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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-01-2019

Venezuela, lnea de batalla global entre el socialismo y el capitalismo (y sobre la izquierda espaola al respecto)

Miguel Pastrana
Rebelin


Esta no pretende ser una aproximacin "imparcial"   a cuanto sucede; viene sucediendo desde hace ya veinte aos, en Venezuela. Aunque respeto a quienes creen posible la imparcialidad en cuestin de tal calibre, yo no me hallo entre tales personas.

Se ha escrito -con motivo-, sigue y seguir, escribiendo tanto sobre la Revolucin Bolivariana, que inevitablemente el que lo hace ahora y no por primera vez, repetir algunas cosas seguramente ya dichas por otros. Avisado esto, sealo asimismo, que el propsito principal de estas lneas, es reflexionar en cmo inciden los sucesos de Venezuela, en quienes pensamos que el Socialismo (no confundir, dicho sea respetuosamente, con la Socialdemocracia), es el horizonte al cual la Humanidad debe llegar ms pronto que tarde, si no quiere auto-destruirse.

Siendo, pues, ese el objetivo primordial de lo que ahora escribo, significa que slo entrar en lo concreto interno venezolano, en cuanto estime imprescindible para la perspectiva de conjunto, objetivo principal de este artculo (reitero).

(APOYO SIN AMBAGES AL GOBIERNO LEGTIMO DE LA REPBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA QUE PRESIDE NICOLS MADURO)

Comenc diciendo, que no busco la imparcialidad. Quien habla, apoya sin ambages al Gobierno legtimo de la Repblica Bolivariana de Venezuela, presidido por Nicols Maduro. Sin ambages, repito. Esto me permite introducir ya una primera cuestin que atae al propsito de este texto; una pregunta. Y es: cuntos y quines, fuera de Venezuela, estn apoyando realmente a su Gobierno legtimo? Bastantes, cierto. Pero, en mi opinin, no tantos como deberan; como sera lo justo, y lo honorable tambin. Luego profundizar un poco sobre esto.

Ahora, quiero especificar que estas lneas las firmo, como militante comunista de base, y como ex-militar profesional (ocho aos) quien, leal a la patria, licenci con honor para pasar a servir en el funcionariado civil. Como tantas personas, desarrollo actividad en ms de un colectivo. Pero, al objeto el cual aqu me trae, hoy quiero signar especficamente con esas dos pertenencias mas, ciertas y constatables, por supuesto.

Sealaba antes que, a mi parecer, no tantos como deberan, estn apoyando verdaderamente, en un trance tan tremendo, al Gobierno constitucional de Venezuela, que preside Nicols Maduro.

(SOBRE QUIENES, AQU EN ESPAA, HAN IDO DESERTANDO DEL APOYO A LA REVOLUCIN BOLIVARIANA)

Por ejemplo, de un tiempo -tres, cuatro aos-, a esta parte, cierta "intelectualidad" que gustaba de hacer visitas a Venezuela, en tiempos -ciertamente-, menos difciles para la Revolucin bolivariana, y hacer congresos, y ponencias, y libros sobre "Procesos Constituyentes"; algunas de estas personas, deca, fue el ponerse las cosas ms duras cuando el capitalismo transnacional, aprovechando la muerte de Hugo Chvez, apret su cerco sobre Venezuela, y empezar -dichas referidas personas-, a "desertar" (llamemos a las cosas por su nombre) del lado de la Repblica bolivariana.

Normalmente, se hizo con algn artculo auto-justificativo. Por supuesto, bien difundido en medio de comunicacin al servicio del Capital.

De la retahla de excusas dadas para intentar enmascarar la objetiva traicin a un pueblo que los haba tratado bien, y al cual dejaban en la estacada en momentos decisivos, cuando ms a su lado deban estar; de las excusas, iba refiriendo, sobresala una, no por evidente, menos deletrea. Muy en sntesis, el "argumento" consista en proclamar:

"Estuvimos con Hugo Chvez. Pero Nicols Maduro no es Chvez. La Revolucin muri con l".

Observe el lector, que es un "argumento" muy repetido en la historia de las Revoluciones. Muy cmodo -permtaseme as decirlo-, para determinadas conciencias y la justificacin del abandono. Y naturalmente, muy til al Sistema que combati a la Revolucin desde su mismo principio. En esencia, es el mismo argumento (ntese), de quienes sostuvieron, que la Revolucin rusa muri con Lenin, o la Revolucin cubana, con Ernesto "Che" Guevara.

Para el Sistema (capitalista), "enfrentar" al revolucionario fallecido, con quienes prosiguen su Revolucin, ha sido una maniobra recurrente. Pues siempre han encontrado "revolucionarios" supuestamente "desencantados", quienes se presten a ello. Ocurre, pues, con Venezuela, como ocurri antes con Cuba y con la URSS. Y as vemos a los mismos medios (sistmicos) que atacaban despiadadamente a Hugo Chvez, contraponiendo "virtudes" de ste, a "defectos" de quien prosigue la Revolucin, Nicols Maduro.

Empero, odiaban a Chvez tanto como odian a Maduro. Sucede, que uno est vivo y el otro, lamentablemente, no.

A uno le anatemizaron por su condicin de militar (como si no se pudiera ser militar y revolucionario social) y su extraccin popular; indgena.

Al otro, una de las cosas que se le echan en cara, es haber sido conductor de autobuses (como si no se pudiera ser un profesional de oficios manuales, y gobernante apto; estadista)

Son, en ltima instancia, prejuicios clasistas, los cuales tambin alcanzan a determinada (auto-definida) "izquierda" que est, no casualmente, dando la espalda a la Repblica bolivariana de Venezuela.

(POR QU SE TEME TANTO Y SE ATACA A LA VENEZUELA BOLIVARIANA)

Cuando la "Revolucin" es algo lo cual queda constreido al mbito de una facultad universitaria y a un profesor con "pipa y gafa de pasta" (sea esto dicho, entindase, con debido respeto), resulta asumible por el Sistema. Cuando da el salto a otros mbitos, y entronca adems con la Fuerzas Armadas legtimas de un pas (no confundir con bandas armadas); entonces, es cuando saltan todas las alarmas sistmicas.

Es cuanto ha sucedido con Venezuela.

Creo firmemente que la guerra (sigamos llamando a las cosas por su nombre...), despiadada y sucia, contra la Repblica Bolivariana, tiene su mayor motivo, no en el petrleo y la geo-estrategia (aunque eso est ah; cuente tambin), mas porque Venezuela significa la posibilidad de modelo alternativo al Capitalismo; un modelo Socialista. Dicho de otra forma: el ataque a Venezuela, es -antes que nada-, un ataque "por ideologa". Como lo fue a la URSS. Como lo fue y lo sigue siendo, a Cuba.

Con el prurito de que la Revolucin Bolivariana, es posterior a la derrota de la URSS (sigo usando los trminos en puridad: no estoy entre quienes piensan que la URSS, simplemente, "se hundi", aunque -es verdad-, personas quienes deban sostenerla, se desmoronaron. Pero la URSS, sobre todo, fue vencida en una larga guerra contra todo el arsenal del Capitalismo) O sea: vino a demostrar, el caso de Venezuela, que pese a la derrota sovitica de 1989-91, no era imposible para un pas aspirar al Socialismo.

Eso, subrayo, despus de vencida la URSS, es ms de cuanto el Capitalismo transnacional estaba y est dispuesto a tolerar. No es casualidad que ya en 2002 se intentase un Golpe de Estado, como el de ahora, transnacional.

Entindase, que no importa -para el Capital-, si Venezuela es "rica" o "pobre". Lo que importa y afrenta, es la misma existencia de su Revolucin bolivariana, su Revolucin Socialista. Eso es cuanto hay que destruir cueste lo que cueste.

En este punto, dicho sea sin demasiada acritud por mi parte, es cuando ciertos "ortodoxos" de las Revoluciones, niegan que la Revolucin bolivariana sea Socialista. No ser yo, perdneseme, quien entre a disquisiciones "de laboratorio". S s, que los revolucionarios bolivarianos de Venezuela, se declaran socialistas. Entiendo yo, que su opinin es -como mnimo-, tan vlida como la de cualquier terico "de laboratorio".

Ocurre, que para determinados revolucionarios "de saln", la Revolucin "perfecta" y a su gusto, siempre est -como el Mesas del Antiguo Testamento-, por llegar. A determinado "guardianes" de la "ortodoxia" revolucionaria, cabra recordarles, que ninguna Revolucin -y desde luego, ni la rusa ni la cubana-, sigui con exactitud ninguna ortodoxia.

Igual que ya se dio respecto a Cuba y a la URSS, hay quienes, -autoproclamados "muy de izquierda" e incluso "revolucionarios"-, nada ms ven defectos en la Venezuela bolivariana. Con toda certeza, es slo casualidad que tales personas consigan publicar sus crticas en los grandes Media al servicio del Capital. Slo "casualidad", repito. Y prosiguiendo entre de bromas y de veras, me cabe sealar, que la "Gauche Divine", sigue existiendo, y de envidiable salud...

(EL PAPEL DE UNA DETERMINADA SOCIALDEMOCRACIA)

Es llegados a esta parte, cuando quiero significar el papel, esencial, de "determinada concepcin" de la Socialdemocracia. Es menester precisar aqu lo ms posible, para no herir -al menos, no a conciencia-, ms sensibilidades de las que, probablemente, ya est hiriendo...

Me refiero, a una especfica concepcin de la Socialdemocracia, nacida al calor de la Guerra Fra entre EEUU y la URSS, y cuya finalidad, objetivamente ("buenas" o "malas" intenciones aparte; conciencias o inconsciencias...) fue hacer de "valladar", impedir en ltima instancia, la extensin del Socialismo real.

Y una "Socialdemocracia" -no se pierda nunca esto de vista...-, profunda, muy profundamente anti-comunista.

El anti-comunismo, constituye toda una ideologa "en s". Mucho ms "transversal" (usemos palabra de estos tiempos...) de lo que a veces se piensa. No circunscrita a partidos de Derecha, no.

Tiene un punto paradjico, pero que afecta a la cuestin, el que la mayora de los Partidos Comunistas acepten concurrir a elecciones en sistemas capitalistas (no digo, ojo!, que me parezca mal), pero los partidos anti-comunistas, -tambin en general-, no acepten las elecciones en sistemas socialistas o en rumbo hacia el Socialismo.

En otras palabras: el capitalismo slo acepta "su" modelo de "Democracia". Es ah donde enlaza esta disquisicin, con el caso de Venezuela.

Planteada la lucha contra la Revolucin bolivariana, como una lucha -esencialmente-, ideolgica por parte del Capital, es ah donde tiene un papel esencial; un papel -permtaseme la palabra-, "clsico", la determinada concepcin de la "Socialdemocracia" (esencialmente, anti-comunista), que lneas arriba he caracterizado.

En los trances decisivos (como con respecto a Venezuela estamos viviendo uno), "esa" Socialdemocracia, siempre acaba tomando partido, indefectiblemente, por el Capital.

Son precisamente, casos como el de Venezuela, los que ponen a prueba los "lmites" de dicha Socialdemocracia. Tambin y como ya he expuesto anteriormente, los lmites de la "Gauche Divine" y los revolucionarios "de Saln".

Es eso y no otra cosa, cuanto explica que, en estos momentos, estn leales al Gobierno legtimo de la Repblica bolivariana de Venezuela, quienes estn. Ni ms, ni menos.

A quienes, en su derecho, esgrimen (malas) cifras de Venezuela a da de hoy, cabe preguntarles, cmo se las arreglara cualquier nacin del mundo, frente al ataque econmico de EEUU y sus aliados.

La cuestin, pues, debe plantearse en estos trminos:

Puede una nacin arrostrar sacrificios en la lucha por su soberana? La Historia nos demuestra que s.

La Repblica Bolivariana de Venezuela, por ser -precisamente!-, una nacin orientada a un Socialismo digno de tal nombre, lleva aos -veinte aos-, resistiendo el ataque -cada vez ms virulento-, del Capitalismo.

Dicho ataque, como es natural, lo encabeza el Gobierno por antonomasia al servicio del Capital: el Gobierno de los Estados Unidos de Amrica (EEUU) A su rebufo, Gobiernos cuya independencia real, queda -cuando menos-, en entredicho. Quiero ser, y soy, comedido en este punto. Y especificando, que hablo, a este respecto, de Gobiernos. No de naciones.

(PATTICO HACER DEL GOBIERNO DE ESPAA Y DE OTROS GOBIERNOS DE LA UE)

Paradjicamente, creo que es ms "honesta" (en cuanto que visibiliza, ms a las claras, el carcter de Golpe de Estado), la posicin del Gobierno de EEUU y quienes han reconocido inmediatamente a Guaid como Presidente de Venezuela; ms "honesta" (entre comillas, claro es), que la posicin -culmen de la hipocresa-, de los Gobiernos europeos (a la cabeza, el Gobierno de Espaa), quienes han dado un "ultimtum" -es la palabra que usan los propios Media, y con razn-, de ocho das, al Gobierno legtimo de Venezuela encabezado por Nicols Maduro.

El patetismo de la Unin Europea como actor internacional, slo es comparable a su infundada soberbia. El "eurocentrismo". La absurda pretensin de "superioridad moral", cuando se sigue yendo -como desde 1945-, a la zaga (a veces ms pasivamente, otras menos), de los EEUU. Disclpenme los europestas "creyentes de corazn" y bien intencionados, que algunos hay. Pero la UE (que no es, ni ha sido nunca, "toda Europa"), recuerda mucho a un "divo" de la escena, incapaz de asumir que su papel hace tiempo es secundario, y as seguir (por factores ajenos, pero tambin por la propia incapacidad)

Sinceramente, no s lo que har al final el Gobierno de Venezuela respecto al ultimtum del Gobierno de Espaa y otros Gobiernos de la UE. Lo que haga al respecto el Gobierno presidido por Nicols Maduro, en mi opinin, "bien estar". Lo que s s, es la sensacin de ridculo la cual me deja, como espaol y patriota, ese "chulesco" ultimtum del Gobierno de mi pas, a otro Gobierno no menos legtimo. Le ha dado -djeseme as ironizarlo-, un aire esperpntico de "far-west", que ni el propio Trump (igual de injusto, ms brutal, pero tambin ms coherente), le quiso dar. En suma y resumen, la UE ha hecho lo que dicen los expertos es cuanto de peor en la Poltica puede hacerse: el ridculo.

Con el Gobierno de Espaa a la cabeza hacindolo.

Creo que no es ajeno -vuelvo sobre ello-, un "eurocentrismo" muy mal digerido (en su imparable decadencia) En ltima instancia y si se me apura, prejuicios culturales y "complejo de superioridad" (sin base alguna, recalco)

Alguien tan poco sospechoso de comunista como J.L. Rodrguez Zapatero, al hablar sobre Venezuela, avisa del error de juzgar la situacin desde parmetros euro-cntricos. Pero no importa: es tildado de pro-chavista (no creo yo que lo sea). A tal nivel de agresin ideolgica contra la Repblica Bolivariana se ha llegado, que nada cuanto no sea que Maduro -y, por extensin, el Proyecto bolivariano-, renuncie al Gobierno obtenido democrticamente en las urnas, les sirve a los agresores. "Nada".

(SOBRE LA MANIPULACIN EN LOS GRANDES MEDIOS DE COMUNICACIN)

Frente al enorme nivel de beligerancia anti-bolivariana, ya sea en su vertiente de reconocimiento inmediato a Guaid, o en la vertiente de ultimtum al Gobierno legtimo electo hace menos de un ao, para que vuelva a convocar elecciones; frente a esa beligerancia extrema, deca, mi impresin es que la izquierda est bastante "acogotada". Esa es mi impresin a fecha, sabiendo que hay firmes excepciones. No quiero, por otra parte, ofender: s lo difcil que pone el Sistema, el defender al legtimo Gobierno venezolano. Parte primordial de ello, resulta la (clamorosa) tergiversacin informativa y el escorarse anti-bolivariano en los grandes "Media" de Espaa. Incluye, a mi parecer, a los tenidos por ms "progresistas". Los mismos "Media", dicho sea de paso, en los cuales ms tiempo he sufrido yo el discurso ultra-derechista de "Vox"; donde ms tiempo les sacan y hablando en pantalla.

En la Televisin Pblica la cual, en teora, dirige Rosa Mara Mateo, vi hace poco, en La 2, un pretendido "debate" (el 75% de los invitados, anti-chavistas y pro-Golpe de Estado), durante el cual, el -tambin pretendido-, "moderador", se dedicaba a proporcionar todo el tiempo del mundo a los pro-Golpe, y a interrumpir a quien intentaba defender la legalidad en Venezuela. Eso, ya digo, el Presentador/Moderador de aquel programa de la Televisin Pblica espaola.

Permtaseme aqu, por favor, una pequea digresin: el filsofo y comunista, Carlos Pars, de quien tuve la grata experiencia de ser Secretario en una asociacin la cual presidi; D. Carlos Pars, iba yo diciendo, titul su libro pstumo (ao 2014), "En la poca de la mentira", haciendo especial hincapi en el increble grado de manipulacin al que se haba llegado en los Media. Cunta razn! No tengo personalmente ninguna duda, la ms mnima, de que el Profesor Pars, estara hoy en primera lnea en la defensa de la Venezuela bolivariana, como lo estuvo de la Nicaragua sandinista.

Prosigo: el bochornoso grado de intoxicacin por los grandes Media en Espaa, respecto a cuanto viene sucediendo en Venezuela. Muy real. Por eso, no quiero evaluar precipitadamente. Pero en estos momentos, mi impresin -seguro que parcial y subjetiva-, es que la respuesta por parte de la izquierda, est siendo un poco "floja". Incluso ambigua en algunos casos. Pareciera que algunos de quienes, aqu en Espaa, deberan defender la legitimidad del Presidente Nicols Maduro, ponen en ello menos conviccin que quienes la atacan. Eso pareciera a veces. Veremos cmo evoluciona...

En cualquier caso, soy -siempre he sido-, de la opinin, de que es justamente en los momentos ms duros, cuando se ve el temple y fiabilidad de las personas. La fortaleza de sus convicciones e ideales.

No poseo una bola mgica para ver cmo se resolver la batalla en que est actualmente inmersa la Repblica Bolivariana de Venezuela. El Gobierno legtimo tiene apoyo popular y tiene fuerza. Puede resistir. Pero el Golpe de Estado, cierto, ha echado mano de enormes recursos para lograr sus fines.

Es especialmente preocupante el secuestro de activos financieros venezolanos que est llevando a cabo EEUU y tanto recuerda al que, tambin pases occidentales, le hicieron a la II Repblica espaola cuando sufri su propio Golpe de Estado. Sin poder extenderme ahora sobre el particular y salvando las obvias diferencias, hay elementos, en el plano internacional, que guardan llamativas similitudes en lo referente a la actitud de varios Gobiernos respecto al Golpe de Estado en Espaa en 1936, y al Golpe de Estado en Venezuela en 2019.

Deca, que dicho Golpe, es fuerte. Creo que ms que el de 2002. Ojal el Gobierno legtimo presidido por Nicols Maduro, pueda resistirlo. Yo estoy del lado de dicho Gobierno; del lado de la Revolucin bolivariana, ya lo he dicho. Y lo reafirmo.

(AHORA SE VA A VER, YA SE EST VIENDO, QUIN ES QUIN EN LO QUE SE CONSIDERA IZQUIERDA EN ESPAA)

Sin querer ahora -ni tener tampoco espacio para ello-, extenderme sobre el estado actual de izquierda (real) en Espaa, resulta obvio que ello afecta. Algo de la magnitud de cuanto est sucediendo con Venezuela, pone a prueba -si se me permite la expresin tcnica-, la "dureza de materiales". Y expone a la cruda luz, contradicciones y puntos dbiles. Hablo, en lo que nos respecta a Espaa.

Hoy puede constatarse con cules "Compaeros de Viaje" y hasta dnde, nos es posible ir a quienes creemos en el Socialismo real.

No considero, verdaderamente, "imprescindible" ser comunista para defender, frente al Golpe de Estado, al Gobierno presidido por Nicols Maduro en Venezuela. Como no lo fue para defender al Gobierno del Frente Popular en la II Repblica espaola. Pero s es del todo preciso, hoy como entonces, no ser anti-comunista.

Anti-comunista: una "ideologa", como ya he dicho, muy "transversal", y la cual alcanza -reitero-, lugares, siglas y personas, a veces insospechados.

Quien ahora escribe y ya muy cercano a terminar, no soy tan ingenuo, ni tengo tan poca experiencia, como para no saber, que la poltica, a veces, hace extraos compaeros de viaje. Creo sin embargo, que no cabe en ello perder nunca de vista, el "para qu" el "a cul precio" -poltico, moral, de principios..., y el "en qu mbito". Pienso, que es la relacin entre s de esos baremos, la que muestra a quienes forman una alianza poltica (sea tcita, o formal), si les merece la pena.

Por su relevancia, lo que est sucediendo con Venezuela; el posicionarse con el Gobierno legtimo presidido por Nicols Maduro y frente al Golpe de Estado, el situarse a favor de ste (del Golpe), o el -simplemente-, "no posicionarse" (lo cual, en mi opinin, supone un apoyo indirecto al Golpe), va a resultar y ya est resultando, un "tasador" de primer nivel para todo cuanto en Espaa se reclama "de izquierdas".

Escrib al principio de este artculo, y as lo termino, que en estos momentos en la Repblica Bolivariana de Venezuela, hay una "Lnea de Batalla" principal, en el gran combate planetario entre el Capitalismo y el Socialismo. Entre nuestra Tierra a merced de fuerzas depredadoras e irracionales, las cuales van camino de abocarnos a la extincin como especie, o un Mundo en donde la solidaridad, constituya el eje primero de relacin entre los seres humanos, y con el planeta.

Un Socialismo digno de tal nombre.

Por l, defendamos del Golpe de Estado capitalista, al Gobierno democrticamente elegido de la Repblica Bolivariana de Venezuela.

Miguel Pastrana. Militante de base del Partido Comunista de Espaa. Ex-militar profesional de la Armada Espaola, licenciado con honor para incorporarse al sector civil.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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