemos leer a Marx en directo http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251639


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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